martes, julio 28, 2009

Abandono en la Escuela Normal Rural de Mactumaczá


Al abandonar estructural y económicamente a la Escuela Normal Rural de Mactumaczá, Chiapas, el gobierno de Juan Sabines busca extinguirla. La Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México advierte que luchará hasta recuperar el sistema de internado, destruido en 2003 por la administración de Salazar Mendiguchía. La normal es la única oportunidad de estudios profesionales para indígenas y campesinos de la región, considerada entre las más pobres del país


Érika Ramírez


Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Más de 400 jóvenes se enfilan en el patio central de la Escuela Normal Rural (ENR) de Mactumaczá. Todos esperan realizar el examen de admisión, única oportunidad que tienen para continuar con sus estudios de educación superior. La mayoría viene de lejos, de las comunidades más pobres de Chiapas y del país; son hijos de indígenas, campesinos u obreros.


Muchos de ellos llegaron desde un día antes y se resguardaron en las instalaciones de la normal, pasaron el fresco de la noche recostados en las bancas de cemento de la escuela, sin más pertenencias que un suéter, documentos personales y bolígrafos. Otros, bajaron a las colonias cercanas a Tuxtla Gutiérrez y pernoctaron en la casa de algún familiar; debían estar a las ocho de la mañana en punto para poder obtener la ficha que les diera acceso a la prueba de selección.
Carlos es un indígena tzeltal de 19 años de edad que se aferra a continuar con sus estudios. Llegó a Mactumaczá desde las seis de la mañana en compañía de su padre. Salieron la noche anterior de la comunidad de Chitaltic, municipio de Yajalón, una de las más marginadas del estado, reporta el Consejo Nacional de Población. Ésta es la segunda ocasión que el joven se presenta a la convocatoria de ingreso, un año atrás quedó a pocas décimas de ser admitido.


Sabe que la probabilidad de pertenecer a este plantel depende de que sus calificaciones queden entre los primeros 60 alumnos aprobados. No hay más espacios.


En 2003, el gobierno estatal de Pablo Salazar Mendiguchía redujo la matrícula escolar al 45 por ciento de su capacidad. De 527 estudiantes que conformaban la comunidad estudiantil, quedaron 240; las oportunidades para los alumnos de primer ingreso se redujeron al mismo porcentaje. Y aunque el actual gobernador Juan Sabines prometió en su campaña reabrir el internado y aumentar la matrícula, ahora ni siquiera recibe a los normalistas.


Proceso de cierre


La historia de la ENR Mactumaczá se partió en dos. El 6 de agosto de 2003 la policía estatal entró a las instalaciones a reprimir estudiantes, maestros y padres de familia ahí reunidos. El saldo de esta refriega fue de 200 personas presas, la demolición de los dormitorios, la clausura del comedor y la lavandería, la aplicación de examen para la obtención de plazas laborales y la reducción de la matrícula estudiantil. Un golpe a la institución que tiene más de 50 años de impartir la licenciatura en educación primaria.


Mientras espera, Carlos dice que quiere ser maestro “para apoyar a los chavos de su comunidad, motivarlos para que un día puedan progresar. El analfabetismo es un problema donde vivo, varias personas no saben leer, por eso no han podido levantarse”. Describe su pueblo como un lugar en donde toda la gente subsiste con la siembra del maíz, el frijol y el café. Además, viven hacinados en casas de madera o concreto, con techos de lámina y piso de tierra.
Jorge Cruz, su padre, agrega: “Es un lugar donde la gente se muere porque no hay médicos”. Por eso hubiera querido que su hijo estudiara medicina, “pero definitivamente estamos lejísimos de llegar a eso”.


“Nosotros trabajamos el campo, sembramos maíz, plátano, frijol; tenemos algunas aves de corral, y con eso vendimos y juntamos algo de dinero para poder estar hasta aquí”, relata. Su estancia en el lugar no puede ser prolongada: una vez que Carlos termine su examen, deberán regresar inmediatamente a Chitaltic, ya que no cuentan con recursos para pagar hospedaje o alimentación.


El abandono


En esta escuela, donde las raíces de los árboles levantaron los pisos de concreto y la humedad oxida el mobiliario, hay 240 jóvenes de escasos recursos que luchan por recuperar las instalaciones perdidas después del llamado “macanazo” –cuando, en 2003, más de 2 mil policías entraron a las instalaciones del plantel para golpear a los estudiantes–: el comedor, internado y el sistema de producción agropecuaria.


Ubicada a unos 20 minutos de distancia de la capital política y económica del estado, Tuxltla Gutiérrez, la ENR Mactumaczá va muriendo poco a poco. El deterioro de las instalaciones y el presupuesto acotado que asigna el gobierno estatal anualmente muestra el desdén de las autoridades para sacar adelante a la institución. Los ejes complementarios de enseñanza, cultura, deportivo y agrícola, carecen de presupuesto alguno para continuar en su ejercicio.
Aquí fueron destruidas hace seis años las instalaciones que albergaban a más de 500 estudiantes varones. En el espacio que ocupaban los dormitorios, sólo permanecen las varillas de metal que sujetaban las estructuras. Hubo quien rescató, entre los escombros, los colchones y camas que se han heredado tras seis generaciones.


En el comedor, donde diariamente se preparaban más de 20 kilos de frijol, se cocían verduras y se preparaban platillos con raciones de carne o pollo para los estudiantes, sólo quedan los murales que representan la matanza estudiantil de Tlatelolco, en 1968; también las leyendas: “Mientras la pobreza exista, las normales rurales tendrán razón de ser”; “nos odian por nuestros ideales, nos desprecian por ser pobres”, con una imagen de Ernesto Che Guevara.
En las cuarteadas canchas de futbol y baloncesto crece pasto; la alberca, que otrora fue espacio para competencias de natación con otras escuelas del estado, permanece clausurada. Sólo se utiliza cada abril para celebrar el aniversario de la escuela.


Los sistemas de producción agropecuaria quedaron semivacíos: una veintena de borregos desnutridos es lo único que le da vida a este sector. Las porquerizas, los enjambres para la producción de miel, las aves de corral y las siembras de maíz y frijol fueron eliminadas completamente del sistema de enseñanza. El programa que corresponde a esta actividad se mantiene de manera teórica y con algunas prácticas en las instalaciones de la Secretaría del Campo del gobierno estatal.


El presupuesto anual que reciben las autoridades del plantel asciende a 600 mil pesos mensuales, que son utilizados para el pago de nómina de la planta docente y del personal de intendencia. A esto se suman 2 mil pesos mensuales que recibe cada alumno como beca, que utilizan para pagar su estancia en algún cuarto de alquiler, alimentación, transportación y material didáctico para sus prácticas como docentes.


María de la Luz Guillén Trujillo, subdirectora académica de la ENR, explica que la importancia que tiene la institución es que todavía es una escuela de educación pública que forma licenciados en educación primaria.


Alberga a estudiantes de bajos recursos económicos, de distintas comunidades de Chiapas, y de estados vecinos como Veracruz, Oaxaca y Tabasco. El 60 por ciento de su matrícula es indígena y se “ha distinguido como institución por su trayectoria de compromiso social”.
“Aquí ya no contamos con recursos para sostener una formación complementaria, que es el servicio que le brinda la institución al estudiante para su formación”, lamenta.


La supervivencia


El calor supera los 30 grados centígrados; el ambiente es húmedo, denso. Las viviendas que hay sobre el kilómetro 2 de la carretera Chicoasen, delante de la ENR, permanecen con sus puertas y ventanas abiertas para que entre un poco el aire.


Dalila hace lo mismo en el pequeño cuarto, sólo que ahí el calor es asfixiante. Su espacio se reduce a dos por dos metros cuadrados y el techo es de lámina. Ella, al igual que sus compañeros, tiene que rentar un cuarto, mientras permanece fuera de Frontera Comalapa, su comunidad.
A sus 19 años forma parte de familia que se ha desintegrado a causa de la migración. Sus tres hermanos varones salieron en busca de mejorar sus condiciones de vida. Llegaron a Estados Unidos y hoy permanecen en un aparente arraigo en el lugar donde trabajan; “si salen, los detiene la migra”.


Los gastos de la estudiante chiapaneca son limitados y cubiertos con los 2 mil pesos que recibe cada mes, “apenas si nos alcanza”, dice. Hace tres años, Dalila pretendía estudiar ingeniería en computación en la universidad estatal, pero, como a sus demás compañeros, los recursos no le favorecen. Ahora paga 600 pesos por el alquiler de su habitación y gasta unos 50 pesos en alimentos. Cuando no puede disponer de esa cantidad se enlista en el cuaderno de deudas que tienen las comerciantes de comida que trabajan afuera de la escuela.


La “tía”


Desde hace seis años Lauteria Basilia tiene un negocio de comida frente a la normal de Mactumaczá. Todos los días empieza a trabajar desde las cuatro de la mañana. Es una de las tres comerciantes que fía comidas a los alumnos: los chicos se anotan en una libreta y, cuando llega el pago de la beca, ajustan cuentas.


Cada comida cuesta 15 pesos. “Aunque parece increíble”, su dieta contiene arroz, frijoles, carne y un poco de verdura. Lauteria es madre soltera, tiene cinco niños, y aunque vive de su negocio, sabe que no puede lucrar con él: “Nosotros vemos cómo la pasan, no los podemos ahorcar más. Nos quedamos con poco dinero de las ventas, pero salimos adelante”.


Una manera de aminorar los gastos, explica, es que no cuenta con trabajadores. Ella y dos de sus hijas son quienes se hacen cargo de todo. Sabe que la mensualidad de los “chicos” no les alcanza. “Ellos son rurales, son pobres, vienen de las comunidades y no les han dado el apoyo que merecen”.


Sin embargo, confiesa que quizá éste sea el último año en que mantenga esa tarifa. “Los precios de los productos aumentan cada vez más, y a veces ya no se pueden sostener. Yo les fío y a mí me fían, tapo un hoyo y destapo otro; pido pollo, carne, tortillas, y cuando ellos me pagan, yo tengo que pagar”.


Cultura, al borde


En un salón donde las barras de ballet se encuentran desvencijadas, el piso astillado y con contactos de luz descompuestos, Maricela Rodríguez Álvarez imparte la materia de educación artística y es la responsable del club de danza de la normal.
Trabaja desde hace 10 años en la escuela y sabe de las carencias que tienen los alumnos para desarrollar su preparación docente. Esta materia es la más importante, dice, porque “si recordamos nuestra niñez, nos damos cuenta de que comenzamos a conocer la vida por medio del juego, con la imaginación y creatividad de los niños”.


Lamenta el trato y abandono que se le ha dado al normalismo en el estado. Mactumaczá “no sería importante si no tuviéramos zonas rurales o marginadas, donde hubiera la necesidad de tener a los maestros que aquí formamos. Ellos se preparan para estas zonas, para las escuelas multigrado, para zonas donde se tiene que caminar por muchas horas, donde no hay luz, donde no hay agua”.


En el salón, donde los jóvenes ensayan bailes regionales y aprenden actuación, la profesora enlista tan sólo algunas de las necesidades que tienen para desempeñar sus actividades en el eje cultural: falta material para confeccionar el vestuario de danza, transporte para asistir a las presentaciones que se hacen en otras escuelas o comunidades lejanas, material didáctico y horas de clase para desarrollar talleres en lenguas indígenas.


Egresada hace 17 años de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Oaxaca, Rodríguez Álvarez reprocha: “Las escuelas han hecho a un lado la educación artística, y en la normal rural, después de la represión de 2003, se descentralizó el trabajo que llevábamos”.


Espionaje en la ENR


Esta escuela no sólo ha sido objeto de desmantelamiento físico y económico. También ha sido vigilada por agentes de seguridad nacional, que vinculan a los alumnos con movimientos de insurgencia. Conrrado de Jesús Borraz León es maestro de esta normal. Imparte la materia de observación y práctica docente. También fue director del plantel en los años previos al “macanazo”. Su vida ha transcurrido en estas aulas, primero como alumno, luego como profesor.
Originario de la comunidad Flores Magón, en el municipio de Venustiano Carranza, el exdirector de Mactumaczá dice que el gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía vio a los normalistas como enemigos, por eso acabó con el internado, quitó el comedor y eliminó la asignación de plazas.
“Las autoridades no se dan cuenta de que las normales rurales han formado un papel histórico en México. Algunos gobiernos estatales las han visto como escuelas obsoletas, que ya no tienen motivo de existencia, pero en una situación de pobreza como la que vive Chiapas, es una esperanza y un deseo para abatir el rezago social. Por eso, Mactumaczá sí tiene razón de ser y los que estamos aquí venimos a enfrentarnos a ese reto”.


Sabe que estas escuelas han sido calificadas como “semilleros de guerrilleros”; por eso agentes espías –que toman fotografías a estudiantes y personal docente– están al pendiente de lo que ocurre aquí.


Borraz León recuerda que en el periodo de 1998 a 2000, cuando era director de la institución, recibió por lo menos tres visitas de agentes del Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional). La primera vez estaba en su oficina, cuando un hombre entró de manera violenta y le exigió nombres de alumnos vinculados con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
“Me decía, ‘¿cómo es posible? ¿Tienen un presupuesto muy alto y los muchachos andan escandalizando y causando desorden?’ Gritaba y manoteaba. ‘Quiero los nombres del Comité Ejecutivo Estudiantil. Yo sé que están vinculados con el EZLN’. No hubo nada, y luego de varios minutos de tratar de convencerlo, se retiró.


La siguiente entrevista fue más “moderada”, pero su petición era la misma: los vínculos de los normalistas con el movimiento guerrillero, a lo que el profesor respondía: “Los jóvenes de aquí vienen de distintas etnias o comunidades, es probable que algunos conozcan o tengan familiares relacionados, pero aquí no va a encontrar a nadie del EZLN”.


Las visitas de este hombre eran rápidas: llegaba, cuestionaba y salía lo más pronto posible. No lo volvió a ver jamás. Ya en 2000, otro agente se presentó ante Conrrado Borraz de manera más “amable”. Era más joven, delgado y moreno. También se identificó como agente del Cisen. Se presentó para informar que un grupo de estudiantes de la normal había sido detenido en la carretera, viajaba en autobús rumbo a la presentación de un festival cultural en una comunidad cercana. Y tras una breve explicación y certificación de que viajaba por parte de la escuela, él mismo pidió su liberación.


“Ésa ha sido la actitud de los gobiernos. Han señalado a las escuelas pero no han sido impulsadas, fortalecidas. Como egresado, trabajador y profesor de esta normal, cuánto me hubiera gustado que el gobierno impulsara un programa de reconocimiento para las normales rurales. Nunca lo han hecho. De qué nos acusan si no ha habido la intención de decir ¡vamos a trabajar!
“Al contrario, en 2003 eliminó las plazas automáticas, y no ven que ésta es una inversión que hace el gobierno federal para la formación de estudiantes que luego van a trabajar donde los necesitan”, espeta.


La represión


Lilián y Óscar son alumnos de esta escuela. Permanecen en la incertidumbre porque el gobierno de Juan Sabines no ha presentado un proyecto viable para la construcción de un nuevo internado. Los jóvenes, que se encuentran en el tercero y segundo año de la carrera, respectivamente, dicen que ha habido varios intentos para desaparecer la ENR; uno de ellos, la represión del 6 de agosto de 2003.


Óscar, quien ha solicitado una baja temporal del plantel para poder salir en busca de trabajo y ayudar económicamente a su familia, dice que al gobierno le molesta que “llevemos una ideología diferente. Hacemos crítica de lo que ocurre en el país y en el estado, por eso, cuando hay inconformidad, nos manifestamos”.


Los jóvenes, integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), aseguran que, luego de que en 2006 el ahora gobernador Juan Sabines hiciera la promesa de devolver el internado a Mactumaczá, los avances han sido nulos.


“Tenemos la responsabilidad de cumplir en lo académico, pero también de sacar adelante las demandas de nuestros compañeros. A raíz de 2003, las generaciones que hemos pasado por la escuela tratamos de luchar para que se nos devuelva el internado y se haga justicia social. Somos un estado marginado, en donde las oportunidades para los pueblos indígenas y para los compañeros de bajos recursos económicos, igual que nosotros, son pocas o escasas”, explica Lilián.


Hoy se ha abierto el espacio y el ofrecimiento de trasladar la escuela a la comunidad Salto de Agua. A un terreno accidentado, ubicado en las cercanías de un río. Este último inundaba, en temporada de lluvias, las instalaciones de un internado infantil, que fue reubicado para no poner en riesgo a los niños.


Ante ello, “les decimos a las autoridades que se comprometan. Ellos tienen tierras en todo el estado y a donde se vaya puede funcionar un internado. No entendemos por qué quieren mandarnos a un lugar en donde no haya posibilidades de crecer, donde la escuela no tiene futuro”, cuestiona la joven integrante de la FECSM.


Pobreza chiapaneca


Borda con sus manos “chuequitas” un telar que pretende vender en 80 pesos. Su trabajo es delicado y minucioso, que acabará cuando tenga tiempo, después de trabajar en el campo, hacer pan para la venta y lavar la ropa de su familia. Concepción Ramírez es una indígena tzotzil de 49 años que empezó a trabajar desde pequeña.


Es esposa de Domingo Vázquez, un jornalero agrícola que alquila su mano de obra por 70 pesos diarios, mismos que apenas le alcanzan para comprar algo de insumos para la siembra del maíz que consume su familia. Ellos subsisten con una dieta basada en tortilla, frijol, queso y pozol.
Viven a dos horas de la Escuela Normal Rural Mactumaczá, donde estudia su hijo Francisco, a quien no pueden ver desde hace tiempo, porque el pasaje cuesta casi lo mismo que un día de paga para su madre.


Domingo estudió hasta el segundo grado de primaria. Ella, apenas el preescolar: “Mis padres eran muy pobres y no me pudieron mandar a la escuela; mi papá se enfermaba y nosotros trabajábamos. Sufrí mucho de niña, por eso hice el esfuerzo con mis hijos de trabajar para sacarlos adelante”, dice mientras muestra la deformidad de sus dedos, consecuencia de los cambios de temperatura a los que se ha expuesto en sus jornadas como panadera y lavandera.


El Informe ejecutivo de pobreza, México 2007, realizado por el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), indica que la entidad con mayor incidencia de pobreza alimentaria es Chiapas: 47 por ciento de su población se encuentra en esta situación. Le siguen los estados de Guerrero, con 42 por ciento; Oaxaca, con 38.1; Tabasco, con 28.5, y Veracruz, con 28 por ciento.


“En el ordenamiento de la situación de la pobreza de capacidades, Chiapas también ocupa el primer lugar, con 55.9 puntos porcentuales reportados; le sigue el estado de Guerrero, que reporta 50.2, y Oaxaca, con 46.9”, detalla el Coneval. (ER)

martes, junio 30, 2009

SI QUIERES RECIBIR INFORMACION VERAZ SOBRE HONDURAS....


VISITA ESTE SITIO WEB EL PRIMERO DE JULIO...

Radio Internacional Feminista, las Petateras y activistas del Movimiento de Mujeres de Honduras, estamos convocando a medios de comunicación nacionales e internacionales, feministas y activistas por los derechos humanos de todo el mundo al Enlace Internacional Informativo Golpe de Estado en Honduras, desde las miradas de las mujeres, que se llevará a cabo el próximo miércoles 1 de julio a partir de las 9 am hasta las 6pm hora centroamericana.

Estaremos enlazandonos en vivo durante todo el día con feministas y luchadoras sociales que están siendo parte de la resistencia popular en contra del golpe de Estado, la represión y la cancelación de las libertadesbásicas en este país centroamericano.
Para conectarse a la Transmisión

viernes, junio 26, 2009

Iztapalapa

Si tu apoyas a Clara Brugada para Delegada en Iztapalapa:



Mejor Vota asi:



Despues de eso a ver si:

- No se echa para atras Juanito (digo Rafael)
- Marcelo no se hace el desentendido (que a el nadie lo consulto)
- No hay capacidad de lograr la mayoria (para este caso) en la ALDF

TOTAL: ya se nos hizo bolas el engrudo (parafraseando al inombrable)

sábado, junio 20, 2009

En búsqueda de Hortensia Bussi


Christian Seymour y Daniel Vera: año 2005

Mercedes Hortensia Bussi Soto nació en Valparaíso el 22 de julio de 1914, tiempos de grandes guerras y cambios en el mundo. En Chile el hecho más significativo era la organización de la clase obrera y media que aseguraría el triunfo de la Unidad Popular décadas más tarde. “La Tencha” se vino a Santiago en su juventud y estudió pedagogía en historia, pero trabajó siempre como bibliotecaria. Se casó con Salvador Allende y lo acompañó desde la época en que era Ministro de Salud del Presidente Pedro Aguirre Cerda hasta su muerte como Presidente mártir en 1973.



Como Primera Dama se avocó a las labores sociales que tradicionalmente cumplen las esposas de los presidentes. Sus cercanos dicen que creció como personaje público después del golpe militar, mientras recorrió el mundo denunciando los atropellos de la Junta.

Pocas veces se ha dicho que trataron de matarla pero que sobrevivió al bombardeo de la casa presidencial de Tomas Moro. “Entre cada uno de los ataques se desataba un tiroteo de locura. La residencia se convirtió en una masa de humo, de olor a pólvora, de destrucción”, declaró días después.

Sacó fuerza de flaqueza cuando tuvo que enterrar a su marido y presidente de Chile en el más completo anonimato. No le dejaron ver el cuerpo y no hubo responso, pero no se doblegó. “Que todos los que están presentes sepan que aquí se ha enterrado al Presidente Constitucional de Chile” habría dicho antes de arrojar sobre el ataúd las flores que recién había recogido.



Salió exiliada a México prácticamente con lo puesto y asumió de inmediato como su misión el trabajo por reconquistar la democracia en Chile. Según el secretario general del PS de ese tiempo, Carlos Altamirano, “en el exterior presidió los cientos de actos de solidaridad con Chile que se organizaron en Italia, Francia, Inglaterra, España, donde ella siempre intervenía en forma muy certera”.

Se convirtió en símbolo de la oposición chilena para la opinión pública mundial y la izquierda en el exilio. El socialista Jorge Arrate asegura que nadie la cuestionó, porque tenía la capacidad de mantenerse al margen de las peleas partidistas.“Si hubiera dicho algo contra los socialistas, los comunistas o el MIR, no hubiera podido representarnos a todos, cosa que sí pudo hacer durante 17 años”.



En actividades en el exilio.


Fue respetada en el exterior, no sólo por ser la ex mujer de quien se había convertido en símbolo de la democracia, sino también por su propia valentía y sinceridad. Para Jaques Chonchol ex Ministro de Allende e impulsor de la Reforma Agraria, dice que: él mismo se sorprendía de su capacidad de plantear sus puntos de vista en cualquier escenario mundial y de la buena acogida que tenía entre los líderes de los países más poderosos del mundo. “Francois Mitterrand tenía una deferencia especial con ella, incluso la hospedaba en su casa”.

En Chile su labor era prácticamente desconocida, debido a la censura y la campaña de desprestigio en su contra. A pesar de los dramáticos hechos en que se vio envuelta, los diarios de la época evitaban referirse a ella, aunque también acudían a términos irónicos y despectivos cuando era imposible ignorarla. No cabe duda de que tuvo gran ingerencia en el apoyo y la solidaridad de que gozó la resistencia chilena durante su larga lucha contra la dictadura. Sus visitas, no sólo intensificaban el trabajo de solidaridad de los exiliados, sino que también ponían en la agenda política, noticiosa y cultural del país anfitrión el tema del atropello de los Derechos Humanos en Chile. Fueron 17 años de trabajo, viajes por el mundo, encuentros políticos, discursos y entrevistas. Pero también de luto, no sólo por su esposo, sino también por su hija Beatriz, quien muriera en el exilio. A esto se suman las muertes de amigos y colaboradores, muchas veces en manos de los militares chilenos.

Al medio día del 24 de septiembre de 1988, Hortensia Bussi pisó suelo chileno por primera vez después de 15 años. Ante una gran multitud y entre lágrimas leyó un saludo donde recordó a las víctimas de la dictadura, en especial a su hija y a su esposo, pero también anunció que participaría en la campaña del NO.



Su primera actividad pública fue visitar a Clodomiro Almeyda, quien estaba detenido por retornar a su país natal.

Con la conquista de la democracia, regresa definitivamente a Chile y se avoca al trabajo por la memoria del ex presidente. Lleva acabo el funeral oficial de su marido, crea la Fundación Salvador Allende e inaugura el monumento en su memoria en la Plaza de la Constitución, entre otras múltiples actividades.

La falta de información y el desinterés por Hortensia Bussi como personaje público y testigo de nuestra historia fue una constante durante la investigación. Por eso esperamos aportar a través de nuestro trabajo a acabar con esta injusticia que se mantiene hasta hoy.

Todavía se habla del bombardeo a Tomás Moro, como si ella no hubiera estado ahí, se habla del exilio como si ella no hubiera hecho parte de él y se escribe la historia como si ella no la hubiera vivido junto a nosotros.

Daniel Vera

Periodista

domingo, junio 14, 2009

“Ajustes” del Seguro Social empeoran el servicio en guarderías subrogadas



La constante en el mal servicio de las guarderías son los "ahorros" económicos, la corrupción y el trafico de influencias que imperan en el otorgamiento y operación de las mismas.

Las restricciones económicas han sido la constante en la política del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con las guarderías subrogadas. Bajo la idea de ampliar la cobertura al menor costo, el organismo ha ejercido acciones en perjuicio de la calidad y la seguridad de los niños.

Así, en 2003 ordenó la reducción del horario de atención de 12 a nueve horas diarias, lo que llevó a los dueños de las estancias a eliminar un turno de trabajo, o a que las madres que requieren para sus hijos más allá de las nueve horas autorizadas, paguen “tiempo extra”, con lo que deja de cumplirse su derecho a la prestación.

Además, la cuota fijada por el instituto, de 2 mil 120 pesos en promedio por cada niño, se divide en dos al momento del pago. El IMSS eroga 65 por ciento por niño inscrito, mientras que el restante 35 por ciento está sujeto a un promedio de asistencia de los menores a la guardería.

Lo anterior, independientemente de los “ajustes”, que también ordenó el instituto –nuevamente para bajar los costos– en los alimentos para los niños, el material didáctico y de juego que deben tener las guarderías, e incluso el personal que debería ser contratado para el cuidado de los pequeños.

De este modo, se observa que no sólo por deficientes medidas de protección civil se arriesga a los niños, sino también por cuestiones administrativas que tienen impacto en la calidad de la atención.

Ahora, bajo el esquema de contratación por licitaciones públicas, se observó que en aras de ganar el concurso, los proveedores hicieron ofertas que ponen en entredicho la calidad del servicio.
Un informe de la Asociación Nacional de Guarderías (Asnagu) señala que, para hacer más atractiva su propuesta, los concursantes ofrecieron dar el servicio por 12 horas a las derechohabientes del IMSS. Lo que no tomaron en cuenta esos prestadores es que “la cuota que paga el Seguro Social por niño atendido no alcanza para pagar a más trabajadores que cubran esas horas adicionales que se ofrecen”.

De otra forma, significaría que los empleados de esas nuevas estancias trabajan jornadas de por lo menos 10 horas diarias, contraviniendo la ley laboral y, además, con el riesgo de que, a causa del agotamiento de los empleados, se reduzca la calidad del servicio.

Ya de por sí, dice la Asnagu, es imposible ofrecer salarios dignos a los empleados con jornadas de nueve horas al día. De ahí que también encaren constantes cambios en su plantilla de personal.

En 2006, la asociación presentó al Seguro Social una propuesta de reorganización del servicio, la cual no ha sido atendida y la agrupación preveía que podría retomarse para el proceso de renovación de los contratos de subrogación de 95 por ciento de los concesionarios, los cuales vencerán el próximo 31 de diciembre.

De acuerdo con información oficial, de las mil 568 guarderías a cargo del IMSS, mil 426 corresponden al sistema de subrogación y sólo 142 pertenecen al régimen ordinario.

Además, la Asnagu ha solicitado al IMSS que autorice la expansión de la guardería al nivel prescolar, a las estancias que estén en condiciones de cumplir con los requisitos que para este fin señala la Secretaría de Educación Pública.

martes, junio 09, 2009

Guarderias Privatizadas = Super Ganancias y Muerte



No es posible que los gobiernos Neoliberales, privaticen todos los aspectos de nuestra vida y nosotros se los permitamos, pues esta desgracia es una muestra de lo que sucede cuando se privilegia las ganancias por encima de servicios que son responsabilidad de los gobernantes en los diferentes ámbitos de competencia.

jueves, mayo 28, 2009

Los estremecedores testimonios de cómo y quiénes asesinaron a Víctor Jara




Publicado en CIPER:

A casi cuatro meses de conmemorarse 36 años de la muerte del destacado folclorista chileno, el tesón de su viuda Joan Turner y de sus hijas, logró que la investigación judicial llegara al punto que se creía imposible: individualizar al grupo de oficiales y conscriptos que perpetraron el asesinato. Las confesiones de los involucrados, entre ellos un conscripto que participó en forma directa en el crimen, permiten conocer las estremecedoras últimas horas de vida de Víctor Jara: un subteniente jugó a la ruleta rusa con él hasta que le descerrajó un tiro en su cabeza. Después ordenaron acribillarlo en un camarín de un subterráneo del Estadio Chile. También revelamos la historia nunca antes contada de cómo se rescató su cuerpo desde la Morgue. Junto al artista, fueron acribilladas otras 15 personas, entre los que se encontraba el ex Director de Prisiones, Litre Quiroga. Los detalles del homicidio fueron recabados en la presente investigación de CIPER.

El caos, la incertidumbre y el miedo que reinaron en el país durante los primeros días tras el golpe militar de 1973 parecían, hasta ahora, haberse conjugado de manera perfecta para que el asesinato del destacado folclorista Víctor Jara siguiera siendo un enigma judicial, llevando incluso al juez que instruye el proceso, Juan Eduardo Fuentes, a cerrar el caso a mediados del año pasado, con un solo procesado como responsable del crimen: el comandante (r) César Manríquez Bravo, jefe del improvisado campo de prisioneros que se instaló en el Estadio Chile a partir del 12 de septiembre de ese año.

La decisión del magistrado fue cuestionada por los querellantes del caso, quienes incluso obtuvieron el respaldo del entonces subsecretario del Interior Felipe Harboe, para pedir la reapertura de la investigación, llamado al que se sumaron varios parlamentarios de la Concertación. La urgencia por revocar la decisión de Fuentes fue tal que incluso la autoridad gubernamental se sumó al emplazamiento público que hizo la viuda del artista, Joan Turner, para que cualquiera de las cerca de 6.000 personas que pasaron por el recinto deportivo en esa fecha (entre detenidos y uniformados), que pudiera tener antecedentes del asesinato se acercara a entregarlos, incluso, bajo la más estricta reserva.

Nelson Caucoto, abogado de la familia Jara Turner, relata que se recibieron muchas colaboraciones que podían aportar a esclarecer el homicidio, lo cual le permitió presentar un escrito solicitando más de 90 nuevas diligencias al juez. Y Juan Eduardo Fuentes reabrió el caso.

Sin embargo, ninguno de estos datos entregó pistas concretas para llegar a los responsables del crimen, cuyas identidades quedaron bajo el secreto de un grupo reducido de oficiales y conscriptos que estuvieron a cargo de interrogar a los detenidos en los camarines ubicados en los subterráneos del Estadio Chile. Fue la exhaustiva búsqueda de los conscriptos de distintos regimientos que estuvieron después del golpe en el Estadio Chile, la que terminó por dar las pistas de quienes fueron los uniformados que ultimaron con ráfagas de fusil a los cerca de 15 detenidos -entre ellos Víctor Jara- que fueron apartados de los restantes prisioneros al producirse su traslado al Estadio Nacional, entre el 16 y 17 de septiembre de 1973.

Las primeras horas del final

En la madrugada del 11 de septiembre de 1973, personal de varios Regimientos militares ubicados en regiones se trasladaron a Santiago, bajo la excusa de realizar los preparativos de la Parada Militar, para conmemorar el día de las Glorias del Ejército. Así arribaron a Santiago las unidades de La Serena y el Maipo, las que se constituyeron en el Regimiento Tacna. Otros efectivos provenientes de Calama y de la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes – comandada por el coronel Manuel Contreras Sepúlveda, quien a los pocos días iniciaría la organización de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA)- lo hicieron en las dependencias de Arsenales de Guerra.

Cerca de las cinco de la mañana de ese día, las tropas apostadas en esta última repartición fueron informadas del golpe de Estado, bajo la arenga del teniente Pedro Barrientos, quien los emplazó a participar en la toma del territorio capitalino bajo la premisa que en esa misión no habían rangos, que todos eran importantes en ese crucial y patriótico acontecimiento. El episodio ha sido relatado en las declaraciones judiciales de varios conscriptos de los regimientos Maipo y Tejas Verdes que llegaron desde la Quinta Región.

Tras el bombardeo a La Moneda y la muerte de Salvador Allende, cerca de 600 estudiantes y profesores se amotinaron en la Universidad Técnica del Estado (UTE, actual USACH) para resistir la ocupación militar. Sin llegar a producirse enfrentamientos, ya que casi no tenían armas, fue muy poco el tiempo durante el cual pudieron oponerse a la entrada de los uniformados.

Pasadas las dos de la tarde del 12 de septiembre comenzó el desalojo de los académicos y alumnos. Entre escenas de gran violencia y dramatismo fueron detenidos y trasladados al Estadio Chile. En ese grupo se encontraba Víctor Jara Martínez, profesor de esa casa de estudios. El procedimiento fue dirigido por el entonces capitán Marcelo Moren Brito, quien luego se transformaría en uno de los más temidos agentes operativos de la DINA. Al momento de ingresar al Estadio Chile, convertido en campo de prisioneros, a los detenidos se les quitaban sus especies de valor, se les anotaba su nombre y filiación política.

Antes de ello, durante la tarde del 11 de septiembre, después de encargarse del funeral de Salvador Allende, el comandante César Manríquez fue encomendado por el general Arturo Viveros -jefe del Comando de Apoyo Logístico y Administrativo del Ejército (CAE)- para crear el primer recinto de detención que se debía instalar en el Estadio Chile. A la mañana siguiente, Manríquez se constituyó en el recinto. Poco después comenzaron a llegar los miles de detenidos que arribaban en buses de la locomoción colectiva y camiones del Ejército.

Según las propias declaraciones de Manríquez que, hasta ahora, era el único procesado en el caso, lo ocurrido al interior del recinto deportivo –construido sólo cuatro años antes de los hechos- era un escenario “dantesco” debido a la gran cantidad de prisioneros (5.600, según sus cálculos). El ex uniformado asegura que sólo contó con personal de apoyo del CAE para custodiar el recinto, pero que en los subterráneos del edificio se constituyeron oficiales de Inteligencia de las distintas Fuerzas Armadas, cuyas identidades desconocía, ya que no habrían estado bajo su mando.

Esa es la razón con la que justificó haber montado una escena de terror para amedrentar a los detenidos. Colocó dos ametralladoras punto 50 –usadas en la Segunda Guerra Mundial- en los balcones del edificio, las que eran publicitadas por los parlantes como las “sierras de Hitler, capaz de partir a una persona en dos”. En el segundo piso también se instalaron potentes focos de luz, que permanecían encendidos día y noche, provocando que todos los que permanecieron al interior del Estadio perdieran la noción del tiempo.

Los primeros días de encierro fueron caóticos, ya que incluso se reventaron algunos alcantarillados, generando problemas de insalubridad. Tampoco tenían alimentos ni para los soldados ni menos para los prisioneros. La escasez de comida incluso provocó que los mismos militares saquearan negocios aledaños al recinto. Sólo al cuarto día, el 16 de septiembre, se recibieron algunas raciones para los soldados, según declaró el capitán David González Toro, encargado de abastecimiento del recinto.

Se desconoce la hora a la que ese miércoles 12 de septiembre arribaron los miembros de los servicios de Inteligencia de las Fuerzas Armadas. Lo que sí se sabe es que, tras su llegada, comenzaron a interrogar a los detenidos. Todo se anotaba en una ficha previamente confeccionada, donde se consignaba el nombre, la cédula de identidad, domicilio, filiación política, antecedentes de la detención y observaciones. En la parte inferior del documento, se añadía un pronunciamiento del interrogador en el que debía calificarlo como prisionero bajo las siguientes premisas: ley de control de armas, marxista o comunista y sobre la necesidad o no de someterlo a Consejo de Guerra.

Según diversos testigos que han declarado en el caso, previo al traslado al Estadio Nacional hubo muchos hechos de violencia en contra de los prisioneros. Se ha determinado que al menos tres personas habrían perdido la vida en las graderías del recinto. Una persona de contextura pequeña y delgada que muchos confundieron con un niño y que en un acto de desesperación se abalanzó sobre un conscripto, quien reaccionó descargando una ráfaga en su abdomen. Según testimonios, el comandante Manríquez felicitó al soldado por su “heroica labor”. Otro prisionero se lanzó del segundo piso gritando ¡Viva Allende!, mientras que un hombre joven fue muerto a golpes de culata en su cabeza por haberse negado a cumplir órdenes de los militares.

A esta cifra se suman otras 15 personas que habrían sido acribilladas junto a Víctor Jara en los subterráneos del Estadio, según la confesión del primer hombre en ser individualizado por la justicia como uno de los autores del asesinato del destacado folclorista.

Los hombres de Tejas Verdes

En sus declaraciones, todos los conscriptos que viajaron desde la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes (dirigida entonces por el coronel Manuel Contreras) a Arsenales de Guerra, en Santiago, coinciden en que las tropas venían bajo el mando del capitán Germán Montero Valenzuela, sumando un contingente de aproximadamente un centenar de soldados y una veintena de oficiales.

El 12 de septiembre, al llegar al Estadio Chile, el contingente quedó a cargo del comandante Mario Manríquez. Entre los oficiales que participaron en esta misión, los conscriptos mencionan a los tenientes Nelson Haase y Rodrigo Rodríguez Fuschloger, y a un subteniente que tendrá un papel decisivo en el asesinato de Víctor Jara.

La primera confesión que obtuvo el juez Fuentes sobre el crimen fue la del ex conscripto José Alfonso Paredes Márquez (55 años). El entonces joven de 18 años llegó a Santiago durante la madrugada del 11 de septiembre de 1973, proveniente de la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes, donde desde abril de ese año realizaba su servicio militar.

Durante el día en que la vida de los chilenos se partió en dos, su sección fue enviada, al mando del teniente Pedro Barrientos, a custodiar el camino Padre Hurtado. Paredes dice haber sido una suerte de guardaespaldas del teniente Barrientos.

Al mediodía del 12 de septiembre, el contingente se trasladó, primero a Arsenales de Guerra y luego a la Universidad Técnica (actual USACH). Allí, pasadas las dos de la tarde, procedieron a trasladar a los detenidos al Estadio Chile. El mencionado oficial, junto a Paredes, acompañaron a bordo de un jeep la caravana de buses de la locomoción colectiva que trasladaron a los prisioneros. Una vez la misión cumplida, regresaron a Arsenales de Guerra.

El 16 de septiembre, cerca de las 18:00 horas, el escuadrón de militares llegó hasta el Estadio Chile, donde se presentaron ante un oficial de rango superior cuya identidad desconoce, quien les ordenó vigilar las casetas de transmisión del recinto. Y en el interior del Estadio, los otros conscriptos comentaban que ahí estaban detenidos el Director de Prisiones, Litre Quiroga; el cantautor Víctor Jara y el Director de Investigaciones, Eduardo “Coco” Paredes.

Siempre según la confesión de Paredes, al día siguiente fue enviado al sector del subterráneo. Y permaneció como centinela en la puerta de uno de los camarines destinados a los detenidos. En ese camarín había 5 ó 6 oficiales de otros regimientos, con tenida de combate, cuya identidad desconoce. Los vio escribir en unos papeles los datos que le respondía un detenido al que observó sentado frente a un escritorio. En otro ángulo del camarín, Paredes vio a otros prisioneros mirando hacia la pared.

Unas horas después, llegaron a la habitación el teniente Barrientos y el subteniente que bajo las órdenes de Haase y Rodríguez estaba a cargo de los conscriptos. Traían a un detenido. Fue entonces que dice haber sido llamado, junto al conscripto Francisco Quiroz Quiroz (55 años), y que se les comunicó que el detenido era Víctor Jara. El grupo lo comenzó a insultar por su condición de comunista. Paredes lo miró y lo reconoció. Víctor Jara quedó allí, en ese camarín, custodiado por Quiroz.

Más tarde, recordará el principal testigo, el teniente Barrientos lo mandó nuevamente al subterráneo, al mismo camarín. Pero esta vez Paredes no encontró a nadie: ni interrogadores ni detenidos y tampoco a Víctor Jara. Pasaron las horas hasta que Paredes vio nuevamente llegar a los oficiales interrogadores. La orden fue precisa: traer a los detenidos que figuraban en una lista que uno de los oficiales le entregó a un cabo. Y nuevamente el mismo procedimiento: interrogatorio y las anotaciones en cada una de las fichas.

Y llegó la noche. Paredes se encontraba de centinela en el mismo camarín del subterráneo cuando observó el ingresó de unos quince detenidos. Y entre ellos reconoció a Víctor Jara y también a Litre Quiroga. Ambos fueron lanzados contra la pared. Detrás de los prisioneros, Paredes vio llegar al teniente Nelson Haase y al subteniente que también estaba a cargo de los conscriptos. Y fue testigo del minuto preciso en que el mismo subteniente comenzó a jugar a la ruleta rusa con su revólver apoyado en la sien del cantautor. De allí salió el primer tiro mortal que impactó en su cráneo.

El cuerpo de Víctor Jara cayó al suelo de costado. Paredes observó cómo se convulsionaba. Y escuchó al subteniente ordenarle a él y a los otros conscriptos que descargaran ráfagas de fusiles en el cuerpo del artista. La orden se cumplió. Todo lo que ocurrió fue presenciado por Nelson Haase, quien se encontraba sentado detrás del escritorio de interrogación. Según el protocolo de autopsia, el cuerpo del cantautor tenía aproximadamente 44 impactos de bala en su cuerpo.

Pocos minutos después, el mismo subteniente que le disparó en la cabeza solicitó el retiro del cuerpo. Llegaron unos enfermeros con camilla, lo levantaron y metieron al interior de una bolsa y luego lo cargaron hasta la parte trasera de un vehículo militar estacionado en el patio del recinto, al costado nororiente.

No fue fácil para José Alfonso Paredes Márquez confesar ante el juez lo que vio y protagonizó. Primero fue renuente a reconocer su real participación en los hechos. Y finalmente se quebró, empezó su relato y ya no paró. Este obrero de la construcción que fabrica casas en la zona del litoral central, reveló haber guardado el secreto durante casi 36 años, sin siquiera habérselo contado a su mujer. También hizo una aclaración ante el juez: durante los días posteriores al golpe, y como trabajaban casi 24 horas al día, la oficialidad les entregaba estimulantes para evitar el sueño y el hambre, por lo cual su relato podía no ser exacto en las fechas.

Lo que Paredes y otros conscriptos sí recordaron fue lo que pasó luego que el cuerpo de Víctor Jara desapareció del camarín. Los otros 14 detenidos que venían con el cantautor y director teatral fueron acribillados con fusiles percutados por los propios conscriptos y oficiales presentes. Entre las víctimas cayó asesinado Litre Quiroga. Sus cuerpos también fueron cargados en el mismo vehículo. Poco después y al amparo de la noche, todos ellos fueron abandonados en la vía pública.

El último vía crucis de Víctor Jara

Durante la reconstitución de los hechos, los testigos pudieron recrear el miedo y el caos reinante en el Estadio Chile, clima al que tampoco escapaban. Escenas que enlazadas permiten reconstruir en forma difusa las últimas horas de vida de Víctor Jara y en las que aparecen nuevamente personajes ya conocidos.

Durante sus cuatro días de cautiverio, Jara fue reconocido por un oficial de Ejército que se hacía llamar “El Príncipe”. Otros testigos señalan que ese reconocimiento lo hizo un militar que no coincide con las características del mítico personaje del Estado Chile (ver recuadro), quien fue descrito como de una estura superior a 1.80 metros, rubio, de tez blanca, cara redondeada y de contextura atlética.

En lo que sí coinciden los testimonios de los prisioneros es en que Víctor Jara fue interrogado al menos dos veces en los camarines del recinto, ubicados en la zona nororiente del subterráneo. Allí fue sometido a diversas torturas, entre ellas la fractura de sus manos a golpes de culata.

Tras la segunda de esas sesiones, Víctor Jara logró acercarse a personas que habían sido detenidas en la UTE, quienes lo limpiaron y trataron de cambiar su aspecto cubriéndolo con una chaqueta azul y cortándole su pelo negro rizado con un cortaúñas. Los últimos detenidos que lo vieron con vida han dicho que estaba muy golpeado, con la cara hinchada y sus manos fracturadas. Muchos coinciden en que durante el traslado al Estadio Nacional, que duró muchas horas, su cuerpo sin vida fue visto en el hall del recinto, junto a otros cadáveres.

Se estima que el cuerpo de Víctor Jara fue encontrado el 17 de septiembre en las afueras del Cementerio Metropolitano, por funcionarios de la Primera Comisaría de Carabineros de Renca, quienes lo trasladaron como N.N. al Instituto Médico Legal.

Un funeral sin flores y en silencio
En los últimos meses de la investigación se han rescatado reveladores testimonios inéditos que ayudan a entender por qué, a diferencia de los otros prisioneros asesinados en el Estadio Chile, el cuerpo de Víctor Jara fue encontrado por su familia y pudo ser enterrado de manera clandestina en el Cementerio General.

Después de guardar silencio durante 35 años, Héctor Herrera Olguín, ex funcionario del Registro Civil y quien actualmente reside en Francia, relató ante el ministro Juan Eduardo Fuentes lo que vivió en esos días. Herrera explicó que el 15 de septiembre de 1973, el oficial designado como director interino del Registro Civil lo envió en comisión de servicio al Instituto Médico Legal (IML), lugar en donde se le ordenó medir, tomar las características físicas y las huellas de los cuerpos apostados en el estacionamiento del recinto.

Herrera calcula que había unos 300 muertos apostados en ese lugar, entre los cuales vio niños y mujeres. Unos veinticinco estaban rapados. Todos eran jóvenes. Le dijeron que correspondían a extranjeros. Durante todo el día Herrera vio llegar camiones del Ejército con más cuerpos. Y cada vez los mismos movimientos: los conscriptos los tiraban al suelo al interior del estacionamiento y luego, con algo más de delicadeza, funcionarios del IML los recogían y los apilaban en distintas partes de ese sector.

La investigación deberá determinar la fecha exacta en que fue asesinado Víctor Jara. Pero lo cierto es que el ex funcionario del Registro Civil recordó ante el juez que el 16 de septiembre, alrededor de las 9.00 horas, una persona a la que identifica como “Kiko”, oriundo de Chiloé, le señaló que entre los cuerpos apilados parecía estar el de Víctor Jara. Y con sigilo lo llevó frente al cuerpo. Al principio Héctor Herrera dudó que se tratara del mismo famoso cantautor. Estaba muy sucio, con tierra en las heridas, el cabello apelmazado entre tierra y sangre. A simple vista se le notaban heridas profundas en ambas manos y en la cara. Y tenía sus ojos abiertos, pero con una mirada tranquila. En una de sus muñecas vio un alambre con un pedazo de cartón donde estaba anotado “Octava Comisaría”.

Para salir de la duda, Héctor Herrera a escondidas anotó su número de ficha, sus características físicas y sus huellas dactilares. Para ello tuvo que abrir sus manos. No fue fácil: las tenía empuñadas, muy rígidas. Lo hizo con la ayuda de “Kiko”, comprometiéndose ambos a no decirle a nadie lo ocurrido. Terminada la misión, dejaron el cuerpo en el mismo lugar.

A primera hora del día siguiente, Herrera se fue directo a la sección dactiloscópica del Registro Civil, en calle General Mackenna. Allí y en la más completa reserva, le pidió a la funcionaria Gelda Leyton, que le buscase la ficha de Víctor Jara. A eso del mediodía, ambos comprobaron que efectivamente habían asesinado a Víctor Jara. Volvió a revisar los registros del cantautor. Y se percató que era casado. Anotó los datos de su esposa, Joan Turner Robert, y su dirección.

Ya había amanecido cuando el 18 de septiembre, en la casa de Víctor Jara, en calle Plazencia, en Las Condes, Joan Turner escuchó que alguien llamaba a su puerta. Salió a mirar desde una ventana del segundo piso. Un hombre al que no conocía le dijo que necesitaba hablar con Joan Turner. Ella bajó y se acercó a la reja de la casa. Herrera recuerda haberla visto muy nerviosa. Se identificó como funcionario del Registro Civil y le relató lo que había vivido.

Poco después ambos partieron de la casa en la renoleta de Joan Turner en dirección al IML. Entraron juntos. Pero no encontraron el cuerpo de Víctor Jara en el lugar donde Herrera recordaba muy bien haberlo dejado la tarde anterior. Se inició la búsqueda. Y llegaron al segundo piso del edificio, sitio a donde habían llevado los cadáveres que estaban para las llamadas “autopsias económicas”. En el lugar Nº 20 estaba el folclorista. El cuerpo fue abrazado por su esposa, quien lloró en silencio tratando de no despertar sospechas. Estaba muy consciente de que no tenía autorización alguna para estar ahí.

El trámite del certificado de defunción lo realizaron en el primer piso. Para poder sacar el cuerpo en día feriado, Herrera invocó su calidad de funcionario del Registro Civil. Al ser consultado en la ventanilla por la causa de muerte y fecha de la misma, requisito indispensable para llenar el documento de defunción, Herrera sólo atino a decir que falleció por herida de bala el 14 de septiembre a las 5:00 horas. Fue el apresurado cálculo que logró hacer en esos pocos minutos al recordar que el cuerpo de Víctor Jara habría llegado al IML antes que él lo descubriera. La hora la sacó de un poema que le vino a la memoria sobre fusilados.

Como el cuerpo debía ser sacado en una urna y la esposa de Víctor no tenía dinero para comprarla, Héctor Herrera se contactó con su amigo Héctor Ibaceta Espinoza, a quien le pidió ayuda. Juntos fueron hasta calle Agustinas, en el centro de Santiago, a buscar el dinero. Pero Ibaceta decidió acompañarlos.

Alrededor del mediodía de ese 18 de septiembre, llegaron con el ataúd al IML. Sólo los dos hombres ingresaron a buscar el cuerpo de Víctor Jara. Su cadáver desnudo fue trasladado en una camilla metálica con su ropa doblada a los pies. Recogieron el cuerpo y lo pusieron dentro de la urna. La ropa fue depositada a sus pies. Lo cubrieron con un poncho nortino que traían y encima la mortaja. Cerraron la urna. El ataúd lo ubicaron en una sala que se utilizaba como velatorio.

-Nos prendieron unas cuatro ampolletas e hicimos entrar a Joan para que se quedara a solas con él, para que se despidiera de su marido. Estuvo alrededor de una hora –recordó el ex funcionario del Registro Civil.

Herrera agregó: “Posteriormente, concurrí al Cementerio General, ubicado al frente, para solicitar un carrito para trasladar el cuerpo, ya que era muy caro hacerlo en una carroza. Una señorita me indicó que no se podía hacer eso, pero al ver el nombre del occiso me dijo que para él sí se podía. Volví al IML en compañía de un funcionario del Cementerio. Entre los cuatro colocamos el ataúd en el carro y lo trasladamos al campo santo, enterrando a Víctor Jara en un modesto nicho al final del recinto donde se encuentra hasta hoy. Fue enterrado sin flores y con la sola presencia de nosotros tres”.

Héctor Herrera siguió trabajando en el Registro Civil hasta 1975. Desde 1969 y hasta el día en que se fue se desempeñó en el departamento de Carné de Identidad. Debió abandonar el país como miles de otros chilenos llevando consigo un secreto que Joan Turner también guardó para protegerlo y que hoy le pertenece a todos los chilenos que podrán cantar con nuevas esperanzas “Levántate y mírate las manos. Para crecer, estréchala a tu hermano”.

martes, mayo 26, 2009

Ya es Martes, Te esperamos en Haciendo Camino

En la música: Cecilia Todd, magnífica interprete de orígen venezolano, ejecutora de instrumentos musicales desde los cinco años, estará con nosotros, además Frank Delgado innovador, talentoso músico referente ya de la nueva trova cubana, en este espacio de libertad !
Diálogo y temas de todos los días...Hoy de 9:30 a 10:30 p.m. por www.somosunoradio.org

domingo, mayo 24, 2009

POESIA ROQUE DALTON



(El Salvador, 1935-1975)

Roque Dalton nace el 14 de mayo de 1935 en San Salvador, El Salvador. Estudia derecho y antropología en las Universidades de El Salvador, Chile y México. Desde muy joven se dedica al periodismo y a la literatura, obteniendo diversos galardones en certámenes nacionales y centroamericanos. Publica sus primeros poemas en la revista Hoja (Amigos de la Cultura, San Salvador, 1956) y en Diario Latino de la misma ciudad.

Por su militancia política, sufre cárceles y destierros. Vive emigrado en Guatemala, México, Cuba, Checoslovaquia, Corea, Vietnam del Norte y otros países. Muere asesinado por sus propios compañeros el 10 de mayo de 1975.

Roque publicó una vasta obra poética: Mía junto a los pájaros (San Salvador, 1957), ...La Ventana en el rostro (México, 1961), El Mar (La Habana, 1962), El turno del ofendido (La Habana, 1962) Los Testimonios (La Habana 1964), Poemas (Antología, San Salvador, 1968), Taberna y otros lugares (Premio Casa de las Américas, Cuba) (La Habana 1969), Los pequeños Infiernos (Barcelona 1970).

Entre sus ensayos se encuentran César Vallejo (La Habana 1963), El intelectual y la sociedad (1969), ¿Revolución en la revolución? y la crítica de la derecha (La Habana 1970). Miguel Mármol y los sucesos de 1932 en El Salvador (1972) y Las historias prohibidas del pulgarcito (México, 1974).

Póstumamente se publica su novela Pobrecito Poeta que era yo (1981) y las obras poéticas: Los Hongos, Un libro levemente odioso (1989) y Contra ataque.



COMO TÚ

Yo como tú
amo el amor,
la vida,
el dulce encanto de las cosas
el paisaje celeste de los días de enero.

También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote de las lágrimas.
Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como el pan,
de todos.

Y que mis venas no terminan en mí,
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos.

BUSCÁNDOME LIOS

La noche de mi primera reunión de célula llovía
mi manera de chorrear fue muy aplaudida por cuatro
o cinco personajes del dominio de Goya
todo el mundo ahí parecía levemente aburrido
tal vez de la persecución y hasta de la tortura diariamente
soñada.

Fundadores de confederaciones y de huelgas mostraban
cierta ronquera y me dijeron que debía
escoger un seudónimo
que me iba a tocar pagar cinco pesos al mes
que quedábamos en que todos los miércoles
y que cómo iban mis estudios
y que por hoy íbamos a leer un folleto de Lenin
y que no era necesario decir a cada momento camarada.

Cuando salimos no llovía más
mi madre me riñó por llegar tarde a casa.

XVI. POEMA

Las leyes son para que las cumplan
los pobres.
Las leyes son hechas por los ricos
para poner un poco de orden a la explotación.
Los pobres son los únicos cumplidores de leyes
de la historia.
Cuando los pobres hagan las leyes
ya no habrá ricos.

27 AÑOS

Es una cosa seria
tener veintisiete años
en realidad es una
de las cosas más serias
en derredor se mueren los amigos
de la infancia ahogada
y empieza a dudar uno
de su inmortalidad.

Cuando el Cielo se casa con la Tierra

Por Leonardo Boff

Observando el proceso de mundialización, entendido como una nueva etapa de la humanidad y de la Tierra, en la cual culturas, tradiciones y los pueblos más diversos se encuentran por primera vez, tomamos conciencia de que podemos ser humanos de muchas maneras diferentes, y de que se puede encontrar la Última Realidad, la más íntima y profunda, siguiendo muchos caminos. Pensar que hay una única ventana por cual se puede vislumbrar el paisaje divino es la ilusión de los cristianos de Occidente. Es también su error. Hoy el papa actual vive repitiendo la sentencia medieval, superada por el Vaticano II, de que «fuera de la Iglesia no hay salvación». Para él es la única religión verdadera y las otras son tan sólo brazos extendidos al cielo, pero sin la certeza de que Dios acoja esta súplica. Pensar así es tener poca fe e imaginar que Dios tiene el tamaño de nuestra cabeza. ¿Quién no ha encontrado personas profundamente religiosas de otras religiones, en las cuales se percibe claramente la presencia de Dios? No reconocer tal realidad es, en verdad, pecar contra el Espíritu Santo, que está siempre alimentando la dimensión espiritual a lo largo de los tiempos históricos.

En mis muchos viajes, en los encuentros con culturas diferentes y con personas religiosas de todo tipo, me he dado cuenta de la necesidad que tenemos de aprender unos de otros y de la profunda capacidad de veneración de la cual dan convincente testimonio los más diferentes pueblos.

Hace algunos años di conferencias en muchas ciudades de Suecia sobre ecología y espiritualidad. En una ocasión me llevaron al polo norte donde viven los Samis (esquimales). No les gusta encontrar extranjeros, pero sabiendo que era un teólogo de la liberación quisieron conocer esta rareza. Vinieron tres líderes indígenas. El más viejo me preguntó enseguida: «¿Los indios de Brasil casan el cielo con la Tierra?» Yo entendí su intención y le respondí: «Por supuesto que casan Cielo y Tierra, pues de este matrimonio nacen todas las cosas». A lo que él, feliz, replicó: «entonces todavía son indios y no son como nuestros hermanos que ya no creen en el Cielo». Y de ahí se siguió un diálogo profundo sobre el sentido de unidad entre Dios, el hombre, la mujer, los animales, la tierra, el sol y la vida.

Viví una experiencia semejante en Guatemala en 2008 cuando participé en una bellísima celebración con sacerdotes mayas junto al lago Atitlán. Había también sacerdotisas. Todo se realizaba alrededor del fuego sagrado. Comenzaron invocando las energías de las montañas, de las aguas, de las selvas, del sol y de la madre Tierra. Durante la ceremonia, una sacerdotisa se me acercó y me dijo: «Estás muy cansado y todavía tienes que trabajar bastante». Efectivamente, durante veinte días había recorrido en automóvil varios países participando en encuentros y dando muchas conferencias. Entonces ella con su pulgar hizo presión en mi pecho, a la altura del corazón, con tal fuerza que estuvo a punto de romper una costilla. Después de un rato, volvió a acercarse y dijo: «Tienes una rodilla fastidiada. Le pregunté: «¿Cómo lo sabes?» Respondió: «Lo sentí por la fuerza de la madre Tierra».

Efectivamente, al desembarcar en la playa me había hecho daño en la rodilla y se había hinchado. Me llevó junto al fuego sagrado y pasó la mano del fuego a la rodilla de treinta a cuarenta veces hasta que se deshinchó totalmente.

Antes de terminar la celebración que duró casi tres horas, se me acercó nuevamente y dijo: «Todavía estás cansado». Nuevamente apretó fuertemente el pulgar contra mi pecho. Sentí un extraño ardor y de repente estaba relajado y tranquilo como nunca antes.

Son sacerdotes-chamanes que entran en contacto con las energías del universo y ayudan las personas a bien vivir.

Cierta vez pregunté al Dalai Lama: «¿Cuál es la mejor religión?» Él con una sonrisa entre sabia y maliciosa respondió: «Es la que te hace mejor». Perplejo continué: «¿Y cuál es la que me hace mejor?» Y él: «la que te hace más compasivo, más humano y más abierto al Todo, ésa es la mejor». Sabia respuesta que guardo con reverencia hasta el día de hoy.

domingo, mayo 17, 2009

Adios Querido Benedetti

Cuando sientas tu herida sangrar
cuando sientas tu voz sollozar
cuenta conmigo.

(de una canción de Carlos Puebla)



Hagamos un Trato

Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.

lunes, mayo 11, 2009

Ciudad sin árboles


Ximena Peredo


Todos tenemos al menos un árbol en nuestro corazón. El guayabo de mi niñez, por ejemplo, es un recuerdo que me visita con frecuencia llenándome los pulmones de un suspiro largo y suave como su tronco.

Los árboles forman parte de nuestros afectos, aunque de esto sólo seamos trágicamente conscientes al momento de perderlos. Mi calle ya no es lo bonita de antes. Desde que algunos de mis vecinos decidieron talar sus árboles, algo se le murió a mi barrio.

En un estudio elaborado en 1996 en el complejo habitacional Robert Taylor, uno de los más grandes del mundo, ubicado en Chicago, los investigadores W. Sullivan y F. Kuo demostraron que las familias cuyos departamentos estaban más cerca de zonas arboladas reportaban mejores relaciones con vecinos y un sentimiento de seguridad que no podían referir habitantes sin contacto con espacios verdes. Estudios semejantes se han hecho en prisiones y en centros de atención a enfermos de Alzheimer, en donde se reporta mayor serenidad a mayor número de árboles.

Tal vez nos hemos convertido en una sociedad más agresiva desde que mantenemos en el poder a gobiernos depredadores. En un afanoso análisis realizado por el Centro de Desarrollo Metropolitano y Territorial del Tec de Monterrey, se estimó que, de 1993 a 1997, el área metropolitana perdió el 95 por ciento de su vegetación urbana, pasando de 2 mil 251 hectáreas a sólo 121 hectáreas, esto hace 12 años. ¿Cuántas de éstas sobrevivirán a las actuales administraciones municipales y estatal?

Siendo la recomendación de la Organización Mundial de la Salud mantener 15 metros cuadrados de áreas verdes por habitante, la Agencia para la Planeación del Desarrollo Urbano del Gobierno de Nuevo León reporta que, en promedio, el área metropolitana apenas suma 4.45 metros cuadrados de estas áreas, destacando fatalmente los municipios de Escobedo y Apodaca, con 2.09 y 1.68 respectivamente.

Si el principio ético de resguardar aire y agua limpios para las próximas generaciones no basta para detener el crecimiento caótico de la Ciudad, tal vez a alguien le conmueva saber el costo material de vivir en un sitio intoxicado.

De nuevo el Tec de Monterrey, pero su Centro de Calidad Ambiental, presentó recientemente un documento magnífico titulado "Beneficios Económicos por la Reducción de Partículas Menores a 10 Micras en el Área Metropolitana". Los investigadores pronostican un ahorro entre los 895 millones de dólares y los mil 346 millones de dólares sólo de reducirse este tipo de contaminación.

Una de las bondades más estimadas de los árboles es que, justamente, atrapan con sus hojas partículas suspendidas en el ambiente. De tal suerte que no sólo bajan la temperatura de la ciudad y favorecen la aparición de lluvia, sino que, además, reducen silenciosamente los índices de contaminación. Sin embargo, esto parece no importarle ni a los gobiernos ni a los ciudadanos comunes que sacrifican árboles por planchas de cemento, que por estas fechas arden de calor, para evitarse la fatiga de barrer las hojas.

En los últimos meses en las calles del centro de Monterrey ha sido posible encontrar árboles maduros derribados y mutilados sobre las banquetas. Una de las razones más convincentes para que la dirección de Ecología de Monterrey otorgue el permiso de tala es el reporte de fractura de banquetas.

Las banquetas, habría que apostar a la creatividad, las podemos rehacer, ampliar o subir de nivel, pero la vida de un árbol maduro no se recupera. Los árboles no son propiedad privada, por eso su destino no debe depender del capricho de quien se cree su dueño.

Hay una pulsión suicida y antisocial en esos taladores urbanos ocultos en autoridades y en vecinos amables. Los árboles crean comunidad y protegen la vida. Talarlos es atentar contra el futuro de la vida comunitaria. ¿Cuándo sentiremos dolor en nuestras rodillas ante el golpe fiero de un hachazo en las raíces de un árbol?

Silvio Rodrìguez en Haciendo Camino. Hoy a las 9:30 p m por www.somosunoradio.org



Antologia: el primer disco que se dio a conocer de manera comercial en Mèxico, en el podemos disfrutar una selección de los temas mas reconocidos del cantautor cubano, referente de la música popular cubana contemporanea.

viernes, mayo 08, 2009

¡ Libertad a los 12 Presos Polìticos de Atenco !




Don Raúl Vera, Obispo de Saltillo acompaña a Trinidad, esposa de Ignacio del Valle para exijir libertad a los presos de Atenco

miércoles, mayo 06, 2009

¡ Gracias Benedetti !


Mario Benedetti es dado de alta



El escritor uruguayo fue trasladado a su domicilio tras 12 días de permanecer internado en una clínica. Fue dado de alta debido a que respondió de manera favorable al tratamiento



Defensa de la alegría

Mario Benedetti

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

lunes, mayo 04, 2009

A tres años de la Represión en Atenco: "Ni Olvido ni Sumisión"..... Los pobladores


Bruno Bichir, Trinidad Ramírez y Daniel Giménez Cacho, ayer, durante el foro en defensa de los presos políticos de San Salvador Atenco

Foto Jesús Villaseca

Blanche Petrich
Enviada


San Salvador Atenco, Mex., 3 de mayo. Aunque el decreto que pretendía expropiar las tierras de los campesinos de San Salvador Atenco para construir un aeropuerto internacional fue derrotado ya una vez por las movilizaciones populares, en 2002; aunque ese gesto de resistencia fue duramente castigado con muerte, prisión y tortura en 2006, hoy –2009– sigue viva la intención gubernamental de instalar en la región un plan similar, advirtieron los representantes del Comité Justicia para Atenco.

“Por eso el gobierno tiene presos a 11 dirigentes de este movimiento, con sentencias que van de 31 años a nueve detenidos en el penal estatal de Molino de Flores, Texcoco, hasta 67 años y 12 años, a tres recluidos en la cárcel de máxima seguridad del Altiplano. Son los rehenes del Estado. Los quieren mantener presos hasta que los pobladores de Atenco decidan vender sus terrenos”, aseguró el periodista Luis Hernández Navarro.

Ayer, día de la Santa Cruz, los habitantes de este pueblo y quienes simpatizan con su causa se rebelaron contra la orden federal de no congregarse, no abrazarse y ni siquiera estrecharse civilizadamente la mano. Pese a lo que todos los oradores coincidieron en calificar de “golpe de Estado sanitario”, hubo un nutrido mitin frente a la casa ejidal del pueblo para refrendar su determinación de no olvidar lo ocurrido aquí mismo el 3 y 4 de mayo de 2006.

Fueron varios cientos de personas. Las suficientes para rebasar la sombra de dos grandes toldos. En el templete, flanqueando a Trinidad Ramírez, esposa de Ignacio del Valle, líder del Frente Popular de Defensa de la Tierra (FPDT), quien tendría que vivir 157 años para alcanzar la libertad, si acaso se cumpliera la atroz injusticia de su sentencia carcelaria, empuñaron el machete y se ciñeron el paliacate simbólico gente de cine y teatro, como Daniel Jiménez Cacho, Bruno Bichir, Ofelia Medina, Julieta Egurrola y Giovanna Cavasola; gente de letras e ideas, como Adolfo Gilly, Gilberto López y Rivas y Hernández Navarro, además de defensores de derechos humanos como el general José Francisco Gallardo y Edgar Cortés.

Otros, a la distancia, hicieron sentir su presencia, como el obispo emérito de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz, quien llamó por teléfono para que su voz fuera escuchada por todos: “A la gente de Atenco –dijo– les deseo que su resistencia pacífica sea coronada por el éxito”.
Uno a uno pasaron al micrófono. El antropólogo López y Rivas expresó que Atenco es “un símbolo del afán del Estado de castigar a todo lo que se opone, lo que critica, lo que resiste”. Comentó que uno de los temas de debate en la política hoy día es sobre el debilitamiento del Estado. “Y sí, tenemos que discutir sobre el debilitamiento del Estado en sus obligaciones de garantizar la salud y la educación básicas para la población y el fortalecimiento en su capacidad de reprimir y permitir a los capitales apoderarse de todo lo que los pueblos poseen y producen”.

El politólogo Adolfo Gilly reiteró la importancia de centrar los movimientos populares hoy día en la defensa por la libertad de los presos políticos de México, no sólo los de Atenco sino también la indígena ñañú Jacinta Francisca Marcial, de Querétaro, los ocho campesinos de Bachajón y muchos más.

Durante el acto, Rosa Nelly Urrutia, madre de Héctor Galindo, uno de los presos en el Altiplano, denunció una vez más que hace siete meses no se le permite visitar a su hijo pues, como madre adoptiva, según la autoridad penitenciaria, no ha acreditado su parentesco con el reo. Ella inició una huelga de hambre frente a Los Pinos la víspera de la visita del presidente Barack Obama a México. Un funcionario de la oficina de la presidencia, Arturo Matus, la convenció de interrumpir su protesta a cambio de intervenir para resolver su problema. “Y desde entonces no me ha cumplido. Cada día de visita mi hijo me espera. Y yo no lo voy a defraudar”, dijo.

Muchas cartas se recibieron y leyeron en el acto. De la presa política Gloria Arenas, desde el penal de Chiconautla; de Valeria Palma, violada y expulsada a Chile hace tres años; de América del Valle, prófuga con una orden de captura. La carta que no llegó fue la del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. En cambio, el FPDT dio a conocer una misiva dirigida al todas las instancias de liderazgo del EZLN, recordando que los atenquenses siempre encontraron en los zapatistas un apoyo fraterno y expresando su solidaridad a las agresiones que estos días sufren en Chiapas.

Diagonal 19 "El Rescate Continua"



Que el pánico no te inmovilice!!!!!

PRESERNTACIÓN DE DOCUMENTAL
"DIAGONAL 19, El Rescate Continúa"
Sobre la lucha emprendida por las familias para obtener justicia y rescatar los cuerpos de los mineros que murieron en la Mina de Pasta de Conchos debido a las pesimas e infrahumanas condiciones laborales.

Jueves 7 de Mayo 7:30 p.m

KASAKOMUNITARIA

(Tapia 1538A entre Héroes del 47 y Julián Villarreal, Col. Centro, Mty, N.L)

jueves, abril 30, 2009

A todos los niños: la felicidad y los derechos



Deseo para nuestros niños, felicidad, oportunidades de una vida mejor, juegos, risas y que los adultos tomemos la responsabilidad de que los niños vivan de manera que puedan llegar a ser adultos completos humanistas y sobre todas las cosas Felices