lunes, diciembre 20, 2010

Crónica de dos feminicidios que estremecen a México


Dora VILLALOBOS MENDOZA

Chihuahua, Chih.- El semblante duro, adolorido, de Marisela Escobedo Ortiz únicamente cambiaba cuando atendía a su nieta. Sólo cuando hablaba con la pequeña de dos años el tono de la señora se volvía cálido.

No escondía la rabia y la frustración que sentía. Sabía que esos sentimientos le hacían daño, pero también la ayudaban a mantenerse en pie.

Narraba su tragedia con detalle para que no quedara ninguna duda de lo que pasó.

La vida tranquila que tenía cambió hace cuatro años, cuando su hija Rubí Marisol Fraire Escobedo conoció y se encaprichó con Sergio Rafael Barraza Bocanegra.

Siempre se preguntaba qué atractivo tenía Sergio, joven de 22 años, alto, esquelético, sin dinero, para que una muchachita de 14 años, bonita, de clase media, se enamorara de él y lo siguiera hasta la muerte.

Ella misma se contestaba: Labia, mucha labia, envolvía a las jovencitas con promesas y palabras bonitas.

Marisela era enfermera y empresaria. Era jubilada del Instituto Mexicano del Seguro Social y atendía una fábrica de muebles en Ciudad Juárez. Desde que se divorció, hace varios años, se esforzó para sacar adelante a sus cinco hijos: Alejandro, Juan Manuel, Yésica, Paul y Rubí.

Convencida que tendrían mejor vida en Estados Unidos, hace tiempo decidió llevarlos a vivir a El Paso, Texas. Durante años cruzó continuamente a Ciudad Juárez para trabajar en el IMSS.

Cuando los más grandes crecieron, optaron por viajar y probar suerte en otras ciudades de la Unión Americana. Marisela decidió regresar a vivir a Ciudad Juárez, donde ya estaba asentado Alejandro. Se llevó a Rubí. La jovencita tenía 14 años y estudiaba la High School en un instituto particular que atienden religiosas.

La intención era que Rubí continuara de inmediato la preparatoria en la ciudad fronteriza, pero el ciclo escolar estaba a medias. Mientras esperaba el nuevo semestre, la muchacha le ayudaba a su mamá en la fábrica de muebles. Ahí trabajaba Sergio.

Marisela empleó al muchacho a pesar de que no tenía experiencia en la fabricación de muebles porque se compadeció de él cuando le contó que tenía una niña de cinco años y no tenía trabajo para su manutención. Y es que en la fábrica todos sabían que Sergio tenía pareja y una hija.

Marisela y Rubí se acomodaron en un departamento cerca de la fábrica. La señora tenía turno de noche en el IMSS. Una vecina se encargaba de atender cualquier emergencia de su hija.

No habían pasado ni dos meses cuando Rubí se fugó con Sergio. Marisela se llevó el susto de su vida cuando regresó de trabajar y no encontró a su hija en el departamento. Tampoco estaban sus cosas.

Ninguna vecina la vio salir. No tenía muchas opciones para buscar. Rubí no tenía amigas. Prácticamente acababa de llegar de El Paso.

En la fábrica nadie dijo nada. Desesperada, reportó la desaparición de su hija a la policía. Los dos primeros días Sergio fue a trabajar como si nada. El tercero se ausentó. Los empleados comentaron que Rubí podía estar con el muchacho. Hasta entonces revelaron que los últimos días los vieron “muy llevaditos”, como si fueran novios.

Buscó a Sergio en su casa. La atendió una joven que se identificó como pareja del muchacho. Inicialmente la mujer aseguró que no sabía el paradero del hombre, pero ante la presión que ejerció Marisela, le dio una dirección.

Acudió a buscar a su hija en compañía de varios policías. La encontró en un cuarto sucio, sin servicios, mal comida. Sergio no estaba. Después se enteró que huyó por atrás, brincando bardas, cuando se dio cuenta que iba acompañada de la autoridad.

Rubí lloró cuando vio a su mamá. La señora la consoló. Le explicó que Sergio no le convenía, que tenía otra mujer y una niña, que era mucho mayor que ella por eso la envolvía fácil con palabras bonitas.

Se llevó a su hija al departamento. La joven prometió olvidar al muchacho. Empezaron los preparativos para celebrar los quince años de Rubí. Habría quinceañera, con baile y todo.

Le compró automóvil y la inscribió en una academia de cosmetología para que se distrajera mientras empezaba el semestre en la preparatoria. También la llevó a la colonia donde nació y vivió los primeros años de su vida para que se reencontrara con amigas. Sus vecinas de antaño, dos jóvenes casi de la edad de Rubí, la recibieron con afecto.

Todo marchaba bien. Sergio no se volvió a parar en la fábrica. Rubí se veía feliz, no volvió a mencionar al muchacho.

Pero la tranquilidad sólo duró tres meses. Sergio localizó a Rubí en la escuela de cosmetología y la convenció para que se fugara con él otra vez. Sin decir nada, un día la joven no regresó al departamento.

Esta vez fue más difícil encontrarla. Tras indagar aquí y allá, Marisela los localizó en La Chaveña, vendiendo discos pirata. Se acercó con cautela. Le dijo a su hija que quería hablar con ella. Rubí vio a Sergio y bastó una mueca de él para que la muchacha corriera a esconderse. Intentó seguirla pero Sergio se lo impidió. La tomó por las manos y la empujó. Los dos se escabulleron.

Se dio cuenta que Sergio dominaba a su hija, que iba a ser difícil convencerla para que lo dejara, por eso cambió de estrategia. Le pidió a su hija Yésica que buscara a su hermana. Ellas siempre se llevaron bien y le tendría más confianza.

Así fue. Yésica localizó a su hermana y platicaron. Rubí le dijo contundente que amaba a Sergio y no le importaba la pobreza en que vivían, que seguiría con él aún en contra de su mamá.

Marisela no vio a su hija durante varios meses. La muchacha la buscó cuando estaba embarazada. Tenía quince años. Rubí empezó a frecuentar la casa de su mamá. Llegaba temprano y se iba tarde.

Se dio cuenta que la situación económica de Sergio y su hija estaba tan deteriorada que no tenían ni para comer. También se dio cuenta que Rubí no dejaría al muchacho y decidió ayudarla. Le dio recursos para que acudiera al médico y se alimentara bien. Cuando nació la niña ella pagó la clínica porque Sergio no tenía trabajo.

Ante la insistencia de su hija, volvió a emplear al muchacho en la fábrica. “No me quedó de otra, tuve que doblar las manos”, explicaba Marisela y se le endurecía más el rostro.

Para que Rubí y su bebé estuvieran más cómodas, les prestó un departamento que tenía en el fraccionamiento Cuernavaca, donde vivían antes de viajar a El Paso. La muchacha fortaleció su amistad con Ruth Denisse y Diana Berenice, vecinas, jovencitas de su edad, con quienes había convivido cuando era niña.

Poco a poco la familia cobijó más a Rubí. Alejandro, casado y con dos hijos, fue quien más cerca estuvo de la joven los últimos meses. Todos los días iba por ella para que le ayudara a cuidar al niño más chico. La joven permanecía todo el día en casa de su hermano y por la tarde regresaba a su departamento.

A finales de agosto de 2008 Rubí abandonó a Sergio. Se fue a vivir con sus vecinas. Alejandro no sospechó nada porque antes de que llegara por ella, la joven entraba a su departamento y salía como si no pasara nada. No le comentó a nadie de su familia que tenía conflictos con Sergio y menos que pensara dejarlo.

El 29 de agosto que fue por Rubí, Alejandro no la encontró. Fue el último día que la vieron Ruth Denisse y Diana Berenice. Las amigas de la joven declararon ante la autoridad ministerial que ese día las tres se pusieron muy guapas porque fueron a tomarse fotos. Rubí traía consigo a su niña.

Por la tarde la muchacha les dijo a sus amigas que iría al departamento por algunas cosas personales. No regresó y no la volvieron a ver.

A Marisela no le llamó la atención que ese día faltara Sergio al trabajo. Ocasionalmente lo hacía. Tampoco los siguientes días se presentó a laborar. Argumentó que un familiar había tenido un accidente de tránsito.

Pasaron varios días. Alejandro tocaba diariamente la puerta del departamento y Rubí no aparecía. Cuando se enteró, Marisela se preocupó, pero Sergio la tranquilizó. El muchacho le habló por teléfono y le avisó que estaban en Aguascalientes, que se habían mudado con prisa porque un amigo le ofreció allá un buen trabajo.

A Marisela no la pareció extraño, sobre todo porque sabía que Sergio tenía un amigo en Aguascalientes. “Dile a Rubí que me llame”, le pidió. Pasaron los días, las semanas y los meses. La muchacha no se reportó.

Yésica estaba preocupada, le parecía raro que su hermana no llamara por teléfono. “No ha de tener dinero para ponerle saldo al celular”, la tranquilizaba Marisela.

Estaba segura que su hija regresaría en diciembre. Siempre se reunían en Navidad. Pero no llegó ni habló por teléfono. El celular tanto de Sergio como de Rubí sonaban fuera de servicio. Era mal síntoma. Podía pasar cualquier cosa, pero en Navidad toda la familia se reportaba. Era una regla.

Dejó que pasaran las fiestas de Navidad y Año Nuevo. El 2 de enero de 2009 decidió buscarla, pero no era fácil. La única pista era Wendy Gabriela Bocanegra, hermana de Sergio. Fue hasta su casa. La mujer aseguró que no sabía dónde se encontraba su hermano.

Batalló pero consiguió la dirección de la mamá de Sergio. La versión que el joven dio a su familia fue que Rubí se fue con otro hombre y los abandonó a él y a su hija.

Cuando Marisela vio a su nieta sintió un vuelco en el corazón. La encontró sucia y muy delgada. Dejó dinero para que le compraran leche y pañales. Sabía que Rubí no abandonaría nunca a su hija. A partir de ese día, con el pretexto de ayudar a la niña, aparecía diariamente en la colonia 16 de Septiembre, en el norponiente de Ciudad Juárez, donde vive la familia de Sergio.

Pasaron unos diez días. Cuando se enteró que visitaba a su mamá, Sergio llamó por teléfono a Marisela. Le dio la misma versión: Rubí se fue con otro hombre.

¿Con quién, a dónde se fue, por qué?, lo interrogó. No contestó, colgó el teléfono. Desesperada, reportó la desaparición de su hija ante la autoridad policíaca.

A mediados de enero de 2009 que fue a visitar a su nieta, no encontró a la niña. Sergio se la había llevado. Acudió a los medios de comunicación, hizo volantes con la foto de su hija y los repartió en toda la ciudad. Ofreció gratificación a quien proporcionara información.

Ahí empezó la confrontación con la mamá de Sergio porque la mujer arrancó los volantes en los postes de su colonia. Marisela la confrontó. ¿Por qué los quita, en qué le afecta, qué sabe? “Hacen mucho pedo, Rubí se fue con otro hombre”, respondía agresiva la mujer.

Marisela recibió la llamada clave el 30 de enero. Le habló un jovencito. Le dijo que quería confesarle algo muy “gacho”. Se vieron. Estaba muy nervioso, hasta temblaba. Ella lo tranquilizó, le prometió protegerlo.

El muchachito le contó que se encontraba con varios chavos cuando Sergio confesó que había matado a Rubí. Les dijo que le disparó con una pistola porque la encontró con otro hombre. También les confesó que quemó el cadáver y lo tiró en “las marraneras”, un basurero donde tiran pedacería de animales muertos. Los amenazó con “quebrarlos” si decían algo.

Marisela lo convenció para que hablara con los policías que realizaban la investigación. A cambio le dio la gratificación que ofrecía.

Los primeros de febrero hicieron un rastreo en la zona de “las marraneras”. Participaron unas 120 personas, pero no encontraron nada.

Marisela estaba muy agradecida con Lupita Romero Rivera, agente del Ministerio Público que se hizo cargo del caso.

Sabía que Sergio ya no estaba en la ciudad. Sospechaba que se encontraba en Aguascalientes con su amigo Jesús Obed Tavárez.

La agente del Ministerio Público ubicó a Obed y viajaron a Aguascalientes. Lo encontraron en el mercado. Marisela lo reconoció. Lo aprehendieron para investigación. El muchacho confesó que Sergio estuvo en su casa. Iba con Verónica, la pareja que tenía cuando conoció a Rubí. Llevaban a la niña.

Cuando se enteró de lo que ocurría, Obed prometió ayudar a localizar a Sergio. Y cumplió. Pronto le proporcionó a Marisela el nuevo celular de su amigo y le informó que estaba en Zacatecas.

Pasaron cuatro meses. Agentes del Ministerio Público ubicaron a Sergio con un familiar en Zacatecas. Viajaron a esa entidad. Para entonces, un juez le había entregado a Marisela la custodia de su nieta y el muchacho era legalmente buscado por retención de menores.

La detención del joven fue peliculesca. Para obligarlo a salir del domicilio donde se encontraba escondido, Obed le envió dinero a través de Electra. Cuando Sergio acudió a realizar el retiro, los policías lo aprehendieron.

Marisela tenía bien grabado en su memoria ese día. Era el 16 de junio de 2009. Ella se encontraba en el hotel cuando un agente del Ministerio Público le avisó que lo acababan de detener. La emoción de recuperar a su nieta y encontrar al asesinato de su hija la hizo llorar.

La autoridad recogió a la niña y la llevó al hotel. Marisela juró no separarse nunca de su nieta. Se tenían una a la otra para darse consuelo.

En esa ocasión Sergio sólo estaba acusado de retención de menores, pero él creía que los cargos eran por el asesinato de Rubí y confesó el crimen. Incluso informó a los policías dónde quemó y tiró el cuerpo de la joven.

Sin embargo, la confesión no tuvo validez porque cuando la hizo no estuvo presente un defensor. El Ministerio Público sólo pudo presentarla como entrevista.

La versión que el muchacho dio al Ministerio Público fue que mató a Rubí a golpes en el departamento donde vivían porque la encontró teniendo relaciones sexuales con otro hombre.

Marisela estaba convencida que la autoridad ministerial hizo bien su trabajo. “No había de otra”, indicaba al explicar que en ese momento la prioridad era localizar el cuerpo de su hija, aún con el riesgo de que la declaración no tuviera validez.

Y es que solamente Sergio sabía exactamente dónde se encontraba el cadáver de Rubí.

Efectivamente, como le dijo el jovencito que le llamó por teléfono el 30 de enero, el cuerpo de Rubí se encontraba en un lugar conocido como “las marraneras” en la colonia Fronteriza Baja, muy cerca de la 16 de Septiembre.

Cuando localizó el cadáver, el Ministerio Público integró la carpeta de investigación y promovió el proceso judicial contra Sergio Rafael Barraza Bocanegra por el asesinato de Rubí Marisol Fraire Escobedo.

Un dato clave que se supo durante la investigación fue que Rafael Gómez Rojas, padrastro de Sergio, presentó una denuncia el 30 de agosto de 2008 en la Estación Delicias de la Policía Municipal de Ciudad Juárez, donde acusó a su yerno de asesinar a su esposa.

El señor se enteró del crimen cuando le ayudó al muchacho a sacar los muebles del departamento.

Gómez Rojas informó del asesinato al policía municipal Gabriel Atayde Gameros, quien entrevistó a Sergio ese mismo día y éste le confirmó que mató a su pareja. El informe policíaco dice que el agente acudió al departamento y no encontró el cuerpo ni rastros de sangre.

La investigación policíaca duró casi un año. El caso llegó a juicio oral en abril de 2010. El Tribunal fue integrado por los jueces Catalina Ochoa Contreras, Netzahualcóyotl Zúñiga Vásquez y Rafael Boudib Jurado.

Noel Rodríguez Vargas y Luis Alfonso Cortez Fernández actuaron como agentes del Ministerio Público. A cargo de la defensa asistió Joel Meneses Hernández.

Lo que más llamó la atención en la audiencia de juicio oral fue que al final Sergio le pidió perdón a Marisela. Aunque no lo dijo expresamente, se entendió que por asesinar a Rubí.

Después del desahogo de pruebas y los alegatos correspondientes, el Tribunal de Juicio Oral sorprendió con el fallo que emitió el 30 de abril. Absolvió por unanimidad a Sergio de homicidio agravado, delito que le fincó el Ministerio Público. El muchacho quedó en libertad.

En cinco párrafos, los jueces argumentaron por qué lo absolvieron:

“El único dato relativo a tales golpes (no corroborado por otras pruebas) se reduce a que el acusado se los comunicó a dos agentes de la Policía Municipal, quienes se constituyeron en el domicilio donde supuestamente ocurrieron los hechos y no encontraron rastros de sangre ni otros datos de violencia. Asímismo, el acusado se lo comunicó al agente de la Policía Municipal Raúl Mora Moreno cuando éste lo entrevistó el 17 de junio del 2009 y a Rafael Gómez Rojas el 30 de agosto del año 2008. Por lo tanto, esto se reduce a una sola fuente, que es el dicho del mimo Sergio Rafael Barraza Bocanegra

Sin embargo, estas manifestaciones no merecen valor probatorio suficiente por sí solas para demostrar el hecho, pues la testigo Marisela Escobedo Ortiz dijo que el acusado tenía fama de no decir la verdad y de alardear. Además, no coincide con lo que un menor afirmó que oyó decir al acusado en los últimos días de agosto del 2008, sobre que había matado a su pareja y a otra persona, pero con disparos de pistola. Por ende, la única prueba en este sentido que se encuentra en contradicción con otra de la misma fuente, lo que nos permite asegurar que, al menos en una de esas versiones (golpes a la menor o disparos de pistola), el hoy acusado mintió y al ignorarse en cuál de ellas lo hizo, no puede tenerse por verdadera ninguna de las versiones.

Además, el acusado hizo uso de su derecho a no declarar en juicio, por lo que sus declaraciones anteriores no pueden ser valoradas, pues de lo contrario, se haría nulatorio su derecho a no declarar, ya que no tiene caso que se le dé el derecho a no declarar si se pueden introducir las rendidas con anterioridad, lo que por otra parte expresamente prohíbe el artículo 332 del Código Adjetivo que establece que la prueba que sirva de base para la sentencia debe ser rendida durante la audiencia de debate, salvo las excepciones legales y en el caso lo declarado por el imputado no fue en la audiencia de debates, ni existe excepción que autorice su valoración

Es irrelevante que el Ministerio Público afirme que no se trata de una declaración del imputado sino de una entrevista, pues en cualquiera de los dos casos se trata de lo que el imputado dijo.

Así las cosas y ante la ausencia de pruebas suficientes que demuestren que entre el 28 y el 30 de agosto del 2008 Sergio Rafael Barraza Bocanegra golpeó a Rubí Marisol Fraire Escobedo, ni que tales golpes hayan sido la causa de la muerte, se concluye que no se mostró la exigencia del hecho punible que se le atribuye, ni su participación como autor del mismo, por lo que debe dictarse veredicto absolutorio en su favor”.

La sentencia absolutoria no sólo indignó a la familia de Rubí, sino a toda la sociedad chihuahuense, particularmente a los juarenses que siguieron de cerca el trágico caso.

“No podía dar crédito, sentí que volvían a asesinar a mi hija, no pude contener el llanto”, repetía Marisela y se llevaba la mano al pecho en señal de dolor.

La señora hizo varias manifestaciones de protesta y exigió modificar el fallo del Tribunal de Juicio Oral.

El Gobierno del Estado instaló una mesa interinstitucional para revisar el caso. La integraron representantes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la Secretaría General de Gobierno, el Poder Judicial, la Procuraduría de Justicia, la Barra Mexicana Colegio de Abogados, el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres y Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez. Nunca se conoció la conclusión de esta mesa.

El Ministerio Público interpuso el recurso de casación. Como coadyuvante de la víctima participó la abogada Luz Estela Castro, directora del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres.

La audiencia de casación se realizó el 20 de mayo. El Tribunal estuvo integrado por los magistrados José Alberto Vásquez Quintero, Flor Mireya Aguilar Casas y Roberto Siqueiros Granados.

La abogada coadyuvante señaló que sí hubo suficientes elementos para demostrar el homicidio calificado, tomando como base los principios de la lógica, las máximas de la experiencia y el conocimiento científico que fue expuesto ante el Tribunal de Juicio Oral.

Luz Estela Castro argumentó su postura jurídica:

“Es infundado el criterio del Tribunal que niega valor probatorio a la información proveniente de los policías municipales, de Rafael Gómez Rojas, de los policías ministeriales y de un menor, argumentando que la información proveniente del enjuiciado no podría considerarla debido a que ello lesionaría su derecho a no autoincriminarse, es infundado debido a que ello se aparta de los artículos 330, 331, 332 y 333 del Código de Procedimientos Penales que contienen los principios de libertad probatoria, amplitud probatoria, oportunidad y criterios de valoración y ninguno de ellos limita los medios de probar; al contrario, el primero establece que no existen límites.

Es inexacto el criterio de que se lesiona el derecho de no autoincriminación porque lo que se valoraría sería lo que dijo el acusado, es equivocado ese argumento porque no estaría valorando el dicho del inculpado que lo autoincrimina, sino el cúmulo de indicios que consisten en las declaraciones aludidas, el dicho de los testigos particulares o policiales que propiciaron el hallazgo del cadáver precisamente en el lugar en donde el enjuiciado refirió que lo tiró y esos testimonios se desahogaron precisamente ante el Tribunal de Juicio Oral privilegiando la inmediación, la contradicción, la publicidad y todos los principios del sistema adversarial”.

La casación se llevó a cabo sin la presencia del inculpado, en una sala repleta de espectadores que permanecieron durante las cuatro horas de audiencia .

El Tribunal de Casación determinó que los jueces orales valoraron de forma aislada e inadecuada las pruebas presentadas por el Ministerio Público y violaron los principios de la sana lógica, las máximas de la experiencia y los conocimientos científicos.

Los magistrados decidieron que el hecho que Sergio le pidiera perdón a la madre de Rubí en la audiencia de juicio oral tiene valor y lo autoincriminan en el homicidio.

A juicio del Tribunal de Casación, el Ministerio Público presentó pruebas directas que unidas hacen deducir que se cometió el delito de homicidio y que el responsable es Sergio Rafal Barraza Bocanegra.

Los magistrados valoraron que el inculpado haya informado que cometió el crimen a su padrastro Rafael Gómez Rojas, a los policías municipales Gabriel Atayde Gameros y Juan Manuel Arguijo, así como a Raúl Mora Moreno, agente de la Policía Ministerial.

A su juicio, los jueces orales valoraron mal al minimizar las declaraciones de los testigos por no encontrarse en el lugar y momento del crimen.

Especificaron que no es necesario clarificar la causa de muerte de Rubí porque no hay motivo para pensar que la joven se haya suicidado.

El Tribunal de Casación anuló la sentencia absolutoria, emitió un fallo condenatorio contra Sergio Rafael Barraza Bocanegra y ordenó que un nuevo Tribunal de Juicio Oral realizara la audiencia de individualización de la pena.

Los magistrados determinaron que Sergio cometió el delito de homicidio agravado y ordenaron que la pena fuera de 30 a 60 años de cárcel. También otorgaron una orden de aprehensión contra el sentenciado.

Yésica Frayre Escobedo, hermana de Rubí, rompió en llanto cuando escuchó la sentencia.

“En algún lado sabía que iba a encontrar la justicia y le doy gracias a estos magistrados por haber tenido la suficiente elocuencia para emitir este fallo, para darse cuenta de la ineptitud de los anteriores jueces y revocar la sentencia absolutoria”, declaró en esa ocasión Marisela.

El nuevo Tribunal de Juicio Oral se integró de inmediato. Lo conformaron los jueces María Catalina Ruíz Pacheco, Emma Terán Murillo y Jesús Manuel Medina Parra.

La audiencia de individualización de la pena se realizó el 28 de mayo. Los jueces impusieron al sentenciado 50 años de prisión y lo condenaron a pagar una indemnización de 38 mil 390 pesos a su pequeña hija.

Pero Sergio continúa libre. La Procuraduría de Justicia del Estado ofreció una recompensa de cien mil pesos para quien proporcionara información que llevara a su captura.

Marisela empezó otra cruzada para dar con el paradero del fugitivo. Sabía que el muchacho no está en Chihuahua, por eso realizó una campaña informativa en varios estados del país.

Estuvo en la Ciudad de México varias veces. Habló con quien la quiso escuchar. Hizo múltiples manifestaciones.

Tenía siete meses en protesta permanente. Encabezaba marchas, colgaba sus mantas en eventos gubernamentales, hacía plantones, se reunía con integrantes de organizaciones de la sociedad civil, hablaba con periodistas. No paraba.

Su plegaria siempre era la misma: “Que la autoridad localice y encierre al asesino de mi hija”.

Repitió hasta el cansancio que no descansaría hasta dar con el paradero de Sergio Rafael Barraza Bocanegra.

Pero no pudo cumplir su cometido. Una bala frustró su lucha este jueves 16 de diciembre de 2010.

Eran las 20:13 horas. Marisela se encontraba en la Plaza Hidalgo, en la capital del estado, frente a Palacio de Gobierno, con su hermana. Tenían ocho días en plantón permanente, exigiendo a la autoridad estatal justicia para Rubí Marisol.

Por enésima vez, la señora protestaba frente a Palacio de Gobierno. Por enésima vez exigía que detuvieran al asesino de su hija.

Llegaron tres hombres hasta la Cruz de Clavos, donde estaban en plantón. Marisela se dio cuenta que iban a matarla. Corrió a refugiarse al Palacio de Gobierno. Cruzó la calle Aldama. La enorme puerta de Palacio estaba cerrada. La cierran a las 20:00 horas.

Uno de los hombres corrió tras ella. La alcanzó a unos pasos de la puerta. Le disparó en la cabeza y huyó junto con los otros dos cómplices. Los esperaba un vehículo.

No se sabe dónde estaban los agentes que destinó la Fiscalía General del Estado para la protección de la señora. Lo único cierto es que no estaban con ella. Falleció minutos después en un hospital de la ciudad.

Chihuahua se estremeció. En cuestión de minutos cientos de policías de todos los niveles rodearon Palacio de Gobierno, pero no detuvieron a los asesinos. Hay un video que ya recorrió el mundo donde se ve el crimen. La Fiscalía hizo un retrato hablado del asesino. Pero no hay detenidos.

Organizaciones de la sociedad civil se reunieron este viernes en la Plaza Hidalgo. Agregaron el nombre de Marisela a la Cruz de Clavos. Pusieron veladoras en el lugar del crimen. Todo entre llanto, tristeza y discursos de indignación.

Los hijos de Marisela vinieron a la capital del estado por el cuerpo de su madre. No quisieron ninguna ceremonia. En cuanto la funeraria entregó el cadáver, lo trasladaron a Ciudad Juárez. Allá serán los funerales.

Estoy segura que Marisela no descansará en paz hasta que la autoridad encierre al asesino de su hija Rubí Marisol y a los hombres que la mataron a ella.

domingo, diciembre 19, 2010

Ante la incapacidad y el desprecio del gobierno federal y el gobierno estatal, Marisela fue asesinada por pedir justicia para su hija Rubí.

“No me voy mover de aquí hasta que detengan al asesino de mi hija” fueron las declaraciones de Marisela, antes de colocar su pequeño campamento en la Cruz de Clavos NI UNA MÁS, en la Ciudad de Chihuahua. Estaba dispuesta a pasar navidad y año nuevo en ese lugar emblemático, en el que apenas el 25 de noviembre pasado, había participado en una manifestación junto con las madres de Justicia para Nuestras Hijas, para colocar en la cruz, más de 300 nombres de las mujeres que han sido asesinadas en el estado de Chihuahua tan sólo en este año, 2010.



Rubí, tenía 16 años cuando fue asesinada por Sergio Rafael en agosto de 2008. Desde que desapareció y su pequeño cuerpo fue encontrado en un terreno junto a huesos de marranos, la madre de Rubí, Marisela, una enfermera jubilada, dedicó su vida a buscar justicia para su hija, convirtiéndose una defensora de derechos humanos.

El mismo día que el Secretario de Gobernación, Francisco Blake, pedía a la ciudadanía “sacudirse el miedo para combatir a los criminales”, Marisela fue asesinada frente a las puertas del Palacio de Gobierno de la Ciudad de Chihuahua, mientras realizaba una protesta pacífica e indefinida para exigir a las autoridades la detención del asesino de su hija Rubí.



Marisela no sólo se sacudió el miedo, caminó durante días desde la Subprocuraduría de Justicia a la Ciudad Judicial en Ciudad Juárez para exigir sanción para el asesino de su hija. La acompañaban una carriola con su nieta de dos años y un cartel con la foto de su hija Rubí. Un tribunal de juicio oral dejó en libertad al asesino, cimbrando el sistema de justicia.



Marisela, luchadora incansable, logró junto con las abogadas del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) que un tribunal de casación (integrado por tres magistrados) rectificara la decisión de los jueces y logró obtener una sentencia condenatoria contra Sergio Rafael, asesino confeso, en el que se le condenaba finalmente a 50 años de prisión.



“Ya me cansé de hacer su trabajo, ahora les toca a ellos” decía Marisela. Efectivamente, mientras las autoridades no lograron encontrar a Sergio Rafael, Marisela con sus propios recursos, lo ubicó en Zacatecas y dio aviso a la Procuraduría de Chihuahua, que alegó que por trámites burocráticos no pudo detenerlo.

La Procuraduría del estado de Chihuahua le informó a la madre, que en coordinación con la Procuraduría General de la República y las de los Estados “se encontraban buscando al asesino de su hija en todo el país”. Nunca lo encontraron.

Durante dos años, recorrió el país. Regresó a Zacatecas, viajó a la Ciudad de México donde solicitando audiencia con el Presiente Calderón y con el Procurador Arturo Chávez Chávez, quienes se negaron a recibirla. Se entrevistó con mandos de la Procuraduría General de la República que le prometieron que buscarían al asesino de su hija. Tampoco lo encontraron.



Días antes de ser asesinada, acudió a un acto donde se encontraba el Gobernador de Chihuahua, César Duarte y sacó una pancarta que decía “justicia, privilegio de gobiernos”. La solicitud de Marisela hizo enojar al Gobernador, como lo documentaron varios periódicos locales. El gobernador incluso la regañó y despreció. Después, logró entrevistarse con el Fiscal del estado de Chihuahua que le prometió que revisaría su caso.



Lucha Castro, coordinadora del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) declaró “en estos momentos, no se puede descartar ninguna línea de investigación, incluida la de un crimen de estado pues Marisela no iba a parar hasta que detuvieran al asesino de su hija”.

Marisela murió a las puertas del Palacio de Gobierno y frente a la cruz de clavos que colocaron la red de mujeres de negro y madres de las jóvenes asesinadas en el estado de Chihuahua. Marisela fue asesinada por pedir justicia.



Sr. Presidente Calderón y Sr. Duarte, Gobernador de Chihuahua: ¿hasta dónde llega la responsabilidad de los ciudadanos para hacer justicia y dónde empieza su labor como autoridades?



Ante tal incapacidad, cantidad de omisiones, desprecio y negligencia, el Estado mexicano es responsable y debe responder inmediatamente por el asesinato de Rubí y Marisela.

Ya basta. Ni una más.



Centro de Derechos Humanos de las Mujeres / Mesa de Mujeres/ COSYDDHAC/ Justicia Para Nuestras Hijas / Centro de Derechos Humanos Paso del Norte

lunes, noviembre 29, 2010

Batalla en la Floresta

PERFILES E HISTORIAS

El Norte

Daniel de la Fuente


A partir de que el Municipio de Guadalupe aprobó el cambio de uso de suelo para erigir un estadio, la polémica por el territorio en torno al Río La Silla, el único bosque en la mancha urbana, promete extenderse
(28 noviembre 2010).- Carlos Méndez camina por un sendero que lleva del pastizal de un autocinema abandonado a la vegetación espesa en torno al Río La Silla, de torrente casi siempre vivo.

El hombre alto y de cabello lacio contempla los alrededores: fue allí, cuenta, que hace 45 años su padre los llevaba a él y a sus 11 hermanos a gozar de días de campo, bañarse y correr por el territorio inmenso.

"Fueron días espléndidos", reconoce el comerciante, melancólico. "Aquí encontrábamos un lugar hermoso, natural y hasta oscuro de tanta planta, lleno de mariposas".

Lo siguen María Esparza y Martha Reyes. Una lo corrige: "Aún está todo eso allí". También estas vecinas disfrutan con sus familias de este bosque, el único de la zona urbana fuera de Chipinque, al que cada vez se le ven más pavimento y residencias.

A lo largo de sus vidas, los tres no han dejado de venir a este predio que, en 1983, el Gobierno adquirió para reservarlo como zona natural que brindara los servicios ambientales que requería el área metropolitana.
Además, era la única por la que corría un río vivo: La Silla.

Sin embargo, a las 366 hectáreas del terreno, la autoridad le agregó un zoológico, que luce descuidado, y un parque de diversiones manejado por particulares.

En el 2008, el Gobierno del Estado y la Iniciativa Privada anunciaron la creación de un parque ecológico, integrando El Tolteca, Río La Silla y La Pastora. Después, ésta última fue declarada Área Natural Protegida, en Categoría de Parque Urbano.

Todo era predecible con la cláusula de que se podrían construir "áreas deportivas": el proyecto del nuevo estadio del Club de Futbol Monterrey venía en el paquete. Una nueva sede que ha sido el sueño de la afición de los Rayados del Monterrey.

Sin embargo, esto le ha quitado el suyo a los vecinos del entorno, pues prevén la devastación de aquel paraíso, planchas de concreto distorsionando el ambiente, miles de autos frente a sus cocheras, ebrios, basura, escándalos.

Esto es por lo que ellos y activistas que consideran el proyecto una barbarie contra el medio ambiente han dado la batalla.
Cuenta Israel Cavazos, Cronista de Monterrey y oriundo y vecino de Guadalupe, que los primeros dueños del bosque datan de la era de Luis Carvajal y de la Cueva, fundador de la capital nuevoleonesa antes que Diego de Montemayor.

Mucho más tarde, los predios pasaron a la autoridad, la cual los vendió para construir el Palacio Municipal guadalupense.

El nombre del Río La Silla no tiene ciencia, dada la cercanía del símbolo de Monterrey, no así el de La Pastora, que se piensa es por haber sido aquélla tierra de pastoreo: en realidad la llamaron así por la Virgen María.

Al igual que Carlos, el vecino de pelo lacio, Israel paseó en aquel bosque. Se recuerda en días de campo con los hijos.

"Es lo único de ese tamaño que tenemos cerca para descansar", asegura.


Carlos también. La vida que les dieron a él y a sus 11 hermanos sus padres, empleado de fábrica y ella del Seguro Social, incluía paseos en torno a las riberas del Río La Silla los fines de semana.

La mancha urbana creció en los 70 en torno al bosque y hoy son decenas de colonias. María dice que en aquel tiempo se enteró de los predios en venta de la Inmobiliaria Progreso a través del programa Aficionados de Rómulo.

"Los domingos aquí eran una fiesta: venía gente de todas partes, había shows, venían los Vip's; niños y jóvenes jugaban futbol, y se vendían lonches y naranjas con chile".

Martha comenta que sus suegros fueron los primeros en vivir en ese paraíso: Maximino Trejo, dedicado a la fabricación de tanques de fibra de vidrio, y María Orozco, costurera, hicieron de esos terrenos los jardines para sus cinco hijos.

Atraídos por la naturaleza, vino el alud de colonias y miles de familias que han sido custodios de la floresta.

Ahora Carlos, María y Martha descansan junto a otros vecinos en un parque que ellos mantienen en la Colonia Alamedas de la Hacienda, donde se reúnen cada semana desde que en el 2008 el Gobierno de Nuevo León y la empresa Femsa anunciaron la construcción del estadio modernista y con espacio para 50 mil aficionados.

El coso estaría integrado al Parque Ecológico La Pastora, de siete kilómetros de longitud.

"Sí al estadio, pero en otro lado" es el mensaje que activistas del Colectivo Ciudadano en Defensa de La Pastora, al que están unidos vecinos de la zona, han buscado hacerle llegar al Gobernador Rodrigo Medina y a José Antonio Fernández, director de Femsa, sin que hayan dado acuse de recibo.

Incluso Medina ha pedido "acelerarle" al proyecto, por el que dio en comodato a Femsa 26 hectáreas por más de 60 años.

Les parece poco, dice el biólogo Antonio Hernández, quien ha recibido amenazas por correo electrónico, dañar una zona que recarga mantos acuíferos, nivela la temperatura y brinda oxígeno.

"La biodiversidad es importante. Hay 52 especies de flora, nueve de mamíferos, 13 de reptiles y 85 de aves, todo por desaparecer al poner una mole de concreto.

"La zona metropolitana de Monterrey tiene 748 hectáreas de parque urbano. De ellas, 360 corresponden a La Pastora".

No existe parque que se aproxime en extensión a La Pastora en el área metropolitana, dice: ni el Niños Héroes, otro que ha sido abandonado; Fundidora, privatizado en buena medida, o el Lineal, hoy destruido.

Si la ONU recomienda 15 metros cuadrados de área verde por habitante y en el área conurbada hay 4.45, hay un déficit del 75 por ciento, lo que hace polémico el proyecto de Femsa, pues mientras Monterrey tiene el 40 por ciento del total de parques urbanos, Guadalupe posee 7 y casi todo en La Pastora, área que se vería colapsada, dicen, por el estadio y sus vialidades.

Antonio señala que retirar vegetación al Río La Silla provocaría lo que en el Santa Catarina cuando "Gilberto" y "Alex".

Los vecinos tomaron mal desde el principio lo del estadio: si antes criticaban la fragmentación en la que consideran cayó la propiedad de la Ciudad de los Niños y la construcción de negocios y fraccionamientos en los márgenes del bosque, hoy dicen no dormir pensando en el caos y que el Gobierno les pueda hasta pedir abandonar sus casas para demolerlas.

"Nadie nos ha venido a presentar un proyecto", asevera Martha. "Ha habido gente de la tercera edad enferma nada más de ver gente desmontando, tomando medidas".
El Gobierno y Femsa han reiterado que harán del estadio y el parque un proyecto sustentable y respetuoso de los vecinos.

La inversión para el inmueble de clase mundial, diseñado por la firma HOK-Sports, será de 2 mil 300 millones de pesos y generará 2 mil 500 empleos, ha dicho José González Ornelas, consejero de Femsa en el Club de Futbol.

El proyecto contempla 100 mil árboles y un área comercial integrada por restaurantes, bares, tiendas y un museo, además de nuevas vialidades. Un anhelo de buena parte de la afición rayada, que por años ha exigido una sede de mayor envergadura.

Los que siguen y se reúnen en el Colectivo Ciudadano piensan de la misma manera, pero exigen que se haga en otro lado.

Para el ecologista Guillermo Martínez Berlanga, activista en frentes como el establecido contra la privatización paulatina del Parque Fundidora, el Arco Vial Sureste y Valle de Reyes, La Pastora tiene dos valores: monetario y ambiental.

"Si le sacas a 26 hectáreas un promedio de 5 mil pesos por metro cuadrado -doy cifras de Héctor Castellanos, presidente de la Sociedad de Urbanismo Región Monterrey-, el valor del predio es de mil 300, mil 500 millones que se les regalan a Femsa.

"Pero el que más vale es el ambiental: la única estación de monitoreo que no recibe contaminación en el aire es La Pastora. Por otra parte, reponer un bosque que sólo se da en ríos lleva entre 400 y 500 años".

Guillermo vas más allá: Femsa echaría mano del manto acuífero de La Pastora para sus bebidas. Gobierno del Estado ha condicionado el comodato a que la empresa no puede hacer esto.

Esto sin hablar de la salud de los animales del zoológico: ¿qué será de ellos ante la explosión de juegos pirotécnicos con que celebran los goles o el ruido descomunal de los eventos?

El ecologista dice ser optimista: que el Cabildo guadalupense haya cambiado el uso de suelo de La Pastora sin tener plan de desarrollo, obligatorio por ley, hace fácil el alud de amparos.

"Hay que abrir los ojos: el último reporte de cambio climático en Nuevo León que hizo el Tec dice que, hablando en términos de salud, el enfermo está grave. ¡Y viene una sequía tremenda!

"Una ciudad similar, Atlanta, tiene 53 parques públicos de 20 hectáreas cada uno y Monterrey sólo dos y los dañan. No es posible: esto del estadio es el pago a favores políticos".

Esto sin contar lo que 40 de 42 diputados consideraron al aprobar el comodato: que el estadio es de utilidad pública.

Armando Torres, del Colectivo Ciudadano, dice que hay una tendencia mundial a privatizar espacios públicos.

"Esto ha traído problemas en el tejido social: basta recordar aquí las canchas del Río Santa Catarina, de las que fueron expulsados los jóvenes de la Colonia Independencia, y las plazas tomadas por fraccionamientos".

Los vecinos, documentados ya, recuerdan que Adalberto Madero quiso obsequiar a una televisora un parque de la Colonia México, y hablan sobre la depredación de la que son objeto los cerros cercanos.

"Al priorizar al mercado olvidan, cito a Antanas Mockus (ex Alcalde colombiano), que la gente no sólo es importante: es sagrada", subraya Armando.

Vecinos y activistas se han manifestado en todas partes: Femsa, Palacio de Gobierno, Congreso, Palacio Municipal de Guadalupe, La Pastora misma. Dicen que no dejarán de hacerlo "Fíjate la contradicción", explica Carlos. "¿Por qué dicen que plantarán árboles en torno al estadio? ¿No ven esto?".

El bosque, expresa, y silencioso lo muestra con los brazos abiertos. El de su infancia y el de su edad adulta.

Su bosque y el de todos.

lunes, noviembre 22, 2010

Nuevas y viejas dimensiones de la desigualdad



El pasado 23 de octubre Zigmunt Bauman, flamante premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades junto con Alain Touraine, dio una conferencia en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona en la que disertó sobre la estrategia universal de la lucha por el poder y de cómo ésta, mientras los estados desarrollados han creado estructuras burocráticas que han dado visos de razonabilidad y modernidad a sus sociedades, ha llevado a cabo un proceso de transversalización de la economía mundial a través de la globalización, poniendo en peligro el futuro de las democracias.

Bauman explicó cómo los estados, preocupados por conseguir que el comportamiento de sus ciudadanos fuera previsible, han permitido que el poder económico manipulara los niveles de incertidumbre rompiendo el contrato social entre empresa y trabajadores, en el que ambas partes estaban confinadas a una ausencia de libertad de elección por estar ligadas a un espacio geográfico que no podían romper so pena de incrementar los costes finales de los productos al consumidor por la vía de las barreras arancelarias de acceso a los mercados internos. Capital y trabajo estaban obligados a entenderse. Fue deseo del capital poner coto a esa dependencia mutua abriendo las barreras arancelarias que permitieran deslocalizar la producción, rescindiendo unilateralmente aquel contrato mutuo que tanto permitió a las sociedades industriales alcanzar los niveles de bienestar que las caracterizó. Este contrato, enfatizó Bauman, ha sido rescindido unilateralmente porque mientras el capital ha pasado a moverse a escala planetaria con total libertad, la fuerza de trabajo ha continuado confinada a unas fronteras políticas. La imagen que propone Bauman a este fenómeno es la de una fuerza de trabajo enraizada al territorio mientras que el capital sólo está anclado, cual barco en un puerto, pudiendo zarpar en cualquier momento.

Una consecuencia directa de estos hechos ha sido la rotura de una constante que se inició con la revolución industrial y permaneció intacta hasta finales del siglo XX: el crecimiento económico de las naciones ricas era variable explicativa directa del crecimiento de sus clases medias y del empobrecimiento de las naciones pobres. Esta tendencia ha cambiado con la consolidación de la globalización económica: mientras disminuyen las distancias entre naciones ricas y pobres, están aumentando las diferencias sociales internas de las economías ricas alcanzando niveles de concentración de la riqueza análogos a los del siglo XIX. También estamos asistiendo a un desvío del capital inversor hacia las economías emergentes (veinte mil millones de euros en 2010 hasta el momento) que ya está causando una burbuja en los activos de aquellas economías. Otra de las consecuencias de esta dinámica, que ha quedado evidenciada con la crisis, ha sido la pérdida de poder de la política local frente a las fuerzas económicas mundiales. En palabras de Bauman, nos encontramos en un campo minado y sin instrumentos de intervención a escala planetaria.

En referencia a la afirmación de Bauman con respecto al peligro que corren nuestras democracias, la deriva del Tribunal Supremo estadounidense, culminada por Bush, ha puesto fin a los esfuerzos por controlar la financiación de las campañas electorales permitiendo la creación de unas sociedades opacas que vehicularán el dinero de forma secreta hacia los partidos. Los demócratas y liberales temen que se conviertan en un instrumento para apoyar a los aspirantes republicanos más conservadores. Las próximas elecciones americanas prevén una mayoría republicana en el Congreso que facilitaría la aprobación de este instrumento y que pondría a la política americana, todavía más si cabe, al servicio de los intereses empresariales.

Pero aquí no acaba todo, la derecha neocon de todo el mundo se está planteando si la democracia continúa siendo un instrumento válido para el crecimiento económico o, por el contrario, está suponiendo un exceso de trabas a sus aspiraciones económicas, tomando como referencia la pujante economía China y su ausente sistema de libertades. No es casual que Bernie Ecclestone, propietario de la Fórmula 1, haya declarando su ausencia de fe en la democracia, poniendo como ejemplo cómo la democracia ha traído el desastre a Irak. Bien podría el Sr. Ecclestone haber cuestionado la guerra inventada con documentos falsos de la CIA o denunciado las atrocidades cometidas por ejército estadounidense sobre la población local que han sido reveladas por Wikileaks, o la tradicional ingerencia de occidente en el resto del mundo impidiendo, como alertaba Terzani en El fin es mi Principio, la supervivencia de otros oasis económicos, como si aquellos barros no hubieran traído estos lodos. Mientras tanto, los “Asustados Unidos de América”, como apodan con sorna los hispanos que allí viven, continúan llevando a cabo una estrategia mediática para demostrar la ineficacia de una socialdemocracia como la española, desacreditando su sistema público de salud a favor del sistema sanitario privado americano, publicando informaciones que intentan demostrar que la bancarrota de España es inminente y señalando el fracaso de aquel “milagro español” . Como pueden ver, aquella estrategia universal de la lucha por el poder a la que aludía Bauman, camina con paso firme en su intención de convertir al mundo, como pronostica Josep Fontana , en una sociedad anónima.

No hace falta acudir al Oráculo de Delfos para adivinar que una economía planetaria sin instrumentos de control y de gestión planetarios, es más que probable que someta a los costes-país (sanidad pública, legislación medioambiental, educación pública, administración y sistema fiscal) al principio de los vasos comunicantes. Puede que Bauman tuviera en cuenta este principio cuando trazó su teoría de la modernidad líquida . Según el Principio de Pascal, que Blaise Pascal demostró en el siglo XVII, la presión que se ejerce sobre la molécula de un líquido, se transmite íntegramente y con la misma intensidad en todas direcciones. Saquen sus propias conclusiones.

1- Ver David Altheide en La Contra de La Vanguardia del lunes 18 de octubre.

2- Ver: Blogs público

3- Bauman plantea que en la modernidad líquida las identidades son semejantes a una costra volcánica que se endurece, vuelve a fundirse y cambia constantemente de forma. El autor plantea que éstas parecen estables desde un punto de vista externo, pero que al ser miradas por el propio sujeto aparece la fragilidad y el desgarro constante. Según sus planteamientos, en la modernidad líquida el único valor heterorreferenciado es la necesidad de hacerse con una identidad flexible y versátil que haga frente a las distintas mutaciones a las que el sujeto ha de enfrentarse a lo largo de su vida.

jueves, noviembre 11, 2010

La radio y tv comunitarias

El control de las frecuencias en manos de los principales grupos políticos y económicos ha impuesto serias barreras de entrada a nuevos actores, consecuencia de un Estado débil que sucumbe a las presiones de dichos grupos.


Miércoles 03 de noviembre de 2010 Aleida Calleja | El Universal
Después de la histórica visita de los dos Relatores de Libertad de Expresión de la ONU y de la OEA a México y de su informe preliminar con sus primeras impresiones después de haber hablado con múltiples actores de la sociedad civil, medios, autoridades gubernamentales, periodistas y organismos autónomos, nos queda claro que la agenda de libertad de expresión tiene todavía grandes pendientes, todos ellos urgentes y necesarios.
Entre los puntos más relevantes, además de la vergonzante situación de asesinatos y ataques a periodistas y medios de comunicación, fueron aquellos referidos a la pluralidad y diversidad en la radiodifusión, pues sigue existiendo una alta concentración en la propiedad y el control de los medios de comunicación en unas cuantas manos, lo cual afirmaron “pone en riesgo la viabilidad democrática del país”. Al respecto instaron al Ejecutivo y al Congreso acciones concretas para desconcentrar el sector y a generar un espacio mediático plural y accesible a todos los sectores de la población.

El control de las frecuencias en manos de los principales grupos políticos y económicos ha impuesto serias barreras de entrada a nuevos actores, consecuencia de un Estado débil que sucumbe a las presiones de dichos grupos. El resultado es una política de exclusión que priva a nuestra sociedad de conocer necesidades y propuestas de quienes no han tenido la oportunidad de acceder, en igualdad de condiciones, al debate democrático en los medios. Su consecuencia es la supresión de voces diversas, semejante al efecto que produce la censura: el silencio.

En ese silencio es que durante décadas se ha mantenido a la radiodifusión comunitaria en México, al negar sus existencia en la ley de radio y televisión, al imponerles procedimientos administrativos para acceder a las frecuencias que rebasan en mucho las capacidades de las comunidades y grupos ciudadanos. Al negarles también a las comunidades indígenas las facilidades para contar con sus propios medios, derecho reconocido en el artículo 2º constitucional, pero que en la práctica es un derecho papel.

La Secretaría de Gobernación reconoció ante los relatores que en país está pendiente la aplicación de un marco jurídico que incluya expresiones como las radios comunitarias. Queda pendiente saber si el gobierno federal hará acciones concretas y les dote de certeza jurídica basada en las mejores prácticas, sin ceder a las presiones de grupos que aspiran se aplique lo que se le denomina las tres P’s: que sean pobres, pocas y pequeñas.

Las celebraciones del bicentenario de la independencia, porque del centenario de la revolución mucho menos se habla, no incluyen un ambiente festivo para la libertad de expresión en estos tiempos aciagos para el ejercicio periodístico y para el acaparamiento del espectro, ahora no sólo de la radio y la televisión, sino también de aquel utilizado para las telecomunicaciones, como lo muestra la controvertida licitación 21.

Algunos legisladores han manifestado la necesidad de incluir en el próximo periodo de sesiones una nueva normativa en radio, televisión y telecomunicaciones, la pregunta es ¿Serán tomada la radiodifusión comunitaria? Veremos si el legislativo tiene la capacidad para no doblegarse a las presiones para no sólo proponer, sino aprobar una ley que democratice el concentrado modelo mediático actual. Veremos si el Ejecutivo muestra esa misma capacidad.

Dudando que así sea, pues la historia reciente nos muestra lo contrario, ¿qué se esperaría respecto al sector comunitario en una nuevo marco legal de radiodifusión? Uno preciso y razonable que reconozca las características especiales de la radiodifusión comunitaria y que contenga procedimientos claros, sencillos y equitativos para la obtención de frecuencias, y no imponga límites discriminatorios en su financiamiento y alcance. Una reserva de frecuencias que logre equilibrar las asimetrías entre el sector comunitario, público y comercial, que permita la diversidad de voces, la pluralidad informativa, piedras angulares de cualquier democracia.

Mirando hacia el futuro a lo que se aspira es una visión de Estado que garantice la libertad de expresión, a un proceso de digitalización como oportunidad para nuevos actores para un debate público plural, no este proceso desaseado, opaco, que hemos visto con el decreto presidencial de transición a la televisión digital, que afirma aportará a la pluralidad pero no dice cómo ni cuándo. Mucho bombo para el apagón analógico y transitar a la televisión digital, pero como diría el clásico: ¿Y la pluralidad a’pá?


Aleida@laneta.apc.org
Vicepresidenta Internacional de la Asociación Mundial
de Radios Comunitarias.

sábado, noviembre 06, 2010

Por Darío y por la verdad


Las organizaciones civiles abajo firmantes participamos en la marcha del día del cobarde ataque de agentes federales a un estudiante de la Universidad Autónoma de Cd. Juárez y pedimos que se conozca la verdad de lo sucedido, debido a la tergiversación de versiones que circulan a nivel nacional.

1. El viernes 29 de octubre de 2010, poco mas de 100 personas, estudiantes, organizaciones civiles y particulares partimos a las 5:40 PM de la plaza de San Lorenzo al Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juáez, para realizar la “Onceaba Kaminata contra la Muerte en Ciudad Juárez” como inicio del “Foro internacional Contra la Militarización y la no Violencia”. Entre los participantes había niños, adultos mayores y personas con capacidades especiales y algunos reporteros.

2. Durante el trayecto completo, las personas marcharon pacíficamente y sin obstruir el tráfico. No se contó con seguridad de parte de la autoridad y 4 o 5 autos particulares acompañaron al contingente.

3. Cuando faltaban aproximadamente 500 metros para llegar a la Universidad, se unieron un grupo de jóvenes y estudiantes, que realizaron 7 pintas (anexamos fotos) realizadas con estenciles en muros y bardas, que decían: Capitalismo salvaje, la otra, ni una más, entre otras, también haciéndolo en forma pacífica y sin alterar el orden.

4. El contingente ya estaba ingresando a la Universidad por la entrada al estacionamiento y el grupo de jóvenes quedó rezagado, ya que estaban realizando la última pinta. En ese momento se aproximaron 3 camionetas de agentes federales y les reclamaron agresivamente estar haciendo pintas. Los jóvenes les respondieron con gritos únicamente.

5. Ante la respuesta, los federales encañonan a los estudiantes, quienes ante la agresión salen corriendo y los guardias de la Universidad al ver que empiezan a disparar los federales, abren el portón de la salida del estacionamiento por ser el acceso más próximo para que los jóvenes se resguarden.

6. Dos agentes federales al ver que los estudiantes corren hacia adentro de la Universidad, disparan contra ellos y le dan por la espalda a Darío Álvarez Orrantia quién ya estaba dentro de la escuela. Los federales, al verlo tirado, bajan de la camioneta y entran a la Universidad por ese mismo acceso. La bala que hirió a Darío entró por la espalda y salió por el estómago por la corta distancia a que le disparan. El estudiante queda tirado con exposición de vícesaras y hasta el día de hoy se encuentra hospitalizado y necesitará de varias cirugías. El disparo le destrozó un riñón, el baso y ambos intestinos.

7. Los policías federales, para tratar de cubrir su vergonzosa acción, intentan llevárse a Darío arrastrándolo de una pierna hacia fuera de las instalaciones de la universidad a pesar de su grave estado y se apresuran a recoger las evidencias de los disparos. En ese momento ya se estaba avisando que le habían dado a uno y muchos corrieron hacia el estudiante. Los jóvenes, los guardias de la universidad, así como los asistentes al Foro, reaccionando oportunamente para evitar que lo lastimaran mas. El estudiante tuvo que ser trasladado hacia un hospital por compañeros en un auto particular.

8. Ese acto motivó que todas los participantes arrojaran piedras a los federales y empezaran a gritar y reclamar la doblemente cobarde actuación de una autoridad que tiene por deber protegernos.

Por los anteriores hechos declaramos y exigimos:

1. A Darío y su familia, nuestro apoyo total en la exigencia de justicia y que la Policía Federal garantice la atención médica de por vida a Darío, debido a las secuelas con las que tendrá que vivir.

2. Nuestro total apoyo a los jóvenes, estudiantes y organizadores del Foro contra la Militarización y la Violencia, y a su legítimo derecho a la manifestación de ideas y de libre asociación.

3. A los medios, les pedimos informar de la verdad de los hechos en el formal cumplimiento de su profesión.

4. Condenamos la acción de la Policía Federal del ataque a una marcha pacífica y de su actitud de amenza y peligro a la vida de los participantes al disparar armas contra un contingente de jóvenes, niños, adultos mayores y demás personas que se manifestaban en forma pacífica y que no portaban armas.

5. Rechazamos y condenamos que se quiera establecer como justificante que los jóvenes que hacían pintas traían paliacates en la cara, el cuestionar si todos eran estudiantes o no lo eran, el cuestionar cuanto tiempo tienen los estudiantes en la Universidad y esgrimir que el disparo de los federales fue accidental porque se salió un tiro, cuando existen múltiples grabaciones en que claramente se ve la posición de apuntar y disparar a un blanco concreto del agente federal.

6. Exigimos castigo real, efectivo e inmediato a los responsables intelectuales y materiales de la agresión a los manifestantes de la caminata y del intento de asesinato a Darío.

7. Nuestro apoyo a la pronta respuesta al pliego petitorio de la comunidad universitaria.

En solidaridad y por la verdad


Centro de Derechos Humanos Paso del Norte

C. Francisco Portillo No. 2307

Col. División del Norte

Tel. 1-70-42-03

Email. cdhpasodelnorte@hotmail.com

"De la Justicia de cada uno y una nace la Paz para Todos y Todas".

martes, noviembre 02, 2010

La Buena Muerte

Pedro Miguel

La Jornada

La muerte es buena cuando llega como culminación natural de la vida, como fruto de azares que no están en nuestras manos o como desenlace de enfermedad inevitable. El dolor devasta, pero construye; la oquedad desespera, mas no envenena el alma, y el hueco hospitalario en la tierra se vuelve raíz de la existencia para quienes permanecen en la superficie por un tiempo más.

Pero la muerte es mala cuando ocurre como mandato de un tercero, como ejecución de venganza, acto de lucro, impartición de justicia, razón de estado, cálculo de intereses. La muerte que sobreviene por la maldad del otro deja sembrados odios inextirpables por los siglos de los siglos, rencores en clamor o en solitario, más ganas de matar. Quien asesina, ordena, propicia o tolera el homicidio, convierte la vida en campo de cultivo de la muerte y ensucia al mundo.

De esas segundas defunciones nos han llenado el país. Cuatro años de confrontaciones necrofílicas, cuatro años de programas y planes que apestan a muerte, cuatro años de faltas de respeto a las dos puntas entre las que transcurre la existencia.

Nadie llega con rencores al otro mundo. La nada es indiferente, pero no discrimina. Ningún difunto ve con recelo al vecino, ni con envidia al prójimo, ni con afán de venganza a nadie. En el camposanto no existen clases sociales ni distingos morales ni jerarquías ni escalafones ni grados ni fronteras ni inocencias o culpabilidades: la costra de la Tierra es amorosa con todos sus hijos fallecidos y trata por igual al faraón y al albañil de la pirámide. Las lápidas y los monumentos son marcas para este lado, pero no se divisan desde el otro, en donde nada se divisa. La abominación constante más allá de la muerte es una ilusión estúpida. No hay nombre anidado en el recuerdo que no merezca el saludo universal que los vivos pronuncian en este día a los difuntos. No ha de negársele un pétalo de cempasúchil, una pizca de sal o un pan rosado a ninguno de los que no vendrán y que, sin embargo, permanecen entre nosotros.

Materia misericordiosa, Virgen de la Buena Muerte, agua subterránea: purifiquen la fosa, el tambo, la cajuela, el paredón, el cadalso, la crujía, el pedazo de asfalto, la sala de tortura donde cayó el asesinado. Devuélvanle en su tránsito a la tierra la inocencia y la desnudez del nacimiento. No permitan que siga la floración de cuerpos inertes en esos sembradíos.

Muertos buenos y muertos malos, muertas madres y muertos padres, hijas e hijos muertos, muertos narcos y muertos soldados, muertos corruptos y muertos probos, muertos inocentes y muertos culpables, muertos funcionarios y muertos hampones, muertos magnates y muertos muertos de hambre: ya pasó todo y en la nada de ustedes no hay asideros para el rencor. Sientan afecto. Sean bienvenidos. Tengan buen provecho.

Día de Muertos....Mas Vivo que Nunca

La muerte nos alcanza a todos, la reflexión a unos cuantos. El delirio por la vida a todos...y todas

Haciendo Camino, un espacio tutelado por Comunicadores Ciudadanos del Noreste, A.C., mediante su expresión radial: Somosuno Radio, transmite todos los miércoles de 7 a 8 de la tarde noche, donde la música tradicional mexicana, la poesía y las fiestas populares, como la fiesta de muertos, adquieren carta de naturalización de la radio ciudadana.



Música, música para vivos y muertos: Araceli Collazo, Paloma Negra, Los Rancheritos del Topo Chico, Los Relámpagos del Norte, Lorenzo de Monteclaro, Violeta Parra; Joan Manuel Serrat, Luis Eduardo Aute , Oscar Chávez & máxx



Conduce: Alma Ramírez y en cabina, René Zúñiga, lecturas del papel y de los días.

www.somosunoradio.org

domingo, octubre 31, 2010

Juego y malicia en Rockdrigo

A 25 años de su muerte


Jaime Muñoz Vargas

No sé si exagero, pero creo que la composición de letras en la música popular mexicana cuenta con tres o cuatro santones ineludibles. Dos de ellos están allí porque omitirlos sería craso disparate: Agustín Lara y José Alfredo Jiménez. Un poco abajo, sólo un poco, colocaría a los destacados Álvaro Carrillo, Luis Alcaraz, Consuelo Velázquez, María Grever, Francisco Gabilondo Soler, Chava Flores, Rubén Fuentes, Manuel Esperón y Tomás Méndez. Alguien reclamaría aquí a los contemporáneos Juanga y Marco Antonio Solís, pero no los creo suficientemente hábiles con la literatura, sino con el estribillismo pegajoso. Quizá, pese a lo cursi, tiene más malicia Joan Sebastian, pero hay mucho de lugar común en lo que escribe. El top de los mejores tiene, pese a la polémica que esto pueda suscitar, a dos o tres compositores amorosos del ámbito urbano, a dos o tres letristas del mundo rural también amoroso, a un compositor de canciones para niños y a un cronista del DF. Hasta 1980 no había entre ellos uno plenamente identificable con el rock y la juventud. No digo un compositor así nomás, sino uno que irradiara genio en sus letras, uno con talento para captar la personalidad del mexicano y revelar en sus piezas algo de lo que somos. Fue allí cuando apareció Rodrigo Eduardo González Guzmán, Rockdrigo, el imborrable Profeta del Nopal.

Nacido en Tampico, Tamaulipas, el 25 de diciembre de 1950, Rockdrigo pasó de ser un borroso cantautor de bares y cafés a símbolo de una generación y de un entorno, la capital del México. Murió el 19 de septiembre de 1985, en el terremoto que echó abajo decenas de edificios en el DF. No le alcanzó el tiempo para grabar sus canciones con mejores herramientas, ni para hacer un video con buena producción, ni para conceder entrevistas, ni para ver su fama de idolazo entre la muchedumbre, sobre todo, de chilangos. Pasados los años, sin embargo, ni sus colegas se oponen a etiquetarlo como notable en lo suyo, es decir, en la hechura letrística y musical de canciones que delatan habilidades propias de un creador excepcional.

A mi juicio, dos virtudes centrales tienen las letras del tamaulipeco: versos pensados con frescota malicia y arreglos tan originales que hacen imposible confundir una canción con otra. No olvido señalar, de paso, el talante bobdylanesco de Rockdrigo, pero es justo decir que el mexicano supo adaptar, sin calca, al norteamericano, sobre todo por el aditivo de la picardía. Asombrosamente, Rockdrigo es igual y al mismo tiempo diferente en todos sus temas, como si en cada pieza se renovara sin perder los atributos que lo hacen identificable desde la primera nota. En el mito, no me engaño, pesó también la voz rasposa y mezcalera, la magistral armónica, el dominio de la lira y del “túnel de la cantada”, es decir, de esa trompetilla bucal que habilitó en varias canciones de corte satírico.

No me detengo en más detalles biográficos y paso ahora a comentar lo que propongo en el título de este apunte: el valor de las letras en sí, de las letras despojadas del mito y de la música, que es como mejor se nota quién es quién cuando compone. Dividiré, pues, este apunte en cuatro apartados, cada uno iluminado por la alusión a un tema que juzgo relevante como línea temática representativa en el conjunto de las composiciones. Tales líneas son la social, la pícara, la especulativa y la cronística. Debo advertir que el afán por clasificar es artificioso, pues en más de una ocasión las líneas se trenzan, como lo podríamos comprobar si escuchamos las canciones con detenimiento (por largas, no cito las letras, pero remito a las direcciones de YouTube donde podemos escucharlas).

1) Línea social

En la primera, que a falta de mejor etiqueta denomino “social”, Rockdrigo se acerca al malestar de la gente, a las penurias cotidianas vinculadas sobre todo con lo laboral y lo económico. Resalto que a esos temas se aproxima sin lloriqueos, más bien con la sonrisa escéptica de quien reclama y al mismo tiempo está seguro de que no será escuchado. Su queja no es panfleto, sino lamentación impregnada de socarronería:


2) Línea satírica

Una de líneas temáticas más identificadas con Rockdrigo es la del humor. Lejos de la actitud grave y cejijunta de tiempo completo que adoptan muchos compositores de rock y de lo que sea, el tamaulipeco le abrió amplia cancha a la broma. Compuso así varias piezas en las que vibra el sarcasmo, la insolencia, el gusto por la ocurrencia picaresca, el doble filo del albur:


3) Línea especulativa

No me atreví a llamarla “filosófica”. Me refiero a las canciones en las que Rockdrigo reflexiona sobre la vida desde una perspectiva más abstracta. No incurro en la irresponsabilidad de llamarlo “pensador” o algo parecido, pero el letrista tampiqueño tenía vena exaltada para crear imágenes cercanas a las de cualquier poeta vanguardista como Huidobro o Girondo. En otras palabras, se le daba bien el alucine poético-existencialista.


4) Línea cronística

Por último, una de las facetas más celebradas de Rockdrigo: la de cronista a lo Chava Flores. He aquí un maestro de la observación, un compositor que desde sus Ray-Ban (similares a los de su paisano Rigo) pudo mirar y definir mejor que muchos lo que se ofrecía como espectáculo del caos. Asombra cómo logra, mejor que los mismísimos chilangos, articular un himno al metro o a la confusa mixtura de la megaurbe en dos de sus más célebres temas:


Más líneas

Esto de las líneas temáticas puede ser ampliado al gusto de quien escucha. Como las letras comparten elementos ora satírico-sociales, ora especulativo-cronísticos, ora de esto y de aquello, las combinaciones pueden ser otras y las líneas más numerosas. Por ejemplo, en la presentación de esta charla me preguntaron por “Distante instante”. No la tenía fresca, pero sin duda es, acaso, la más oscura y triste de Rockdrigo, la más sentida, una de las pocas en la que sí se rebanó las venas. ¿En qué línea meterla? No hallo en cuál, por lo que se me ocurre proponer una vertiente más: la lírica, donde estaría quizá ese solo tema doloroso y cercano al patetismo del briago urbano hundido en el amorío descorazonador por la que se fue.
No me asomo a los arreglos ni a la instrumentación, que es asunto de expertos, pero sé que en ellos se basa la estética de lo rupestre. El planteamiento de este extraño “ismo” musical es explícito en el sentido de abreviar lujos, de usar sólo las uñas para comunicar. En algún momento, Rockdrigo lo planteó de esta jocosa forma en un minimanifiesto que no desentona con las grandes declaraciones de las vanguardias estéticas que sacudieron el arte a principios del siglo XX:

No es que los rupestres se hayan escapado del antiguo Museo de Ciencias Naturales ni, mucho menos, del de Antropología; o que hayan llegado de los cerros escondidos en un camión lleno de gallinas y frijoles.

Se trata solamente de un membrete que se cuelgan todos aquellos que no están muy guapos, ni tienen voz de tenor, ni componen como las grandes cimas de la sabiduría estética o (lo peor) no tienen un equipo electrónico sofisticado lleno de sinters y efectos muy locos que apantallen al primer despistado que se les ponga enfrente.

Han tenido que encuevarse en sus propias alcantarillas de concreto y, en muchas ocasiones, quedarse como el chinito ante la cultura: nomás milando.

Los rupestres por lo general son sencillos, no la hacen mucho de tos con tanto chango y faramalla como acostumbran los no rupestres pero tienen tanto que proponer con sus guitarras de palo y sus voces acabadas de salir del ron; son poetas y locochones; rocanroleros y trovadores. Simples y elaborados; gustan de la fantasía, le mientan la madre a lo cotidiano; tocan como carpinteros venusinos y cantan como becerros en un examen final del conservatorio.

A diferencia de las estridencias nacionalistas de Botellita de Jerez y de otros grupos coetáneos, Rockdrigo hizo una mezcla más sutil, una especie de eclecticismo bien disfrazado. En el artículo “Onirismos rockanroleros” expone su noción de la mixtura que intentó cuajar: “Algo bastante característico del blues, es que no solamente su ritmo le da el carácter melancólico que tiene, sino también las llamadas ‘notas blues’ que definen más su intención (terceras y séptimas disminuidas) que en un momento dado se pueden trasladar al huapango; aparte del paralelo armónico, el blues y el huapango, coinciden extraoficialmente en su improvisación, en los dos, ésta ocupa un lugar privilegiado, si no es que el principal; los violines y los requintos no son por lo general melodías prefabricadas, sino formas libres y de carácter constante: en los versos, tanto bluseros como huapangueros, hay una igualdad o superioridad con flexibilidad musical; partiendo de alguna frase conocida, o de un hecho en general (o particular) se le van inventando otras frases que rimen entre sí, para así poder redondear una serie de imágenes que crean espacios similares, para hacerlos aún más afines”.

Improvisación, mezcla, hibridismo, sobreimposición, bricolage, llámese como se llame, la obra de Rockdrigo refleja una personalidad que toma prestado de otras partes, es verdad, pero con el inconfundible componente de palabras y emociones mexicanas. Sus letras, con los defectos añadidos por la espontaneidad y la modestia de un equipo técnico que sólo permitió grabaciones rupestres, enriquecieron y seguirán enriqueciendo a la música mexicana. No digo al rock, al blues, sino a la música mexicana en general, esa música que en definitiva debe incluir a Rockdrigo entre los comensales de su última cena.

La sociedad civil frente al escalamiento de la violencia.

José Antonio Trujeque

En su monumental biografía sobre Adolf Hitler, el profesor británico Ian Kershaw trata de comprender el proceso de horror que condujo desde un antisemitismo difuso en la Alemania del siglo XIX, hasta los hornos de cremación y las cámaras de gases.

Hablando del escalamiento imparable de esas atrocidades, Kershaw menciona dos condiciones concurrentes: primero, el uso cada vez más indiscriminado, por parte de los grupos dirigentes, de una gramática belicista, en donde se incluían términos como “liquidación”, “exterminio”, “guerra a muerte”, “combate sin piedad”, debidamente conjugados en un registro “salvífico”, pues el belicismo y guerrerismo a ultranza tenía que ser el medio para la “salvación de la Patria” alemana.

La segunda condición fue que el gran público alemán fuera incorporando a su cotidianidad toda aquella gramática de guerra, exterminio, muerte, liquidación, aniquilamiento final. Hablamos de gramática, porque a través de la combinación de los significados explícitos y tácitos de esas palabras de muerte, se establece en las mentalidades cierta manera de percibir el mundo, y cierta forma de actuar consigo mismo, y de interactuar con otras personas. De manera que en la mentalidad de las personas, el “exterminio” y sus imágenes asociadas, poco a poco, pero inexorablemente, pasa a ser considerado un fin en sí mismo. Un fin que no necesita de otra justificación más que el aniquilamiento por sí y de por sí.

Las situaciones del horror escalaron desde la jornada de los “vidrios rotos”, en la que miles de negocios pertenecientes a judíos fueron objeto de vándalos coludidos con la policía alemana, mientras la mayor parte de la gente atestiguaba los hechos con un dejo de indiferencia, sino es que de abierta aprobación, pues de acuerdo a la propaganda oficial, había que “declarar la guerra a muerte” a los enemigos de la Patria. Sólo unos seis o siete años bastaron para que de los vidrios rotos se pasara al genocidio infame y atroz de los hornos crematorios.

El historiador Kershaw tiene el tino de llamar a esta horrenda dinámica de muerte con el nombre de “proceso de radicalización acumulativa”. Se trata de la metáfora de una espiral ascendente, cuya punta de lanza se afila cada vez más; pero no sólo es una espada cuyo alcance y cuyo filo son capaces de segar de tajo de la vida de personas, sino también de los métodos caracterizados por una brutalidad creciente.

La “radicalización acumulativa” significa que cada acción inscrita en el registro del exterminio es cada vez más radical, y que se asciende en una escala sin retorno, donde el aniquilamiento del “enemigo” no es lo importante, sino el grado de atrocidad empleado para terminar con su vida.

El estado que guarda la “guerra” de la administración calderonista, y de los ajustes internos de cuentas entre las bandas criminales, es, evidentemente, el de un proceso de radicalización acumulativa. Desde las esferas oficiales se ha empleado una gramática belicosa, guerrera, de exterminio violento, a tal grado que ha pasado a formar parte de los repertorios mentales, de las maneras de concebir la realidad: esta gramática conlleva el resultado de radicalizarse y radicalizar las acciones en las que se concreta. Por lo mismo, atestiguamos que el hecho de matar, en sí mismo, es un hecho subordinado al grado de brutalidad con el que se acompaña.

Estamos en una situación en donde la pregunta quizá más incisiva sea no tanto respecto a cuántos muertos habrá el día de mañana, sino la cuestión de hasta dónde va a seguir escalando la radicalización de las atrocidades: civiles ultimados cuando militares los confunden con criminales; decapitaciones; ahorcados; 72 inmigrantes asesinados a sangre fría; grupos de jóvenes y niños caídos en matanzas horrendas.

A pesar de que crece la aritmética de los muertos (para estas fechas, principios de noviembre de 2010, cercana a 33 mil personas) y de que la brutalidad se torna en más descarnada, por la parte oficial no se ve la menor intención en por lo menos atenuar su funesto discurso belicista. Por el contrario, ese discurso guerrero y de aniquilamiento se ha trasvasado al intento cada vez más claro de introducir “estados de excepción”, es decir, otorgarle mayores márgenes de acción al poder militar y policiaco en el ámbito del poder civil. La cuestión es que está meridianamente demostrado que la militarización de la vida civil ha corrido en paralelo al proceso de radicalización acumulativa de la brutalidad.

Desgraciadamente parece que el país se encuentra envuelto en un círculo vicioso: la militarización empuja a las bandas criminales a “perfeccionar” sus tácticas de muerte y de sojuzgamiento social. Es como la historia de las carreras armamentistas: si un soldado es sustituido por un cabo dotado ya no de un simple fusil, sino de un arma de asalto, la organización criminal dejará colgadas las resorteras y verá la manera de adquirir kalashnikofs, y así sucesivamente, en una espiral sin freno. Y todo este caldo mortal de cultivo, convenientemente aderezado por las gramáticas del aniquilamiento: entre el lenguaje belicista oficial, y el lenguaje amenazador de, pongamos por caso, las “narcomantas”, media únicamente una delgadísima línea roja, pues al fin y al cabo pertenecen al mismo registro del exterminio total, que se radicaliza, que acumula y “supera” sus métodos brutales.

El escenario más probable es que, como la administración calderonista no tiene los medios, ni la imaginación política suficiente para detener el baño de sangre en el plazo de los dos años que le restan, le dejará al gobierno siguiente la compleja tarea de juntar alguno que otro trozo de este país estallado en pedazos: no hablamos solamente de los cerca de 400 municipios bajo control del narco, como tampoco nos referimos nada más a las colonias, barrios, zonas urbanas que han sido “tomadas” como nidos del crimen organizado.

Se trata de un país estallado en varios de sus tejidos sociales: miles de jóvenes y adultos renuncian a socializar en los “mundos del trabajo”, “mundos escolares”, “mundos del ocio”, para optar por la brutalidad de los “mundos de la calle”, los mundos del dinero rápido, y de la sensación de sentirse amos y señores de vidas ajenas, sensaciones propias de ese mortal mundo de los sicarios.

Ha sido, al parecer, tan honda la cesura en ciertos tejidos sociales debida a la radicalización acumulativa de la violencia (a una resortera se le contesta con un arco y flecha, y a éstos con un revólver, y a éste con un rifle, y así, al infinito), que por desgracia llevará años enteros restañar la actual herida nacional, aún más profunda por las cuotas de impunidad tan escandalosas.

Visto que el Estado es incapaz de cumplir su parte en el pacto social básico (garantizar la vida de los ciudadanos), nos queda a la sociedad civil una parte importante para, por lo menos, ponerle cotos a este escalamiento de la violencia y de las atrocidades.

En primer lugar, cuestionar el lenguaje de la barbarie, el discurso belicista y de aniquilamiento en el que se empeña la actual administración; en segundo lugar, no dejarse vencer por el desánimo ni por el miedo: cierto que hay que redoblar los cuidados personales, el saber tomar precauciones por el hecho de que uno no sabe ni cuándo ni a qué horas sucederá una balacera, pero sin que esas precauciones conduzcan a un miedo paralizante, pues el miedo es precisamente uno de los canales que favorecen y multiplican la impunidad y la violencia; en tercer lugar, no renunciar al ejercicio de la civilidad, es decir, al derecho de manifestar nuestra indignación, ni de, llegado el momento, hacerse presentes en el espacio público para pedir la rendición de cuentas. Y en cuarto lugar, contribuir a la imaginería social para pensar en soluciones desde el nivel de la familia, hasta de colectivos más amplios.

Ahora sí que como dice el dicho, que por uno, que por nosotros, la sociedad civil, no quede.

Un profundo, sincero y sentido pésame a quienes han perdido seres queridos en estos últimos tres años y diez meses en que ha campeado en el país el discurso del exterminio, la barbarie y el aniquilamiento.

jueves, octubre 28, 2010

Compañero Néstor

Coral Aguirre

La muerte no nos vencerá nunca

Con el dolor en medio del corazón traspasándonos, llevamos y llevaremos siempre el orgullo de haberte tenido como el hacedor de esta nueva historia que vivimos. La muerte nunca nos ganó y ahora mucho menos. Ahora es cuando más unidos que siempre con nuestro pueblo, vamos a ir por TODO y guay de los que se crucen o intenten aprovecharse de la situación de dolor porque estamos tan atentos como siempre o más. Compañera Presidente Cristina, acá está nuestro brazo y nuestro abrazo para apoyarla y acompañarla en lo que vendrá, sin claudicaciones ni contemplaciones con los enemigos de nuestro pueblo que ahora como aves de rapiña vendrán con palabras falsas a condolerse pensando y especulando como siempre.
¡COMPAÑERO NESTOR KIRCHNER PRESENTE HOY Y SIEMPRE, HASTA LA VICTORIA!

Eduardo A. Hidalgo

Ex Detenido Desaparecido

Actual Secretario General Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Bahía Blanca

Programa Fortalecimiento Institucional Secretaria DDHH Pcia. Bs.As.

Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas

Haciéndome eco de las palabras de Eduardo Hidalgo, para nosotros los argentinos, la muerte de Néstor Kirchner se inscribe en nuestra propia historia, colectiva y personal. Sin embargo Kirchner no se merece panegíricos, sino la reflexión honda de su andar por el mundo.

Alcanzó la presidencia de Argentina con un margen del 22% de los votos, luego que el pueblo clamara QUE SE VAYAN TODOS, harto de tanta mentira e injusticia. Cuando terminó su gestión había alcanzado casi el 90% de la adhesión popular. Y desde el principio, sin pausa y sin prisa, puso el dedo sobre la llaga, esa llaga abierta e inoportuna que todos llevábamos como estigma. Un país dividido quería por una parte el olvido y por la otra, la memoria. Néstor abrogó por la segunda y ahí sí que no dejó títere con cabeza.

Hizo primero de Buenos Aires y luego del país con la contribución de víctimas, intelectuales, familiares, amigos, compañeros, una exposición viva de la historia del terrorismo de estado. Nadie que haya caminado Buenos Aires olvida los mosaicos de la Plaza de Mayo, los carteles inmensos Aquí hubo un centro clandestino de tortura y crimen, las instituciones como MEMORIA ABIERTA en plena calle Corrientes, salvaguardando y exhibiendo los archivos del Terror, la legitimación de Madres, Abuelas, Hijos, de Plaza de Mayo que tuvieron en él su apoyo y su contribución. Y por fin el Museo de la Memoria inaugurado este año bicentenario también para Argentina, pero que comenzó a crearse bajo su gestión. Museo que se yergue sobre los restos del campo de concentración más ignominioso de nuestra historia, las instalaciones de Mecánica de la Armada.

He visto los restos de hierros, mamparas, cables, tubos, antes de su apertura. He visto la larga hilera de afiches sobre las rejas que cubren más de cien metros con la elaboración de imágenes y textos que dicen NO al olvido. He visto a los asesinos en los juicios de Córdoba, Tucumán Corrientes, Santa Fe con sus rostros semejantes a los de aquellos otros asesinos en el Juicio de Nüremberg, llenos de asco y soberbia.

Asco dan ellos. Asco dan cuando intrigan alrededor de la Rural Argentina para hacer pasar a los terratenientes por pobres campesinos cargando con impuestos injustos. Asco dan cuando se agrupan alrededor del monopolio de Clarín para proclamar la persecución de sus “ideales”. Asco dan cuando reniegan de un fútbol que ahora puede ver todo el pueblo, que ha dejado de estar en manos de los monopolios. Asco dan ahora mismo con la lucha por el papel que quieren únicamente para sus empresas (léase Clarín y La Nación).

¿Errores de los Kirchner? Seguramente los hay, y los habrá. El poder siempre quema una parte de nuestros ideales, siempre contamina. No los creo perfectos para nada.

Lo que sí sé como argentina y ciudadana del mundo es que un nuevo país se instauró a partir de ellos.

Y con eso tengo bastante.

Acerca de Néstor Kirchner



Inevitablemente se atraviesa el tema político en conversaciones con argentinos. En mi viaje de mayo pasado me interesaba pescar la percepción sobre el actual gobierno de Argentina y coNéstor Kirchnern pocas variaciones lo que escuché fue esto: “Frente a la mierda de la oposición, no queda más opción que el kirchnerismo”. Por supuesto que lo mío no era una encuesta, algo sistematizado, sino la inquietud de un viajero en busca de pareceres sueltos que de todas maneras sirvieran (me sirvieran) para armar una opinión general sobre el desempeño de un par de gobiernos: el de y el de Cristina Fernández.

La opinión de mis interlocutores se daba siempre con un meneo de cabeza, con el escepticismo propio de quienes ya han visto de todo en política. Ninguno me reveló amor por el, llamémosle así, kirchnerato, pero todos o la mayoría coincidieron en afirmar que luego de las experiencias traumáticas del menemismo, del delarruismo y del duhaldismo, cuando la Argentina estaba sumida en el caos y la incertidumbre, Néstor Kirchner abrió en 2003 una brecha que reinstaló la política donde prácticamente había desaparecido. Ayer, en entrevista de radio con el extraordinario periodista Mario Wainfeld, el diputado Martín Sabbatella señaló que el vacío que queda tras la muerte de Kirchner es proporcional a la huella que marcó en la realidad argentina; “Instaló la política con fuerza y logró vencer en la gente la cultura de la resignación”, dijo Sabbatella.

Por otra parte, Ricardo Forster, a mi parecer uno de los intelectuales más brillantes de aquel país, declaró a La Nación que “Si Néstor Kirchner transmitió algo es una convicción radical respecto de su profundo deseo de vivir un país más justo y equitativo. (…) Fue un hombre que estaba apasionado con la posibilidad de devolverle al país una dignidad que había perdido y, sobre todo, distribuir mejor para el conjunto de los argentinos”. Añadió que “Néstor Kirchner era un hombre común y corriente con el cual se podía tomar un café en una esquina. Era el amigo del barrio. Un hombre absolutamente festivo y amigo de sus amigos. Un hombre apasionado y que tenía esa fibra para poder tomar decisiones cuando hay que tomarlas (…) mucha gente vio eso de Néstor Kirchner hasta que comenzaron a construir una imagen de un personaje casi monstruoso. El violento, el crispado y yo que sé cuántas cosas más, cuando en realidad era un hombre fiel a sus ideales políticos y con una gran capacidad de escucha. (…) A aquellos que veníamos del mundo de las ideas, de la universidad, de los debates culturales que muchas veces están cerrados sobre sí mismos, nos abrió la puerta a la participación en la vida democrática (…) Creo que a Kirchner, sacando a aquellos que lo han odiado hasta el extremo de desearle la muerte y que son una minoría, el resto lo va a extrañar infinitamente y van a recordar su presidencia entre las más importantes de la historia del país, no me cabe la menor duda de que Kirchner entró por la puerta grande a la historia argentina”.

Entre los temas reinstalados en el debate público por el kirchnerismo está, sin duda, el de los juicios a los militares que cometieron todo tipo de atrocidades durante la dictadura del 76 al 83, y la relación del Estado Argentino con los medios, sobre todo con el poderoso Grupo Clarín. En ambos casos, tanto Néstor como Cristina han dado un ejemplo histórico no nada más a su país, sino a todo el mundo. No sólo es posible, sino imperativo que los crímenes de lesa humanidad cometidos por cualquier gobierno sean juzgados de acuerdo a la más rigurosa ley y castigados según los grados de culpabilidad que revelen los instrumentos probatorios. En este sentido, una imagen vale más que estas palabras: la de Néstor Kirchener presenciando cómo era quitada la foto del recuerdo presidencial del genocida Videla. La otra gran batalla ha sido librada en esencia contra el monopolio mediático de Clarín. Esa lucha está fresca y viva todavía, y ha tenido como eje la construcción de una nueva Ley de Medios que reconfigure las reglas del juego en un país que (como algunos otros bien conocidos) es o era casi gobernado a su antojo por uno o dos grupos mediáticos todopoderosos y bien nucleados con el dócil poder político de turno. Por eso y por bastante más, la figura de Néstor Kirchner será en efecto extrañada por miles, acaso por millones de argentinos.