jueves, junio 26, 2008

Enrique Ballesté, un juglar del Siglo XXI



René Zúñiga/ Somosuno Radio


Programa de lujo el de Haciendo Camino, quién lo conduce y produce, Alma Ramírez, tuvo el acierto y la posibilidad de que sus amigos: Pepe Charango del conocido Grupo Tayer y Enrique Ballesté: juglar, cancionero, rolador, director de teatro; escenógrafo y ondero entusiasta,acudieran en calidad de invitados, ambos llegaron a la cita. Como profesionales que son llegaron una hora y media antes, mientras el humo de los cigarros se escapan lentamente por ventanales al sur del local, sugiero que alguien baje a recibirlos. Con una sencillez propia de la gente grande, se aposentaron, mientras Alma revisaba los materiales con Pepe, rolas a incluir, todas de Enrique. Ballesté y yo comentábamos experiencias tenidas en Oaxaca o Chiapas, de lo contrastante de la patria…pero también de las cosas de todos los días, de la época de Fantoche y después de CLETA, donde se tuvo un foro para la libre expresión allá en el defectuoso en el Foro Isabelino y después, en la Casa del Lago, ubicado en el milenario Bosque de Chapultepec, donde muchos participaron en alguna puesta en escena o como simples activistas entregando volantes o programas. De cosas como del ave que termina su vuelo o de la canasta de 150 productos que propuso la presidencia y que ninguno, o pocos de ellos tienen consumo.
Cuarenta años de trabajo, componiendo canciones, viajando, conociendo ciudades y gente. Miradas directas o furtivas. Llevando la palabra y las artes escénicas a la montaña y al valle, al desierto, quedándose en las comunidades para incorporar las experiencias de esa gente que hacen patria todos los días. Así el cuerpo reclama las andadas y los gritos, las voces que se multiplican o las que se van perdiendo con el tiempo. Las ausencias que duelen y que generan sonrisas de tristeza. Formas para describir la condición humana y el disfrute entre el recuerdo y la nostalgia.




Mientras se arma el programa canta estribillos, se ríe francamente, hace bromas, sugiere el orden de aparición de las canciones. Retoma la charla, me informa que está trabajando con Pepe Charango sobre la producción de un disco de su música –será doble- afirma y escuchamos al fondo, desde la cabina las noticias que ya son historia efímera. La voz entusiasta y vigorosa que comenta exaltado alguna nota que, al estar en los altavoces, nos recuerdan aquellos vuelos rasantes escuchándose las walquirias de Wagner sobre poblaciones indefensas en los últimos días de Vietnam y una vez más se construyen imágenes que colorean el mundo o que los ánimos simplemente las construyen en blanco y negro o sepia.

Se comparte la música

Cuenta que escribió desde muy joven, parte de una familia que llegó refugiada de España., catalanes, dice con orgullo, mi padre nunca se nacionalizó y fundó una nueva familia con una mexicana. Dice que sus primeras canciones se las enseñaba a todos, las cantaba, las bailaba; las actuaba. Menos a sus padres… por qué se adormilaban en su sillón y eso a Enrique no le gustaba.
Nunca tuvo un tema particular para hacer sus canciones, fluían ellas de la nada, estaba hablando y de súbito era una canción y, como Prometeo, venía a todas partes y les dejaba sus canciones; dejaba que el fuego fluyera. Vine a este mundo a cantar, dice con vehemencia y nadie puede dudarlo, pues su trabajo lo confirma. Y sin concluir la idea sobre Prometeo, concluyo que el hacer canciones y rolarlas a la gente, es como si el fuego que fue robado por Prometeo y entregado al hombre, perennemente encadenado le arrancan las entrañas, así esas canciones a lo largo de los años lo consumen de placer y amor por la gente que habita este país.
Una de sus canciones engalanó una edición mundial de la revista Playboy –comenta divertido-, se llama La cama blanca y gustoso hace que los estribillos se confundan con las noticias del día que taladran desde la cabina de Somosuno Radio.
Una mirada despistada y alguien comenta que faltan cinco minutos, cuando Betsy Salas, con amabilidad y sonriente, avisa que hay que prepararse para ingresar a cabina, pues el programa Haciendo Camino inicia justo cuando termina el informativo, en punto de las nueve treinta de la noche y nos levantamos con laptops en mano, para transmitir el programa de la trova, canto y poesía de Somosuno Radio.
Ya en cabina, Enrique Ballesté cuenta anécdotas, le dan la bienvenida. Martha Fabela, se integra al programa y con auténtica veneración se conduce a Ballesté y le pregunta: Maestro, cuéntenos Usted ¿ como se inspira ? y Enrique nuevamente retoma una historia que tiene forma y fondo, canciones que son consideradas por Francisco Barrios “ El Mastuerzo “” o por León Chávez Texeiro, como testimonios de un México poco conocido por quienes dictan la política de las reformas estructurales, para que ahora si, podamos administrar la abundancia.




De los temas incluidos, todas fueron parte de la obra Fantoche, antecedente directo del Centro de Libre Experimentación Teatral y Artística CLETA. Entre las canciones que fueron incluidas en el programa, puedo mencionar a “ las casas del petróleo ”, “ un hombre corriendo ”, “ canción de cuna ”; “ la otra América ”. Destacó que en una visita a Monterrey escribió “ en el tiempo de la lluvia ” allá por 1977, concluyendo con el tema “ Serafín González ”.
Una experiencia poderosa y reveladora, Enrique Ballesté, un juglar del siglo veintiuno, un hombre sencillo y festivo que estuvo en un programa de radio virtual, con canciones y proyectos en un morral asido a su alma. Gracias Enrique.

jueves, junio 19, 2008

El Che en sus 80 años - parte 2



Ángel Guerra Cabrera/II y última

Los cobardes disparos que en la humilde escuelita boliviana de La Higuera segaron la vida del protagonista de una de las más grandes gestas épicas americanas hicieron nacer un símbolo, un paradigma moral y un icono que ha dado la vuelta al mundo y crecido, indetenible, en el imaginario de millones. No pasaron más que unos meses y ya eran enarbolados en la rebelión estudiantil y juvenil de honda impronta que surcó el planeta en 1968. En el propio corazón del imperio fueron banderas de memorables luchas por los derechos de los negros, contra la guerra de Vietnam y en solidaridad con los pueblos del tercer mundo. Motivaron a los combatientes vietnamitas, sandinistas, salvadoreños, palestinos, de las colonias portuguesas y a cuantos desde entonces han bregado por la libertad. Se alzan hoy en frontal desafío a la enajenación impuesta por la cultura dominante, sustentados como están en la congruencia en Che entre pensamiento y acción, que contrasta con la indigencia ética e intelectual de las clases poseedoras y quienes les sirven en los cargos públicos o con la pluma. Refuerza su expansión y certeza el acelerado y multifacético resquebrajamiento del sistema capitalista, que deja como única opción el socialismo, no sólo para la supervivencia de la humanidad, sino para que alcance la realización plena inherente a sus más nobles aspiraciones.

Un ilustre latinoamericano proclamó que en estas tierras el socialismo sería “creación heroica, ni calco ni copia”, inspirado en el comunalismo de nuestros habitantes originarios y, como enseña Cuba –cabría añadir–, arraigado también en la posterior hermandad de lucha y la cultura mestiza de sus pueblos.

Che, que como Mariátegui era creativo y original por antonomasia, vive hoy en las múltiples rebeldías de la Tierra y muy especialmente en las que sobre sus huellas brotan palmo a palmo en nuestra América. Con todo y que ésta ha sido una región pródiga en luchas populares, nunca se le vio levantarse como hoy contra la nuevas y viejas formas de dominación imperialista. Allí vibra Che, quien conceptuaba indispensable la ruptura de ese yugo en concierto continental para avanzar hacia la liberación nacional y el socialismo.

Si como imponían las circunstancias cuando marchó a Bolivia la forma principal de lucha en América Latina era la armada, mientras hoy es la política, ello no altera sus objetivos estratégicos, que, por cierto, siguen siendo en esencia los mismos. Che recomendó “utilizar hasta el último minuto la posibilidad de la lucha legal” y, aunque conservaría sus armas engrasadas ante la perenne amenaza del norte, en las nuevas condiciones de nuestra región sería decidido impulsor de la batalla que por aquella vía libran contra el neoliberalismo indígenas, trabajadores, desempleados, campesinos, mujeres, estudiantes y del ascenso de sus líderes al gobierno mediante el sufragio. Apoyaría con todas sus fuerzas la revolución bolivariana y a Hugo Chávez, haría suya la revolución democrática y cultural de Evo Morales, la ciudadana de Rafael Correa, simpatizaría con el cura Lugo y sería solidario con las actitudes de los gobernantes latinoamericanos que con diversa intensidad y compromiso se alejan de los dictados de Washington y procuran la unidad e integración de América Latina. Continuaría abogando por la unidad de los revolucionarios y las fuerzas populares –que consideraba clave para la victoria– por sobre las naturales diferencias secundarias.


Hijo de la revolución cubana, fue en su seno, en fraterna relación con el pueblo y Fidel, donde despuntó como gran jefe revolucionario y culminó la escultura en sí mismo “con delectación de artista” de las cualidades excepcionales de ser humano que lo acompañaron hasta el último suspiro de sus “pulmones cansados”. ¡Qué hombre tan grande y tan completo! Desde su sitial en la historia siempre nos recordará que “al imperialismo no se le puede conceder ni un tantito así”.

sábado, junio 14, 2008

El Che en sus 80 años Parte 1

Ángel Guerra Cabrera/I

Al cumplirse el 14 de junio el 80 aniversario de Che Guevara asombra la actualidad que cobran su pensamiento y práctica revolucionarios ante la ola creciente de estampidos que truenan los ejes de la civilización capitalista.

Quien devendría uno de los grandes símbolos universales de la rebeldía y la revolución vio la luz por primera vez en vísperas de la Gran Depresión de 1929, que daría el tiro de gracia al capitalismo en su versión liberal. Entonces pareció a sus ideólogos y estadistas que aquel sistema anárquico y derrochador por naturaleza no tenía salvación posible, y, de hecho, cuando pudo atisbar una salida a la crisis, en Alemania, fue gracias a una fusión sin precedente del Estado, el capital financiero internacional, las grandes corporaciones y el aparato ideológico y cultural; alimentado como nunca por la industria bélica y el afán de conquista, la represión de los trabajadores y la conculcación de sus derechos, la inflamación sin límite del racismo y la xenofobia, que empujaron a la humanidad a la mayor matanza conocida en su historia. El nazismo resultó lo opuesto a las ideas de progreso ininterrumpido y libre empresa proclamadas por la burguesía dieciochesca y la prefiguración de los rasgos esenciales del capitalismo realmente existente en nuestros días.


El curso de la historia pudo ser otro si en lugar de ese desenlace hubiera triunfado la revolución socialista en Europa occidental, pero graves errores del movimiento revolucionario lo impidieron al advenir el estalinismo. Ergo, la parálisis del pensamiento crítico en el país de los soviets –que había ahogado el debate y congelado la teoría, elevándola a dogma de fe–, la alternancia del sectarismo y el oportunismo en la conducta de la Internacional Comunista, la cancelación en aras de lo coyuntural del carácter internacional de la revolución y su correlato en la solidaridad entre los explotados del mundo, la asunción de la irracionalidad productivista, las contemplaciones con el fascismo, la sobrestimación supersticiosa de las reales o supuestas leyes objetivas y la subestimación de la subjetividad humana como palanca decisiva de las trasformaciones sociales.


Che, que definió a la revolución cubana como rebelión contra las oligarquías y los dogmas revolucionarios, concedió singular trascendencia al estudio de la teoría revolucionaria en sus fuentes originales y su enriquecimiento permanente contrastándola con el análisis crítico de la propia experiencia y de la realidad objeto de transformación, la generación de una nueva conciencia socialista y comunista a partir de la práctica revolucionaria, la voluntad indomable de lucha con el mayor apego a los principios y el ejercicio sin cortapisa del internacionalismo como requisitos indispensables tanto del derrocamiento del capitalismo y el ascenso del pueblo al poder político cuanto de la construcción de la nueva sociedad.



Junto a Fidel pavimentó en su práctica como uno de los líderes de la revolución cubana y en el estudio de las experiencias previas el camino hacia la elaboración de una verdadera teoría de la construcción socialista, casi inexistente cuando Cuba abrazó esa aspiración. La autotrasformación del ser humano en “hombre nuevo” como objetivo central del socialismo es probablemente la más valiosa de las contribuciones de estos dos gigantes. Ajeno al eurocentrismo y dedicado estudioso de la realidad, la historia y el pensamiento latinoamericano y tercermundista, comprendió la enorme responsabilidad que recaía en los revolucionarios de nuestra América en la lucha antimperialista, pues como ninguna otra parte del mundo era lacerada por la hegemonía de Estados Unidos –cabecilla y gendarme del sistema mundial de explotación y saqueo– y, no obstante su diversidad, contaba con elementos únicos de historia y cultura común que facilitaban su unidad.


Che es savia nutricia de los cambios actuales en América Latina y los que se gestan en otras latitudes.

viernes, junio 13, 2008

Fidel Herrera: Fidelidad por la Represion

Carlos Beas Torres

En Veracruz, día a día la violencia se recrudece, y cuando nos referimos a la espiral violenta que sacude a ese estado no sólo hablamos ya de las frecuentes ejecuciones, secuestros y enfrentamientos a tiros en centros comerciales y zonas densamente pobladas. De manera cada vez más abierta y preocupante, el gobierno de ese estado utiliza de forma ruin y extrema la violencia para frenar los crecientes reclamos principalmente de campesinos, ambientalistas e indígenas.
Fidel Herrera, cuya administración se ha caracterizado por la frivolidad y un desmedido culto a la personalidad, ha dispuesto de sumas millonarias para crear y difundir en los medios una imagen propia y de su gobierno. Pintando de rojo el estado y bautizando con su nombre desde carnavales locales hasta fracasados equipos de futbol, ha propalado un mensaje en el cual es el diálogo la base de la gobernabilidad democrática que presuntamente sostiene su gobierno. Con ello ha querido construir un perfil de político abierto y respetuoso de la ley y el diálogo. Sin embargo, graves hechos de violencia gubernamental y de criminalización de las luchas ciudadanas lo contradicen y nos hacen pensar que algo muy grave ocurre en ese estado.
Apenas el pasado 19 de mayo, una pacífica protesta de cientos de indígenas nahuas y totonacas, así como campesinos provenientes de municipios del norte del estado, fue violentamente dispersada en medio de gases, ataques de perros y de golpe de macanas, siendo robados de sus escasas pertenencias y alimentos y retenidos en un auditorio cercano a Rinconada más de mil manifestantes, quienes durante horas fueron ultrajados e insultados por cientos de policías estatales y federales.
El saldo de este ilegal y brutal operativo fue el de varias decenas de personas, hombres y mujeres golpeados o intoxicados y la muerte de una campesina, cuando de madrugada y al retirarse del lugar donde había sido recluida fue embestida junto con otras cinco personas que resultaron gravemente lesionadas. Pero este hecho no es aislado.
Hace ya casi un año, el 14 de junio pasado, indígenas nahuas integrantes de la organización Dorados de Villa fueron desalojados violentamente por la policía estatal de un predio ubicado en Ixhuatlán de Madero, tierras que históricamente les pertenecen y que habían recuperado.
Medio centenar de ellos fueron detenidos y tratados con extrema crueldad, ya que estuvieron ilegalmente incomunicados; uno de ellos, herido de bala, no recibió atención médica en varios días.
Preocupante también es el trato que han recibido los vecinos del Valle de Perote, quienes se han atrevido a denunciar los terribles impactos que provocan en su vida las granjas Carroll, empresa canadiense dedicada a la engorda de cerdos. Verónica Hernández, maestra muy respetada de esos rumbos, inició la lucha de los vecinos de la región y fue perseguida y encarcelada, como ahora lo son varios vecinos más cuyo único delito es protestar por los evidentes daños que causa esta empresa a su entorno. En este caso es claro cómo jueces y Ministerio Público se han prestado a criminalizar actos que son definidos con claridad como garantías constitucionales de la ciudadanía.
El mismo trato represivo lo han sufrido los campesinos de la región centro de Veracruz que han protestado por los graves daños ambientales que viene provocando la empresa Alcoholera Zapopan; a mediados de 2007 cientos de pobladores de Yanga, Carrillo Puerto y Cotaxtla fueron brutalmente agredidos por la policía estatal cuando reclamaban al gobierno estatal que cumpliera con los compromisos hechos para frenar la contaminación que afecta sus cultivos, ríos y potreros.
En Veracruz, el gobierno del estado, maneja un doble discurso, ya que por un lado se dice dispuesto a construir pactos sociales y por otro utiliza toda la fuerza de su aparato represivo para aplastar la movilización de amplios sectores de la población, que no se conforman con discursos demagógicos o promesas incumplidas.
En Veracruz, la violencia gubernamental late con fuerza mientras el espíritu de doña Ernestina nos observa en silencio esperando justicia

miércoles, mayo 28, 2008

Defendamos la Huasteca !


Gran fiesta contra Valle de Reyes:


Domingo 1 de junio
5:00 pm



Explanada del Museo de Historia Mexicana
(al oriente de la macroplaza)
¡No faltes!

La Huasteca somos todos


http://www.somosunoradio.org

todossomoslahuasteca@gmail.com


(favor de reenviar a todos tus contactos esta invitación, es el momento de actuar en favor de la Huasteca antes de que sea demasiado tarde. Acude acompañado de familiares y amigos, preferentemente con globos y colores blancos y verdes. Trae tus mantas, carteles, pancartas, instrumento musical, etc. Ahora es el momento)


¡ACTÚA!


Ciudadanos en Apoyo a los Derechos HumanosPadre Mier 617 Pte. Centro, Monterrey, N.L.,México C.P. 64000Tel/Fax 52+ (81)83436618 y 52+ (81)83435058www.cadhac.org mail: comunicacion@cadhac.org

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viernes, mayo 23, 2008

Andres Manuel en Monterrey


º En Nuevo León hasta las piedras son de derecha

º Romper el cerco informativo, exhorto del Presidente Legítimo

º La presencia de brigadistas en todo el país es una realidad

º Eduardo Arguijo, presunto Presidente Estatal del PRD,
abucheado en señal de total repudio


René Zúñiga/ A Romper el Cerco Informativo !

El tradicional Cine Río ubicado allá por la Av. Constitución en Monterrey, el escenario donde fue recibido Andrés Manuel López Obrador por un local que fue insuficiente para los brigadistas en Defensa del Petróleo que abarrotaron el inmueble.

Las arengas: Es un honor estar con Obrador, fueron la constante en el evento que recibió a entusiastas ciudadanos desde las ocho de la mañana y claro, ocuparon áreas totalmente despejadas para esperar al atractivo principal Andrés Manuel López Obrador que llegó puntual a la cita. Previamente habló Porefirio Muñoz Ledo, conocido de propios y extraños, quien de manera enfática manifestó que la lucha por la Defensa del Petróleo ha sido un singular debate, ya que Calderón y sus huestes han resultado vapuleados al no tener argumentos de peso para justificar de manera clara su pretensión de privatizar el petróleo, 18 a 0, ese es el marcadopr a la fecha, concluyó un Porfirio eufórico, en su papel de excelente orador, con tablas, experiencia y argumentos, coordinador nacional del Frente Amplio Progresista. Bernardo Bátiz Vázquez, Secretario de Justicia y Seguridad del Gobierno Legítimo , le siguió en la palabra, quién además es el responsable del trabajo del Gobierno Legítimo en los estados de Tamaulipas y Nuevo León; contando la anécdota cuando fue nombrado coordinador de los trabajos en los estados mencionados, de que en Nuevo León hasta las piedras eran de derecha, hizo un recuento de su caminar por el estado donde ha tenido experiencias bellísimas y que la respuesta del ciudadano común ha sido maravillosa, no es cierto que en Nuevo León hasta las piedras son de derecha, concluyó este hombre, que se ha ganado el respeto y el aprecio por su congruencia política.



El equipo de Somosuno Radio, Thalía en la coordinación y en los controles el maestro Emiliano, frente a ellos Alberto Pérez en relaciones y coordinación general de eventos especiales.


Le siguió Alberto Anaya, muy vitoreado por cierto, quién exaltado dijo que Andrés Manuel es el dirigente que mantiene vivo el movimiento por la Defensa del Petróleo y que se la va a jugar junto con los partidos que conforman el Frente Amplio Progresista y con su dirigente: Andrés Manuel López Obrador.

Finalmente tomo la tribuna el orador esperado, el Presidente Legítimo de México, que observó y escuchó a una ciudadanía que le expresa su confianza a donde se para, ya sean plazas públicas, ya sean locales cerrados o en cualquier lugar a donde llega para informar de los trabajos para defender el patrimonio de la nación: PEMEX. Agradeció vehementemente la participación de todas y todos que hacen un trabajo difícil, casa por casa, bajo el sol; sin paga alguna, para convencer e informar de la noble causa de miles de mexicanos. Ya que las televisoras o los periódicos, salvo honrosas excepciones, nada informan, manteniéndo un cerco informativo y tratando de engañar al pueblo de México, que no es tonto, con el cuento del tesoro en mares profundos.

Fuera del Cine Río se quedaron numerosos ciudadanos, que ha pesar de que no los dejaron ingresar al local, permanecieron en la entrada y muchos de ellos, bajo el sol, para saludar y vitorear al dirigente del movimiento social más importante de los últimos 20 años, cuando finalmente abandonó el recinto por la puerta principal, en medio de arengas y de aplausos.

Es importante mencionar que lo bien que salió el evento el día de ayer jueves en el tradicional Hotel Monterrey, en un evento organizado por el FAP, con Alberto Anaya como anfitrión, el día de hoy se observó mala organización, el Partido del Trabajo quiso, pero no pudo, con el peso de organizar un evento donde cualquier local es insuficiente. Se olvidan que Andrés Manuel López Obrador es un fenómeno de masas. A donde va, se llena, a pesar de deficiencias en la difusión del evento, que se entiende, ya que era un evento dirigido a las y los brigadistas que andan en barrios y colonias informando las buenas nuevas. El petróleo no será entregado, el pueblo organizado en un amplio movimiento popular, lo evitará. Al tiempo.



Ciudadanía que quedó fuera del Cine Río, al negárseles el acceso, argumentando seguridad, cuando en los estrenos de relumbrón de películas gringas, no les importa la seguridad de nada.

Es digno de mencionar el estruendoso abucheo que recibió Eduardo Arguijo, conocido por haber sido alcalde del municipio de García, pero también por haber llamado a votar por el PAN, siendo aún una persona con influencia entre el perredismo de García ( hay un video que conocen todos en el PRD, ahora, de la mano del Profesor Rubén Mario Garza, de la misma estirpe, son los candidatos ganadores en el proceso reciente, de un partido que en Nuevo León es declarativo, inexistente y que está condenado a negociar en lo oscurito con quién deje más. Así, la franquicia del partido del sol azteca dará frutos a estos sacrificados militantes de tan oscura fama entre el perredismo neolonés.

domingo, mayo 18, 2008

¡ALELUYA, ALELUYA!, SEÑOR DESGOBERNADOR

Hugo Gutiérrez Vega

¡Esos machos de Jalisco, que bonitos! Sí, que bonita forma tienen de hacer política y de convertir a sus adversarios en enemigos a los que se trata a puras mentadas de madre. Este desgobernador de dar vergüenza y su tutor, el cardenal Sandoval, han colocado a Jalisco en un estado de crispación que tuvo su catarsis en la marcha de varios miles de ciudadanos que gritaban una consigna muy ingeniosa: “¡Aleluya, aleluya, chingas a la tuya!” Para fortuna de la racionalidad, y como un acto civilizatorio, los manifestantes repudiaron a la vez a Etilio, al Cavernal y a Telemisa, englobando así en su protesta a tres de las instancias del aparato de coherencia interna del zarandeado Jalisco: el gobierno estatal, el trentino cardenal homofóbico y los medios que están a su servicio, y que, como el perrito clásico de la rca Víctor, responden presurosos a la voz de su amo. Fue incluido en la protesta el señor rector de la universidad, personaje singular al que se le ocurrió invitar a su insípido informe al señor Cavernal y al gober precioso de todas las pueblas –debería haber invitado a los espíritus de Lola la Chata y de Sobera de la Flor para completar el cuadro delictivo.

Así anda Jalisco, entre mentadas de madre, homofobia galopante y exacciones al erario público para construir el Valle de los Caídos en la “Santa Cruzada” (caudillo de España por la gracia de Dios dixit). Los excesos etílicos del señor gobernador y la torpeza prepotente del cardenal han sumido al estado en una siniestra feria de integrismos, mentadas de madre, valemadrismos, tontería y prepotencia. Sólo la marcha de dos mil jalisciences, en su mayoría jóvenes, rescató al estado de la ignorancia sin fisuras.

El pan ha dado a Jalisco tres gobernadores francamente esperpénticos: el analfabeto funcional conocido con el cariñoso mote de Bebeto, el troglodita Ramírez Acuña, y el actual mentador de madres y gritón desaforado de palenque de rancho. Me pregunto cuál sería la reacción de don Efraín González Luna frente a tales excesos antidemocráticos y rebosantes de vulgaridad de piquera de los rumbos de San Juan de Dios (barrio conocido por los tapatíos como Taiwan de Dios). Eso y más nos merecemos los jalisquillos por dejados y apáticos. Volver a votar por el pan después de Bebeto y de Acuña demuestra una crisis de la inteligencia y de la sensibilidad política en los electores de un estado que, en épocas pasadas, poseía una mediana dosis de sensatez y de buen criterio.

Ya pasan de 400 los millones de pesos del erario público entregados a la Iglesia que está más cerca del corazoncito del mentador valemadrista. Esto no sólo viola la Constitución, sino que ofende al espíritu de justicia y hace mofa de las otras Iglesias legalmente registradas.

Todo esto significa que Jalisco sigue trepado en su cuaco cristero, asolando ranchos, colgando a los “enemigos de la causa”, e imponiendo con prepotencia su visión del mundo a una sociedad en la que, sin duda, hay otras cosmovisiones y otra manera de vivir los credos religiosos.

Como jalisquillo y crítico de las acciones políticas del gobernador y sus esbirros (supongo que se reúnen “en torno de una mesa de cantina” para homenajear a sus madres y mentárselas a los que no piensan como ellos), me siento ofendido y agraviado por un exabrupto que refleja lo que en el pozo del alma integrista trae escondido el desgobernador. Nunca pensé que en mi tierra pudiera ofenderse tan impunemente al buen gusto, a la justicia, a la libertad de pensamiento y de expresión y, sobre todo, a la inteligencia.

miércoles, abril 23, 2008

Espejos

Eduardo Galeano

Después de cuatro años de haber publicado Bocas del tiempo, Eduardo Galeano regresa en grande al mundo editorial con Espejos: una historia casi universal, cuyo lanzamiento por el sello Siglo XXI ocurre hoy martes 15 de abril, de manera simultánea en Argentina, España y México, tres de los puntos más importantes, editorialmente hablando, del mundo de habla hispana. La historia de la humanidad desde sus primeros años hasta nuestros días, contada a partir de hechos poco conocidos, en voz de quienes no usan coronas ni figuran en los foros de Davos esplenden en las páginas de este libro, del cual hemos presentado a nuestros lectores en las semanas anteriores un par de fragmentos, seleccionados por el propio autor, colaborador de La Jornada. Con autorización de la editorial, ahora publicamos el capítulo con el cual da inicio este inventario general del mundo, contado por un escritor capaz de enlazar lo cotidiano, lo poderoso y la denuncia con lo más sencillo, el humor y la más exquisita ironía

Eduardo Galeano en imagen tomada
de la solapa de su libro Espejos
Foto: Robert Yabeck

Los espejos están llenos de gente.
Los invisibles nos ven.
Los olvidados nos recuerdan.
Cuando nos vemos, los vemos.
Cuando nos vamos, ¿se van?

De deseo somos

La vida, sin nombre, sin memoria, estaba sola. Tenía manos, pero no tenía a quién tocar. Tenía boca, pero no tenía con quién hablar. La vida era una, y siendo una era ninguna.
Entonces el deseo disparó su arco. Y la flecha del deseo partió la vida al medio, y la vida fue dos.
Los dos se encontraron y se rieron. Les daba risa verse, y tocarse también.
Caminos de alta fiesta

¿Adán y Eva eran negros?

En África empezó el viaje humano en el mundo. Desde allí emprendieron nuestros abuelos la conquista del planeta. Los diversos caminos fundaron los diversos destinos, y el sol se ocupó del reparto de los colores.
Ahora las mujeres y los hombres, arcoiris de la tierra, tenemos más colores que el arcoiris del cielo; pero somos todos africanos emigrados. Hasta los blancos blanquísimos vienen del África.
Quizá nos negamos a recordar nuestro origen común porque el racismo produce amnesia, o porque nos resulta imposible creer que en aquellos tiempos remotos el mundo entero era nuestro reino, inmenso mapa sin fronteras, y nuestras piernas eran el único pasaporte exigido.
El mete líos

Estaban separados el cielo y la tierra, el bien y el mal, el nacimiento y la muerte. El día y la noche no se confundían y la mujer era mujer y el hombre, hombre.
Pero Exû, el bandido errante, se divertía, y se divierte todavía, armando prohibidos revoltijos.
Sus diabluras borran las fronteras y juntan lo que los dioses habían separado. Por su obra y gracia, el sol se vuelve negro y la noche arde, y de los poros de los hombres brotan mujeres y las mujeres transpiran hombres. Quien muere nace, quien nace muere, y en todo lo creado o por crear se mezclan el revés y el derecho, hasta que ya no se sabe quién es el mandante ni quién el mandado, ni dónde está el arriba, ni dónde el abajo.
Más tarde que temprano, el orden divino restablece sus jerar-quías y sus geografías, y pone cada cosa en su lugar y a cada cual en lo suyo; pero más temprano que tarde reaparece la locura.
Entonces los dioses lamentan que el mundo sea tan ingobernable.

Cavernas

Las estalactitas cuelgan del techo. Las estalagmitas crecen desde el suelo.
Todas son frágiles cristales, nacidos de la transpiración de la roca, en lo hondo de las cavernas que el agua y el tiempo han excavado en las montañas.
Las estalactitas y las estalagmitas llevan miles de años buscándose en la oscuridad, gota tras gota, unas bajando, otras subiendo.
Algunas demorarán un millón de años en tocarse.
Apuro, no tienen.

Fundación del Fuego

En la escuela me enseñaron que en el tiempo de las cavernas descubrimos el fuego frotando piedras o ramas.
Desde entonces, lo vengo intentando. Nunca conseguí arrancar ni una humilde chispita.
Mi fracaso personal no me ha impedido agradecer los favores que el fuego nos hizo. Nos defendió del frío y de las bestias enemigas, nos cocinó la comida, nos alumbró la noche y nos invitó a sentarnos, juntos, a su lado.

Fundación de la belleza

Están allí, pintadas en las paredes y en los techos de las cavernas.
Estas figuras, bisontes, alces, osos, caballos, águilas, mujeres, hombres, no tienen edad. Han nacido hace miles y miles de años, pero nacen de nuevo cada vez que alguien las mira.
¿Cómo pudieron ellos, nuestros remotos abuelos, pintar de tan delicada manera? ¿Cómo pudieron ellos, esos brutos que a mano limpia peleaban contra las bestias, crear figuras tan llenas de gracia? ¿Cómo pudieron ellos dibujar esas líneas volanderas que escapan de la roca y se van al aire? ¿Cómo pudieron ellos...?
¿O eran ellas?

Verdores del Sáhara

En Tassili y otras comarcas del Sáhara, las pinturas rupestres nos ofrecen, desde hace unos seis mil años, estilizadas imágenes de vacas, toros, antílopes, jirafas, rinocerontes, elefantes...
¿Esos animales eran pura imaginación? ¿O bebían arena los habitantes del desierto? ¿Y qué comían? ¿Piedras?
El arte nos cuenta que el desierto no era desierto. Sus lagos parecían mares y sus valles daban de pastar a los animales que tiempo después tuvieron que emigrar al sur, en busca del verdor perdido.

¿Cómo pudimos?

Ser boca o ser bocado, cazador o cazado. Ésa era la cuestión.
Merecíamos desprecio, o a lo sumo lástima. En la intemperie enemiga, nadie nos respetaba y nadie nos temía. La noche y la selva nos daban terror. Éramos los bichos más vulnerables de la zoología terrestre, cachorros inútiles, adultos pocacosa, sin garras, ni grandes colmillos, ni patas veloces. Ni olfato largo.
Nuestra historia primera se nos pierde en la neblina. Según parece, estábamos dedicados no más que a partir piedras y a repartir garrotazos.
Pero uno bien puede preguntarse: ¿No habremos sido capaces de sobrevivir, cuando sobrevivir era imposible, porque supimos defendernos juntos y compartir la comida? Esta humanidad de ahora, esta civilización del sálvese quien pueda y cada cual a lo suyo, ¿habría durado algo más que un ratito en el mundo?

Edades

Nos ocurre antes de nacer. En nuestros cuerpos, que empiezan a cobrar forma, aparece algo parecido a las branquias y también una especie de rabo. Poco duran esos apéndices, que asoman y caen.
Esas efímeras apariciones, ¿nos cuentan que alguna vez fuimos peces y alguna vez fuimos monos? ¿Peces lanzados a la conquista de la tierra seca? ¿Monos que abandonaron la selva o fueron por ella abandonados?
Y el miedo que sentimos en la infancia, miedo de todo, miedo de nada, ¿nos cuenta que alguna vez tuvimos miedo de ser comidos? El terror a la oscuridad y la angustia de la soledad, ¿nos recuerdan aquel antiguo desamparo?
Ya mayorcitos, los miedosos metemos miedo. El cazado se ha hecho cazador, el bocado es boca. Los monstruos que ayer nos acosaban son, hoy, nuestros prisioneros. Habitan nuestros zoológicos y decoran nuestras banderas y nuestros himnos.

martes, abril 15, 2008

Los veneros de petróleo que nos dio el Diablo

Fernando del Paso



Con esta contribución me incluyo y me retiro al mismo tiempo del llamado debate sobre el petróleo. En un programa difundido la semana pasada en el Canal 11, el senador por el PRD Graco Ramírez afirmó –cito de memoria– que la gran mayoría de los mexicanos tiene una opinión definida sobre el futuro del petróleo en México. Es probable que, sin embargo, yo no pertenezca a esa gran mayoría: me retiro porque no tengo la capacidad, o en otras palabras, la preparación, los estudios necesarios para opinar sobre las implicaciones tecnológicas y económicas de una reforma energética. Coincido con lo que dijo Manuel Bartlett Díaz en la revista Forma del mes de enero-febrero de este 2008: “Nadie sabe qué es la reforma energética y todos saben qué es la reforma energética”.

Sí pertenezco, en cambio, a esa mayoría total –quiero pensar que lo es– de mexicanos que estamos dispuestos a defender a ultranza nuestro petróleo. ¿Quién no lo está? Pero pertenecer a esta mayoría, y formar parte de un grupo selecto en el que se mezclan simples novelistas –como un servidor– con expertos en politología, historia y economía, es otra cosa. En este caso, pienso que el escritor queda en desventaja. O al menos yo, por mi ignorancia.

Ampararse con la bandera de la ignorancia no es, desde luego, un motivo de orgullo y mucho menos un pretexto digno para retirarse de la arena. En las últimas semanas he leído con asiduidad y con cuidado una buena parte del material que se ha publicado sobre la reforma energética –o mejor dicho la petrolera–, y he tomado notas de los debates difundidos, sobre este tema, en el Canal 11. Lo menos que podía hacer, creo, era tratar de saber por qué no sé y, así, saber un poco más.

La mancuerna del Diablo

Defender nuestro petróleo de los intereses extranjeros implica, entre otras cosas –y cuando menos–, saber por qué lo hacemos. Algo en este sentido puede enseñarnos la historia y en particular la de América Latina, que no ha sido otra cosa, desde hace dos siglos, que la patética relación de los dorados auges y las caídas estrepitosas de sus productos, o en otras palabras la alternancia del milagro económico y la quiebra súbita y casi absoluta.

Desde 1810, cuando los países latinoamericanos bajo el dominio español comenzaron a independizarse, Inglaterra se propuso evitar que estas ex colonias cayeran en manos francesas o estadunidenses. En las siguientes décadas, los ingleses ya se habían encargado de construir en nuestros países varios ferrocarriles destinados no a beneficiar el transporte interno de materias primas y mercancías, sino a facilitar la salida de éstas al mar, con destino al Reino Unido. En 1850, estaban ya terminados el ferrocarril de Maná, en Brasil; el de Copiapó, en Chile, y el de Veracruz-El Molino, de México. Siguieron, pocos años después, en Colombia el de Aspinwall-Panamá y, en 1857, en Argentina, el de Buenos Aires-Suroeste.

Pocos años más tarde unas cuantas empresas inglesas se habían ya apoderado del cobre chileno y creado un imperio azucarero en el archipiélago de Sotavento, las Guayanas, Jamaica, Haití, Guadalupe, Puerto Rico, las costas peruanas y desde luego, Cuba, cuyo dominio no tardaría en pasar de las manos británicas a las estadunidenses; esta isla del Caribe no sólo le sería útil a Estados Unidos para hacer de ella un gran burdel en beneficio de la mafia, sino también para controlar la producción y el aprovechamiento de algo más que el azúcar y el tabaco: el níquel, el cobre, el hierro, el manganeso y el tungsteno.

Entre las fuentes y documentos a los que podemos acudir para ratificar las inmensas depredaciones que ha sufrido nuestro continente, destaca desde luego el libro del uruguayo Eduardo Galeano Las venas abiertas de América Latina, uno de los recuentos más lúcidos y completos y, diría yo, más dolorosos, de la expoliación que han sufrido nuestros pobres países al “asociarse” con empresas extranjeras representantes del capitalismo más puro y salvaje. Esto no hubiera sido posible, desde luego, sin la corrupción y la connivencia criminal de gobernantes latinoamericanos siempre dispuestos a asociarse con los intereses extranjeros para completar la mancuerna. Los casos han sido numerosos. Entre ellos, por ejemplo, el del presidente Castelo Branco de Brasil, quien le entregó a la US Steel el derecho de adquirir 49 por ciento de las acciones de los yacimientos de hierro de la sierra de Los Carajas. Esta empresa, nos cuenta Galeano, se encargó también de sacar, y transportar en sus propios buques, “todo el hierro que se extraía en cantidades gigantescas del Cerro de Bolívar el Venezuela”, como nos cuenta Galeano. Otro ejemplo es el del sanguinario dictador guatemalteco, Jorge Ubico, quien le otorgó a las empresas cafetaleras y bananeras extranjeras lo que Galeano llama “el derecho a matar”, al exentar a los finqueros de responsabilidad criminal respecto a la muerte de sus trabajadores.

Estos finqueros eran, por supuesto, representantes de la United Fruit, el gigante estadunidense que les hizo merecer, a los países centroamericanos por él explotados, el nombre de Repúblicas Bananeras. “Mamá Yunai”, como se llamaba a esta empresa –y tal fue el título de la novela del costarricense Carlos Luis Fallas– ejerció durante muchos decenios una explotación inmisericorde de sus trabajadores, corrompió gobiernos, organizó matanzas y puso y depuso a dictadores. Fue también la responsable, la United Fruit –y esto no lo dice un libro escrito por un comunista: lo dice la Enciclopedia Británica–, del asesinato del líder colombiano Jorge Eliécer Gaitán durante el Bogotazo de 1948.

Hubo, sí, mandatarios que lucharon contra estos intereses. Su destino fue trágico.

A fines del sigo XIX, el presidente Balmaceda, de Chile, anunció su intención de nacionalizar los distritos salitreros del país. Los barcos británicos bloquearon las costas de Chile y Balmaceda, derrotado y derrocado, se suicidó. Ya entrado el siglo XX, en 1930, cuando el Congreso Argentino estaba a punto de votar la ley que disponía la nacionalización del petróleo, el presidente Hipólito Irigoyen fue derribado por el general José Félix Uriburu.



Los veneros del Diablo

La frase que aparece en el poema La Suave Patria, del gran poeta zacatecano Ramón López Velarde, resultó profética: el petróleo es un regalo que nos dio el Diablo.

Casi no hubo materia prima importante producida en la América Latina: el salitre, el nitrato de sodio, el azúcar, el algodón de Marañao, el cacao “que alumbró las fortunas de la oligarquía de Caracas” –Galeano– que no fuera objeto de la codicia y del pillaje primero británico y después estadunidense: Estados Unidos comenzó a ganarle terreno al decadente imperio británico y comenzó así el reinado de Union Carbide, Cynamid, Minnesota Manufacturera, Dow Chemical, Lever Brothers, Westinghouse y una veintena más, estadunidenses primero, multinacionales después, que se encargaron de imponer y sostener a todos aquellos sátrapas que las apoyaron: dictadores de opereta, sádicos, carniceros, feroces, asesinos, histriones y dementes. La lista es muy larga.

Ya para entonces, también, el petróleo se había vuelto el rey de las materias primas. Descubierto en lo que es hoy Irak hace más de 2 mil años, fue en un país vecino, Persia –hoy Irán–, donde, en 1901, Gran Bretaña consiguió del Sha Muzafarr al-Din la concesión para la explotación de la región. En unos cuantos años siguieron Kuwait, Bahrein y la conquista de Bagdad, la ciudad que fue clave para los británicos en su camino a la India y sobre todo en la ruta hacia los campos petroleros iraníes. Tras la Segunda Guerra Mundial, fue Estados Unidos, no Inglaterra, el país que aseguró en su beneficio los suministros petroleros de la región saudita, cuando, a bordo del barco Quincy, en aguas de Suez, Roosevelt celebró un tratado con Ibn Saoud, el fundador de la moderna Saudiarabia.

Una quincena de años antes, dos empresas petroleras, la Standard Oil de Nueva Jersey y la Shell, provocaron la guerra de El Chaco, el conflicto más cruento de toda la historia de América Latina, en el cual se enfrentaron los dos países más pobres del continente en ese entonces: Bolivia y Paraguay. Más de 80 mil bolivianos y 40 mil paraguayos pagaron con sus vidas. Nuevamente, no fue un comunista el que denunció el siniestro papel que jugaron estos dos gigantes: lo hizo un personaje de la política estadunidense, Huey Long, senador y después gobernador de Luisiana.

El Diablo en México

Es de suponerse que los mexicanos conocemos bien la historia de nuestro petróleo. En 1938, la nacionalización realizada por Lázaro Cárdenas afectó profundamente los intereses petroleros de varias naciones como Inglaterra, Holanda y los Estados Unidos. Entre las empresas nacionalizadas se encontraban, como lo señala la Enciclopedia de México de Rogelio Álvarez, la Huasteca Petroleum Co., la Sinclair Pierce Oil Co., la Standford y Cía., la California Standard Oil, la Consolidated Oil Co., la Atlantic Gulf Refining y la Transportation Co. A pesar de que México cumplió con el compromiso contraído para indemnizar a esas compañías, la estadunidense Standard Oil y la holandesa Royal Dutch bloquearon las exportaciones mexicanas de petróleo y abastecimientos para pozos y refinerías. Éstas y otras empresas ya se habían encargado de agotar, y llevarse consigo, la riqueza de la “Faja de Oro”, en los tiempos en que México cubría 25 por ciento de la demanda petrolera planetaria.

Pero el presidente Cárdenas no fue derrocado por los militares. No fue asesinado. No se suicidó. No acabó sus días en el exilio. A sabiendas de que a Estados Unidos le convenía tener a su alcance la riqueza petrolera mexicana para acaparar la producción e incluso apoderarse de ella si era necesario, obligó a México a declararle la guerra al Eje. México había sido neutral durante la Gran Guerra. Esta vez, esa posición era intolerable. Y fue entonces cuando se maquinó, de la manera más burda, el casus belli indispensable: el supuesto bombardeo, por parte de submarinos alemanes, de varios buquetanques petroleros: el Potrero del Llano, el Faja de Oro, Las Choapas y el Amatlán.

Con algo más pagamos: con la participación en la guerra de más de 15 mil mexicanos que vivían en Estados Unidos (Enciclopedia de México), y la muerte de cinco pilotos mexicanos del Escuadrón 201 en la guerra del Pacífico. Y también con el trabajo de decenas de miles de braceros mexicanos que exigían los agricultores del sur de Estados Unidos para levantar sus cosechas de algodón, uva, betabel, naranja, y otras frutas y verduras.

A pesar de que faltaban veinte años para que el carismático líder César Chávez creara una organización que defendiera los intereses de los inmigrantes en esas tierras, siempre humillados y explotados, los braceros mexicanos descubrieron algo en ellas que era un poco mejor que el infierno, y que les permitía llevar dólares a su país. Y éste fue el detonador de lo que se convirtió en la inmensa e incontrolable emigración de mexicanos hacia Estados Unidos.

Es, pues, la historia, y no la histeria, la que nos proporciona razones más que suficientes para desconfiar de nuestra asociación con cualquier empresa extranjera.

martes, marzo 25, 2008

Carta de Epigmenio Ibarra a la dirigencia perredista

Profesionales como son de la derrota, lograron ustedes al fin su
cometido: se hundieron en el fango facilitándole la labor al adversario,
cediéndole el terreno. Interesados sólo en el reparto del botín, de la
nómina, de los cargos internos, de las posiciones de poder y la atención de
las diferentes clientelas, terminaron todos por quedarse con las manos
vacías. No importa quién de ustedes gane. Al final perdieron, perdimos
todos. Perdió el país.

Es pues el suyo, señores dirigentes de tribus, facciones, corrientes
del PRD, un crimen, largamente anunciado, de lesa democracia. No pudieron
en su proceso electoral interno hacer valer los principios que dieron
origen y razón de ser a su partido. No sólo traicionaron con sus mañas
la lucha de decenas de miles de mexicanos, muchos de quienes entregaron
sus vidas por esa causa, sino que se convirtieron en un remedo, en un
subproducto del antiguo régimen al que debían combatir, asimilando sus
peores vicios. Son hoy, todos ustedes, sólo una lamentable caricatura
del caciquismo priista. ¿Cómo se atreverán luego de esto a tildarse de
demócratas y además revolucionarios?

No tuvieron ustedes, inmersos como están en sus luchas clandestinas, la
visión de país, el compromiso con sus compatriotas, la integridad
moral que demanda una lucha desde la izquierda y con la izquierda para
defender los intereses de las grandes mayorías. Tampoco tuvieron el coraje,
la dignidad, el valor de preservar un capital político que no les
pertenece y que es vital para el futuro del país.

Ese capital político, el que han dilapidado tan miserablemente, nos
pertenece a los 15 millones de mexicanos que con nuestros votos los hemos
puesto donde están, disfrutando un estipendio, haciendo uso de
prerrogativas que pagamos todos. En cargos públicos para los que nosotros los
elegimos y por los cuales sólo a nosotros los votantes deben rendirnos
cuentas. Un capital político en el que muchos ciframos la esperanza de
arrancar al gobierno, a su partido, a los representantes del antiguo
régimen, cambios estructurales profundos que son, a fin de cuentas, la
única garantía de una paz, que sin justicia ni desarrollo no tiene futuro.

Indigna saber que, como la derecha lo había previsto, no lograron
ustedes comportarse con pulcritud y decoro. Hemos sido defraudados —hablo de
los que votamos por ustedes— por individuos incapaces de anteponer a
sus mezquinos intereses, los intereses de una nación sedienta de
transformaciones. ¿Quién se encargará hoy de las mismas? ¿En quién confiar
para que conduzca con solvencia moral, con cohesión orgánica, con
eficiencia política el proceso? ¿Para qué se desgañitan en la plaza o rasgan
sus vestiduras en la tribuna prometiendo defender a toda costa principios
y valores que en su propia casa son incapaces de sostener?

Todos ustedes —habrán de disculpar que cuelgue a todos el pecado—, por
acción u omisión, jugaron sucio. Unos conveniente y públicamente se
hicieron al margen del proceso electoral y se mostraron sin candidato ni
preferencia abierta, mientras en la oscuridad maniobraban a favor de uno
o contra otro.

Otros condenaron con tibieza las malas mañas pero fueron incapaces de
crear una corriente moral de rechazo a las prácticas fraudulentas. Más
bien se pusieron al pairo, esperando ser beneficiados o por la
turbulencia o por el viento a favor de un candidato determinado.

Otros más metieron las manos hasta el fondo en defensa de su candidato
y fueron desde un apoyo público decisivo pero indebido, que rozaba,
sólo rozaba, la ilegalidad hasta la manipulación del padrón o los más
sucios trucos el día de los comicios.

Desde el omiso al que robó las urnas. Desde el que desde su posición de
liderazgo moral se abstuvo, al que mandaba cartas. Desde el que a
pesar de su indignación se quedó callado y se dejó llevar, hasta el que,
sin ninguna posibilidad de triunfo, se presentó como candidato o se sumó
a una candidatura perdida de antemano sólo para ganar una posición más
favorable en la negociación que se avecina. Todos cargan con el peso de
una responsabilidad histórica.

No hay nadie entre ustedes, señores de la dirigencia, que quede limpio.
Que conste que en su partido militan mexicanas y mexicanos de
excepción a los que ustedes antes que a nadie les han fallado. Todos son, sin
importar la tribu a la que pertenecen, protagonistas, autores de esta
debacle.

Lástima que no sea sólo de ustedes la debacle. Lástima que con su
fracaso nos arrastren a todos. Lástima que den así la razón a quienes,
empeñados en el linchamiento mediático de la izquierda, le cierran el paso a
las transformaciones que el país necesita y que sólo con el impulso
ético de una izquierda comprometida y limpia pueden conseguirse. Lástima
que pierdan —como segunda fuerza política— su oportunidad histórica.
Otros habrá, estoy seguro, que no seguirán sus pasos, que no habrán de
encajar en el patrón de corrupción de nuestro sistema político
tradicional.




Epigmenio Ibarra

sábado, marzo 22, 2008

Claudia Sheinbaum propone acciones en defensa del petroleo

Compañeras y compañeros

Desde hace décadas, han venido promoviendo un plan de privatización del petróleo y de desmantelamiento de PEMEX.

Y, ahora, después de haber provocado esta situación, cínicamente nos dicen, sin argumentos y sólo con slogan publicitarios pagados, que PEMEX no tiene dinero y que la solución es la inversión extranjera.

Es mentira que no haya recursos para el desarrollo de PEMEX y ellos lo saben.

Es mentira que tengamos que asociarnos con empresas extranjeras para extraer petróleo y es mentira que sólo haya petróleo en aguas profundas y ellos lo saben.

Las alianzas estratégicas y la llamada autonomía de gestión tienen como objetivo la privatización del petróleo y ellos lo saben.

Pretenden modificar las leyes reglamentarias, violando la Constitución, para en los hechos, concesionar los pozos petroleros, la refinación y los ductos.

De acuerdo con nuestra Constitución, en sus artículos 25, 27 y 28, “la nación” tendrá “el dominio directo”, “inalienable e imprescriptible” del “petróleo y los demás hidrocarburos; “función que se ejercerá de manera exclusiva” a través del “sector público”, y explicita que “tratándose de estos sectores estratégicos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso se hayan otorgado”.

Violando nuestra constitución y traicionando nuestro pasado, quieren vender nuestro futuro.

Si entregamos nuestro petróleo estaremos entregando la renta petrolera que permite, aun a pesar de las políticas neoliberales, la inversión pública en educación, salud, vivienda, derechos laborales y sociales. Estaremos entregando las posibilidades de una industria petrolera independiente y soberana, estaremos entregando inclusive, las posibilidades de una transición energética hacia otras fuentes. Si entregamos la renta petrolera, ¿de dónde van a provenir los recursos para un desarrollo independiente?

Lo que han venido haciendo con nuestro sector energético, obedece a un proyecto de privatización. Desde los constitucionalistas del 17 ya se vivían las presiones de los Estados Unidos y hoy de las empresas españolas, para asegurar el petróleo mexicano para su beneficio. La diferencia es que hoy, tenemos un gobierno de facto, espurio, dispuesto a entregar nuestra riqueza nacional al extranjero, quedándose de pasada, con una buena parte del negocio. Y lo que es peor, tenemos información de que lo quieren hacer la próxima semana.

Hoy quieren dar un paso definitivo, pero se enfrentan a la resistencia del pueblo de México.

Si su propuesta fuera algo más que frases publicitarias, ¿porqué no la ponen a debate nacional?, ¿Porqué la esconden? Se han negado a debatir con nuestro presidente legítimo. Le hago hoy una propuesta a la Sra. Georgina Kessel, secretaría de energía del gobierno de facto: diga usted el lugar y la hora y ahí estaré para discutir la reforma energética que el país necesita. Traiga a los técnicos españoles o gringos que la asesoran, nosotros llevaremos a los nuestros, entre los que se encuentran los técnicos mexicanos de PEMEX.

Como sabemos que no les importa convencer, sino imponer, no podemos quedarnos de brazos cruzados.

Yo les pregunto

¿Vamos a defender nuestra constitución con una lucha pacífica, pero activa y firme?

¿Vamos a defender nuestro petróleo?

Por ello pongo nuevamente a su consideración nuestro plan de acción

Desde ahora, conformar brigadas patrióticas en todo el país, coordinadas por los comités estatales y nacional en defensa del petróleo

En el momento que entre la iniciativa de privatización

1. Llamamos desde hoy a una Asamblea Informativa el próximo martes 25 de marzo a las 5 de la tarde, si es necesario, iniciaremos el cerco ciudadano en el Distrito Federal a la cámara de diputados, véngase preparados. Porque reitero, tenemos información de que presentarán la iniciativa de privatización, la próxima semana.

Inmediatamente, en todos los estados, cerco ciudadano a los palacios legislativos y/o palacios de gobierno, exigiendo a legisladores, gobernadores y presidentes municipales que se manifiesten en contra de la privatización del petróleo.

2. Inmediatamente después de la presentación de la iniciativa, huelga legislativa de los diputados y senadores del Frente Amplio Progresista (Convergencia, PRD y PT) para evitar la aprobación de las reformas, exigiendo se retire la iniciativa.

3. Si con ello no se retira la iniciativa se promoverán cercos ciudadanos en los aeropuertos del país

4. Si con ello no se retira la iniciativa se promoverán cercos ciudadanos a instalaciones estratégicas de PEMEX e instalaciones financieras.

5. Si con ello no se retira la iniciativa se promoverán paros de las principales carreteras del país.

6. Si con ello no se retira la iniciativa se promoverá un paro nacional patriótico.

Los que estemos de acuerdo en aprobar este plan de acción y comprometernos en su ejecución, levantemos la mano.

No nos están dejando otro camino. Tienen secuestradas las instituciones de justicia y a pesar de que la mayoría del pueblo de México no quiere la privatización del petróleo, están dispuestos a promoverla.

Para ello, necesitamos organizarnos, ya tenemos más de 100 brigadas patrióticas en todo el territorio nacional, pero necesitamos muchas más. Mucha organización y coordinación nacional.

Pero pongan atención, la Comisión Nacional en Defensa del Petróleo les propone algo más. Seamos las mujeres de México las que encabecemos las acciones de resistencia popular por la defensa del petróleo.

Imaginémonos los cercos de resistencia civil encabezados por mujeres.

Imaginémonos la toma de carreteras encabezadas por mujeres.

Imaginémonos el paro patriótico nacional encabezado por mujeres.

¿Podemos hacerlo?

¿Estamos de acuerdo?

Atrévanse a quitarnos nuestro petróleo, y nos verán a las mujeres organizadas en las calles, en los aeropuertos, en las carreteras del país.

Atrévanse a entregar nuestra riqueza nacional al extranjero y nos verán encabezando el paro patriótico nacional.

Atrévanse a intentar robarles el futuro a nuestros hijos y nos verán organizadas, defendiendo a nuestra patria.

Les proponemos constituir de inmediato comandos de mujeres que encabezarán las acciones de resistencia civil pacífica en todos los estados de la República.

Como las primeras acciones serán en la capital les proponemos a las siguientes mujeres:

Alejandra Barrales, Patricia Ruíz Anchando, Laura Itzel Castillo, Jesusa Rodríguez, Martha Pérez.

Escúchenos bien, a 70 años de la Expropiación Petrolera, nuestro corazón y nuestro coraje están, no en el negocio corrupto, no en la perspectiva de convertirnos en colonia; están, que se escuche lejos y que se escuche fuerte, muy cerca de nuestra historia y, con ello, de los sentimientos de nuestra nación.

La patria no se vende, la patria se defiende.

Discurso de la secretaria de Patrimonio Nacional del Gobierno Legítimo de México, Claudia Sheinbaum Pardo, durante la ceremonia conmemorativa por el LXX aniversario de la Expropiación Petrolera, realizada en la Plaza de la Constitución


La causa de la libertad se convierte en una burla, si el precio a pagar es la destrucción de quienes deben disfrutar la libertad

M. Gandhi

viernes, marzo 21, 2008

Juegos perversos

Gabriela Rodríguez

Uno nunca es lo suficientemente ingenuo para perder el asombro ante la perversión de las estrategias políticas, en especial las de la derecha en los poderes federales. Se trata de acciones que no sólo se multiplican, sino que se refinan y adquieren grados de sofisticación alarmantes.

Y no me refiero al tema de la privatización energética o la dependencia alimentaria, que son factores estructurales y más que vigentes para debilitar nuestros derechos económicos, sino a la política de población y de formación ciudadana en la escuela. Se trata de una agenda para debilitar los derechos democráticos y el poder de decisión de las y los ciudadanos, que viene incorporándose silenciosamente en México (importada del país del norte) para complementar y funcionalizar la política social a intereses macroeconómicos

Hoy podemos registrar un conjunto de contradicciones que evidencian una política encubierta y de facto que tiene tentáculos en las diferentes esferas de poder: la del Ejecutivo, del Judicial y del Legislativo.

Los hechos:

1. Se mantiene el lenguaje democrático en planes y programas nacionales mientras se financian actividades que contradicen el enfoque y las acciones concretas en los ámbitos operativos. Tal es el caso de la formación ciudadana y la educación sexual de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Mientras el programa de estudios y los libros de texto del nivel de educación básica desde hace 10 años se enfocan a fortalecer los valores democráticos, la formación crítica, la autonomía moral y el ejercicio de los derechos humanos, en particular en las asignaturas de ciencias naturales y de formación cívica y ética, gobernadores y empresarios (hasta hoy sabemos de Jalisco, Baja California, Chihuahua y Puebla) financian y distribuyen en las aulas de las escuelas públicas libros paralelos no autorizados por la SEP en los que no se mencionan los derechos humanos ni los marcos jurídicos que los sustentan, que sesgan y censuran la información opuesta a preceptos católicos, además de fomentar la discriminación sexual y la ignorancia.

2. Funcionarios públicos buscan legitimarse ante organizaciones civiles y grupos progresistas sosteniendo un lenguaje vanguardista en actos públicos (derechos de las mujeres, equidad de género, igualdad y no discriminación, laicidad del Estado), y simultáneamente realizan acciones en sentido contrario. La muestra la ofrecieron quienes encabezan la CNDH y la PGR al presentar las acciones de inconstitucionalidad respecto a la ley que despenaliza la interrupción del embarazo en el Distrito Federal. Más: la primera dama y la subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos inauguran y apoyan un congreso que fomenta “la cultura de la vida y de la familia” en Guadalajara.

3. Se crea una iniciativa legal para controlar la información estadística mediante la cual el INEGI dejaría de ser autónomo, regresaría al Poder Ejecutivo federal la designación de todos los miembros de la junta de gobierno del rebautizado INEG (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) y tendría en sus manos el control de las encuestas, así como normar la producción de toda la información estadística del país.

4. Censurar las noticias en los medios. Dos casos ¿o causas?: Lydia Cacho y Carmen Aristegui.

5. Debilitar instituciones progresistas. Se disminuyen los presupuestos de género y de las políticas de población federales mientras se alientan movimientos sindicales contra funcionarios de la Secretaría de Salud del Distrito Federal o del Instituto de las Mujeres de la ciudad de México.

6. Se somete el Poder Judicial a intereses partidistas. Según seis magistrados de la Suprema Corte de Justicia, la tortura sicológica del gobernador de Puebla a la periodista Lydia Cacho (quien denunció una red de pederastas) no fue una violación a los derechos humanos.

7. Erosionar el Estado laico. El senador Federico Döring presenta iniciativa para crear una comisión de asuntos religiosos que fortalecería los derechos de las Iglesias (“libertad religiosa”, educación religiosa en la escuela pública, acceso a medios y a la función pública de sacerdotes) para así contrarrestar una iniciativa pluripartidista que busca fortalecer y precisar la laicidad del Estado dentro de la reforma constitucional. Además se busca negociar y hacer alianzas entre legisladores de la derecha priísta (Manlio Fabio Beltrones) y líderes de la “izquierda” más pragmática (Ruth Zavaleta) para empoderar a jerarcas eclesiales y autorizar que sacerdotes puedan ser funcionarios públicos, abriendo la ventana para manipular desde el púlpito candidaturas y políticas.

Siete líneas contundentes, más lo que se acumule en la semana, y aunque no es fácil decodificar las estrategias por ser tergiversadas y acordarse en lo oscurito, los actos permiten intuir la existencia de una lógica articulada con metas a mediano y largo plazos.

miércoles, enero 09, 2008

NO CONSEGUIRAN SILENCIAR LAS VOCES DISTINTAS



MIS MEJORES DESEOS PARA CARMEN...QUE CONTINUE MOSTRANDO QUE SE PUEDE SER INDEPENDIENTE Y LIBRE A PESAR DE LOS CERCOS INFORMATIVOS, DE LAS PRESIONES, DE LOS DUOPOLIOS INFORMATIVOS Y DE ESTE GOBIERNO QUE PRETENDE IMPONER UNA MORDAZA A TODOS LOS QUE NO SEAN AGACHONES Y ABYECTOS ANTE SUS DESIGNIOS.

LO SABEMOS CARMEN ARISTEGUI PRONTO ENCONTRARA UN MEDIO DESDE EL CUAL SEGUIRA SIENDO LA MEJOR PERIODISTA DE MEXICO.

¡ CARMEN DISFRUTA TUS VACACIONES QUE NO DURARAN MUCHO !

miércoles, enero 02, 2008

Llaman campesinos a combatir la “contrarrevolución agraria”



* Bloquean puente fronterizo Ciudad Juárez-El Paso, para externar su rechazo al TLCAN

* Se busca que unas 20 corporaciones dominen los vastos recursos del sector rural, advierten

En respuesta a lo que describieron como “política de guerra” del gobierno contra el campesinado, un centenar de agricultores de diez organizaciones rurales, de trabajadores y grupos sociales de México y Estados Unidos construyeron, en el primer minuto de 2008, el muro humano en el puente Córdoba-Las Américas, con lo cual iniciaron una nueva etapa de resistencia para defender la soberanía alimentaria del país y de maíz, frijol, azúcar y leche en polvo, cuyos aranceles fueron eliminados hoy, según lo pactado en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Con un par de caballos y enarbolando la bandera mexicana, los campesinos llegaron minutos antes de la última media noche de 2007 a lo que aquí se conoce como la “joroba” del puente Córdoba, colocaron sus mantas de protesta contra la entrada en vigor de la última etapa del capítulo agropecuario del TLCAN y –portando carteles en los que advertían que están en “pie de lucha” y “esta es una nueva revolución”– bloquearon tres de los cuatro carriles del puente y signaron el llamado Plan del Chamizal.

Esta iniciativa –definida como un símil, guardando toda proporción histórica, del Plan de Ayala– es un llamado a la nación a unificarse para detener el desastre en el campo, defender la seguridad nacional –uno de cuyos ejes es la producción de alimentos suficientes para la población– y la gobernabilidad democrática del país.

Es, asimismo, una advertencia de que el TLCAN y el constante incremento de las importaciones de alimentos son “una contrarrevolución social y agraria que pretende volver a concentrar en una veintena de grandes corporaciones agroalimentarias mexicanas y transnacionales los vastos recursos que en 1910 y a lo largo del siglo XX recuperaron campesinos e indígenas”.

Protestan campesinos frente a embajada de EU por TLCAN



Tratado de Libre Comercio de América del Norte, diversas organizaciones —entre ellas— la Unión Campesina Independiente, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) e integrantes de la APPO se manifestaron a las afueras de la Embajada de Estados Unidos a fin de protestar por los estragos que ha causado en el agro nacional dicho acuerdo.

Según estas agrupaciones, la entrada en vigor del apartado 8 del capítulo agropecuario del TLCAN el pasado 1 de enero de 2008 “le dio el tiro de gracia a los campesinos mexicanos”.

En este sentido, criticaron la aplicación del neoliberalismo en el campo y sostuvieron que por ser nocivo en diversos sectores no sólo en el agropecuario, demandarán la derogación de dicho acuerdo comercial.

Artemio Ortiz Hurtado, secretario general de la sección 18 del SNTE, precisó que lo que urge es “echar abajo al TLCAN” y dar un viraje a la política económica que ha continuado Felipe Calderón.

Los cientos de manifestantes bloquearon ambos sentidos de Paseo de la Reforma.

miércoles, diciembre 26, 2007

Las abuelas

Esta carta forma parte de un libro inédito que reúne las misivas de A’ida, una farmacéutica, a Xavier, encarcelado por defender sus ideas

John Berger



Mi guapo:

Esta noche escuchas en tu celda mis palabras mientras escribo. Estoy sentada en la cama. Tengo el cuaderno en las rodillas.

Si cierro los ojos veo tus orejas, la izquierda sobresale un poco más que la derecha. Mi mejor amiga en la escuela alegaba que las orejas de los humanos son como diccionarios y que, si sabes cómo, puedes buscar palabras en ellas. Límpido, por ejemplo. Límpido.

No voy a mandarte esta carta, pero quiero decirte lo que hicimos el otro día. Tal vez no la leas hasta que ambos estemos muertos. No, los muertos no leen. Los muertos son lo que permanece de lo que alguna vez fue escrito. Mucho de lo escrito queda reducido a cenizas, pero los muertos están todos ahí, en las palabras que se quedan.

Sonó mi teléfono móvil y era la voz entrecortada de Yasmina –los pinzones chirrían así, veloces, cuando su árbol está en riesgo– para decirme que en el distrito de Abor un Apache sobrevolaba en círculos la vieja fábrica de tabaco, donde siete de nosotros se escondían, y que las vecinas –y también otras mujeres– se preparaban para formar un escudo humano en torno a la fábrica y sobre el techo, para evitar que los cañonearan. Le dije que ahí estaría.

Colgué el teléfono y me quedé quieta, y no obstante era como si corriera. El aire fresco me golpeaba la frente. Algo propio de mí –pero no mi cuerpo, tal vez mi nombre A’ida– corría, hacía virajes repentinos, se remontaba o hundía en los desniveles volviéndose imposible de avistar o que le apuntaran. Tal vez un pájaro liberado tiene esta sensación. Una especie de limpidez.

Para el momento en que llegué, ya se habían instalado en el techo plano veinte mujeres, y agitaban sus pañoletas blancas. La fábrica tiene tres pisos –como tu prisión. En la planta baja, hileras de mujeres, de espaldas a los muros, rodeaban todo el edificio. Aún no se avistaban tanques, jeeps o Hummers. Así que anduve desde el camino cruzando el erial para juntarme con ellas. Reconocí a algunas mujeres y a otras no. Nos tocábamos y nos mirábamos en silencio, entre nosotras, confirmando lo que compartíamos, lo que teníamos en común. Nuestra única salida era convertirnos en un solo cuerpo todo el tiempo que nos mantuviéramos plantadas ahí, negadas a movernos.

Oímos regresar el Apache. Volaba despacio y muy bajo para amedrentarnos y observarnos, y su rotor de cuatro hojas chantajeaba las corrientes para mantenerse en el aire. Escuchamos el familiar retumbo del Apache –el retumbo de ellos al decidir y el de nosotras al correr buscando refugio para escondernos– pero no esta vez. Podíamos ver los dos misiles Hellfire alojados en sus sobacos. Podíamos ver al piloto y a su artillero. Podíamos ver sus diminutas armas apuntándonos.

Frente a la derruida montaña, frente a la fábrica abandonada que fuera utilizada como hospital provisional durante la epidemia de disentería de hace cuatro años, algunas de nosotras estábamos prontas a morir. Cada una de nosotras, pienso, tenía miedo, pero no por ella misma.

Otras mujeres se apuraban a bajar el sendero zigzagueante desde las alturas del monte Abor. Está muy empinado por ahí, ¿te acuerdas? –y no podían ver el helicóptero. Se sujetaban unas de otras y reían con nerviosismo. Era extraño oír su risa junto al zumbar rugiente del Apache. Miré la línea entera de mis compañeras, en particular sus frentes, y quedé convencida de que algunas sentían algo parecido a lo que yo había sentido.

Sus frentes eran límpidas. Cuando las rezagadas que llegaban del monte Abor nos alcanzaron, se ajustaron la ropa y las abrazamos cálida y solemnemente.

Mientras más seamos, el blanco que formemos será mayor, y mientras más grande sea el blanco, más fuertes seremos. Una lógica extraña y límpida. Cada una de nosotras tenía miedo pero no por ella misma.

El Apache oscilaba sobre el techo de la fábrica, tres pisos arriba, estacionario en el cielo pero nunca quieto. Una a otra nos tomamos las manos y de cuando en cuando repetíamos los nombres de todas. Yo me tomaba de las manos con Koto y Miriam. Koto tenía diecinueve años y unos dientes muy blancos. Miriam era una viuda entrada en los cincuenta y a su marido lo habían asesinado hacía veinte años. Les cambié los nombres aunque no vaya a enviarte esta carta.

En ese momento escuchamos que por la calle se aproximaban los tanques. Cuatro de ellos. Koto me acariciaba una de las muñecas con sus dedos. Oímos la voz de los altoparlantes anunciar toque de queda y ordenarle a todos dispersarse y mantenerse en interiores. Del otro lado del erial la calle estaba atiborrada, y descubrí a algunos camarógrafos. Unos cuantos decigramos a nuestro favor.

Ahora los inmensos tanques arremetían rápido contra nosotras, y las torretas giraban para seleccionar el objetivo exacto.

El miedo que provocan los sonidos es el más difícil de controlar. El traqueteo de sus orugas al aplastar con forcejeos todo lo que atropellaban, el rugido de sus motores torciéndose al ejercer succión, los altoparlantes que nos ordenaban dispersarnos –los tres crecían y crecían, hasta que los tanques hicieron alto alineados frente a nosotros, a doce metros de distancia, con las bocas de sus cañones 105 mm. todavía más cerca. No nos apretujamos, nos mantuvimos separadas, sólo nuestras manos se tocaban. Un comandante que emergió de la escotilla del primer tanque nos informó, hablando mal nuestro idioma, que ahora seríamos forzadas a dispersarnos.



¿Sabes cuánto cuesta un Apache? Eso le pregunté a Koto, desde la comisura de los labios. Negó con la cabeza. Cincuenta millones de dólares, le dije entre dientes. Miriam me besó en la mejilla. Yo estaba alerta de que empujaran la puerta trasera de uno de los tanques y que emergieran los soldados, brincaran a tierra y nos arrasaran. No les habría tomado más de un minuto. Y no ocurrió. En vez de eso, los tanques se dieron vuelta y enfilados uno tras otro, dejando unos veinte metros entre ellos, comenzaron a envolver nuestro círculo.

No lo pensé entonces, mi guapo, pero ahora que te escribo en mitad de la noche, pienso en Herodoto. Herodoto de Halicarnaso, quien fue el primero que escribió relatos de tiranos que se hicieron sordos a todos los dioses por el estruendo de sus propias máquinas.

No habríamos podido resistir a los soldados si nos hubieran arrollado. Conforme nos rodeaban, los tanques se aproximaban deliberadamente –con lentitud apretaban la soga alrededor nuestro.

¿Tú sabes cómo es que una gata mide su salto, la distancia que le espera, hasta aterrizar en sus cuatro patas juntas en los cuatro puntos donde ella lo calculó? Pues esto es lo que cada una de nosotras tuvo que hacer: medir, pero no la distancia de un brinco, sino su opuesto –el monto preciso de voluntad necesaria para tomar la aterradora decisión de mantenernos, de no hacer nada, pese al miedo. Nada. Si subestimábamos la voluntad necesaria, tal vez rompiéramos la línea corriendo antes de darnos cuenta de lo que hacíamos. El miedo era constante pero fluctuaba. Si lo sobrestimábamos, habríamos estado exhaustas e inútiles antes de que todo terminara y las otras hubieran tenido que apalancarnos. Nuestras manos enlazadas ayudaban, pues nos hacían calcular la energía que cruzaba de mano en mano.

Cuando los tanques circundaron la fábrica la primera vez, no estaban a más de un brazo de distancia de nosotras. Por entre las ventilas cubiertas de malla podíamos ver sus cascos, sus ojos, sus manos enguantadas.

Lo más aterrador de todo era su blindaje, ¡visto tan de cerca! Cuando pasaba cada tanque era esta superficie, la más impermeable creada por el hombre, lo que no podíamos evitar ver incluso cuando cantábamos (y para entonces habíamos comenzado a cantar): sus remaches ciegos, su textura como de piel de animal pues nunca brilla, su dureza de granito y su color de caca, el color no de un mineral sino de la putrefacción. Era contra esta superficie que suponíamos nos iban a aplastar. Y frente a esta superficie debíamos decidir, segundo tras segundo, no movernos, no retirarnos.

Mi hermano, dijo Koto, mi hermano dice que cualquier tanque puede destruirse si uno encuentra el sitio preciso en el momento preciso.

¿Cómo logramos –las trescientos de nosotras– mantenernos firmes como lo hicimos? Las bandas de oruga estaban ahora a unos cuantos centímetros de nuestras sandalias. No nos movimos. Seguimos tomadas de las manos y cantando entre nosotras con nuestras voces de viejas. Porque fue esto lo que ocurrió y es por eso que pudimos hacer lo que hicimos. No habíamos envejecido, simplemente éramos ancianas, teníamos como mil años de edad.

El prolongado tableteo de una ametralladora en la calle. Posicionadas como estábamos, propiamente no pudimos ver lo que ocurría, así que hicimos señas a nuestras viejas hermanas en el techo, que podían ver mejor que nosotras. El Apache se mecía amenazador sobre ellas. Nos devolvieron las señas y entendimos que una patrulla había disparado a unas figuras que corrían. Muy pronto escuchamos el ulular de una sirena.

La succión del siguiente tanque que nos confinaba, también nos encrespaba e hinchaba la falda. No hagan nada. Ni nos meneamos. Estábamos aterradas. Y en nuestras agudas y estridentes voces de abuelas, cantamos –¡aquí nos vamos a quedar! No teníamos arma alguna excepto nuestro útero maltrecho.

Así estuvo.

Entonces un tanque –no creímos de inmediato lo que veían nuestros ojos apagados– dejó de formar el círculo y se enfiló a cruzar el erial, seguido por el siguiente y el siguiente y el siguiente. Las ancianas del techo vitorearon, y nosotras, todavía con las manos cogidas, pero ahora silenciosas, comenzamos a dar pasos laterales hacia la izquierda de tal modo que lenta, muy lentamente, como correspondía a nuestros años, dimos vuelta a la fábrica.

Más o menos una hora después, los siete nuestros estuvieron listos para escabullirse. Nosotras, sus abuelas, nos dispersamos, recordando cómo había sido ser jóvenes y luego hacernos jóvenes.

Hay tanta diferencia entre la esperanza y la expectativa de algo.

Al principio pensaba que era una cuestión de duración, y que la esperanza era el aguardar algo mucho más allá. Pero no. Me equivocaba. La expectativa pertenece al cuerpo, mientras la esperanza pertenece al alma. Ésa es la diferencia. Las dos conversan y se excitan o consuelan una a otra, pero el sueño de una y de otra son diferentes. He aprendido algo más. La expectativa de un cuerpo puede durar tanto como cualquier esperanza.

Como mi cuerpo, que espera el tuyo. Mientras tenga vida, soy tuya, mi guapo.

A’ida

Traducción: Ramón Vera Herrera

martes, diciembre 11, 2007

REPRESION A NORMALISTAS EN GUERRERO



La Jornada

La PFP desalojó violentamente a estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa que tomaron la caseta de cobro de la Autopista del Sol en La Venta, a la entrada de Acapulco, para exigir más plazas de maestros. Los agentes detuvieron a 56 jóvenes –que además cerraron el acceso a esa vía– y los trasladaron a la delegación de la PGR en el puerto. Un normalista que quiso huir fue arrastrado por un autobús, lo que le provocó lesiones severas. A su vez, tres fotógrafos de medios locales fueron golpeados y a uno le rompieron la cámara Foto