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viernes, septiembre 02, 2011
Silencio
Ximena Peredo
Hay que ser valiente para no creerse el cuento de los quesos oaxaqueños porque advirtiendo -ya no sospechando- que somos rehenes de los negocios privados de "las autoridades", el resto del teatro se cae a pedazos. Y eso nos da pavor. La política vende palabras. El miedo es la materia prima de este negocio, pues la gente aterrada compra ilusiones. Un hermano aterra, el otro vende falsas ilusiones. El tele-pueblo los enriquece a ambos al impulsar sus negocios creyendo que defiende a su Ciudad. ¡Más seguridad, más armas, más soldados! Qué bien va todo.
Fernando y Jonás Larrazabal son apenas un botón de muestra. Ante el derrumbe de los mercados financieros, los políticos-empresarios están decididos a saquearlo todo. Tomaron las oficinas públicas para hacer sus negocios sin ningún tipo de concesión. Natividad González Parás y Luis González Parás abandonaron la escena cuando el público aplaudía ya con un gesto de suspicacia. La élite política se está repartiendo nuestra Ciudad y nosotros, tontos, les estamos creyendo que es por nuestro bien refugiarnos en nuestras casas, calladitos y con el corazón desbocado.
Ante la tragedia en el Casino Royale, el Estado mexicano contestó enviando 3 mil soldados a las calles de Monterrey. Mucha gente lo celebró de buena fe, pero también por crédula, porque lleva muchos años replicando las opiniones de otros, pero no se ha comprometido en formar su propia opinión. Carlos Monsiváis dijo que la opinión pública en México estaba muerta y hoy esta incapacidad nos condena a un inminente Estado de excepción. Entérese que los soldados y los marinos son obreros que trabajan para un patrón. Entérese pronto.
Tenemos muy poco tiempo para caer en cuenta de que no existen los dioses del Olimpo. No hay nadie allá arriba, en la torre, velando por nuestra seguridad. Los políticos menos peligrosos gastan su tiempo frente al espejo, viendo qué perfil les favorece más. Los peligrosos están rompiendo las leyes como auténticos criminales.
Tampoco hay tiempo para comprar el patético papel de víctimas. Esto que hoy estamos viendo en el caso Larrazabal lo han venido alertando un puñado de regiomontanos a quienes la sociedad prefirió tachar de conflictivos. Aquí en Monterrey estamos tan programados a resistir maltratos que señalamos a quien protesta y le gritamos: "¡ponte a jalar!". Sentirnos parte de un montón de gente que toma cerveza y ve futbol nos hizo creer que pertenecíamos a un grupo con identidad. Pero la realidad es otra.
Yo asistí a la Explanada de los Héroes el domingo pasado, a la concentración convocada por varias organizaciones y encabezada por Ccinlac. Me preguntaba si sería prudente asistir a un evento claramente "renunciantista" que, desde mi opinión, se equivoca creyendo que el problema se reduce a personas incompetentes en puestos claves. Del grupo empresarial es difícil -pero no imposible- que emane un discurso más complejo, que entienda la obsolescencia de un sistema de creencias como el problema de origen.
Esto los obligaría a reflexionar sobre qué tanto alimentan y toleran un sistema de privilegios y desigualdades. Por eso se quedan en exigir la renuncia de un personaje -de dos, de tres, de cuatro- que, por otro lado, sólo son parapetos de los verdaderos poderosos.
Hemos sido enterados del descontrol que reinó en la concentración del domingo una vez que los organizadores abandonaron la plaza. Pero hay que decir que al menos la mitad de las personas no pudimos irnos. Comenzamos a organizarnos para hacer una fila y compartir por dos minutos el desahogo, las propuestas o las ideas. Las cámaras estuvieron entretenidas viendo a cinco individuos patear la puerta del Palacio, pero muy pocos medios consignaron este ejercicio de casi mil ciudadanos organizados para escucharse durante más de dos horas. Histórico.
Ya estoy oyendo que me dicen "muy bien, pero ¿cuál es tu propuesta?". Ahí les va: mi propuesta es bajarnos del escenario de la competencia de "propuestas". No busco seguidores, sino ideas. No traigo prisa. Lo que nos toca es, de verdad, calmarnos. Aceptar que perdimos rumbo y escuchar. Las ideas totalizadoras han fracasado. El que diga que tiene la solución miente. Hagamos silencio.
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Ximena Peredo
viernes, agosto 26, 2011
Los dejaron morir allí, dice desolada una de las sobrevivientes del Royale......"Ya no puedo, mi reina; no puedo respirar"
Los dejaron morir allí, dice Patricia Sáenz llorando. Está sentada en la acera, a escasos metros del casino Royale de Monterrey. Ella pudo salvarse; su esposo, Eduardo Martínez Cavazos, quién sabe. Ambos jugaban en las maquinitas cuando escucharon los gritos: Ahora si cabrones, ya se los llevó la chingada a todos. Tiros y estampida: “Empezamos a correr. Íbamos agarrados de la mano, pero se me soltó –dice sin poder contener el llanto–; luego pude comunicarme con él por teléfono y me dijo: ‘Ya no puedo, mi reina; ya no puedo respirar’”.
Un hombre a su lado la interrumpe: Echaron gasolina y luego empezaron a disparar para que prendiera. Otra mujer grita desesperada: Mi mamá, mi mamá está dentro. Se acerca a los policías y les pide una lista de muertos y heridos. Silencio como respuesta.
Han pasado tres horas desde que un comando armado atacó el casino alrededor de las tres y media de la tarde. Los helicópteros sobrevuelan el lugar, el olor a quemado inunda la zona de Fleteros y San Jerónimo. Las columnas de humo aparecen desde lo lejos. Todo quedó acordonado: desde calzada San Pedro hasta Gonzalitos. Hay decenas de patrullas, vehículos del Ejército, camionetas de policía, ambulancias, camiones de bomberos...
Yo les gritaba: sáquenlos. Mi esposo se está asfixiando y me dice que le falta aire, añade Patricia. Su hermana asegura que los policías estaban afuera sin hacer nada, que no actuaron a tiempo, que la tragedia pudo haberse evitado, que no servía la salida de emergencia. Patricia se repone y continúa: “A mí me sacaron por la azotea. Había mucha gente, más de 200 personas. Fue una estampida. Todo mundo corriendo para atrás. No nos dejaron salir por delante. Los pistoleros se repartieron. De repente escuchamos gritos desde el segundo piso ‘acá también hay’, por eso nos subieron al otro edificio. Unos aplastábamos a otros. Nos quedamos sin zapatos. Había gente ensangrentada”.
Nos salvamos de milagro
Víctor, de 30 años, estaba jugando cuando los encapuchados entraron: Estuvo muy feo. Los vi cuando entraron con armas largas, eran muchos, todos encapuchados. No sé si traían uniforme. El susto no me permitió seguir mirando. Se empezaron a escuchar explosiones, luego balazos. Corrimos y nos subimos por la azotea y nos ayudaron a pasar al estacionamiento de Caracol. Y salimos por este lado. Había como 300 personas.
En el casino los bomberos han controlado el incendio. Hicieron un boquete por la pared y aún están sacando cadáveres y heridos. Primero eran 12, luego 20, después dijeron 28 y finalmente confirmaron: 40 muertos. Hay escombros y cadáveres abajo, como 25 o 30. Sacamos a una viva, dice un policía que se acerca para dar información.
El ambiente en el área es de angustia. Hay llantos de mujeres, una se desmaya. Un hombre de 60 años, quien prefiere no dar su nombre, dice sin dejar de fumar:No hay palabras para describir lo que sucedió. Es una canallada. Mucha gente inocente. Y remata: Jamás volveré a un casino.
Entre la confusión un señor intenta recuperar su camioneta estacionada en el edificio del casino. Hay una caja llena de llaves de los vehículos: La policía me ha dicho que no me la puedo llevar porque hubo detonaciones o granadas. Que se la van a llevar. Su hijo de 18 años, visiblemente angustiado, añade: Fue inexplicable. Horrible. Me asusté mucho. La verdad ni me di cuenta de nada. Me agarró mi papá y empezamos a correr. Nos salvamos de milagro.
Negocios ilegales
En años recientes se han registrado varios ataques a casinos, negocios presuntamente relacionados con la delincuencia organizada. Monterrey es conocida como Las Vegas de México con más de 50 casas de apuestas; la mayoría opera sin los debidos permisos estatales ni municipales. La proliferación de estos negocios se da con opacidad y tráfico de influencias en la venta de permisos federales por millones de dólares.
El auge de casinos contrasta con la falta de afiliados ante la Concanaco, que no tiene ningún registro con este giro, precisamente por las lagunas legales en su operación, ya que los permisos los proporciona la autoridad federal, mientras los estados y los municipios sostienen largas batallas para cerrarlos.
Desde el inicio de la administración del alcalde de Monterrey Fernando Larrazabal, se han instalado en la ciudad nueve casinos, todos ilegales, según informó. El aumento de la inseguridad ha provocado más de mil 200 muertos en el estado en lo que va del año y los casinos parecen estar ligados a la delincuencia organizada que anteriormente ha perpetrado varios atentados.
Entre los beneficiados de la última remesa de casinos autorizada por Santiago Creel Miranda como secretario de Gobernación, están Emilio Azcárraga, Olegario Vázquez Raña, José María Guardia, Arturo Rojas Carmona, Jesús Héctor Gutiérrez Cortés, Juan Eduardo Mounetou Pérez, Carlos Enrique Abraham Mafud, Raúl Santiago Fernández, Pablo Cortina de la Fuente, Fausto Zerón Medina y Greg Sánchez.
Generalmente los casinos no figuran con los nombres de los propietarios, sino con una razón social o sociedad anónima, lo que propicia mayor opacidad y facilita el lavado de dinero procedente del narcotráfico. Según el Estudio Binacional de Bienes Ilícitos México-Estados Unidos en nuestro país son introducidos al año para su blanqueo entre 19 mil y 29 mil millones de dólares producto de la venta de drogas.
Los problemas de ludopatía se han disparado en Monterrey sin que hasta el momento las autoridades sanitarias implementen programas efectivos para atender a los adictos al juego.
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viernes, octubre 08, 2010
Une crimen de Lucy a decenas y claman: Ni un civil más
Al grito de: ‘’Ni un civil más’’, decenas de personas se congregaron desde las primeras horas de éste día en Juárez y Morelos, en el centro de Monterrey, donde fue victimada la estudiante Lucila Quintanilla Ocañas, asesinada el miércoles por la noche.Colocando una veladora por la Paz en el sitio donde la joven nicolaíta recibió un balazo mortal, disparado por un desconocido por el cual las autoridades ofrecen una recompensa superior a los 200 mil pesos por informes que ayuden a dar con su captura.
Lo anterior tiene lugar en momentos en que los restos mortales de ‘’Lucy’’ son velados en las capillas Protecto Deco ubicadas en el municipio de San Nicolás, donde se rindió una misa en su honor y más tarde será sepultada.
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lunes, julio 26, 2010
¡50 cuerpos humanos!
Nora Carolina Rodríguez
¿Cómo puede alguien ir a enterrar más de cincuenta cuerpos humanos, incinerarlos, balearlos, torturarlos, sin que nadie se dé cuenta? En el mismo sitio. En menos de quince días. Cuando estaba lloviendo torrencialmente. ¿Cómo le hicieron?
A ver… (el tono es de total incredulidad). Esto no es posible. Estamos siendo testigos de la peor de las pesadillas que muchos escritores han fabulado. La historia nos ha dado ejemplos terribles de masacres, pero todo apunta a que en poco tiempo, se verán opacados con las muestras de crueldad y saña con que se libra esta guerra, la mal llamada guerra contra el narcotráfico.
Y aunque parece que no se sabe quién trae la batuta en esta sinfonía aparentemente sin ton ni son, el panorama es muy claro para los estudiosos del tema. Las fuerzas del orden que fueron creadas para resguardarlo, son cómplices de los que han dado en denominar “malitos”. La corrupción campea en todos y cada uno de los cuerpos de seguridad.
Hay indicadores de que el principal motor del narcotráfico es el lavado de dinero. Los expertos, como Edgardo Buscaglia, dicen que una de las medidas que realmente combatirían al narco, es la investigación de la procedencia de fondos en muchas y variadas empresas. El considera que nuestro país cuenta con la plataforma fiscal necesaria para rastrear el movimiento de dinero. Y ha ilustrado claramente cómo en otros países este mecanismo ha dado resultados.
Pero una de las consecuencias inmediatas es la demostración de la capacidad de corrupción que tiene el narco, y es evidente que muchos funcionarios públicos, civiles, militares, de la armada, de todos los confines del país, serían evidenciados. Nos faltarían cárceles para tanta gente. ¿Leyes? Hasta una agencia de investigación de los Estados Unidos puso en claro cómo es que quienes son denunciados, aprehendidos y encarcelados, gracias a los procedimientos legales o ilegales, a los resquicios de las leyes y la injusticia y corruptelas que padecemos, vuelven a la vida social como si cualquier cosa. Y no digamos la parcialidad de los más encumbrados órganos encomendados a impartir justicia. Ni saben lo que es, a la vista de un buen fajo de billetes. No importa que sean verdes.
No me digan que no están asustados con el hallazgo de las fosas clandestinas en Juárez, N.L., a una orillita de la autopista a Reynosa. Cuando escucho a algunas voces describir el macabro hallazgo, la descripción de los tatuajes de los cuerpos humanos, me invade una especie de tristeza, desesperación, melancolía. Creo que esto no sólo no tiene remedio, sino que de facto, nos estamos impresionando o espantando, algunos se estarán acostumbrando, otros más serán incrédulos, pero como decía aquel viejito: ya no fue bueno. Ya no vamos a quedar buenos (de juicio, de razonamiento) después de todo este sainete: tiros de gracia, decapitados, levantados, secuestrados, torturados, quemados vivos o muertos, entambados en ácidos.
Y eso quienes queden vivos, porque a este paso, veinticinco mil serán pocos. ¿Qué les gusta como pronóstico? Siendo conservadora, pronostico una tercera parte de la población. Entre los que se pelean entre sí, los que son “combatidos”, los llamados daños colaterales, todo es suma de bajas.
A ver quiénes quedan para dar cuenta de la nueva y diferente sociedad que se tendrá que construir. Empecemos a diseñar la utopía. De otra forma no podremos ni siquiera continuar.
¿Cómo puede alguien ir a enterrar más de cincuenta cuerpos humanos, incinerarlos, balearlos, torturarlos, sin que nadie se dé cuenta? En el mismo sitio. En menos de quince días. Cuando estaba lloviendo torrencialmente. ¿Cómo le hicieron?
A ver… (el tono es de total incredulidad). Esto no es posible. Estamos siendo testigos de la peor de las pesadillas que muchos escritores han fabulado. La historia nos ha dado ejemplos terribles de masacres, pero todo apunta a que en poco tiempo, se verán opacados con las muestras de crueldad y saña con que se libra esta guerra, la mal llamada guerra contra el narcotráfico.
Y aunque parece que no se sabe quién trae la batuta en esta sinfonía aparentemente sin ton ni son, el panorama es muy claro para los estudiosos del tema. Las fuerzas del orden que fueron creadas para resguardarlo, son cómplices de los que han dado en denominar “malitos”. La corrupción campea en todos y cada uno de los cuerpos de seguridad.
Hay indicadores de que el principal motor del narcotráfico es el lavado de dinero. Los expertos, como Edgardo Buscaglia, dicen que una de las medidas que realmente combatirían al narco, es la investigación de la procedencia de fondos en muchas y variadas empresas. El considera que nuestro país cuenta con la plataforma fiscal necesaria para rastrear el movimiento de dinero. Y ha ilustrado claramente cómo en otros países este mecanismo ha dado resultados.
Pero una de las consecuencias inmediatas es la demostración de la capacidad de corrupción que tiene el narco, y es evidente que muchos funcionarios públicos, civiles, militares, de la armada, de todos los confines del país, serían evidenciados. Nos faltarían cárceles para tanta gente. ¿Leyes? Hasta una agencia de investigación de los Estados Unidos puso en claro cómo es que quienes son denunciados, aprehendidos y encarcelados, gracias a los procedimientos legales o ilegales, a los resquicios de las leyes y la injusticia y corruptelas que padecemos, vuelven a la vida social como si cualquier cosa. Y no digamos la parcialidad de los más encumbrados órganos encomendados a impartir justicia. Ni saben lo que es, a la vista de un buen fajo de billetes. No importa que sean verdes.
No me digan que no están asustados con el hallazgo de las fosas clandestinas en Juárez, N.L., a una orillita de la autopista a Reynosa. Cuando escucho a algunas voces describir el macabro hallazgo, la descripción de los tatuajes de los cuerpos humanos, me invade una especie de tristeza, desesperación, melancolía. Creo que esto no sólo no tiene remedio, sino que de facto, nos estamos impresionando o espantando, algunos se estarán acostumbrando, otros más serán incrédulos, pero como decía aquel viejito: ya no fue bueno. Ya no vamos a quedar buenos (de juicio, de razonamiento) después de todo este sainete: tiros de gracia, decapitados, levantados, secuestrados, torturados, quemados vivos o muertos, entambados en ácidos.
Y eso quienes queden vivos, porque a este paso, veinticinco mil serán pocos. ¿Qué les gusta como pronóstico? Siendo conservadora, pronostico una tercera parte de la población. Entre los que se pelean entre sí, los que son “combatidos”, los llamados daños colaterales, todo es suma de bajas.
A ver quiénes quedan para dar cuenta de la nueva y diferente sociedad que se tendrá que construir. Empecemos a diseñar la utopía. De otra forma no podremos ni siquiera continuar.
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sábado, julio 17, 2010
El Río Santa Catarina
Existe la creencia popular que para predecir las lluvias en Monterrey, hay que ver como los negros nubarrones se ponen encima del cerro de la Silla pareciendo grandes humaredas. O incluso los antiguos decían un refrán: “cuando el cerro de la Silla sombrilla y el de las Mitras sombrero, seguro aguacero”. Y cuando estaba el aguacero y los truenos muy fuertes, las viejitas rezaban: “Santa Bárbara doncea, que en el cielo fuiste estrea, líbranos de la centea”. Lo cierto es que éste jueves 27 de agosto se cumplirán 100 años de una de las inundaciones que ha sufrido nuestra zona metropolitana y los municipios situados en la cuenca del río San Juan que abarca a los ríos Pesquería, Salinas, Santa Catarina y Ramos. Como preámbulo de la tragedia, el 10 de agosto de 1909, se habían dado una fuertes lluvias que también habían causado destrozos a Monterrey y a sus municipios aledaños. La población apenas se estaba recuperando cuando el día 27 de agosto, se dejaron sentir fuertes ventarrones que venían por el cañón del Huajuco.
Se dice que la inundación de 1909 es la más terrible de todas, pues proporcionalmente hubo más pérdidas humanas y materiales. Hace 100 años, Monterrey contaba con 80 mil habitantes y el estado de Nuevo León sumaba 300 mil personas. De acuerdo a testigos de la época, se decía que las causas de gran inundación de 1909 eran dos: la situación de Monterrey en un valle rodeado de montañas y su posición con respecto a la entrada a la Sierra Madre conocida como la Boca del Potrero de Santa Catarina, conocida actualmente como el cañón de la Huasteca y porque el río Santa Catarina recoge el agua que cae en 32 cañones.
Precisamente el río que más ha expuesto a constantes peligros de inundación, es el río Santa Catarina. Este nace en plena Sierra Madre Oriental, en la llamada Sierra de San José, cerca del Tarillal en Santiago, Nuevo León, a 2,369 metros sobre el nivel del mar. El río luego se interna a Santa Catarina por el cañón de San Cristóbal. De ahí hasta la boca del potrero que ahora llaman de la Huasteca, el río recoge las aguas de 32 cañones que a su vez reciben los torrentes de las lluvias que se dan en Santiago y Santa Catarina, de la Mesa del Norte y de las sierras de Arteaga, Saltillo y Ramos Arizpe, Coahuila.
El río Santa Catarina corre primero de sur a norte y luego de sureste a noroeste, atravesando un cañón largo y angosto entre las estribaciones de la llamada Sierra del Toro o Taray y de algunos poblados de Santa Catarina como San Cristóbal, El Marrubial, Tinajas, El Alto, los García, Buenos Aires, Nogales y los Horcones para luego salir ya engrandecido por el Cañón de Santa Catarina.
Luego se desliza por desfiladeros de la sierra de Anáhuac ya en terrenos de Santa Catarina y luego de San Pedro. En donde estaban los antiguos molinos Jesús María, se nutre con las venidas del agua que conduce el arroyo del Obispo, que caen en la sierra de las Mitras. Se interna a Monterrey por la antigua comunidad de San Jerónimo y sigue atravesando a los municipios de Monterrey, Guadalupe y Juárez; hasta que en Cadereyta se junta como tributario del río San Juan para después desembocar en el río Bravo.
Las aguas que lleva regularmente el río Santa Catarina se deben a los escurrimientos de agua de los pantanos subterráneos, ya sea de los deshielos de la sierra de Arteaga y de Saltillo, de la humedad que captan los distintos ecosistemas y de mantos freáticos que hacen brotar manantiales que alimentan al río y como les decía al principio, porque recoge la lluvia de 32 cañones o accesos de cadenas montañosas que componen a la parte serrana que pertenece a Santa Catarina. Esos cañones reciben los nombres del Pajonal, la Mielera, Santa Juliana, Sandías, Salazar, San Pablo, Escaleras, Cortinas entre otros más.
Ahora, ¿porqué su cauce es seco regularmente en todo el año? Por que los servicios de Agua y Drenaje de Monterrey mantienen poco menos de 30 pozos de agua con una profundidad fluctuante entre los 80 y 114 metros, de los cuales se saca el vital líquido para el consumo humano e incluso industrial de García, Santa Catarina, San Pedro Garza García y parte de Monterrey.
También hay una respuesta que tiene que ver con la leyenda relacionada con la Virgen de la Purísima, cuando dicen que llovió 40 días en 1757 y Antonia Teresa, la zapatera tlaxcalteca, llevó a la imagen de la virgen Chiquita y con ella tocó las aguas embravecidas del río Santa Catarina, desde entonces, dicen que su caudal se oculta en el lugar conocido como Morteros y que resurge en San Jerónimo.
La distancia existente que va de la entrada del cañón de Santa Catarina hasta la calle Juárez de Monterrey, son de 14.5 kilómetros en línea recta. Por tener un cauce sinuoso, el río baja en una pendiente promedio de 10 metros por kilómetro, haciendo que su cauce se vuelva más peligroso, incluso que la de los llamados rápidos de las cataratas del Niágara.
El río Santa Catarina, hizo posible el establecimiento de Monterrey y su zona metropolitana y generó un sistema económico basado en la agricultura, la ganadería y la minería. En la época colonial, la llamada hacienda de Santa Catalina fue una de las más prósperas e importantes del Nuevo Reino de León. En documentos coloniales aparece como “la mejor de todas las haciendas desde Zacatecas a estas partes”. Y todo porque contaba con agua suficiente del Río Santa Catarina. Durante la época colonial irrigaba las labores agrícolas de los municipios que ya les mencioné.
En el siglo XIX, con su fuerza alimentó las antiguas industrias de los molinos Jesús María, la Fama, la Leona, el Blanqueo y la Sombrerería Universal, iniciando así la industrialización de la zona metropolitana. Ya en el siglo XX apoyó las labores de minería y de ganadería, luego los procesos de industrialización e hizo posible que se abastecieran del vital líquido lugares como García, Santa Catarina, San Pedro Garza García, Monterrey, Guadalupe, Juárez y Cadereyta.
Así como el río Santa Catarina ha dado vida y desarrollo a la zona metropolitana, también ha dado destrucción. Se tienen referencias de que Monterrey ha sufrido al menos 15 inundaciones.
La primera inundación que tenemos referencia, gracias a los registros históricos, es la de 1611 y otra en 1612. La primera destruyó la original ciudad de Monterrey que estaba cercana a los ojos de agua de Santa Lucía. Eso hizo que se trazara otra población en donde actualmente está la plaza Zaragoza. El cronista Alonso de León supo por testigos que la mitad de las casas quedó destruida.
En septiembre de 1636 se repitió una inundación, Alonso de León se refiere a ella tan destructiva que: “parece se abrieron las cataratas del cielo y rompieron las fuentes del abismo de las sierras, según las bocas por ellas reventaron… llevándose las arboledas de sus riveras, desgajándose de sus sierras las peñas, causando pavor y miedo, derribó todas las casas de Monterrey y las iglesias, dejándolo hecho un desierto”.
Por crónicas de la época se sabe que los ríos La Silla, Santa Catarina y Pesquería se desbordaron provocando muchas desgracias. Seis años después, en 1642 y 1648, después de unas fuertes lluvias, el río Santa Catarina volvió a salirse de su cauce y se repitieron en 1716, 1752, 1756, 1775, 1782.
Ya en el siglo XIX, en 1810 y en 1881 el río Santa Catarina recuperó incontenible su cauce, causando destrozos de gran consideración. Y las fuertes lluvias que provocaron las inundaciones en 1909. Las más recordadas por sus efectos destructivos, pues se calcula que murieron cerca de 5 mil personas y muchos municipios quedaron prácticamente barridos, como General Bravo, Los Aldamas, los Rayones, Santa Catarina, Monterrey y especialmente el popular barrio de San Luisito, actualmente la colonia Independencia.
Precisamente en ese año, las aguas embravecidas del Río Santa Catarina se llevaron todo lo que encontraron a su paso, se dice que eral tal la desolación, la destrucción y la tristeza imperante, que su testimonios pueden verse en el libro El río fiera, bramaba de Osvaldo Sánchez y Alfonso Zaragoza que publicó el AGENL en 1989 y otro publicado por don Humberto Buentello Chapa. También en el año de 1910 llovió fuertemente en la región.
Las aguas del Santa Catarina también hicieron de las suyas el 28 de agosto de 1938, cuando las lluvias se presentaron todo el día y el nivel del agua subió hasta un metro incluso en los lugares más altos de Monterrey. En el mes de septiembre de 1967 el huracán Beulah trajo también inundaciones sobre la ciudad y en 1978 copiosas lluvias inundaron el cauce del río.
Hace 21 años la del Huracán Gilberto, que convertido en tormenta tropical, dejó sentir su fuerza entre el 15 y 16 de septiembre de 1988 cuando vació su furia en un gigante que estaba dormido.
Aparentemente cada 20 o 30 años, el río Santa Catarina provoca inundaciones en Monterrey y sus municipios aledaños. La memoria y el temor a ellas, hacen que nuestros gobernantes realicen obras para evitar más problemas. Por ejemplo, siendo gobernador Ignacio Morones Prieto se iniciaron la obras de canalización del río en 1953 y con Fernando Canales Clariond se inició la construcción de la llamada cortina rompepicos.
A mi juicio, seguimos expuestos a inundaciones pues toda la zona metropolitana está en cañadas y pasos naturales de arroyos que hemos urbanizado. Es incongruente que mientras en otras partes del mundo se paguen cantidades de dinero por limpiar los ríos, aquí se empeñan en llenarlos de canchas, juegos y otras cosas que no vienen al caso. La cortina cuando mucho, recogerá la lluvia de algunos 20 cañones de la sierra, dejando a otro tanto sin control alguno. Además no entendemos los ciclos que nos anuncian que debemos tener cuidado de las lluvias y de las inundaciones, pues todavía no tenemos la necesaria infraestructura hidráulica que evite tantos destrozos.
Tenemos ciclos que nos recuerdan que entre 20 y 30, el río Santa Catarina reencuentra su vocación de río. Aunque lo veamos seco e inofensivo, es un gigante que además de vida, ha traído muerte y destrucción.
Antonio Guerrero Aguilar
Cronista de la ciudad de Santa Catarina, Nuevo León
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sábado, julio 10, 2010
Sin casa, sin muebles, sin coche...
Sanjuana MartínezLa Jornada
Los regiomontanos han vivido más de 100 horas con lluvia, pero hoy el cielo se ha despejado un poco y Alonso García Villarreal aprovecha los primeros rayos de sol para sacar metro y medio de lodo de la casa de su madre: “¡Aquí estuvo muy feo el pedo! El agua se llevó todo, hasta una cama king size de 13 mil pesos que le compre a mamá el 10 de mayo, las dos teles de plasma chingonas de 42 pulgadas, el refri, la estufa. No quedó más que el trastero, el ropero… casi nada. Era todo su patrimonio. Dice el gobernador que nos van a dar. Yo no les creo, habrá que chingarse otra vez y empezar de cero”.
Alonso lleva botas de plástico blancas hasta la rodilla. El lodo cubre toda su ropa. Usa bigote y está despeinado. A pasar del desolador panorama ríe a carcajadas cuando recuerda su última aventura ante la súbita crecida del río Pesquería, que pasa al lado de la casa donde nació, en la localidad de Santa Rosa, municipio de Apodaca, Nuevo León; uno de los lugares más afectados por el huracán Álex.
En este poblado, que antes fue hacienda, viven ahora más de 3 mil personas. La mayoría perdieron todas sus pertenencias: No llores, amá, le dijo Alonso. “Hay gente más fregada que nosotros. Por lo menos tu casa está bien asentada y la corriente sólo se llevó el patio y el cuarto de lavandería. Yo vivo en el segundo piso, pero a mí no me pasó nada. Nomás corrí y salvé mi Cougar. Me costó 30 mil bolas y no iba a dejar que se lo llevara el río, pos qué chingaos. Me valió madre. Lo saqué apenitas”.
No todos tuvieron el valor de Alonso. Las calles tienen aún amontonados los coches y las camionetas siniestradas. Las aseguradoras tardarán semanas en contabilizar las multimillonarias pérdidas en vehículos.
Alonso sigue sacando el lodo con pala y carretilla. Trabaja de chofer, pero hoy su patrón le dio permiso de faltar. Cuenta que el día de la llegada de Álex eran las seis de la tarde y el río subía paulatinamente: “Como a las ocho la cosa se puso bien cabrona. El agua empezó a meterse a la casa por todas partes…. Aquí está el video, mi carnal lo grabó en el celular, ¿quiere verlo?... Cuando vi que del baño salían borbotones de agua, corrí hecho madre… ¿pero qué cree? Volteé y en eso vi la ola. ¿Sí supo? Aquí hubo una ola, como la del tsunami, pero no vino de la crecida del río, llegó por adentro del pueblo”.
Las casas de los vecinos de Santa Rosa forman parte de la estadística gubernamental que ha contabilizado 20 mil viviendas afectadas. La mitad en pérdida total y 70 mil familias necesitadas de ayuda. En esta localidad la voracidad de las empresas constructoras y la corrupción gubernamental en la entrega de permisos han convertido las afueras del pueblo en una ciudad dormitorio a hora y media del centro de Monterrey, donde abundan colonias hechas sin respetar el caudal del río Pesquería.
Eso fue lo que pasó. Los que construyeron las nuevas colonias desviaron la pasada del río y por eso se desbordó y entró al pueblo, cuenta doña Maribel Mora, de 63 años, oriunda de esta tierra. “La corriente arrancó las bardas de mi casa. Se me echó todo a perder. No me quedó más que el refrigerador. Ya lo limpié, pero ahora dicen los del municipio que se los dé para tirarlo y que luego me traen otro. Yo les dije: ‘Prefiero quedármelo, qué tal si no me dan otro. Éste por lo menos lo puedo arreglar’”.
Los estragos de Álex en Nuevo León son devastadores e ilustrativos a la hora de exhibir las aberraciones urbanísticas cometidas con autorización de los gobiernos municipales. La construcción sin control ni límites de nuevos asentamientos humanos que no respetan la naturaleza del lugar agravó las consecuencias del huracán. Allí donde había un bosque, árboles y matorrales en las laderas de los cerros, de pronto surgieron miles de casitas iguales y cientos de calles.
La velocidad de la bajada del agua se incrementó a falta de contención de árboles y plantas y así surgieron las montañas de piedra y escombro que cubren varias colonias aledañas a los cerros. Sin estudios hidrológicos ni ecológicos, cientos de colonias han nacido en la última década con base en sobornos pagados por empresarios de la construcción a los funcionarios estatales y municipales para conseguir permisos sin restricciones.
El mal no estuvo en la subida del río, insiste doña Maribel. “Llevo aquí toda la vida y nunca ha pasado nada, ni con el Gilberto. Ahora pasó porque no respetaron al río y la corriente es sabia. Buscó su cauce. La ola entró y arrasó, incluso con la escuela primaria… ¿ya fue a ver cómo quedó?”
El panorama en la escuela Ignacio Guajardo es desolador. Una pila de pupitres se amontona en el patio. Las paredes desaparecieron. Los salones y las oficinas se inundaron con varios metros de agua. Se perdió todo: archivos, computadoras, pizarrones... Fue horrible... La ola era gigante. No le puedo decir de cuántos metros, cuenta el maestro Guillermo Lozano. Aquí estaban los vecinos que llegaron para resguardarse de las inundaciones. Los pobres pensaron que el lugar más seguro era la escuela, pero cuando llegó la ola salieron corriendo. Parecía el fin del mundo.
¿Ficción o realismo mágico? Óscar Garza González, de 51 años, asegura que es la puritita verdad. Él también fue testigo de la misteriosa ola tipo tsunami; tanto, que decidió abrir las puertas de su casa y subir a los vecinos al techo del segundo piso: En ese momento no piensas en nada, más que en ayudar a la gente. Menos mal que todos se salvaron. Eran como 30 o 40 personas; sólo hubo uno que murió. ¿Se ahogó?, le pregunto. No. ¡Qué va!... Lo que pasó es que cuando llegó a su casa prendió el foco. Allí quedó el pobre, electrocutado.
En ese momento, una camioneta pasa por la avenida Jonás García convertida en río por el huracán Álex y desde la megafonía invita: En breves minutos llegará el gobernador Rodrigo Medina para platicar con los vecinos y ofrecerles ayuda.
La plaza de Santa Rosa está convertida en improvisado comedor y centro de acopio de víveres y ropa usada. Doña Lupina y su gente aseguran que la ayuda se entrega a todos por igual, sin importar al partido que pertenezcan, pero las calcomanías del PRI abundan en los bulldozers que sacan los escombros de las casas.
La comitiva de las autoridades se aproxima. Cuatro camionetas del año marca Suburban Chevrolet levantan la polvareda. En cuestión de segundos aquello se llena de una veintena de guardaespaldas. El gobernador se baja, sonriente, con camisa blanca y pantalón caqui sin una gota de lodo y con unas botas ligeramente manchadas de polvo. Caminando apenas unos metros, se dirige a una casa ubicada al margen del río Pesquería. Allí todo está preparado para la visita sorpresa. Le ofrecen burritos y Coca Cola. Come con soltura y apenas habla. Los vecinos congregados en el lugar lo observan sin ser invitados al convite esperando un comentario que no llega: “Ya ve –dice doña Lupe–, por eso ni me acerco. Que dizque nos van a ayudar. Mejor me voy. Yo gracias a Dios no soy priísta”.
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jueves, julio 08, 2010
Mirando al norte, maratón en apoyo a los afectados por el huracán Alex., de Radio Educación
RADIO EDUCACIÓN TRANSMITIRÁ PROGRAMACIÓN ESPECIAL EN APOYO A LA POBLACIÓN DE LOS ESTADOS DE NUEVO LEÓN, TAMAULIPAS Y COAHUILA, AFECTADA POR EL HURACAN “ALEX”
LA EMISORA SUMA ESFUERZOS AL CANAL 22 EN LA TRANSMISIÓN DE Mirando al norte, maratón en apoyo a los afectados por el huracán Alex.
A lo largo del próximo sábado 10 de julio, Radio Educación, la emisora de la Secretaría de Educación Pública, que coordina el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, transmitirá
una programación especial en apoyo a la población de los estados del norte del país que se han visto afectados por el huracán “Alex”.
Desde las 6 de la mañana y hasta las 12 de la noche, a través del 1060 de Amplitud Modulada y de su señal en Internet www.radioeducacion.edu.mx la emisora transmitirá música de esos estados, proveniente de su fonoteca -una de las de mayor riqueza del país- así como enlaces en vivo con las emisoras públicas Radio Gente (de Coahuila), Radio Tamaulipas y Radio de Nuevo León.
Comunicadores de estos estados ofrecerán una visión amplia e in situ de los hechos y las necesidades de la población en los lugares afectados.
Parte importante de la programación será la retransmisión de sendos programas que abordan la cultura y la historia de esos estados: a las 15:30 se retransmitirá un capítulo de la legendaria serie “Panorama Folklórico”, que aborda la historia de los mineros de Nueva Rosita, Coahuila.
A las 18:30 hrs, el público podrá disfrutar de “México de mis andanzas” donde se le presentará un recorrido por Monterrey, Nuevo León y a las 22:00 hrs. se ofrecerá un programa de la serie “Son …idos de la Huasteca”, dedicado a Tamaulipas.
Asimismo, se estará proveyendo de información a la audiencia sobre los centros de acopio y las formas en que se puede ayudar a los habitantes de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
Con esta transmisión especial del sábado 10 de julio, Radio Educación se suma a los esfuerzos de Canal 22, que también como medio público, se pone al servicio de la población y abre su señal para recibir el apoyo y la solidaridad de los ciudadanos que decidan ayudar a paliar los estragos que ha dejado el huracán “Alex” en las personas y la infraestructura social y económica del norte de la República Mexicana.
Ambas transmisiones especiales llevan por nombre genérico Mirando al norte, maratón en apoyo a los afectados por el huracán Alex.
Radio Educación transmite en amplitud modulada a través del 1060 y de Internet por www.radioeducacion.edu.mx , así como del canal 2 de la Red Satelital Edusat, señales que pone a disposición de las emisoras educativas y culturales del país que deseen tomarlas para su retransmisión.
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miércoles, julio 07, 2010
Apoya a Aramberri y Zaragoza
Bar La Pirámide y el grupo Los Perdedores te invitan esteMIERCOLES 7 de julio a partir de las 6 PM
a solidarizarte con nuestros hermanos del sur del estado trayendo
víveres, ropa y medicinas que les haremos llegar a través de
Alternativas Pacíficas y Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos.
NOS ACOMPAÑARAN MUSICALMENTE
PEDRO MORALES
MIGUEL TORRES
PABLO MONTELONGO
VALDIVIA ESPARANDRAPO
NO FALTES
GRACIAS!!!
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lunes, agosto 31, 2009
Clausura del Festival Internacional de Cine de Monterrey 2009
Me toco ser jurado de la audiencia en el 5 Festival Internacional de Cine de Monterrey (FIC), y disfrute de 9 dias de buen cine, de discuciones, de conferencias y de fiestas, en las que se convivio con actores, directores, productores de las peliculas en competencia y por supuesto con funcionarios, trabajadores y voluntarios del FIC Monterrey.
Entregan Cabritos de Plata
Pertti Sveholm, actor de “Los tres Reyes Magos” Pelicula ganadora del Festival.
Algo magico se dio con esta película de Finlandia, 'Los tres Reyes Magos', pues conquisto dos de los principales premios del Festival Internacional de Cine de Monterrey: “Mejor largometraje de ficción” y el “Premio de la audiencia” dandose esa sintonia que rara vez se da en esta clase de eventos.
El filme dirigido por Mika Kaurismaki conmovió por igual al jurado de expertos que al jurado de 60 cinéfilos regiomontamos no profesionales que también escudriñaron los 14 trabajos de las categorías mayores del festival, las de largometrajes de ficción y documental.
Ojala esta película, como las demás, algún día llegue a las salas de cine comercial.
Pero no hay ninguna garantía de ello; una aportación del festival a la ciudad es, precisamente, brindar al público la posibilidad de conocer trabajos que de otra manera sería casi imposible.
La ceremonia de clausura el sábado 29 de agosto, fue la culminación de intensas jornadas de cine en Monterrey.
No sólo hubo proyecciones en las salas sede (principalmente, la Cineteca y MM Cinemas, sino también se ofrecieron conferencias y talleres, homenajes, proyecciones en otros espacios más pequeños y, para bajar el estrés, fiestas cada noche.
En total se proyectaron 81 películas de 41 países, como parte de la “Selección Oficial”, del 21 al 29 de agosto. Hubo además filmes fuera de competencia, sobre todo de Australia, el país invitado de esta quinta edición del festival.
Coco Schrijber, directora de “Bloody Mondays and strawberry pies” con sus dos cabritos.
En la clausura, realizada en el Centro de las Artes, también resultó premiada Los lunes malditos y los pasteles de fresa (Bloody Mondays and strawberry pies), de los Países Bajos, que ganó el premio a “Mejor largometraje documental” y “Mejor edición”. La cinta es acerca de la gente aburrida y cuenta con la voz narrativa de John Malkovich.
Otras cintas sobresalientes y que se llevaron Cabritos de Plata en la premiación fueron la italiana Il divo (“Mejor director” y “Mejor guión”, ambos por Paolo Sorrentino), en tanto Hogar (Home) de Francia, Suiza y Bélgica obtuvo los premios “Mejor fotografía” y “Mejor sonido”.
Los premios al cine hecho en Nuevo León fueron para Princesa en la Torre, de Cristóbal Juárez (“Mejor cortometraje”) y El día, de Tao (“Mejor largometraje”).
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