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miércoles, enero 26, 2011

Samuel íntegro



Raúl Vera López

Estas lecturas que hemos escuchado revelan a don Samuel como un hombre que vivió íntegramente el Evangelio. El texto del profeta Jeremías, de manera espléndida, revela su propia vida. La providencia de Dios quiso que hace cincuenta y un años, dos sacerdotes de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas eligieran para él, el lema que utilizó en su escudo episcopal, que era precisamente “Para Construir y Plantar” que está tomado de este texto del profeta Jeremías.

Don Samuel fue como el profeta Jeremías, un hombre que vivió y experimentó la contradicción. Una persona cuyas acciones eran discutidas y condenadas por una parte de la sociedad, pero para los pobres y para quienes hemos trabajado junto con él, para ellos, don Samuel fue una luz potente en quien se cumplió íntegramente aquello que Dios le dijo al profeta: “Desde hoy te doy autoridad sobre las gentes y sobre los reinos, para extirpar y destruir, para perder y derrocar, para reconstruir y plantar” (Jer.1,10).

Don Samuel llegó a un Chiapas plagado de injusticias y de abusos contra el pueblo indígena y contra los pobres. Le tocó ver con sus propios ojos las espaldas de los hombres indígenas marcadas por el látigo de los finqueros; constató desde la palabra de los pobres indígenas, cuando él llegó a esa zona, que el salario para ellos era de tres centavos al día, y todavía se trataba de un salario que nunca se pagaba, pues existía la tienda de raya. También conoció a las muchachas indígenas sometidas a la “ley de la pernada”, es decir, el patrón, antes de que ellas llegaran al matrimonio, tenía que constatar, uniéndose a ellas, su virginidad.

Toda esta situación de injusticias, de abusos, de trato inhumano para los indios mayas, es lo que no sólo con su palabra de verdad, de justicia y de amor en su proclamación de la dignidad que tienen los hijos y las hijas de Dios denunció, sino sobre todo con la construcción de una Iglesia en la que puso los medios para que toda esa serie de injusticias y maltratos desaparecieran a través de las instancias que poco a poco se fueron construyendo, en donde por medio de la evangelización, quienes habían sido esclavos, quienes estaban sometidos, quienes no tenían voz, conocieran la dignidad que Dios les dio desde su nacimiento. Y esos mismos indígenas hombres y mujeres, por medio de su participación activa y la construcción de esas instancias, participaron en el cambio de las estructuras sociales, en las que se justificaba y se instrumentaba el trato inhumano que recibían.

De esta manera jTatic Samuel ayudó a que quienes eran oprimidos y humillados, se convirtieran como anuncia el profeta Isaías, en robles de justicia, reparadores y reconstructores de ciudades devastadas (Cf. Is. 61,3-4).

Todos y todas somos testigos, quienes colaboramos con él en Chiapas y quienes conocieron su obra desde otros espacios, de lo que significó para él este trabajo por la liberación de los pueblos mayas que viven en Chiapas. Entendemos perfectamente por el texto del profeta Jeremías de dónde le venía la fortaleza inquebrantable que lo caracterizó.

Como si estuvieran grabadas en su corazón estas palabras: “Mira que hoy te he convertido en plaza fuerte en pilar de hierro, en muralla de bronce, frente a toda esta tierra… Te harán la guerra, más no podrán contigo, pues contigo estoy para salvarte” (Jer. 1,18-19).

El texto de la Carta a los Romanos describe por boca de San Pablo el ánimo que caracteriza a los elegidos de Cristo: “¿Quién nos separará del amor de Cristo?, ¿La tribulación?, ¿La angustia?, ¿La persecución?, ¿El hambre?, ¿La desnudez?, ¿Los peligros?, ¿La espada?… En todo esto salimos vencedores gracias a Aquél que nos amó” (Rm. 8, 35.37)….

Hoy en la Pascua de jTatic, nosotros y nosotras estamos celebrando su triunfo, con la fuerza de Cristo, sobre todos estos obstáculos; él nos deja la herencia de la esperanza en un mundo diferente, en un México justo, en un México en el que reine la paz. Con su sabiduría de la vida, con su testimonio de fe, con su amor por la familia humana, nos dice: TIENEN QUE LUCHAR, TIENEN QUE SER VALIENTES, PUES EL TRIUNFO DEL BIEN SOBRE EL MAL ESTÁ ASEGURADO. QUE NO DECAIGA NUNCA SU FORTALEZA, QUE NO LES VENZA NUNCA EL DESÁNIMO.

El comienzo del Sermón de la Montaña que nos muestra el evangelio de Mateo con el discurso de las bienaventuranzas, nos demuestra la calidad del hombre que fue jTatic Samuel, ya que encarnó en toda su integridad la palabra de Jesús. Hoy, con toda verdad, podemos llamar a jTatic, bienaventurado. Por su identificación con los pobres y afligidos, por su perseverancia para vencer el mal a fuerza de bien, por las lágrimas que le vimos derramar al lado de los humillados víctimas de la crueldad humana a los que él les enseñó a trabajar por la justicia, liberándose de cualquier sentimiento de rencor y de cualquier movimiento de venganza, confiando en que el Señor, es la recompensa de los justos.

Él es un ejemplo de los hambrientos y sedientos de justicia; con todas sus fuerzas trabajó por desterrar la injusticia y suplantarla por la justicia. Con todas sus fuerzas mantuvo por encima de todo su lucha por el respeto a los derechos humanos y a la dignidad de todos y todas. No había sufrimiento que no tocara su corazón. Siempre ante quienes lo calumniaron, lo trataron de detener por los medios más ruines en este trabajo por el bien de la comunidad humana, don Samuel actuó siempre con misericordia ante ellos, esperando con paciencia que un día entendieran cuál sería el fin desastroso de sus vidas si seguían adheridos al mal, a sus ambiciones y a su egoísmo.

Don Samuel tuvo ojos para ver la imagen de Dios en cada uno de sus hermanos y hermanas porque tenía el corazón limpio. Y con toda verdad vemos que hasta el final de su vida se conservó como un auténtico hijo de Dios por su trabajo por la paz, que nace de la justicia y del amor.

Dichoso tú, jTatic Samuel, perseguido por la causa de la justicia, porque tuyo es hoy en plenitud, el Reino de los Cielos. Dichoso tú, jTatic Samuel, que fuiste objeto de injurias y calumnias; de innumerables persecuciones, de vituperios, de insultos por la causa de Jesús, que es la plenitud de la vida de los pobres, la plenitud de la vida para todos los seres humanos en esta tierra. Alégrate ahora y salta de contento ante Dios porque esto lo sufriste por ser profeta fiel de Jesús. DICHOSO TÚ, JTATIC SAMUEL, QUE HOY DISFRUTAS DE LA RECOMPENSA DE LOS JUSTOS.

Homilía de Fray Raúl Vera López, O.P., Obispo de Saltillo, en el funeral por jTatic Samuel Ruiz García, Capilla del CUC, a 24 de enero del 2011, México, D.F

sábado, octubre 23, 2010

La muerte de Teresa



David Cilia Olmos

En 20 días más Teresa cumpliría 32 años, en marzo próximo estaría dando a luz, por esas fechas también su hijo Efraín estará cumpliendo dos años. Ya no lo celebrará. Ahora está rodeada de hermosas flores, ayer la despedimos, se fue con su vestido tradicional, con la nueva hamaca que nunca alcanzó a estrenar, con sus trastos de plástico y un gallo para que la acompañe en su camino.

Se fue con un mensaje escrito en la mano, antes de irse sus ancianos padres le orientaron sobre su camino y le dijeron en Triqui: recuerda allá, donde te escuchen, los nombres de los que te quitaron la vida, y los repitieron uno por uno. No hay coraje, hay dolor y más que nada, la preocupación para que no se olvide el mensaje.

Antes de irse Orlando, el hijo la madre de Teresa, y su abuela, lavaron con alcohol sus manos y la planta de los pies para que llegue limpia a donde va. Orlando no llora, a sus 9 años entiende perfectamente que de nada le sirve llorar, las demás mujeres tampoco lloran, han estado presentes durante horas de pie, aquí no hay ni una silla donde sentarse, ni un banco y ni un tabique.

Teresa no fue velada en su casa, ¿qué casa iba a tener si era desplazada?, me contesta un indígena Triqui. En la casa más cercana a la escuela, sobre unos cuantos blocks de concreto se colocó su ataúd, entre las sábanas solo se alcanza a observar su cabello negro ensortijado.

Teresa había resistido los más de 300 días que duró el cerco militar en contra de la localidad de San Juan Copala, los últimos días del asedio ya no había comida y solo bebía agua de lluvia, cuando llovía, pues ya era imposible salir de las casas.

Pero finalmente el sitio en contra de Copala terminó con la toma militar del poblado. Primero la policía estatal tomo el Palacio Municipal Autónomo con el pretexto de la muerte del jefe paramilitar de UBISORT en la Sabana. La comunidad sitiada había sido tocada en su corazón. La policía estatal dejó el Palacio Municipal Autónomo, pero nuevamente las mujeres volvieron a salir a las calles de su comunidad y lo retomaron. No fue fácil, ahí murió una persona y hubo muchos heridos de bala.

Entre el 11 y el 19 de septiembre se dio la batalla por Copala, seis días le tomó a 400 paramilitares tomar el poblado casa por casa. La gente pasó los últimos días en sus casas con un estoicismo que se guardará en las páginas de la historia de este país, durante 3 ó 4 días no tuvieron nada que comer y nada que beber. Teresa salió de su casa, con sus hijos el 14 de septiembre, durante la madrugada, en la oscuridad y dado lo abrupto del terreno calló en una barranca profunda y rodó arrastrando a algunos de sus hijos. Como pudo siguió su camino y finalmente logró pasar entre lo más difícil de la selva y barrancas el cerco de los paramilitares. Su esposo Jordán se quedó a intentar proteger el poblado y ayudar al escape de los demás habitantes, la mayoría de ellos de la tercera edad.

Cuando finalmente Jordán logró romper el cerco militar y escapar se reunió con ella en Yosuyuxi y enfrentaron su nueva situación, durante más de 10 meses ni Jordán ni Teresa habían tenido alguna fuente de ingresos económicos, pues primero no podían salir del poblado y luego ni de sus casas, ahora el joven matrimonio tenía que ver cómo alimentar a sus 6 hijos, que en 5 meses serían 7.

Teresa vivía escondida en la casa de su mamá. Ni ella ni sus hijos podían salir y ni siquiera asomarse a la puerta o a las ventanas, la casa de su madre estaba visible y peligrosamente a la orilla de la carretera. Ahí sólo podía tejer diadema indígena, artesanías, para tener algún ingreso, pero ella no podía salir a venderlas, pues su vida corría peligro.

Una semana antes de su muerte, Teresa y Jordán recibieron en esa casa a Matilde Pérez, de La Jornada, a Zósimo Camacho y David Cilia García, reporteros de la revista Contralínea, al corresponsal de Proceso en Oaxaca, a la reportera Frida Guerrera y a Reyna Martínez vocera del Municipio Autónomo en el estado de Oaxaca.

Reyna tomó las manos de Teresa en sus propias manos y le dijo mirándola a los ojos:
--Vámonos para Oaxaca, al plantón.
--No puedo Reyna , contestó Teresa, tengo muchos hijos y pueden dar mucha lata.
Reyna insistió, pero Teresa mantuvo su negativa, quería estar con su esposo y sus hijos juntos y eso sólo lo podía lograr estando en Yosuyuxi.

Ahora Teresa está muerta. Hasta esta localidad de la región Triqui Baja que reúne la mayor cantidad de desplazados de San Juan Copala llegaron los sicarios para ejecutarla.

Ahora mismo nos muestran la ropa que tenía puesta Teresa durante la emboscada. El largo cinturón indígena tejido a mano muestra las perforaciones de los tiros que la abatieron por la espalda, nos muestran el sostén tinto de sangre, el fondo, y el huipil de pos rojo, con el orificio de la bala calibre 7.62. Pero no es la única sangre, en la camioneta en la que viajaba se nota la saña, el uso de diversos calibres, el miedo de los que con impunidad disparan que una vez apretado el gatillo no dejaron de disparar hasta que sobre la carretera dieron el tiro de gracia a Jordán, el esposo de Teresa.

Rodeada de flores, en manojos que nunca abandona una anciana Triqui, la madre de Teresa reflexiona o pregunta en un español bastante claro para quien lo quiera entender: “no sé porque le hacen así, ella no es hombre, nomás mujer, ella nomás estaba aquí, en su casa”.

Su pregunta me da claridad acerca de que los paramilitares que se están apoderando de México están mandando un mensaje de “equidad” en la muerte que distribuyen, los mínimos códigos de comportamiento en la guerra, para ellos son basura, lo que el jefe ordene, eso se hace. Los paramilitares que siguen masacrando al pueblo Triqui de Copala tienen los mismos códigos éticos que sus jefes Toño Pájaro, Heriberto Pazos, Ulises Ruiz, o sea, no tienen madre.

Pero yo me pregunto: ¿dónde están las y los activistas que defienden los derechos de la mujer en México? ¿Andan en algún congreso internacional? ¿Teresa no era mujer? ¿Acompañaba demasiado a su marido como para que merezca ser defendida?

¿Dónde están los que defienden a los niños de la violencia? ¿Los hijos de Teresa no son víctimas de la violencia? ¿Necesitaban ser lastimados verbalmente y no con balas para que alguien les haga caso?

¿Dónde están los que defienden los derechos de los pueblos indios? ¿Teresa no era Triqui? ¿Los Triquis no son un pueblo indígena?

¿Dónde están los que defienden el derecho a la salud? Alexandra, la hija de 3 años de Teresa tiene una esquirla o cristal en la cabeza que no pudimos retirar, Frida Guerrera y yo, con agua hervida y sal y unas tijeras de kínder que es lo único que había al alcance para atenderla donde está. ¿Que el doctor? ¿Que el Centro de Salud? ¿De qué me están hablando?

Frida Guerrera, la primera y única reportera que ha entrado a Yosoyuxi luego de la masacre -- hasta la fecha--, se queda con una profunda sensación de impotencia. Nosotros no pudimos ¿Entonces quién la va a curar? El Estado mexicano gasta exactamente pinchemil millones de pesos en salud. Ni un centavo se invertirá en curar a Alexandra, se los puedo asegurar. Pero repito, ¿dónde están los activistas que se rifan el pellejo en este país para atender el derecho a la salud que el Estado y el sistema se niega a atender? ¿Es demasiada chica su herida? ¿De cualquier forma de algo va a morir o la van a matar a balazos?

¿Dónde están los que defienden a los desplazados, a los perseguidos, a los refugiados, a los damnificados en otras partes del mundo? ¿Acaso sólo lo son si lo dice Televisa? ¿Sólo al lado de un artista famoso los Triquis pueden tener el estatus de desplazados, de refugiados, de damnificados?

¿Dónde están esos hombres y mujeres viriles, güevudos --como dicen los misteriosos desaparecedores--, que pueblan la política nacional, la “izquierda” y los movimientos sociales con discursos encendidos sobre la justicia y los derechos? ¿Matar mujeres, disparar contra niños de uno a 3 años, rematar a los heridos no es una injusticia?

¿Dónde están los que defienden la autonomía, la libertad, la democracia? ¿El pueblo Triqui no tiene el derecho a organizarse, expresarse como le dé su gana?

Podría seguir preguntando pero no sé si como desde hace 10 meses, 10 años, o 5 siglos estás preguntas en realidad no tengan respuestas o no merezca yo conocerlas.

Lo que sí sé es donde está el asesino de Teresa, Antonio Cruz, alias el Pájaro. Está estacionado en su carro focus rojo, con las luces ostensibemente encendidas, sobre una terracería que entronca con la carretera por la que vamos pasando rumbo a Tlaxiaco para mandar esta información.

Zona Triqui baja, lunes 18 de octubre de 2010.

viernes, julio 23, 2010

PRONUNCIAMIENTO DE MUJERES INDIGENAS EN EL FORO REGIONAL SUR

Reunidas en la comunidad Náhuatl de la Sierra de Santa Martha del Municipio de Tatahuicapan de Juárez, en el Estado de Veracruz los días 17 y 18 de Julio del 2010, mujeres Náhuatl, Popolucas, Zapotecas, Ayuujk, Chinantecas, Ñu Savi, Triquis, Ikoots, Nahñu , Tseltales, y Chatinas; en el marco del Foro Regional Zona Sur, Rumbo al Sexto Encuentro Continental de Mujeres Indígenas.

Consideramos que:

El Estado Mexicano tiene una deuda histórica- social, económica, política, cultural y ambiental con los pueblos, las abuelas, mujeres y niñas indígenas de México; 518 años hemos vivido racismo, discriminación y exclusión sistemática por quienes han ostentado el poder político, económico, social y cultural de este país.
Por lo que:
Rechazamos la violencia institucional que ha ido en aumento y agrava diferentes tipos y ámbitos de violencia incluyendo la violencia de género y violencia feminicida, y por lo consiguiente no habrá estado de derecho en tanto no se respeten los derechos humanos, no se cumplan las leyes por parte del gobierno, así como el respeto a nuestros sistemas normativos, y no existan garantías de seguridad.

Repudiamos la constante militarización del país por que ha generado una invasión justificada a nuestros territorios por parte del estado.

Rechazamos la violación a nuestros derechos individuales y colectivos en la violencia sexual y la utilización del cuerpo femenino por parte del estado mexicano para deslegitimar la lucha de nuestros pueblos.

Exigimos al gobierno el cumplimiento de los instrumentos internacionales relativos a pueblos indígenas y mujeres, así como las recomendaciones del Foro Permanente Indígena de Naciones Unidas y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Exigimos al Gobierno Federal el cese inmediato del estado de sitio que vive el Municipio Autónomo de San Juan Cópala y la pronta solución y castigo a los responsables del asesinato de Teresa Bautista, Felicitas Martínez, Alberta Cariño Trujillo, Jiry Jackola, Timoteo Alejandro Ramírez, Tleriberta Castro, de este etnocidio y responsabilizamos al Gobierno del Estado de Oaxaca de esta situación.

Nos sumamos a la declaración emitida por las hermanas indígenas y afrodescendientes en Brasilia, en el marco de la Undécima Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe y la Diáspora, respecto a que no somos grupos vulnerables, sino sujetas de derecho.

Nos comprometemos a seguir fortaleciendo liderazgos diversos de mujeres indígenas con perspectiva de género y intergeneracional.

Pugnamos por el derecho a la paz y desarrollo de los pueblos indígenas desde nuestra cosmovisión, para que se traduzca en el buen vivir.

Los pueblos indígenas no reconocemos el festejo del Bicentenario y Centenario de la colonización, pues nuestra resistencia no parte de la legitimación del dominio sino del reconocimiento de los derechos ancestrales y actuales que nos permite seguir existiendo.

Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas (CONAMI), Alianza de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México, Enlace Continental de Mujeres Indígenas, Red de Mujeres de la Tierra Unidas por un Futuro y un Mundo Mejor A.C., Tepaleuia-maseual Siguame, Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB), Coordinadora de Organizaciones Sociales de la Sierra Sur (COSSSUR), Radio Comunitaria Mixe Jenpoj, Union de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI), Centro de Capacitación Integral para Promotores Comunitarios ( CECIPROC), Organización de Mujeres Unidas NAXII, Grupo Mixto Rio Pluma (GMRP), Trópico Agrícola S.P. R., Radio Comunitaria las Voces de los Pueblos, Centro de Apoyo al Movimiento Popular Oaxaqueño (CAMPO), Unión de Mujeres Campesinas de la Mixteca ( UMCAMIX), Mujeres en Acción con Palabra y Pensamiento Ayuujk (MAPPA), Servicios del Pueblo Mixe A.C. (SER), Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México (DDESER-Oaxaca),Tianguis Indígena, Municipio Autónomo de San Juan Copala, Radio Amay Iyoltokniwan, Yontan Yosallanpan, Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (CACTUS), Marcha Mundial de las Mujeres de Chiapas, Resistencia contra las altas tarifas de luz, Unión de Mujeres Indígenas y Campesinas de Querétaro (UMICQ), Movimiento Social para el Desarrollo (MOSODE), Tsooka-Teyoo de la Sierra, Asociación de Mujeres Indígenas por el Desarrollo Integral (AMIDI), Luna del Sur, Red de Mujeres de Ocotal Grande, Grupo de Mujeres de Arte en Semillas, Mujeres por CIARENA, IXMUCANE, Coordinadora de Grupos Culturales Indígenas Populares (CGCIP), Pobladores A.C., Kojpëtë, Frente Amplio de Lucha Popular de San Lucas Ojitlán (FALP), Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (REMAL).

miércoles, junio 30, 2010

Se requieren donaciones para operar a las compañeras heridas por balas de la UBISORT


Compañeros y compañeras:

Ayer les avisamos que las compañeras Marcelina de Jesús López y Celestina Cruz Ramírez fueron heridas por impactos de bala durante un ataque perpetrado por la UBISORT. Hoy les avisamos que las compañeras requieren cirugía para quitarse las balas de sus hombros. En total la cirugía costará $30,000.00, pero no tenemos tanto dinero a nuestra disposición. Sabemos que contamos con la solidaridad de ustedes, y por eso les avisamos que tenemos una nueva cuenta donde pueden hacer sus donaciones.

Dentro de la Repúbica, pueden depositar en la cuenta de HSBC: 4023256654. La cuenta esta a nombre de Minerva Nora Martínez Lázaro.

Para depósitos internacionales, por favor escriban a comunicacion.san.juan.copala@gmail.com para facilitar los datos que van a necesitar.

Favor de registrar sus depósitos mandando monto, fecha y hora del depósito a los correos: autonomiaencopala@hotmail.com y casiautonomia@hotmail.com

Proximadamente tendremos mas opciones para donar.

Gracias.

martes, junio 29, 2010

Paramilitares de la UBISORT balacean a dos mujeres y a una niña en San Juan Copala



A dos meses de la Muerte de Bety y Jyri
A la Otra Campaña
A los medios de Comunicación
Al los pueblos Indígenas de Oaxaca de México y del mundo
A las mujeres, hombres sencillos de buen corazón que se rebelan contra la tiranía del el sistema capitalista.

Muchos Mexicos son los que hoy están en Resistencia, en plena rebeldía y emancipados, ejerciendo el derecho que como pueblos, hombres y mujeres tenemos, hoy más que nunca rebelarnos contra las estructuras que nos someten es ¡una necesidad!, La mirada desde la indiferencia, del racismo y desprecio que los políticos, los caciques, la clase política corrupta, las instituciones han mantenido contra los pueblos indígenas, denominándonos incapaces, estúpidos, barbaros no es nuevo, su desprecio en las formas mas violentas por destruirnos llevando mas de 518 años de despojos, buscando exterminarnos con todas las formas y maneras, asesinándonos a nuestros seres queridos hijos, hijas, esposos, hermanas y a gente solidaria como Bety Y Jyri, que como muchos y muchas de nosotr@s buscaban otro mundo cargado de dignidad y de justicia.

Nosotr@s hermanas y hermanos, hombres y mujeres quienes somos golpeados por el hecho de buscar un camino distinto, el deseo de vivir con tranquilidad y en armonía se nos condena a vivir falsamente un camino que no decidimos, se nos impone por grupos caciquiles y dirigentes traidores de su pueblo, paramilitares y malos gobiernos que comparten la visión de un estado autoritario, militar, terrorista y que hoy buscan de todas las maneras decir que estamos fuera de la legalidad, de la razón, para preparar el camino de la represión! ¡Una masacre!, que no solo es para el Municipio Autónomo de San Juan Cópala, sino para el pueblo de Oaxaca y de México, porque hoy copala es emblemático para tod@s los que vemos una guerra donde confluyen todos los escenarios que preparan contra quienes lucha ye buscan justicia, esta es una Guerra de estado, abierta y dirigida sin ninguna moral, sin titubeos para desaparecernos…

Es por eso que nos basta solo con el deseo y las rabias para cambiar estos malos gobiernos, tiranos y espurios, la clase política de uno o de otro lado es lo mismo, con su hambre de poder y su deseo de control sobre la vida de nuestros pueblos, de nuestros recursos naturales, control sobre nuestros territorios, esperando que sus amos les den ordenes y como perros hambrientos se lancen sobre nosotros, ejemplo de esto es la agresión del grupo de criminales que se autonombran organización social ubisort del día 24 de junio del 2010 dejando herida con un impacto de bala en la pie izquierda a una niña de 8 años de nombre Miriam Martínez Flores y nuevamente el municipio autónomo fue atacada por los paramilitares del ubisort ayer 26 de junio del presente año siendo a las ocho de la noche dejando heridas a dos mujeres después de reunirnos para analizar el camino que tenemos que seguir, Marcelina de Jesús López herida de dos impactos de Bala en el hombro izquierdo, Celestina Cruz Ramírez de 26 años herida en el mismo lado por tres impactos de Bala , son victimas de ese odio sembrado en el corazón de nuestro pueblo triqui, queriendo a todo costó que renunciemos a nuestra aspiraciones que es soñar con un pueblo libre, que decida su caminos y el futuro para nuestros hijos, que son nuestra esperanza, el anhelo de que vivan una vida distinta, digna y justa.

Por lo que les decimos a todas y a todos que es necesario unirnos, juntar nuestras luchas y construir juntos un movimiento social fuerte! como dijo nuestra hermana Bety Cariño“si tocan a uno nos tocan a todos” si reprimen a la gente que esta contra la minería, contra las represas, contra los eólicos, en la defensa de los derechos humanos, por los presos, en búsqueda de los desaparecid@s, nos paremos enfrente y luchemos por dignidad, es urgente y necesario no dejar que nos lleven a terreno donde ellos deciden y donde son mas fuertes por sus aparatos militares, parapoliciales y paramilitares, donde manejan la ley a su antojo, controlan los ministerios públicos y el aparato electoral en el que sus árbitros están corrompidos con el poder y con autoridades despreciables como lo es Ulises Ruiz Ortiz, como lo es Peña Nieto, el pederasta Gobernador de Puebla Marín, Ceferino Torreblanca, Fidel Herrera, Juan Sabines y demás corruptos, asesinos y traidores.

A dos meces del asesinato de Nuestros hermanos les decimos a todas y a todos ustedes que seguimos resistiendo, que no olvidamos el dolor y el olor a sangre que derramaron nuestr@s hermanos y hermanas para que esta tierra que es México cambie. Bety, Jyri, Timoteo y Cleriberta PRESENTES! Seguimos en rebeldía, para que junto con todos los pueblos de México luchemos hasta lograr respeto, justicia y reconocimiento como pueblos indígenas, para que derroquemos las tiranías y construyamos el México de todas y todos los de abajo, a la izquierda y del lado del Corazón deseamos, para que tejamos en la cotidianidad, con nuestras palabras, pero sobre todo con nuestros ejemplo un nuevo País.

Ulises Ruiz Ortiz, Eviel Pérez Magaña Jorge Franco, Evencio Martínez, Carlos Martínez, Pepe Mejía, Rufino Juárez, Anastasio Juárez, Antonio Cruz, CORRUPTOS, TRIAIDORES, ESPURIOS, ASESINO!!!!
Alto a la represión y a los hostigamientos contra nuestros hermanos en Ocotlán!
Nuestra solidaridad con el Compañero Martin párroco que camina con el ejemplo al lado de su pueblo!

Justicia Para Bety y Jyri!!!
“Un pueblo consiente será siempre un pueblo Rebelde”

Por la autonomía y la autodeterminación de nuestros pueblos

Municipio Autónomo de San Juan Copala.

27 de Junio del 2010.

Casimiro Martínez Aguilar “vocero

jueves, mayo 27, 2010

Apoyo al Municipio Autonomo de San Juan Copala



Apoyemos la iniciativa de recaudar dinero y víveres para San Juan Copala y ayudemos a romper el cerco paramilitar que impide comercio,salud y trabajo de los habitantes de esta comunidad.

viernes, mayo 21, 2010

"Retiren a las Mujeres Vestidas Como Indias"

De paseo por Polanco, las tzeltales Cecilia y Petrona fueron objeto de manifestaciones de rechazo sólo por su apariencia. Esta es la crónica de esa discriminación de baja intensidad

Natalia Gómez Quintero
El Universal


Cuando las dos mujeres de no más de un metro con 45 centímetros, de tez morena y con faldas largas color azul oscuro se encaminaron a la entrada de un centro comercial de Polanco, la alerta entre el personal de seguridad privado fue general. Las miradas nada discretas de hombres de traje las vigilaban cada segundo.

Aquello se convirtió en una especie de hostigamiento visual. Parecía que la presencia de Cecilia y Petrona, dos indígenas tzeltales de Tenejapa, Chiapas, representaba la profanación del lugar considerado el fashion hall o pasillo de moda, ese que los publicistas llaman “espacio único al aire libre para las compras de artículos de marcas prestigiadas, entre un equilibrio de belleza y glamour”.

Aquella era una muestra de lo que los académicos llaman “discriminación de baja intensidad”, un fenómeno social muy extendido en nuestro país.

Rompen con la “normalidad”

Para los vigilantes del centro comercial, Cecilia y Petrona rompían con la “normalidad”. En los radio-comunicadores del personal de seguridad se oían las frases: “Atención, dos mujeres vestidas como indias se están tomando fotos a la entrada de la plaza; indíquenles que no se puede; retírenlas”.

Ese fue uno de, al menos, seis actos discriminatorios que las mujeres chiapanecas experimentaron durante un paseo de tres horas por Polanco.

La diferencia la hacía su atuendo y su forma de hablar, características suficientes para reforzar los datos de la primera y única Encuesta Nacional sobre Discriminación en México hecha en 2006, que indica que la frecuencia de discriminación se da en los grupos más expuestos, como las mujeres, los indígenas, los adultos mayores, las minorías religiosas, los discapacitados y las personas con preferencias sexuales diferentes.

Las estadísticas revelan que 42.8% de los mexicanos se han sentido discriminados en el trabajo por su origen étnico y 41.5% relegados en su empleo por su apariencia física.
Cecilia Pérez Girón y Petrona Girón Gómez, de 23 y 29 años, respectivamente, iniciaron su periplo en la plaza de la Ciudadela, donde trabajan y viven con su familia, a la que ayudan a vender prendas tradicionales de Chiapas.

Ahí, justo afuera del mercado de artesanías, comenzó el paseo y también el acoso de miradas extrañadas, e incluso burlonas, de gente sorprendida porque las mujeres vestían trajes típicos: nahua (falda larga con una hilera de flores bordada) y huipil (blusa con fondo blanco y bordados de colores rojos y naranjas).

Ellas abordaron un taxi con rumbo a Polanco, la primera parada de su paseo. Cecilia se convirtió en la guía y traductora al tzeltal. Ella habla español y su compañera lo entiende poco.

El escaneo visual
¿Dónde está la entrada de la plaza?, preguntó Cecilia a un joven del valet parking del lugar. El chico le señaló con la mano las puertas corredizas de cristal. Las indígenas avanzaron y el acomodador de autos no disimuló una especie de escaneo visual hacia las mujeres.

Antes de que entraran, los vigilantes del interior ya sabían de su presencia. Ellas recorrieron los pasillos de mosaico y madera, vieron la ropa de niños y se acordaron de los suyos que se quedaron en Tenejapa, al cuidado de sus abuelas.

Las acompañaban los ojos vigilantes y la alteración contenida de los cuidadores cuando se acercaban a “las otras personas”. Descansaron unos minutos y salieron para continuar con el recorrido. En ese momento, fue justo cuando los vigilantes intervinieron para evitar que Cecilia y Petrona se tomaran fotos con el fondo de la que llaman “exclusiva plaza”.

Su curiosidad por ver lo que se vendía en esos comercios de la avenida Presidente Mazaryk las dirigió a una tienda de bolsas. La chica que atendía el lugar apresuró la llamada telefónica que sostenía para atender a las visitantes.

Temor a lo diferente

“¿Buenas tardes, les puedo ayudar?” No, gracias, sólo vemos”, respondió Cecilia. La vendedora, sin embargo, no se sentó despreocupada a que admiraran sus productos, más bien sus ojos se fijaron de manera directa a las manos morenas que alzaban y acariciaban bolsas.

“¿Este es su precio? Híjole, está carísimo, pero la verdad ni nos gustan, ¿verdad?”, decía Cecilia a Petrona entre risas, al referirse a una bolsa. Salieron del lugar y caminaron por las aceras, viendo aparadores de marcas y diseñadores reconocidos a nivel mundial.

Fueron cuatro calles las que recorrieron hasta llegar a la tienda de un diseñador italiano. Los curiosos tomaban como un show su paso frente a boutiques y comercios de la zona. Había risas sin disimulo y curiosidad por saber qué hacían esas mujeres ahí.

Ningún vestido de los aparadores les gustó. “Son demasiado escotados y otros están muy cortos, nunca me los pondría”, decía Cecilia, quien con la moda italiana sí quedó convencida. Encontró un suéter color hueso con aplicaciones de flores que le encantó.

“Está muy bonito, ¿ese es su precio?”, preguntó. La vendedora, que no cesó en perseguirlas por toda la tienda, sólo asintió con la cabeza. La prenda que le gustó costaba 16 mil 500 pesos.

Causan nerviosismo
Ellas siguieron su camino una calle adelante. Ahí se ubica una joyería de alta calidad. Una mujer y un hombre uniformados estaban en la entrada. “¿Será que podemos pasar?”, preguntó Cecilia. El señor de seguridad volteó a ver a la chica que lo acompañaba. “¿Las dejamos entrar?” Ella alzó los hombros y le dijo “Déjalas pasar. ¿Qué pueden hacer?”

Dentro del pequeño establecimiento, Cecilia y Petrona se dirigieron a ver las pulseras. Una de las vendedoras salió de inmediato detrás del mostrador. “¿Le puedo ayudar en algo, señora? ¿Le puedo ayudar en algo, señora?”, decía cada vez en tonos más altos y un poco desesperada por la falta de respuesta.

Las indígenas no percibieron que les llamaban a ellas. “¿Esta pulsera cuánto cuesta?”, preguntó finalmente Cecilia. Aliviada, la mujer que segundos antes las asediaba, abrió el catálogo que tenía en la mano y le dijo su precio: “3 mil 200”. Sólo se escuchó el “¡Ahhh!” indiferente de quien solicitó la información.

Cecilia fue a otro mostrador donde había anillos, la siguió Petrona y también la mujer de negro.
En el lugar había tensión por la presencia de las indígenas; las cosas se habían salido de su equilibrio; no se comprendía su presencia. La vendedora intentó relajar el ambiente y les preguntó sobre su vestimenta que les atravesaba el vientre con una faja: “¿De dónde es tu amarrado?” “de Chiapas”, dijo Cecilia. “¿De qué parte?” “de Tenejapa…” “Está muy bonito… “¿Están buscando alguna cosa en especial?” “Cuánto cuesta este anillo?”, preguntó la indígena. “Más de 3 mil pesos… ¿Buscan algo más económico, verdad?”, ellas dijeron que sí.

“Las atenderán con todo placer”

Cecilia y Petrona se despidieron. Era el momento de ir a tomar un postre en un restaurante italiano.
Las mujeres se sentaron en las mesas que invaden la banqueta, luciendo su vestimenta tradicional, esa que, reconocen, habitualmente ya no utilizan las generaciones jóvenes de tzeltales y que incluso entre la misma comunidad llegan a ser motivo de burla.

Sólo Petrona tenía puesto el atuendo típico porque Cecilia no tenía a la mano su huipil. Llegó el mesero, les puso sus servilletas en las piernas pero luego nunca se dirigió a ellas, sino siempre a la reportera que las acompañaba.

—¿Saben sobre la Ley de Arizona que permite a los policías detener a las personas sólo por su apariencia física?
—Sí, esa en que los agarran y los regresan para México. Está bien difícil.
—¿A ustedes las han maltratado por ser indígenas?
—No, nunca —afirmaron las tzeltales.

Durante la estancia en ese restaurante hubo extrañeza entre los meseros e incluso burlas. Cuando el capitán llegó a decir “les dejo a mi compañero que les atenderá con todo placer”, a sólo unos cuantos metros algunos de sus compañeros se rieron.

Pero Cecilia y Petrona nunca se dieron cuenta -o prefirieron ignorar- los desplantes de gente con la que comparten no sólo el color de piel sino también la nacionalidad.

jueves, abril 29, 2010

Los periodistas están vivos

Noe Bautista, nos muestra su herida.

David Venegas y Noé Bautista acaban de romper el cerco paramilitar y llegaron a la ciudad de Juxtlahuaca. Confirman que David Cilia y Érika Ramírez, con quienes estuvieron escondidos en la serranía, están vivos y fuera de peligro de muerte.

“Si ellos llegan a morir, será de hambre o sed, porque las autoridades del gobierno de Oaxaca no han desalojado a los paramilitares”. Como prueba de que Érika Ramírez y David Cilia están vivos y fuera de peligro han presentado un video en el que los periodistas de Contralínea informan que están conscientes y solicitan que sean rescatados.

Érika Ramírez se encuentra sin ningún tipo de lesión, pero deshidratada y débil. David Cilia se encuentra con una herida de bala en el pie izquierdo y un rozón de bala a la altura de la cintura. Ninguna de estas lesiones lo pone en riesgo de morir, a no ser que no pueda alimentarse. Solicitan sean rescatados.

miércoles, abril 28, 2010

Alberta y Teresa saldrán del penal hoy mismo

Las queretanas otomíes quedarán en libertad una vez que la Suprema Corte de Justicia de la Nación comunique, vía telegrama, al juez, de su resolución

Las queretanas otomíes Alberta Alcántara Juan y Teresa González Cornelio saldrán este mismo miércoles del penal femenil de San José el Alto, en Querétaro, una vez que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) comunique, vía telegrama, al juez, de su resolución.

Lo anterior fue confirmado por el gobernador José Calzada Rovirosa, quien se dijo muy contento por la resolución de la Corte, de decretar la libertad inmediata de las mujeres, quienes fueron acusadas de manera irregular.

“Ha sido una lucha de muchos años; una lucha muy complicada y que en esta ocasión, con la participación de la SCJN, del Senado de la República, de los medios de comunicación, de la sociedad civil y de muchas organizaciones nacionales e internacionales, se logró la liberación de estas dos compañeras detenidas irregularmente”, dijo el mandatario.

Entrevistado una hora después de que el pleno de ministros de la SCJN decretaran la liberación de ambas mujeres, Calzada recordó cuando habló con el presidente de la Corte.

“Le dije: ‘señor presidente: en México no solamente debemos de aprehender a los delincuentes, sino también liberar a los inocentes, y las dos compañeras que están presas en un penal de Querétaro son inocentes. Ellas no cometieron el delito por el cual se les está acusando, por lo cual le pido, a nombre de todos los queretanos, que la Suprema Corte atraiga el caso y ahora tenemos la buena noticia de que alcanzan su libertad”.




Calzada Rovirosa afirmó que apenas emitida la resolución de la SCJN, que deja en libertad a Teresa y Alberta, habló con Gabriel –el esposo de Teresa y hermano de Alberta- para compartir la información de su libertad.

Gabriel salió de su casa, en Amealco de Bonfil, alrededor de las 14:00 horas de este miércoles rumbo al penal queretano, para esperar a la salida del mismo, a su hermana y esposa.

El gobernador afirmó que este caso “fue un acto de total injusticia que trastocó la vida de las dos mujeres, aunque también con esta resolución de la SCJN, se reivindica a los pueblos indígenas en México y nos obliga a los gobernantes a estar más atentos en cuestiones de justicia y de pobreza”.

Teresa y Alberta estuvieron en cautiverio desde agosto del 2006, acusadas del secuestro de seis elementos de la desaparecida Agencia Federal de Investigación, junto con Jacinta Francisco Marcial, también indígena otomí.

Esta última salió del penal el pasado 16 de septiembre del 2009.

Caso Teresa y Alberta

viernes, abril 09, 2010

Libertad a Alberta y Teresa


La insensibilidad y la indiferencia han permitido que
la Delincuencia Institucional se ensañe en contra de
miles de ciudadanos. Ejemplos de injusticia hay
muchos. Uno de ellos es el cautiverio que durante
cuatro largos años han padecido dos mujeres, Alberta
Alcántara Juan y Teresa González Cornelio (de 27 y
22 años de edad, respectivamente). Indígenas del
estado de México de habla hñahñú, pero también
hablan y entienden bien el español.
A cada una se les impuso penas de 20 años de
prisión y 91 mil 620 pesos de multa, por el absurdo
delito de secuestro equiparable.
Alberta es soltera, que antes de ser detenida, era
obrera de la fábrica Caltex, con salario de 415 pesos
semanales. No afecta al tabaco, alcohol, y drogas.
Teresa, casada, una hija, dedicada al hogar, sin
ingresos. Tampoco es afecta al alcohol, tabaco y
drogas. Ambas fueron detenidas junto con Jacinta
Francisco Marcial, quien está en libertad desde el año
pasado, gracias a la presión ejercida por grupos de
ciudadanos y de organismos no gubernamentales de
derechos humanos, así como Amnistía Internacional
que la declaró presa de conciencia orillando a la PGR a
reconocer la insuficiencia de las pruebas por lo que se
desistió de acusarla en segunda instancia, pero de
manera incomprensible no procedió igual en el caso de
Alberta y Teresa.
Recordemos el motivo por el cual estas víctimas de
la Injusticia perdieron su libertad desde 2006.
Seis policías de la Agencia Federal de Investigación
(AFI) –una corporación que duró menos de 10 años,
lapso suficiente para alcanzar una terrible fama-,
visitaron por su cuenta el tianguis de Santiago
Mexquititlán en el estado de Querétaro, donde las
detenidas tenían un modesto puesto de aguas frescas
y chucherías. Estos delincuentes acudieron al tianguis
para extorsionar a los comerciantes y a la clientela, con
el pretexto de impedir que se expendan productos
piratas y drogas. Pero se toparon con la resistencia de
unos 200 tianguistas que se negaron a pagarles la
cuota exigida y además, les reclamaron la devolución
de lo que algunas personas habían aceptado pagar
para que los dejaran en paz. Los polizontes fueron
rodeados e impedidos a moverse lo que obligó a que
uno de ellos fuera a buscar el dinero mal habido y así
los otros pudieron retirarse.

Ofendidos en su orgullo, los delincuentes con licencia
para robar, resolvieron vengarse y demandaron a Jacinta,
Alberta y Teresa, por ser las que aparecen en primer plano
en la foto publicada por el diario queretano “Noticias” que al
día siguiente del suceso publicó: “AFI secuestrado. Más de
100 tianguistas de Santiago Mexiquititlán los retuvieron seis
horas”. Estas fueron las pruebas que los angelitos de la
extinta AFI presentaron y ni tardo ni perezoso el cobarde y
perverso juez las aceptó para condenar a las detenidas.

Suponiendo que haya sido verdad que hubo tal secuestro,
entonces el secuestro fue cometido por una pequeña
multitud, hecho que el irresponsable y perverso juez pasó por
alto con tal de quedar bien con los policías quienes a última
hora presentaron una supuesta denuncia anónima de que
Teresa y Alberta vendían artículos piratas y drogas.
Esta canallada derivó en un proceso prolongado y
plagado de irregularidades que merece castigo.
¿Quién castigará al juez cuarto de distrito por violar la
Constitución al extender el proceso de agosto de 2006 a
noviembre de 2009, siendo que un juicio de ésta índole no
debió durar más de un año? ¿Quién castigará al Ministerio
Público, a los titulares de la PGR que solaparon a los
polizontes extorsionadores? ¿Asumirá su responsabilidad de
hacer justicia la Suprema Corte de Justicia de la Nación?
Este crimen seguramente quedará impune como tantos
otros, gracias a que los medios masivos de comunicación
han hecho de la sociedad una presa dócil, acrítica, irreflexiva
y lo peor, insensible.
¡¡Alberta y Teresa son presas de conciencia,
exijamos su inmediata liberación!!

domingo, marzo 07, 2010

Bowerasa (Haciendo Camino)

* Imaginario colectivo: La columna de Renata Chapa en El Diario de Chihuahua (7 de marzo de 2010)

Radio Red en cadena nacional, 7:45 de la mañana: “Ayúdeme, Sergio. No soy zapatista. Tampoco tengo vínculos con el crimen organizado”. La voz de la abogada chihuahuense Estela Ángeles Mondragón pide auxilio. Su tono es frágil y, a la vez, está colmado de fuerza. Relata el atentado que semanas atrás sufrió su hija en la cochera de su casa. Cuenta la manera en que su “niña”, como ella le dice tiernamente, conservó la vida ante la rabia de una de ésas calibre 35.
Menciona que acudió a la autoridad a denunciar los hechos y que dos semanas después, al llegar a su oficina, encontró sin vida a su compañero (como ella lo nombra) Ernesto Rábago Martínez. Otra vez se trató del 35. Dos del mismo calibre.

El periodista Sergio Sarmiento escucha atento y dice tomar nota de todo. Estela, siempre conjugando en tiempo presente, le explica que ella y Ernesto, también litigante, pertenecen a la Asociación Civil sin fines de lucro “Bowerasa” (Haciendo camino) dedicada a defender a las comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara. Sarmiento se entera que Estela, apoyada por Ernesto, era la voz legal de los rarámuris del ejido Baqueachi; que luego de años de litigios, el Tribunal Colegiado (primero y segundo) en materia penal y administrativa había determinado que un predio de siete mil hectáreas que estaba en disputa fuera entregado de inmediato a los indígenas y que el grupo de ganaderos de la región de Carichic que ocupaba esas tierras fuera desalojado. “Aquí la peleonera soy yo; la broncosa soy yo. ¿Por qué tuvieron que lastimar a mi hija? ¿Por qué le quitaron la vida a mi compañero? No soy buena para hablar en los medios, Sergio, pero sí ante los tribunales. Estoy muy afectada. En un momento más vamos a la funeraria a despedir a Ernesto. Ayúdeme, por favor”. Sarmiento se comprometió a dar un seguimiento especial al caso. Reiteró que muchas personas en todo México acababan de escuchar el caso. Que seguro fluiría la ayuda.

Funeraria Gayosso, 9:45 de la mañana: Estela y Ernesto están rodeados de familiares y amigos muy cercanos. El grupo no es numeroso. A pesar de la tristeza que reflejan en su gesto, se respira una fortaleza especial. Son los últimos momentos en los que el licenciado Rábago será velado. La menuda figura de su compañera se distingue a su derecha. Las tiras de un morral de manta blanca y roja en forma de una blusa tarahumara le cruzan el pecho. Estela se sigue preguntando en voz alta lo mismo: “¿Por qué a él, si era para mí?”. Llega la hora de salir rumbo a la iglesia. Estela se dirige a Ernesto con palabras en rarámuri y en español. Le expresa admiración, agradecimiento y amor inquebrantables. “Mi hermano, mi compañero de mil peleas. Que Dios ilumine tu camino espiritual”. Mientras tanto, afuera, en la calle Allende, son seis los coches que esperan para caminar detrás de Estela y Ernesto. La mañana era fresca. Blanca. A pesar de que el arranque del día pintó para gris, el sol ganó la batalla. También se sumó al camino rumbo a la iglesia que incluyó tres calles largas. La Abasolo fue una de ellas. Ésa donde se ubican las oficinas el Registro Agrario Nacional.
Iglesia del Perpetuo Socorro, 10:10 de la mañana. Tres compañeros tarahumaras ya acompañan a Ernesto en la puerta de la iglesia. Uno de ellos es Felipe, comisariado ejidal. El párroco de Carichí, Ignacio Becerra, está listo también, al igual que un grupo numeroso de asistentes que se sumaron a la celebración religiosa. Estela sigue al lado de su compañero. Ernesto y su gente cruzan el pasillo de la iglesia donde él hiciera su primera comunión. Al llegar al frente del altar, llama la atención un mensaje que pende de uno de los pilares. Está escrito sobre tela color púrpura: “Éste es mi hijo escogido. Escúchenlo”. El padre Nacho toma el micrófono y pide a Dios que perdone los pecados de los asistentes. Pide “por el corazón de quienes quitaron la vida al hermano Ernesto. Que encuentren arrepentimiento y perdón”. Y vuelve a pedir: “que Jesús tenga compasión de nosotros en la Sierra”. La primera lectura fue del profeta Jeremías, “Bendito el hombre que confía en el Señor”. El canto siguiente lo reiteró, “Dichosos los hombres que confían en el Señor”.
Felipe y Estela celebran toda la misa de pie. Flanquean a Ernesto. Son blancas las margaritas y los crisantemos que se suman a ellos tres.

La segunda lectura fue del Evangelio según San Lucas. Trató sobre el destino del rico y del mendigo ante los ojos de Dios. “Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno y sincero y perseveran hasta dar fruto”.

El padre Nacho tomó de nuevo el micrófono. “Ernesto quería ser punto de apoyo. Él quería estar con nosotros en la Sierra. Fue nuestro respaldo siempre con lucidez de pensamiento; con un corazón bueno y sincero. Estamos aquí para vivir la Pascua de Ernesto que sabemos que al igual que la Pascua de Jesús también producirá muchos frutos. Nos entristece su partida. Nos debilita. Pero, a la vez, tiene que ser fuerza y esperanza para abrir nuestras vidas. Los compañeros rarámuris no han bajado de la Sierra y venido aquí derrocados ni vencidos, sino preguntando qué sigue. Pidamos por que este acontecimiento no quede impune y que se esclarezca. Que no se vincule con lo que no es. Que obre el Reino de justicia, de la verdad y que nos respetemos. Que la lucha sea por la fraternidad”. El sacerdote, profundamente conmovido, se dirigió de manera personal a Ernesto Rábago, a Estela y a la comunidad indígena representada por Felipe. Reiteró que su corazón se quedaba triste, pero con una fuerte responsabilidad que asumía por completo de frente a ellos: quedarse en la parroquia de Carichí no por la provincia, ni por la diócesis, sino por el pueblo. “Señor, líbranos de todos los males, injusticias e impunidad para seguir caminando como pueblo de Dios. Pidamos por la paz”.

Acompañaron al padre Nacho dos sacerdotes más. Uno de ellos, casi para finalizar la misa, expresó: “La muerte de Ernesto clama vida porque clama perdón. Al cristiano no le interesa la muerte; jamás pensamos en ella; nos preguntamos por la vida y Ernesto nos conduce a trabajar por el reino, por la vida y por el perdón”. El padre Nacho cerró la ceremonia: “Ernesto, ya te vas. Allá te encontrarás con los que también dieron vida por paz y justicia. Te encontrarás con el primero que lo hizo, con Jesucristo. Tristes nos quedamos porque te fuiste así, pero con la alegría y el corazón agradecido por lo que nos regalaste en vida. Pídele a Dios que nos de fuerza. A la comunidad de Baqueachi y a la de Wawacherare. Pide por Estela. Pide por mí también. Por nuestra Parroquia de Carichí. Por esta tu Parroquia del Perpetuo Socorro que fue tu iglesia de niño. Que te vaya bien, hermano”.

Panteón Municipal, 12:05 de la tarde. La brisa es suave. Aún fresca. El sol es indulgente. Un árbol sereno, sencillo, humilde acompaña al licenciado Ernesto Rábago Martínez. Alrededor de él continúan las muestras de afecto y respeto. Tristezas y recuerdos, también. La voz del padre Nacho es clara y fuerte. De ella se valen familiares y amigos de Ernesto para ser fuertes. Así lo hacen Estela y Felipe. Ambos tocan un tambor tarahumara con insistencia. Sus sonidos viajan por el aire. Llegan hasta Chihuahua. Recalan en la imponente Sierra Tarahumara. “Dichosos los que mueren en el Señor. Que descansen de su fatiga, pues sus obras los acompañan”. A continuación, se escuchan las notas de una guitarra acústica. Uno de los sobrinos de Ernesto la toca tranquilamente e interpreta “Coincidir”, mientras los ramos de flores van formando uno solo. Cuando casi todos se han retirado, la madre de Ernesto está a un lado de él. Tiene de frente a Estela. A Felipe. Al padre Nacho. A los compañeros de lucha de su hijo. Toma fuerza y hace camino de viva voz: “Que no sea inútil el dolor de esta madre. Logren lo que él soñó. Aunque yo soy la que más lo necesita, no quiero ser egoísta. Que este dolor se vuelva muchas felicidades. Señor, ayúdalos. Que ellos logren lo que mi hijo siempre quiso. Dales la estafeta. Que tu espíritu siempre esté con nosotros”.

centrosimago@yahoo.com.mx

Dos peticiones:

1. Seguridad y solidaridad para Estela Ángeles Mondragón y su hija.

2. El apoyo para crear una fundación en memoria de Ernesto Rábago
para ayudar con más fuerza a nuestras comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara.