miércoles, marzo 30, 2011

¡¡¡ ALERTA !!!! LAS FEMINISTAS EN RESISTENCIA

Denunciamos ante la comunidad nacional e internacional

Nosotras, Feministas en Resistencia, denunciamos que decenas de hondureños han sido privados de la libertad en el marco de la movilización popular que se expresa pacíficamente en contra del régimen opresor encabezado por Porfirio Lobo, que muchas/os han salido heridas/os, e inclusive hay muertos.

Enunciamos nuestro profundo repudio a los hechos sucedidos en Planes, Departamento de Colón, en el litoral atlántico de Honduras, en donde han desalojado los manifestantes con bala viva y han salido heridas/os las y los compañeras/os Waldina Diaz, profesora, del Aguán, camarógrafo de la televisión de Olanchito, Neptali Esquivel, Pablo Rosado, Franklin Hernández, Victor Euceda, Daniel Pérez, el profesor Elías Gerardo Hernández, Eduardo Rivera, 13 heridos, 8 detenidos y un herido que no se conoce su nombre y una persona que murió en la confrontación de Planes.

Así mismo, expresamos nuestra repulsa de los acontecimientos ocurridos en La Universidad Nacional Autónoma también ha sido invadida por la policía y militares violentando una vez más la autonomía universitaria. Los estudiantes se manifestaban pacíficamente en contra de la represión y en defensa del derecho a la educación pública y en contra del gobierno fascista encabezado por Porfirio Lobo Sosa. Los estudiantes están siendo perseguidos y se tiran bombas lacrimógenas que en más de un caso han resultado ser letales. ­­­­­

Nuestra condena ante la violación al derecho de reunirse y expresar libremente su oposición al régimen que nos oprime en el Valle de Sula! se señala que hay heridos, el estudiante de medicina José Rodríguez fue herido por una bomba lacrimógena, en la UNAH del Valle de Sula, institución en donde también se organizó una manifestación pacífica en apoyo al movimiento popular de Honduras.

Demandamos urgentemente:

1. La solidaridad de las organizaciones populares del mundo, en particular ante sus comunidades nacionales y ante organismos internacionales, en actos públicos denunciando el irrespeto a la vida y demás derechos de las y los hondureños por parte del gobierno de Lobo Sosa, sucedáneo del golpe de Estado.

2. Mantener la condena nacional e internacional contra el gobierno de Lobo Sosa sucedáneo del golpe de Estado, apoyando de diversas maneras nuestro repudio a la dictadura que estamos viviendo.

¡Por la libertad y el respeto a la vida del pueblo en resistencia¡

¡Ni golpes de Estado ni golpes a las mujeres!


¡Por la emancipación de la mujer y de todos los oprimidos!

30 DE MARZO DE 2011

miércoles, marzo 23, 2011

Haciendo Camino desde Monterrey, México, la ciudad de la violencia, aderezada de opulencia y marginalidad social


Como todos los miércoles de 7 a 8 Haciendo Camino,
gracias a Comunicadores Ciudadanos del Noreste, A.C.,
naturalmente en




En la música: Soledad Bravo y en la poesía
Rafael Alberti, Nicolás Guillén, Mario Benedetti

jueves, marzo 03, 2011

Desde el noreste de México: Manzana Verde, como todos los viernes en punto de las 19:00 horas

Manzana Verde desde Monterrey, Nuevo León, México

En las voces del tiempo: Angela Davies, Neal Cassady, William Burroghs. Jack Kerouac

En la música:

Joan Baez, Johnny Winter,
The Doors, Jefferson Airplane; Beatles;
Ten Years After, Hendrix


Escuchalo en Somos Uno Radio

miércoles, marzo 02, 2011

Hoy a las 7:00 pm Haciendo Camino...Naturalmente en Somos Uno Radio

En la música Los Folkloristas en su 45 aniversario, no te pierdas un recorrido por América Latina y Mexico.






En las fotos Ayer y hoy del grupo Los Folkloristas

7:00 pm Haciendo Camino escuchalo en Somos Uno Radio

José Antonio Trujeque


Hace unos días cumplió un año la tragedia de Villas de Salvárcar, donde fueron asesinados a sangre fría 15 jóvenes juarenses. Además de un sentido pésame para sus seres queridos y de recordar que el drama sangriento en aquel puerto fronterizo continúa de manera imparable, en estas líneas me permitiré comentar algunas situaciones ligadas a cierta manera de pensar sobre las víctimas de la ola de violencia que sacude a México.

Horas después de la tragedia de Salvárcar, la reacción oficial por parte de Gómez Mont y de Calderón fue que los jóvenes ultimados eran unos “pandilleros” y que andaban en tratos con la delincuencia. Es decir, deslizaron la idea de que las víctimas eran las culpables de su atroz asesinato. Como sabemos, esta posición se modificó sobre todo por las airadas protestas de las madres y seres queridos de los jóvenes.

Sin embargo, queda la cuestión de si, bajo el supuesto de que los muchachos hubieran sido pandilleros, de todas maneras hubieran merecido el fin de sus vidas de esa terrible manera. En otras palabras: ¿pueden admitirse excepciones en el estado de derecho y en las garantías individuales y que, en tal caso, las máximas autoridades de nuestro país convaliden entonces la ley de las balas?

Esta mentalidad me parece que se expresa en distintas modalidades, siendo su presunción común la de que las víctimas son las culpables de que sobre ellas se cierna la violencia.

Me parece que esta idea tiene consecuencias graves, no sólo por la inversión de valores que implica, sino también por otro par de consecuencias: primero, la carga de condena moral hacia las víctimas; segundo, porque tiende a hacer invisible que lo importante es la reconstrucción del estado de derecho y la observancia de las garantías individuales, al contrario de la pretensión de que “las víctimas de la violencia tuvieron la culpa de lo que les ocurrió”. Igual si se trata del propietario de un cibercafé: ¿es culpable de que lo asalten por tener computadoras en su negocio y atraer la atención de ladrones? Igual si alguna persona posee un vehículo determinado: ¿es culpable de que lo secuestren, pues también atrajo a los delincuentes? Igual si un ama de casa, estando en la calle, tiene que hacer una llamada en su celular: ¿es culpable por tomarse esa libertad, la simple libertad de andar en la vía pública porque atraerá la codicia de algún malviviente? Los ejemplos son inacabables, pero lo que importa es señalar lo extendida que se encuentra la mentalidad de culpabilizar a las víctimas de los delitos.

Resulta de verdad inquietante el hecho de colocarle a las decenas de miles de víctimas del actual desorden el estigma de la culpabilidad. Es una de las muchas lecciones que deja la tragedia de Salvárcar.

sábado, febrero 26, 2011

Feminicidio en NL

Irma Alma Ochoa Treviño


Las noticias cotidianas constatan que en Nuevo León no hay espacios seguros a ninguna hora. Mujeres y niñas son agredidas y asesinadas dentro de sus hogares, centros laborales, comerciales y de esparcimiento o al transitar por calles y carreteras.

Cuando la violencia familiar dejó de ser asunto privado al ventilarse en la tribuna pública, las mujeres ejercieron su derecho a denunciar. Sin embargo, no se cuenta con información pública desagregada que precise cuántas averiguaciones previas se derivaron de dichas denuncias, cuántas se consignaron a un juez, en cuántas se dictaron sentencias y el sentido de éstas, datos que son muy importantes porque algunas mujeres, luego de denunciar, fueron asesinadas; tal vez porque la autoridad no les brindó las medidas de protección necesarias.

Las denuncias develaron la expectativa en los programas que prometían seguridad y tranquilidad, pero de repente disminuyeron al momento en que los asesinatos se multiplicaron. Se desconocen las causas de semejante cambio, las hipótesis apuntan al temor de sufrir mayor violencia y a la desconfianza en los programas institucionales. Me aventuro a considerar que un minucioso análisis permitirá despejar la incógnita.

A partir de que el conflicto armado se desató en nuestro territorio, miles de hombres y mujeres, la mayoría jóvenes, han fallecido en forma brutal. Los niveles de la violencia son cada vez más inhumanos. Asestar 78 puñaladas a Martha Cecilia Sánchez, empleada de una maquiladora, cuyo cadáver fue encontrado en un baldío, muestra la saña y determinación de asesinarla.

Acorde a las notas periodísticas, se imputa al crimen organizado el 50 por ciento de los asesinatos de mujeres ocurridos en el Estado el año pasado. Las víctimas padecieron mordidas, ultrajes, golpes; murieron estranguladas, asfixiadas, mutiladas, degolladas, calcinadas, tiradas en los caminos, en despoblado; algunas fueron sepultadas clandestinamente.

La delincuencia amenaza la salud, la seguridad y la vida, despoja de bienes y roba la tranquilidad. A temprana hora de la noche, en fecha reciente, los delincuentes asaltaron un restaurante y se sospecha que abusaron de algunas mujeres, aunque no hay noticia de denuncias por tal delito.

Lo anterior confirma que "el 90 por ciento de las mujeres no denuncian", según el Informe México 2010 de Human Rights Watch, organismo que pone el dedo en la llaga al advertir que no denunciar perpetúa la impunidad. Asimismo señala que "el sistema de justicia penal no ofrece justicia a las víctimas de crímenes violentos y de violaciones de derechos humanos".

Los medios difunden las noticias de lamentables altercados entre parejas: cónyuges, ex cónyuges, ex parejas, novios, ex novios, o amigos. Los pleitos entre parejas-disparejas suelen consumarse en el hogar, lugar donde se supone reina la armonía, la sana convivencia, la confianza, el cuidado, el respeto y el amor. La sopa fría puede detonar una riña doméstica, que se vuelve más frecuente e intensa hasta que termina en feminicidio íntimo o de pareja.

En Monterrey, ciudad donde se concentra el mayor porcentaje de la población del Estado y se cometen feminicidios en mayor número, Olga Amelia Villanueva fue baleada por el agente ministerial David Bravo, con quien sostenía una relación sentimental.

Las notas de una década de feminicidios revelan que algunos de los agresores creen ser propietarios de las mujeres. Este sentido de propiedad es una característica que agudiza la violencia entre las parejas, ya sea que vivan juntas, estén separadas o que la mujer tenga intención de terminar la relación.

"Soy celoso y siempre pensé que había otra persona de por medio, pero nunca lo comprobé", es la declaración del uxoricida Carlos Manuel Suárez, quien asesinó de 20 puñaladas a María Victoria Solís, confirmando la teoría de que los hombres suelen responder con violencia extrema cuando suponen una infidelidad o un posible abandono.

Sí, el concepto "feminicidio" acuñado por Diana Russell y Jill Radford refiere el asesinato de mujeres a manos de hombres. Pero también involucra la misoginia, el sexismo, las relaciones desiguales entre los géneros, la persistente violación a los derechos humanos y la impunidad en torno a los delitos cometidos contra las mujeres y las niñas.

El feminicidio, dice Russell, es un crimen de Estado cuando éste no establece las condiciones de seguridad propicias para que mujeres y niñas vivan sus vidas libres de violencia, o cuando las autoridades son negligentes para prevenir y eliminar estos crímenes.

Hasta hoy no se ven las políticas públicas, efectivas, eficaces e indispensables, para detener la ola de violencia que ha traído inseguridad, dolor y tristeza a las familias nuevoleonesas.


La autora es directora de la agrupaciónArthemisas por la Equidad, A.C.

miércoles, febrero 23, 2011

Haciendo Camino, como cada miércoles de 7 a 8 de la tarde noche desde Monterrey, México: La Ciudad de la Violencia www.somosunoradio.org

la dignidad en la radio



En la música: Guillermo Velázquez y los Leones de la Sierra de Xichú, La Negra Graciana, Susana Harp y la más tradicional música mexicana.

lunes, febrero 14, 2011

Presunto Culpable Trailer

No se pierdan esta película que retrata el sistema judicial de nuestro país en todo su horror

La tiranía del expediente


El ámbito judicial es tan importante para una democracia como el espacio de las elecciones. No me refiero aquí a la función del poder judicial como el gran órgano del equilibrio institucional, el último defensor de la legalidad, la voz que resuelve las controversias entre los poderes. Hablo del proceso judicial como prueba crucial de ciudadanía. Ante un tribunal se comprueba si una persona pertenece realmente a un orden político como sujeto de derechos—o si es un súbdito, un objeto, un nadie. Paul W. Kahn, constitucionalista de la Universidad de Yale lo pone en estos términos: el voto le da poder a la mayoría, el litigio le da poder a cada ciudadano.

Tenemos hoy la mejor oportunidad para ver que el proceso penal mexicano es una sorda máquina de arbitrariedad. Que la arbitrariedad es el sistema, no una anomalía en el sistema. Dentro de unos días se estrenará en México la película “Presunto Culpable.” No recuerdo ninguna película en la historia reciente de México que haya generado, aún antes de su estreno, tal revuelo. Los diarios, la televisión, el radio, los nuevos canales de comunicación, han estado repletos de menciones a esta extraordinaria producción de Roberto Hernández y Layda Negrete que retrata la historia de Anonio Zuñiga, un hombre que tuvo la desgracia de caer entre las engranajes del sistema judicial mexicano. No hay ficción en la cinta pero podría pensarse que es producto de un libreto perfectamente cuidado. Un personaje cautivador, la aparición de la fortuna, el dramatismo de la libertad que cuelga de la irracionalidad de un sistema. El gran tino de “Presunto culpable” es su capacidad para mostrar el funcionamiento normal de la justicia mexicana. La cinta pesca un caso como pudo pescar mil otros. La arbitrariedad que se retrata no es producto de la corrupción, no es tampoco la brutalidad de la tortura. Es, por el contrario, un caso ordinario de la árida rutina legal que ha perdido de vista lo esencial: el deber de encontrar la verdad para aplicar la ley. El juicio penal en México, lejos de ser una batalla de argumentos y de pruebas, resulta del afán de engordar un expediente y de compensar la impunidad reinante con medallas de encarcelados. Sin el menor asomo de la ciencia, dejando a los acusados sin abrigo alguno, con jueces que sólo ven papel y repiten frases, la ley mexicana consagra el atropello. Un hombre puede ser condenado a vivir veinte años bajo las rejas sin haber visto jamás al juez que resuelve su castigo, sin un abogado que defienda profesionalmente su causa, sin nadie que interprete los hechos con la frialdad de un dictamen técnico, sin prueba que lo ligue al delito. Mucho se habla en estos días de la impunidad, de los muchos delincuentes sin castigo. Esta cinta nos pide no perder de vista la otra cara de nuestra penuria legal: los inocentes aprisionados durante años. Roberto Hernández y Layda Negrete han logrado darle cara a esa injusticia que consume la vida de miles de mexicanos.

“Presunto culpable” retrata una tiranía dispersa pero implacable. Es la tiranía del expediente. El papel no es muestra del proceso judicial, es el ídolo al que todos tienen la obligación de rendir tributo. El acusado, los testigos, el acusador están impedidos de expresarse con naturalidad: han de dictar palabras extranjeras para la engorda del Santo Expediente. La policía no pierde el tiempo con investigaciones. Su trabajo es coleccionar hojas de papel. Las preguntas del interrogatorio judicial tienen una muralla infranqueable, lo asentado en el expediente. Todo conspira en contra de un acusado que está forzado a hablar tras las rejas y vestir como reo: presunto culpable.

Esta demoledora crítica al sistema legal mexicano es también un instrumento de defensa. El equipo de abogados-cineastas filma, al tiempo que discute con los jueces. El lente toma partido y habla a favor de ese hombre sin patria que es el acusado. Las cámaras del abogado son empleadas para reparar la indefensión de un convicto. Siendo todo esto, una denuncia y una cuerda de auxilio, la película es algo más: una admirable pieza cinematográfica. Una narración que trasciende una justísima demanda política y una astuta estrategia de presión. Cine sin ficción y sin actores pero cargado de emblemas, peripecias, personajes, enseñanzas. El protagonista es retratado con sutileza pero deja ver una inteligencia sólida y una fuerza a prueba de fuego. El entorno personal y social imprime emoción y calidez a la historia; el resto de los personajes encuentra su tono y su cuadro memorable. El compás de la narración no suelta al espectador. Y el pantano de abogadismos que arrebata país a tantos mexicanos es expuesto con inclemencia y pizcas de sarcasmo.

El próximo viernes 18 se estrena “Presunto culpable”. Veála. Después de verla, pensará en la justicia mexicana de otra manera.

LA GUERRA DEL MÉXICO DE ARRIBA


“Yo daría la bienvenida casi a cualquier guerra
porque creo que este país necesita una”.
Theodore Roosevelt.

Y ahora nuestra realidad nacional es invadida por la guerra. Una guerra que no sólo ya no es lejana para quienes acostumbraban verla en geografías o calendarios distantes, sino que empieza a gobernar las decisiones e indecisiones de quienes pensaron que los conflictos bélicos estaban sólo en noticieros y películas de lugares tan lejanos como… Irak, Afganistán,… Chiapas.

Y en todo México, gracias al patrocinio de Felipe Calderón Hinojosa, no tenemos que recurrir a la geografía del Medio Oriente para reflexionar críticamente sobre la guerra. Ya no es necesario remontar el calendario hasta Vietnam, Playa Girón, siempre Palestina.

Y no menciono a Chiapas y la guerra contra las comunidades indígenas zapatistas, porque ya se sabe que no están de moda, (para eso el gobierno del estado de Chiapas se ha gastado bastante dinero en conseguir que los medios no lo pongan en el horizonte de la guerra, sino de los “avances” en la producción de biodiesel, el “buen” trato a los migrantes, los “éxitos” agrícolas y otros cuentos engañabobos vendidos a consejos de redacción que firman como propios los boletines gubernamentales pobres en redacción y argumentos).

La irrupción de la guerra en la vida cotidiana del México actual no viene de una insurrección, ni de movimientos independentistas o revolucionarios que se disputen su reedición en el calendario 100 o 200 años después. Viene, como todas las guerras de conquista, desde arriba, desde el Poder.

Y esta guerra tiene en Felipe Calderón Hinojosa su iniciador y promotor institucional (y ahora vergonzante).

Quien se posesionó de la titularidad del ejecutivo federal por la vía del facto, no se contentó con el respaldo mediático y tuvo que recurrir a algo más para distraer la atención y evadir el masivo cuestionamiento a su legitimidad: la guerra.

Cuando Felipe Calderón Hinojosa hizo suya la proclama de Theodore Roosevelt (algunos adjudican la sentencia a Henry Cabot Lodge) de “este país necesita una guerra”, recibió la desconfianza medrosa de los empresarios mexicanos, la entusiasta aprobación de los altos mandos militares y el aplauso nutrido de quien realmente manda: el capital extranjero.

La crítica de esta catástrofe nacional llamada “guerra contra el crimen organizado” debiera completarse con un análisis profundo de sus alentadores económicos. No sólo me refiero al antiguo axioma de que en épocas de crisis y de guerra aumenta el consumo suntuario. Tampoco sólo a los sobresueldos que reciben los militares (en Chiapas, los altos mandos militares recibían, o reciben, un salario extra del 130% por estar en “zona de guerra”). También habría que buscar en las patentes, proveedores y créditos internacionales que no están en la llamada “Iniciativa Mérida”.

Si la guerra de Felipe Calderón Hinojosa (aunque se ha tratado, en vano, de endosársela a todos los mexicanos) es un negocio (que lo es), falta responder a las preguntas de para quién o quiénes es negocio, y qué cifra monetaria alcanza.

Algunas estimaciones económicas.

No es poco lo que está en juego:

(nota: las cantidades detalladas no son exactas debido a que no hay claridad en los datos gubernamentales oficiales. por lo que en algunos casos se recurrió a lo publicado en el Diario Oficial de la Federación y se completó con datos de las dependencias e información periodística seria).

En los primeros 4 años de la “guerra contra el crimen organizado” (2007-2010), las principales entidades gubernamentales encargadas (Secretaría de la Defensa Nacional –es decir: ejército y fuerza aérea-, Secretaría de Marina, Procuraduría General de la República y Secretaría de Seguridad Pública) recibieron del Presupuesto de Egresos de la Federación una cantidad superior a los 366 mil millones de pesos (unos 30 mil millones de dólares al tipo de cambio actual). Las 4 dependencias gubernamentales federales recibieron: en 2007 más de 71 mil millones de pesos; en 2008 más de 80 mil millones; en 2009 más de 113 mil millones y en 2010 fueron más de 102 mil millones de pesos. A esto habrá que sumar los más de 121 mil millones de pesos (unos 10 mil millones de dólares) que recibirán en este año del 2011.

Tan sólo la Secretaría de Seguridad Pública pasó de recibir unos 13 mil millones de pesos de presupuesto en el 2007, a manejar uno de más de 35 mil millones de pesos en el 2011 (tal vez es porque las producciones cinematográficas son más costosas).

De acuerdo al Tercer Informe de Gobierno de septiembre del 2009, al mes de junio de ese año, las fuerzas armadas federales contaban con 254, 705 elementos (202, 355 del Ejército y Fuerza Aérea y 52, 350 de la Armada.

En 2009 el presupuesto para la Defensa Nacional fue de 43 mil 623 millones 321 mil 860 pesos, a los que sumaron 8 mil 762 millones 315 mil 960 pesos (el 25.14% más), en total: más de 52 mil millones de pesos para el Ejército y Fuerza Aérea. La Secretaría de Marina: más de 16 mil millones de pesos: Seguridad Pública: casi 33 mil millones de pesos; y Procuraduría General de la República: más de 12 mil millones de pesos.

Total de presupuesto para la “guerra contra el crimen organizado” en 2009: más de 113 mil millones de pesos

En el año del 2010, un soldado federal raso ganaba unos 46, 380 pesos anuales; un general divisionario recibía 1 millón 603 mil 80 pesos al año, y el Secretario de la Defensa Nacional percibía ingresos anuales por 1 millón 859 mil 712 pesos.

Si las matemáticas no me fallan, con el presupuesto bélico total del 2009 (113 mil millones de pesos para las 4 dependencias) se hubieran podido pagar los salarios anuales de 2 millones y medio de soldados rasos; o de 70 mil 500 generales de división; o de 60 mil 700 titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Pero, por supuesto, no todo lo que se presupuesta va a sueldos y prestaciones. Se necesitan armas, equipos, balas… porque las que se tienen ya no sirven o son obsoletas.

“Si el Ejército mexicano entrara en combate con sus poco más de 150 mil armas y sus 331.3 millones de cartuchos contra algún enemigo interno o externo, su poder de fuego sólo alcanzaría en promedio para 12 días de combate continuo, señalan estimaciones del Estado Mayor de la Defensa Nacional (Emaden) elaboradas por cada una de las armas al Ejército y Fuerza Aérea. Según las previsiones, el fuego de artillería de obuseros (cañones) de 105 milímetros alcanzaría, por ejemplo, para combatir sólo por 5.5 días disparando de manera continua las 15 granadas para dicha arma. Las unidades blindadas, según el análisis, tienen 2 mil 662 granadas 75 milímetros.

De entrar en combate, las tropas blindadas gastarían todos sus cartuchos en nueve días. En cuanto a la Fuerza Aérea, se señala que existen poco más de 1.7 millones de cartuchos calibre 7.62 mm que son empleados por los aviones PC-7 y PC-9, y por los helicópteros Bell 212 y MD-530. En una conflagración, esos 1.7 millones de cartuchos se agotarían en cinco días de fuego aéreo, según los cálculos de la Sedena. La dependencia advierte que los 594 equipos de visión nocturna y los 3 mil 95 GPS usados por las Fuerza Especiales para combatir a los cárteles de la droga, “ya cumplieron su tiempo de servicio”.

Las carencias y el desgaste en las filas del Ejército y Fuerza Aérea son patentes y alcanzan niveles inimaginados en prácticamente todas las áreas operativas de la institución. El análisis de la Defensa Nacional señala que los goggles de visión nocturna y los GPS tienen entre cinco y 13 años de antigüedad, y “ya cumplieron su tiempo de servicio”. Lo mismo ocurre con los “150 mil 392 cascos antifragmento” que usan las tropas. El 70% cumplió su vida útil en 2008, y los 41 mil 160 chalecos antibala lo harán en 2009. (…).

En este panorama, la Fuerza Aérea resulta el sector más golpeado por el atraso y dependencia tecnológicos hacia el extranjero, en especial de Estados Unidos e Israel. Según la Sedena, los depósitos de armas de la Fuerza Aérea tienen 753 bombas de 250 a mil libras cada una. Los aviones F-5 y PC-7 Pilatus usan esas armas. Las 753 existentes alcanzan para combatir aire-tierra por un día. Las 87 mil 740 granadas calibre 20 milímetros para jets F-5 alcanzan para combatir a enemigos externos o internos por seis días. Finalmente, la Sedena revela que los misiles aire-aire para los aviones F-5, es de sólo 45 piezas, lo cual representan únicamente un día de fuego aéreo.” Jorge Alejandro Medellín en “El Universal”, México, 02 de enero de 2009.

Esto se conoce en 2009, 2 años después del inicio de la llamada “guerra” del gobierno federal. Dejemos de lado la pregunta obvia de cómo fue posible que el jefe supremo de las fuerzas armadas, Felipe Calderón Hinojosa, se lanzara a una guerra (“de largo aliento” dice él) sin tener las condiciones materiales mínimas para mantenerla, ya no digamos para “ganarla”. Entonces preguntémonos: ¿Qué industrias bélicas se van a beneficiar con las compras de armamento, equipos y parque?

Si el principal promotor de esta guerra es el imperio de las barras y las turbias estrellas (haciendo cuentas, en realidad las únicas felicitaciones que ha recibido Felipe Calderón Hinojosa han venido del gobierno norteamericano), no hay que perder de vista que al norte del Río Bravo no se otorgan ayudas, sino que se hacen inversiones, es decir, negocios.

Victorias y derrotas.*
¿Ganan los Estados Unidos con esta guerra “local”? La respuesta es: sí. Dejando de lado las ganancias económicas y la inversión monetaria en armas, parque y equipos (no olvidemos que USA es el principal proveedor de todo esto a los dos bandos contendientes: autoridades y “delincuentes” -la “guerra contra la delincuencia organizada” es un negocio redondo para la industria militar norteamericana-), está, como resultado de esta guerra, una destrucción / despoblamiento y reconstrucción / reordenamiento geopolítico que los favorece.

Esta guerra (que está perdida para el gobierno desde que se concibió, no como una solución a un problema de inseguridad, sino a un problema de legitimidad cuestionada), está destruyendo el último reducto que le queda a una Nación: el tejido social.

¿Qué mejor guerra para los Estados Unidos que una que le otorgue ganancias, territorio y control político y militar sin las incómodas “body bags” y los lisiados de guerra que le llegaron, antes, de Vietnam y ahora de Irak y Afganistán?

Las revelaciones de Wikileaks sobre las opiniones en el alto mando norteamericano acerca de las “deficiencias” del aparato represivo mexicano (su ineficacia y su contubernio con la delincuencia), no son nuevas. No sólo en el común de la gente, sino en altas esferas del gobierno y del Poder en México esto es una certeza. La broma de que es una guerra dispareja porque el crimen organizado sí está organizado y el gobierno mexicano está desorganizado, es una lúgubre verdad.

El 11 de diciembre del 2006, se inició formalmente esta guerra con el entonces llamado “Operativo Conjunto Michoacán”. 7 mil elementos del ejército, la marina y las policías federales lanzaron una ofensiva (conocida popularmente como “el michoacanazo”) que, pasada la euforia mediática de esos días, resultó ser un fracaso. El mando militar fue el general Manuel García Ruiz y el responsable del operativo fue Gerardo Garay Cadena de la Secretaría de Seguridad Pública. Hoy, y desde diciembre del 2008, Gerardo Garay Cadena está preso en el penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit, acusado de coludirse con “el Chapo” Guzmán Loera.

Y, a cada paso que se da en esta guerra, para el gobierno federal es más difícil explicar dónde está el enemigo a vencer.

Jorge Alejandro Medellín es un periodista que colabora con varios medios informativos -la revista “Contralínea”, el semanario “Acentoveintiuno”, y el portal de noticias “Eje Central”, entre otros -y se ha especializado en los temas de militarismo, fuerzas armadas, seguridad nacional y narcotráfico. En octubre del 2010 recibió amenazas de muerte por un artículo donde señaló posibles ligas del narcotráfico con el general Felipe de Jesús Espitia, ex comandante de la V Zona Militar y ex jefe de la Sección Séptima -Operaciones Contra el Narcotráfico- en el gobierno de Vicente Fox, y responsable del Museo del Enervante ubicado en las oficinas de la S-7. El general Espitia fue removido como comandante de la V Zona Militar ante el estrepitoso fracaso de los operativos ordenados por él en Ciudad Juárez y por la pobre respuesta que dio a las masacres cometidas en la ciudad fronteriza.

Pero el fracaso de la guerra federal contra la “delincuencia organizada”, la joya de la corona del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, no es un destino a lamentar para el Poder en USA: es la meta a conseguir.

Por más que se esfuercen los medios masivos de comunicación en presentar como rotundas victorias de la legalidad, las escaramuzas que todos los días se dan en el territorio nacional, no logran convencer.

Y no sólo porque los medios masivos de comunicación han sido rebasados por las formas de intercambio de información de gran parte de la población (no sólo, pero también las redes sociales y la telefonía celular), también, y sobre todo, porque el tono de la propaganda gubernamental ha pasado del intento de engaño al intento de burla (desde el “aunque no lo parezca vamos ganando” hasta lo de “una minoría ridícula”, pasando por las bravatas de cantina del funcionario en turno).

Sobre esta otra derrota de la prensa, escrita y de radio y televisión, volveré en otra misiva. Por ahora, y respecto al tema que ahora nos ocupa, basta recordar que el “no pasa nada en Tamaulipas” que era pregonado por las noticias (marcadamente de radio y televisión), fue derrotado por los videos tomados por ciudadanos con celulares y cámaras portátiles y compartidos por internet.

Pero volvamos a la guerra que, según Felipe Calderón Hinojosa, nunca dijo que es una guerra. ¿No lo dijo, no lo es?

“Veamos si es guerra o no es guerra: el 5 de diciembre de 2006, Felipe Calderón dijo: “Trabajamos para ganar la guerra a la delincuencia…”. El 20 de diciembre de 2007, durante un desayuno con personal naval, el señor Calderón utilizó hasta en cuatro ocasiones en un sólo discurso, el término guerra. Dijo: “La sociedad reconoce de manera especial el importante papel de nuestros marinos en la guerra que mi Gobierno encabeza contra la inseguridad…”, “La lealtad y la eficacia de las Fuerzas Armadas, son una de las más poderosas armas en la guerra que libramos contra ella…”, “Al iniciar esta guerra frontal contra la delincuencia señalé que esta sería una lucha de largo aliento”, “…así son, precisamente, las guerras…”.
Pero aún hay más: el 12 de septiembre de 2008, durante la Ceremonia de Clausura y Apertura de Cursos del Sistema Educativo Militar, el autollamado “Presidente del empleo”, se dio vuelo pronunciando hasta en media docena de ocasiones, el término guerra contra el crimen: “Hoy nuestro país libra una guerra muy distinta a la que afrontaron los insurgentes en el 1810, una guerra distinta a la que afrontaron los cadetes del Colegio Militar hace 161 años…” “…todos los mexicanos de nuestra generación tenemos el deber de declarar la guerra a los enemigos de México… Por eso, en esta guerra contra la delincuencia…” “Es imprescindible que todos los que nos sumamos a ese frente común pasemos de la palabra a los hechos y que declaremos, verdaderamente, la guerra a los enemigos de México…” “Estoy convencido que esta guerra la vamos a ganar…” (Alberto Vieyra Gómez. Agencia Mexicana de Noticias, 27 de enero del 2011).

Al contradecirse, aprovechando el calendario, Felipe Calderón Hinojosa no se enmienda la plana ni se corrige conceptualmente. No, lo que ocurre es que las guerras se ganan o se pierden (en este caso, se pierden) y el gobierno federal no quiere reconocer que el punto principal de su gestión ha fracasado militar y políticamente.

¿Guerra sin fin? La diferencia entre la realidad… y los videojuegos.

Frente al fracaso innegable de su política guerrerista, ¿Felipe Calderón Hinojosa va a cambiar de estrategia?

La respuesta es NO. Y no sólo porque la guerra de arriba es un negocio y, como cualquier negocio, se mantiene mientras siga produciendo ganancias.

Felipe Calderón Hinojosa, el comandante en jefe de las fuerzas armadas; el ferviente admirador de José María Aznar; el autodenominado “hijo desobediente”; el amigo de Antonio Solá; el “ganador” de la presidencia por medio punto porcentual de la votación emitida gracias a la alquimia de Elba Esther Gordillo; el de los desplantes autoritarios más bien cercanos al berrinche (“o bajan o mando por ustedes”); el que quiere tapar con más sangre la de los niños asesinados en la Guardería ABC, en Hermosillo, Sonora; el que ha acompañado su guerra militar con una guerra contra el trabajo digno y el salario justo; el del calculado autismo frente a los asesinatos de Marisela Escobedo y Susana Chávez Castillo; el que reparte etiquetas mortuorias de “miembros del crimen organizado” a los niños y niñas, hombres y mujeres que fueron y son asesinados porque sí, porque les tocó estar en el calendario y la geografía equivocados, y no alcanzan siquiera el ser nombrados porque nadie les lleva la cuenta ni en la prensa, ni en las redes sociales.

Él, Felipe Calderón Hinojosa, es también un fan de los videojuegos de estrategia militar.

Felipe Calderón Hinojosa es el “gamer” “que en cuatro años convirtió un país en una versión mundana de The Age of Empire -su videojuego preferido-, (…) un amante -y mal estratega- de la guerra” (Diego Osorno en “Milenio Diario”, 3 de octubre del 2010).

Es él que nos lleva a preguntar: ¿está México siendo gobernado al estilo de un videojuego? (creo que yo sí puedo hacer este tipo de preguntas comprometedoras sin riesgo a que me despidan por faltar a un “código de ética” que se rige por la publicidad pagada).

Felipe Calderón Hinojosa no se detendrá. Y no sólo porque las fuerzas armadas no se lo permitirían (los negocios son negocios), también por la obstinación que ha caracterizado la vida política del “comandante en jefe” de las fuerzas armadas mexicanas.

Hagamos un poco de memoria: En marzo del 2001, cuando Felipe Calderón Hinojosa era el coordinador parlamentario de los diputados federales de Acción Nacional, se dio aquel lamentable espectáculo del Partido Acción Nacional cuando se negó a que una delegación indígena conjunta del Congreso Nacional Indígena y del EZLN hicieran uso de la tribuna del Congreso de la Unión en ocasión de la llamada “marcha del color de la tierra”.

A pesar de que se estaba mostrando al PAN como una organización política racista e intolerante (y lo es) por negar a los indígenas el derecho a ser escuchados, Felipe Calderón Hinojosa se mantuvo en su negativa. Todo le decía que era un error asumir esa posición, pero el entonces coordinador de los diputados panistas no cedió (y terminó escondido, junto con Diego Fernández de Cevallos y otros ilustres panistas, en uno de los salones privados de la cámara, viendo por televisión a los indígenas hacer uso de la palabra en un espacio que la clase política reserva para sus sainetes).

“Sin importar los costos políticos”, habría dicho entonces Felipe Calderón Hinojosa.

Ahora dice lo mismo, aunque hoy no se trata de los costos políticos que asuma un partido político, sino de los costos humanos que paga el país entero por esa tozudez.

Estando ya por terminar esta misiva, encontré las declaraciones de la secretaria de seguridad interior de Estados Unidos, Janet Napolitano, especulando sobre las posibles alianzas entre Al Qaeda y los cárteles mexicanos de la droga. Un día antes, el subsecretario del Ejército de Estados Unidos, Joseph Westphal, declaró que en México hay una forma de insurgencia encabezada por los cárteles de la droga que potencialmente podrían tomar el gobierno, lo cual implicaría una respuesta militar estadunidense. Agregó que no deseaba ver una situación en donde soldados estadunidenses fueran enviados a combatir una insurgencia “sobre nuestra frontera… o tener que enviarlos a cruzar esa frontera hacia México.

Mientras tanto, Felipe Calderón Hinojosa, asistía a un simulacro de rescate en un pueblo de utilería, en Chihuahua, y se subió a un avión de combate F-5, se sentó en el asiento del piloto y bromeó con un “disparen misiles”.

¿De los videojuegos de estrategia a los “simuladores de combate aéreo” y “disparos en primera persona”? ¿Del Age of Empires al HAWX?

El HAWX es un videojuego de combate aéreo donde, en un futuro cercano, las empresas militares privadas (“Private military company”) han reemplazado a los ejércitos gubernamentales en varios países. La primera misión del videojuego consiste en bombardear Ciudad Juárez, Chihuahua, México, porque las “fuerzas rebeldes” se han apoderado de la plaza y amenazan con avanzar a territorio norteamericano-.

No en el videojuego, sino en Irak, una de las empresas militares privadas contratadas por el Departamento de Estado norteamericano y la Agencia Central de Inteligencia fue “Blackwater USA”, que después cambió su nombre a “Blackwater Worldwide”. Su personal cometió serios abusos en Irak, incluyendo el asesinato de civiles. Ahora cambió su nombre a “Xe Services LL” y es el más grande contratista de seguridad privada del Departamento de Estado norteamericano. Al menos el 90% de sus ganancias provienen de contratos con el gobierno de Estados Unidos.

El mismo día en el que Felipe Calderón Hinojosa bromeaba en el avión de combate (10 de febrero de 2011), y en el estado de Chihuahua, una niña de 8 años murió al ser alcanzada por una bala en un tiroteo entre personas armadas y miembros del ejército.

¿Cuándo va a terminar esa guerra?

¿Cuándo aparecerá en la pantalla del gobierno federal el “game over” del fin del juego, seguido de los créditos de los productores y patrocinadores de la guerra?

¿Cuándo va poder decir Felipe Calderón “ganamos la guerra, hemos impuesto nuestra voluntad al enemigo, le hemos destruido su capacidad material y moral de combate, hemos (re) conquistado los territorios que estaban en su poder”?

Desde que fue concebida, esa guerra no tiene final y también está perdida.

No habrá un vencedor mexicano en estas tierras (a diferencia del gobierno, el Poder extranjero sí tiene un plan para reconstruir – reordenar el territorio), y el derrotado será el último rincón del agónico Estado Nacional en México: las relaciones sociales que, dando identidad común, son la base de una Nación.

Aún antes del supuesto final, el tejido social estará roto por completo.

Resultados: la Guerra arriba y la muerte abajo.

Veamos que informa el Secretario de Gobernación federal sobre la “no guerra” de Felipe Calderón Hinojosa:

“El 2010 fue el año más violento del sexenio al acumularse 15 mil 273 homicidios vinculados al crimen organizado, 58% más que los 9 mil 614 registrados durante el 2009, de acuerdo con la estadística difundida este miércoles por el Gobierno Federal. De diciembre de 2006 al final de 2010 se contabilizaron 34 mil 612 crímenes, de las cuales 30 mil 913 son casos señalados como “ejecuciones”; tres mil 153 son denominados como “enfrentamientos” y 544 están en el apartado “homicidios-agresiones”. Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, presentó una base de datos oficial elaborada por expertos que mostrará a partir de ahora “información desagregada mensual, a nivel estatal y municipal” sobre la violencia en todo el país.” (Periódico “Vanguardia”, Coahuila, México, 13 de enero del 2011)

Preguntemos: De esos 34 mil 612 asesinados, ¿cuántos eran delincuentes? Y los más de mil niños y niñas asesinados (que el Secretario de Gobernación “olvidó” desglosar en su cuenta), ¿también eran “sicarios” del crimen organizado? Cuando en el gobierno federal se proclama que “vamos ganando”, ¿a qué cartel de la droga se refieren? ¿Cuántas decenas de miles más forman parte de esa “ridícula minoría” que es el enemigo a vencer?

Mientras allá arriba tratan inútilmente de desdramatizar en estadísticas los crímenes que su guerra ha provocado, es preciso señalar que también se está destruyendo el tejido social en casi todo el territorio nacional.

La identidad colectiva de la Nación está siendo destruida y está siendo suplantada por otra.

Porque “una identidad colectiva no es más que una imagen que un pueblo se forja de sí mismo para reconocerse como perteneciente a ese pueblo. Identidad colectiva es aquellos rasgos en que un individuo se reconoce como perteneciente a una comunidad. Y la comunidad acepta este individuo como parte de ella. Esta imagen que el pueblo se forja no es necesariamente la perduración de una imagen tradicional heredada, sino que generalmente se la forja el individuo en tanto pertenece a una cultura, para hacer consistente su pasado y su vida actual con los proyectos que tiene para esa comunidad.

Entonces, la identidad no es un simple legado que se hereda, sino que es una imagen que se construye, que cada pueblo se crea, y por lo tanto es variable y cambiante según las circunstancias históricas”. (Luis Villoro, noviembre de 1999, entrevista con Bertold Bernreuter, Aachen, Alemania).

En la identidad colectiva de buena parte del territorio nacional no está, como se nos quiere hacer creer, la disputa entre el lábaro patrio y el narco-corrido (si no se apoya al gobierno entonces se apoya a la delincuencia, y viceversa).

No.

Lo que hay es una imposición, por la fuerza de las armas, del miedo como imagen colectiva, de la incertidumbre y la vulnerabilidad como espejos en los que esos colectivos se reflejan.

¿Qué relaciones sociales se pueden mantener o tejer si el miedo es la imagen dominante con la cual se puede identificar un grupo social, si el sentido de comunidad se rompe al grito de “sálvese quien pueda”?

De esta guerra no sólo van a resultar miles de muertos… y jugosas ganancias económicas.

También, y sobre todo, va a resultar una nación destruida, despoblada, rota irremediablemente.

(…)

Vale, Don Luis. Salud y que la reflexión crítica anime nuevos pasos.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Enero-Febrero del 2011

SOBRE LAS GUERRAS. Segunda parte de la carta primera del SupMarcos a Don Luis Villoro, en el inicio de un intercambio epistolar sobre Ética y Política.

Enero-Febrero del 2011. Parte 2 de las 4 que conforman la carta primera, misma que aparecerá completa en el próximo número de la Revista Rebeldía.

miércoles, febrero 09, 2011

Haciendo Camino, hoy 7:00 pm en Somos Uno Radio



No se pierdan hoy en punto de la 7:00 tarde-noche, Haciendo camino con el comentario breve de lo que pasa en México y el mundo.

En la musica Eugenio Toussaint y Ars Nova

martes, febrero 08, 2011

Preguuntas para Felipe...



Y... Usted, tomó el poder, nomás porque le gusta tomar?

¿cuando dice que llegaran al fondo de algo? ¿se refiere a la botella?

¿entre un diputado payaso , un presidente borracho y una periodista seria, quien debería quedarse sin trabajo?

Presunto Culpable

Denise Dresser

"Fuiste tú". "No te hagas pendejo". "No te explico nada, cabrón". "Ya te agarré; ya te chingaste". Palabras rutinarias que pronuncia cualquier policía judicial a la hora de arrestar a cualquier mexicano común y corriente. Palabras que corren en contra de ese principio fundamental del Estado de derecho que es la presunción de inocencia. Palabras que revelan un sistema policial y penal dedicado a encarcelar inocentes, fabricar culpables, maquilar injusticias. Evidenciado en el estrujante documental de dos abogados con cámara -Roberto Hernández y Layda Negrete-, que en Presunto Culpable retratan la podredumbre de los policías, la incompetencia de los ministerios públicos, la sinrazón de los jueces, la arbitrariedad del arresto. En México se aprehende sin pruebas y se juzga sin testigos. En México se condena aunque existan dudas razonables sobre la culpabilidad y razones para cuestionarla. En México una persona inocente se ve obligada a demostrar que lo es.

Como le ocurre a José Antonio Zúñiga Rodríguez en el 2005. Acusado de homicidio calificado. Arrestado a pesar de que había testigos que lo situaban en otro lugar en el momento de los hechos. Condenado a 20 años de cárcel en el Reclusorio Oriente, a pesar de que la prueba realizada para ver si había disparado un arma había resultado negativa. Encontrado culpable en un proceso repleto de irregularidades, incluyendo la falsa cédula profesional de su abogado defensor. Encerrado en una celda con otros 20 reos, rodeado de cucarachas, durmiendo en el piso de concreto, muerto de frío, de miedo, de incertidumbre. Víctima de un sistema legal en el cual 93 por ciento de los presos nunca vieron una orden de aprehensión. Víctima de un sistema carcelario donde languidecen millones de mexicanos cuyos derechos han sido atropellados, porque ni siquiera saben que los tienen.

"En la cárcel eres nadie", dice José Antonio Zúñiga. Pero es un hombre de carne y hueso para dos valientes abogados que creen en su inocencia y están dispuestos a luchar para comprobarla. En la pantalla plasman escenas que todo mexicano debe ver; narran una historia que todo mexicano debe conocer; condenan a un sistema judicial que todo mexicano debe rechazar. Torceduras trágicas como el testimonio acusatorio del único testigo, quien acepta -en la reposición del procedimiento que los abogados logran conseguir- que no vio el disparo. Entrevistas enervantes como aquella en la cual el testigo admite que no sabía el nombre del acusado y sólo lo dio después de que le fue proporcionado por policías. Escenas kafkianas que captan a esos mismos policías judiciales responsables de la detención mintiendo, rehuyendo, manipulando, diciendo que "no recuerdan" el arresto. Y finalmente la voz de un policía anónimo reconociendo que a los "delincuentes" con frecuencia les inventan "delitos".

Y de allí el imperativo de hacer las preguntas clave para entender el sistema de justicia en México. ¿Por qué la policía no investiga? ¿Cómo es que la policía puede inventar pruebas o desconocerlas o borrarlas? ¿Por qué nadie puede cuestionar el expediente después de que ha sido integrado por la Procuraduría? ¿Cómo hemos permitido el surgimiento de un sistema en el cual una persona puede ser declarada culpable con base en la integración de un expediente, y sin haber visto jamás a un juez? ¿Por qué es posible detener a alguien sin pruebas, sin huellas, sin evidencia? ¿Cómo es que la presunción de inocencia ha sido remplazada por la presunción de culpabilidad? Y precisamente por ello, 95 por ciento de las sentencias emitidas por los jueces -que nunca vieron o escucharon al acusado- son condenatorias. Por ello, 92 por ciento de las condenas en México no están basadas en evidencia física. Por ello, nuestro sistema de justicia es como una lotería en la que el "premio" puede ser un arresto arbitrario, una condena inexplicable, un encarcelamiento injustificado. La justicia institucionalizada, plenamente avalada por un juez resguardado dentro de un túnel de papel.

Para los cientos de miles de mexicanos detenidos, los principios fundamentales del debido proceso y la presunción de inocencia no se aplican. La encarcelación se convierte en un castigo aun antes de la convicción. El mito del presunto inocente es remplazado por la realidad del presunto culpable. Y si después de 804 días en prisión José Antonio Zúñiga es declarado "absuelto", se debe al arduo trabajo de quienes realizaron un documental para probarlo. De quienes -como Roberto Hernández y Layda Negrete- exigen que sea posible videograbar todos los reconocimientos de personas, todos los juicios, todos los interrogatorios. De quienes insisten que el presunto inocente tiene derecho a que el juez esté presente en el juicio, y que ese juicio sea oral. De quienes piden que envíes la palabra "Justicia" en un mensaje al 62362. De quienes saben que tú también, lector o lectora, debes saber el significado de un derecho legal consagrado en la frase en Latín: "Ei incumbit probatio qui dicit, non qui negat". La prueba del delito reside en quien acusa, no en quien niega.

domingo, febrero 06, 2011

6 de febrero el Día Mundial de la Tolerancia Cero a la Mutilación Genital Femenina

Flor del desierto

Irma Alma Ochoa Treviño

A la temprana edad de 3 años, Waris Dirie, reconocida activista por los derechos de las mujeres, hija de nómadas somalíes, sufrió mutilación genital y a los 13 fue entregada en matrimonio a un sexagenario.

Waris, flor del desierto en idioma somalí, sobrevivió, pero dos de sus hermanas no. En los foros que se presenta, denuncia que Sofía murió desangrada el día de la mutilación y Amina falleció en el parto, con su bebé en el vientre.

Sofía, hermana de Waris, falleció a causa del sangrado intenso, una de las complicaciones inmediatas de estos procedimientos, que afectan la salud de las mujeres y de las niñas; entre las que figuran el dolor intenso, hemorragias, problemas urinarios, úlceras en la zona genital, tétanos e infecciones.

A largo plazo suelen presentarse infecciones recurrentes del conducto urinario, quistes, infertilidad, dificultades en la menstruación, fístulas, dolor en el coito, disfunción sexual y problemas en el embarazo y el parto; con el invariable dolor al corte y sutura de la vagina para el alumbramiento. Waris revela que Amina, otra de sus hermanas, falleció en el parto.

Esta brutal violencia de género, de desigualdad y de discriminación, en pleno siglo veintiuno, prevalece en 28 países africanos, además en Indonesia (Asia) y Yemen (Oriente Medio); debido a la inmigración, en la actualidad es cada vez más frecuente en Europa, Australia, Canadá y Estados Unidos, acorde a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la mayoría de los casos se interviene a niñas y adolescentes entre los 4 y los 15 años. Aunque en Eritrea y Malí, se perpetra en niñas menores de 1 año, afectando a un 44% y un 29% de estas niñas, respectivamente, violando lo establecido en la Convención de los Derechos del Niño (y de la Niña), firmada por la mayoría de los países que conforman las Naciones Unidas.



Asimismo, contraviene los diversos tratados internacionales que protegen los derechos de las mujeres y las niñas, a la salud, la integridad física y mental, la seguridad, no ser sometidas a tortura ni tratos crueles, inhumanos o degradantes y, en los casos en que esta práctica provoca la muerte, el derecho a la vida.

La mutilación genital comprende los procedimientos que de manera intencional eliminan los órganos genitales femeninos externos, como la clitoridectomía (amputación parcial o total del clítoris), la escisión (amputación del clítoris y de los labios menores), o la infibulación (amputación del clítoris, corte de labios menores y mayores, y sutura con hilo para estrechar la abertura vaginal).

Con el dolor reflejado en su rostro, Waris Dirie, desde la tribuna y con conocimiento de la causa que abandera, declara: si la familia rehúsa mutilar a la niña, ella no se casa, es echada del pueblo y estigmatizada. La mutilación es prueba de virginidad y virtud. Se mutilan los genitales femeninos porque se consideran impuros y hay que enterrarlos.

Waris se opuso al designio familiar, escapó, cruzó el desierto y llegó a Mogadiscio. Más tarde se trasladó a Londres, donde trabajó como empleada de limpieza. A los 18 fue descubierta por un fotógrafo londinense, inició su carrera como modelo y poco después se convirtió en la primera mujer de color que apareció en la portada de la revista Vogue en Europa.

Es también la primera mujer que declaró públicamente su mutilación, atrayendo la atención de los medios de comunicación de todo el mundo. Ese mismo año, 1997, Waris fue nombrada Embajadora especial contra la mutilación genital femenina de las Naciones Unidas.

A partir de entonces, en diversas tribunas y sin tapujos, ha denunciado las perjudiciales consecuencias de la mutilación genital femenina. Para abolir esta práctica, dice, el grito de las mujeres mutiladas debe ser escuchado en todas partes del mundo.

Actualmente, varios países africanos cuentan ya con leyes en contra de la mutilación genital femenina. Sin embargo, la OMS calcula que cada día 6 mil niñas están en riesgo de ser sometidas a esta cirugía, más de dos millones cada año. Al día de hoy, este organismo calcula entre 100 y 140 millones de mujeres y niñas han sufrido mutilación genital.

El grito de dolor de las mujeres y las niñas tuvo eco en algunos gobiernos africanos y organismos especializados que conjuntan esfuerzos para eliminar esta práctica, estableciendo cada 6 de febrero el Día Mundial de la Tolerancia Cero a la Mutilación Genital Femenina, con el propósito de analizar las estrategias, los logros y emprender nuevas campañas a fin de erradicarla.

Sin duda, la historia de Waris, la flor del desierto, abre una ventana a la esperanza.

Fuentes:
http://www.unicef.org/spanish/protection/index_genitalmutilation.html
http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs241/es/index.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Waris_Dirie

jueves, febrero 03, 2011

Manzana Verde a través del tiempo y de Somosuno Radio

Testimonios que le dieron rumbo al planeta, música, plástica, cine, teatro. El arte en sus múltiples manifestaciones y con la participación de quienes le dan sustento a una comunidad acotada por la violencia. Dos viernes al mes tendremos este espacio de libertad total, transmitiendo desde Monterrey, México
www.somosunoradio.org
Ché Guevara-MalcomX-LutherKing-Castro-Neruda-Benedetti



En la música: The Byrds, Scott Mc kenzie, The Who;The Doors, Blind Faith, The Experiencie of Jimmy Hendrix; The Cream, Janis Joplin, The Beatles, The Mother of Invention, The Grateful Dead; Lynard Skynard, The Almann Brothers y maxx,

Producción: René Zúñiga para Comunicadores Ciudadanos del Noreste, A.C.
Coordinación Staff: Sara Lara

miércoles, febrero 02, 2011

En el lejano sur, surca el cielo la estrella solitaria en el cercano Chile !
Como todos los miércoles de 7 a 8 de la tarde-noche Haciendo Camino, un programa
que restituye el gusto por la música popular de nuestros pueblos, naturalmente por:



En la música: Los Bunkers, Inti Illimani, Los Calchakis, Quilapaún,Violeta Parra; Victor Jara y más...

miércoles, enero 26, 2011

Samuel íntegro



Raúl Vera López

Estas lecturas que hemos escuchado revelan a don Samuel como un hombre que vivió íntegramente el Evangelio. El texto del profeta Jeremías, de manera espléndida, revela su propia vida. La providencia de Dios quiso que hace cincuenta y un años, dos sacerdotes de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas eligieran para él, el lema que utilizó en su escudo episcopal, que era precisamente “Para Construir y Plantar” que está tomado de este texto del profeta Jeremías.

Don Samuel fue como el profeta Jeremías, un hombre que vivió y experimentó la contradicción. Una persona cuyas acciones eran discutidas y condenadas por una parte de la sociedad, pero para los pobres y para quienes hemos trabajado junto con él, para ellos, don Samuel fue una luz potente en quien se cumplió íntegramente aquello que Dios le dijo al profeta: “Desde hoy te doy autoridad sobre las gentes y sobre los reinos, para extirpar y destruir, para perder y derrocar, para reconstruir y plantar” (Jer.1,10).

Don Samuel llegó a un Chiapas plagado de injusticias y de abusos contra el pueblo indígena y contra los pobres. Le tocó ver con sus propios ojos las espaldas de los hombres indígenas marcadas por el látigo de los finqueros; constató desde la palabra de los pobres indígenas, cuando él llegó a esa zona, que el salario para ellos era de tres centavos al día, y todavía se trataba de un salario que nunca se pagaba, pues existía la tienda de raya. También conoció a las muchachas indígenas sometidas a la “ley de la pernada”, es decir, el patrón, antes de que ellas llegaran al matrimonio, tenía que constatar, uniéndose a ellas, su virginidad.

Toda esta situación de injusticias, de abusos, de trato inhumano para los indios mayas, es lo que no sólo con su palabra de verdad, de justicia y de amor en su proclamación de la dignidad que tienen los hijos y las hijas de Dios denunció, sino sobre todo con la construcción de una Iglesia en la que puso los medios para que toda esa serie de injusticias y maltratos desaparecieran a través de las instancias que poco a poco se fueron construyendo, en donde por medio de la evangelización, quienes habían sido esclavos, quienes estaban sometidos, quienes no tenían voz, conocieran la dignidad que Dios les dio desde su nacimiento. Y esos mismos indígenas hombres y mujeres, por medio de su participación activa y la construcción de esas instancias, participaron en el cambio de las estructuras sociales, en las que se justificaba y se instrumentaba el trato inhumano que recibían.

De esta manera jTatic Samuel ayudó a que quienes eran oprimidos y humillados, se convirtieran como anuncia el profeta Isaías, en robles de justicia, reparadores y reconstructores de ciudades devastadas (Cf. Is. 61,3-4).

Todos y todas somos testigos, quienes colaboramos con él en Chiapas y quienes conocieron su obra desde otros espacios, de lo que significó para él este trabajo por la liberación de los pueblos mayas que viven en Chiapas. Entendemos perfectamente por el texto del profeta Jeremías de dónde le venía la fortaleza inquebrantable que lo caracterizó.

Como si estuvieran grabadas en su corazón estas palabras: “Mira que hoy te he convertido en plaza fuerte en pilar de hierro, en muralla de bronce, frente a toda esta tierra… Te harán la guerra, más no podrán contigo, pues contigo estoy para salvarte” (Jer. 1,18-19).

El texto de la Carta a los Romanos describe por boca de San Pablo el ánimo que caracteriza a los elegidos de Cristo: “¿Quién nos separará del amor de Cristo?, ¿La tribulación?, ¿La angustia?, ¿La persecución?, ¿El hambre?, ¿La desnudez?, ¿Los peligros?, ¿La espada?… En todo esto salimos vencedores gracias a Aquél que nos amó” (Rm. 8, 35.37)….

Hoy en la Pascua de jTatic, nosotros y nosotras estamos celebrando su triunfo, con la fuerza de Cristo, sobre todos estos obstáculos; él nos deja la herencia de la esperanza en un mundo diferente, en un México justo, en un México en el que reine la paz. Con su sabiduría de la vida, con su testimonio de fe, con su amor por la familia humana, nos dice: TIENEN QUE LUCHAR, TIENEN QUE SER VALIENTES, PUES EL TRIUNFO DEL BIEN SOBRE EL MAL ESTÁ ASEGURADO. QUE NO DECAIGA NUNCA SU FORTALEZA, QUE NO LES VENZA NUNCA EL DESÁNIMO.

El comienzo del Sermón de la Montaña que nos muestra el evangelio de Mateo con el discurso de las bienaventuranzas, nos demuestra la calidad del hombre que fue jTatic Samuel, ya que encarnó en toda su integridad la palabra de Jesús. Hoy, con toda verdad, podemos llamar a jTatic, bienaventurado. Por su identificación con los pobres y afligidos, por su perseverancia para vencer el mal a fuerza de bien, por las lágrimas que le vimos derramar al lado de los humillados víctimas de la crueldad humana a los que él les enseñó a trabajar por la justicia, liberándose de cualquier sentimiento de rencor y de cualquier movimiento de venganza, confiando en que el Señor, es la recompensa de los justos.

Él es un ejemplo de los hambrientos y sedientos de justicia; con todas sus fuerzas trabajó por desterrar la injusticia y suplantarla por la justicia. Con todas sus fuerzas mantuvo por encima de todo su lucha por el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de todos y todas. No había sufrimiento que no tocara su corazón. Siempre ante quienes lo calumniaron, lo trataron de detener por los medios más ruines en este trabajo por el bien de la comunidad humana, don Samuel actuó siempre con misericordia ante ellos, esperando con paciencia que un día entendieran cuál sería el fin desastroso de sus vidas si seguían adheridos al mal, a sus ambiciones y a su egoísmo.

Don Samuel tuvo ojos para ver la imagen de Dios en cada uno de sus hermanos y hermanas porque tenía el corazón limpio. Y con toda verdad vemos que hasta el final de su vida se conservó como un auténtico hijo de Dios por su trabajo por la paz, que nace de la justicia y del amor.

Dichoso tú, jTatic Samuel, perseguido por la causa de la justicia, porque tuyo es hoy en plenitud, el Reino de los Cielos. Dichoso tú, jTatic Samuel, que fuiste objeto de injurias y calumnias; de innumerables persecuciones, de vituperios, de insultos por la causa de Jesús, que es la plenitud de la vida de los pobres, la plenitud de la vida para todos los seres humanos en esta tierra. Alégrate ahora y salta de contento ante Dios porque esto lo sufriste por ser profeta fiel de Jesús. DICHOSO TÚ, JTATIC SAMUEL, QUE HOY DISFRUTAS DE LA RECOMPENSA DE LOS JUSTOS.

Homilía de Fray Raúl Vera López, O.P., Obispo de Saltillo, en el funeral por jTatic Samuel Ruiz García, Capilla del CUC, a 24 de enero del 2011, México, D.F

martes, enero 25, 2011

Somosuno, La Dignidad en la Radio presenta, como todos los miércoles de 7 a 8 de la tarde noche:


Haciendo Camino

WWW.SOMOSUNORADIO.ORG




En la música: Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Violeta Parra; Magos Herrera, Jaramar.

En Somosuno Radio, desde Monterrey, México, transmitimos para México y el mundo en una señal genarada para reconstruir el tejido social de nuestra comunidad, a través de la música de todos los tiempos.


jueves, enero 20, 2011

PRONUNCIAMIENTO ANTE EL ASESINATO DE MARISELA ESCOBEDO Y SUSANA CHÁVEZ EN MÉXICO


Suma tu adhesión y ayúdanos a difundir este pronunciamiento unitario
Pongamos en pie una gran campaña unitaria internacional

panyrosasmexico@gmail.com

Envía tu firma y difunde esta campaña internacional

En México los feminicidios se han incrementado bajo el gobierno de Felipe Calderón. La inmensidad del problema no es resultado de la violencia o el crimen organizado en general, sino de un estado con altos niveles de impunidad, donde los derechos de las mujeres está entre las últimas prioridades.

La muestra son las más de 10 mil mujeres y niñas asesinadas los últimos 10 años. Los 22 millones de mujeres mayores de 14 años que realizan trabajos no remunerados. Miles sin acceso a la salud, con el 60 por ciento de las mujeres que trabajan sin seguridad social. Las 120 mil mujeres y niñas violadas cada año. Con 8 de cada 100 mujeres sin saber leer ni escribir. El reclutamiento de cientos de mujeres y niñas a redes de trata y prostitución. Las mujeres además enfrentan la criminalización del aborto en 17 estados del país con penas que llegan hasta los 35 años de prisión.

El narcotráfico ha sido el pretexto del gobierno para militarizar el país. Y trajo con esto un aumento inaudito de la impunidad, violaciones a los derechos humanos, horas de enfrentamiento a mitad de calle, detenciones ilegales, hostigamiento sexual, civiles asesinados y desapariciones a luchadores sociales en algunos estados del país, toques de queda, entre otras consecuencias para la población.

Ya antes los feminicidios eran una tragedia, las cifras únicamente en Ciudad Juárez de 1993 a 2002 alcanzaban los 413 asesinatos de mujeres y niñas. Tan solo en 2010 Chihuahua sumó 446 muertes más, en el que coincidentemente es el estado más militarizado y violento del país.

Los altos niveles de impunidad son la base de los feminicidios. El sistema judicial esta plagado de prejuicios machistas en sus leyes y marcado por la indolencia y el desprecio de muchas autoridades hacia los crímenes de mujeres.

Fue en los tribunales donde en 2008, Catalina Ochoa, una de los tres jueces que liberó en 2010 al asesino confeso de Rubí Marisol Frayre, dirimió los cargos contra un asesino múltiple de mujeres en el conocido caso de Campo Algodonero, y resolvió su absolución.

Mientras tanto, los familiares de las víctimas, que toman en sus manos la investigación, han sido criminalizados, perseguidos y asesinados (como el caso del cuñado de Marisela Escobedo).

Pero en las cárceles del país tortura a presos (como hacía la directora de un penal en Torreón), se prostituye a presas (Penal de Santa Martha), se dan permisos para salir de noche, se dan fugas masivas, se encarcela a curas pederastas sólo los fines de semana (caso Laurencio Pérez en Guanajuato).

Por eso, denunciamos que la tragedia que hoy se cierne sobre las mujeres en México obedece entre otras cosas a la impunidad y complicidad de las autoridades.

Los últimos tres años se han cometido dos mil 50 asesinatos de mujeres y niñas, en 18 estados del país, según las cifras del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio.

Contra las declaraciones del gobernador Enrique Peña Nieto, quien niega los feminicidios en el Edomex, esta entidad alcanzó 922 asesinatos de mujeres registrados entre 2005 y 2010 y 9 de cada 10 asesinatos de mujeres permanecen sin castigo.

A un mes del crimen de Marisela Escobedo en Ciudad Juárez, sin un solo detenido, fue asesinada Susana Chávez, el 6 de enero, quien también fue parte activa en la lucha contra los feminicidios. Con ella suman tres las defensoras de derechos humanos asesinadas en Chihuahua en un año.

Por todo esto, nosotras (trabajadoras, desempleadas, estudiantes, amas de casa, activistas, feministas, lesbianas feministas, defensoras y de la lucha anticapitalista), mujeres de América Latina y el Caribe que nos solidarizamos con nuestras hermanas mexicanas y todo el pueblo trabajador y pobre del país, queremos poner en pie una gran campaña unitaria de las organizaciones de mujeres, feministas, de la disidencia sexual, lesbianas, comisiones sindicales de mujeres, organismos de derechos humanos, estudiantiles y obreros, para que se oiga nuestra voz que reclama:

¡Alto a los feminicidios! ¡Ni una muerta más!

¡Basta de violencia contra la mujer!

Solidaridad con Nuestras Hijas de Regreso a Casa y con todas las activistas, feministas y luchadoras de Chihuahua. Alertamos a las organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes pueden velar efectivamente por su seguridad.

¡Repudiamos el asesinato a Marisela y Susana y exigimos el juicio y castigo para los responsables y la detención inmediata y definitiva de Rafael Barraza!

¡Alto a la represión de activistas en el país!

¡Alto a la militarización! ¡Exigimos al gobierno que retire inmediatamente las tropas de todo el país!

¡Destitución, juicio y castigo a los jueces y autoridades implicados en negligencias en casos de feminicidios!

¡Por una comisión independiente integrada con mujeres destacadas en la lucha contra los feminicidios y los derechos humanos y con familiares de las víctimas!

• ¡Apertura y reapertura de todos los expedientes donde hay implicados asesinos de mujeres!