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miércoles, septiembre 01, 2010

Los Diez Mandamientos del Cardenal Sandoval Íñiguez

Denise Dresser

Primer Mandamiento: Odiarás a Marcelo Ebrard por encima de todas las cosas. Pensarás que es la encarnación del Demonio sobre la faz de la Tierra. Dirás que sus leyes destruyen a la familia y llamarás a desobedecerlas aunque ello constituya una violación a la Constitución y un ataque frontal al Estado laico en México. Repetirás que él hace más daño al país que el narcotráfico aunque eso entrañe recurrir a cifras falsas sobre el número de abortos realizados desde la aprobación del derecho a decidir en el Distrito Federal. Serás soez en todo momento con el objetivo de descalificarlo.

Segundo Mandamiento: Tomarás el nombre de la ley en vano. Aprovecharás el silencio y las omisiones tanto de la Secretaría de Gobernación como del IFE para violarla cada vez que puedas. Exigirás a los católicos del país que no voten por el PRD dada la universalización de derechos humanos que ha fomentado en la capital. Ignorarás la Constitución aunque constituya el documento fundacional que rige a todos los actores del país, incluidas las Iglesias. Te burlarás de las ideas y las conquistas que Juárez y los liberales ganaron y defendieron a lo largo del siglo XIX aunque sean reconocidas como un avance para el país. Violarás de manera flagrante la Ley de Asociaciones Religiosas y Cultos Públicos. Confrontarás constantemente a las instituciones y llamarás a los ministros de la Suprema Corte a repudiar las resoluciones que tomaron, aunque hayan sido con base en la Constitución.


Tercer Mandamiento: Santificarás a los regímenes homofóbicos y discriminatorios. Te referirás a los homosexuales como “maricas” y utilizarás otros adjetivos derogatorios para satanizarlos. Pensarás que debe permanecer la diferencia entre ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Aunque en la teoría democrática y del Estado laico no existen argumentos para justificar la discriminación y la limitación de derechos, seguirás promoviendo ambos. Aunque en el mundo actualmente existen múltiples manifestaciones de la familia, ignorarás esa realidad. Desperdiciarás esta oportunidad para tratar a las personas con respeto a pesar de sus preferencias sexuales.

Cuarto Mandamiento: No honrarás a los padres y a las madres homosexuales. Insistirás en que las uniones homosexuales inciden de mala manera en los niños aunque múltiples estudios revelan que ellos crecen de la misma forma que en familias de padres heterosexuales. Enfatizarás la importancia de “proteger los derechos de los niños” aunque la Iglesia católica no hubiera alzado la voz cuando Marcial Maciel y tantos otros los violaron.


Quinto Mandamiento: Matarás la civilidad. Atacarás la idea de la expansión de los derechos individuales y colectivos en un régimen democrático. Te burlarás del argumento sobre el reconocimiento de condiciones de igualdad ante la ley. Te volverás apóstol de las posiciones homofóbicas, discriminatorias, misóginas y polarizantes dentro de la sociedad mexicana. Aplaudirás la confrontación que comienza a darse en lugares públicos entre representantes de las posiciones en contienda. Resucitarás los argumentos de la Guerra Cristera e insistirás en la necesidad de librarla nuevamente para defender a la Iglesia de la violación de su derecho a la libre expresión aunque esa libertad sea usada para promover el odio.

Sexto Mandamiento: Cometerás actos impuros contra el Estado laico. Argumentarás que importa más la ley de Dios que la del César e ignorarás los preceptos sobre los cuales se construyó el Estado mexicano, precisamente para promover la separación Estado-Iglesia. Impulsarás a Armando Martínez, presidente de los Abogados Católicos, a decir –una y otra vez– que si la Secretaría de Gobernación promueve alguna sanción a los clérigos, estaría “actuando en el camino de la represión”, cuando en realidad tan sólo estaría aplicando la ley.

Séptimo Mandamiento: Robarás la esperanza de construir un país más justo, más tolerante, más equitativo, más democrático. Harás un llamado a burlarte de los derechos de las minorías y buscarás imponer la visión de ciertos católicos sobre el resto de la sociedad. No comprenderás que el tema del matrimonio homosexual es un asunto de derechos civiles, y que las luchas por su promoción siempre se han dado en el mundo ante contextos históricos de discriminación. Te manifestarás en contra del derecho a la diferencia entre mexicanos que no piensan como tú.

Octavo Mandamiento: Darás falso testimonio y mentirás sobre Marcelo Ebrard y la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Dirás que los ministros fueron “maiceados” por el jefe de Gobierno aunque no logres presentar una sola prueba para validar tu posición. Hablarás de los intereses oscuros e internacionales que hay detrás de la promoción de los matrimonios homosexuales y sugerirás la teoría del complot. Difamarás a cualquiera que cuestione tu postura, y dirás que tus críticos atacan a la dignidad humana y a la familia, aunque lo único que hacen –en realidad– es discrepar de ti. Dirás que quienes enarbolan posiciones diferentes a la tuya sirven intereses que operan en la oscuridad, y tratarás de descalificarlos moralmente, cuando se trata de una discrepancia intelectual legítima.

Noveno Mandamiento: No consentirás pensamientos tolerantes, discrepantes, democráticos, divergentes o aquellos que defienden la laicidad del Estado. Argumentarás que toda opinión contraria a la tuya emana de un maiceado o un títere o un depravado o un maricón. Desplegarás el espíritu de la intolerancia que corre en contra de las enseñanzas de la propia Iglesia católica y el precepto de “amaos los unos a los otros” que guía su labor.

Décimo Mandamiento: Codiciarás el bien ajeno de la popularidad y la credibilidad obtenidas por Marcelo Ebrard en este tema. Promoverás posiciones públicas imprudentes y contraproducentes, con tal de ocupar la palestra y obtener el respaldo que él ha logrado despertar. Envidiarás el hecho de que en este asunto incluso los peores críticos de Ebrard reconocen que tiene razón. Te molestará que, en contraste con otros prominentes políticos, él no haya guardado silencio sobre tu llamado a desobedecer la ley. Te indignará que haya evidenciado tu prepotencia y tu propensión a dar falso testimonio durante años al frente de la Iglesia. Y precisamente porque te ha exhibido, usarás todos los instrumentos a tu alcance –incluyendo las homilías dominicales– para seguir dirimiendo un pleito que se ha vuelto personal. Amén.

jueves, junio 24, 2010

Familias Homoparentales. Más comunes de lo que crees.



Geraldina González de la Vega

El 21 de diciembre de 2009 la Asamblea Legislativa del D.F. aprobó modificaciones al Código Civil para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, con ello se abrió la posibilidad de que los nuevos matrimonios puedan adoptar menores y formar una familia. Es importante destacar que las familias homoparentales no se inventaron con esta reforma, las familias integrada por una pareja homosexual con hijos, ya sean biológicos o adoptivos, existen desde siempre, pero con grandes desventajas, no sólo sociales sino jurídicas. Esta ausencia de normas jurídicas, no es sólo discriminatorio, sino que deja a muchísimos menores en estado de indefensión.

Me refiero al caso de Alicia y Claudia, quienes han criado juntas a María, hija biológica de Claudia. Desde que María nació, Alicia la ha cuidado como si fuera su hija, María es su hija también. Juntas Claudia y Alicia se han encargado de que María crezca feliz. María va en primaria y tiene muchas amigas y amigos, algunos no van a su casa porque sus papás piensan que Claudia y Alicia son unas pervertidas. Así como María no puede ir a casa de su amigo Patricio porque su papá y su mamá se gritan todo el tiempo. Pero la verdad es que María nunca ha pasado ni uno de sus ocho cumpleaños sola, a sus fiestas van casi todos sus compañeros del salón. Hace siete meses Claudia tuvo un accidente automovilístico, estuvo en coma 10 días y finalmente murió. Los padres de Claudia nunca estuvieron de acuerdo con su relación con Alicia, ni siquiera fueron al hospital cuando nació la pequeña María, y rara vez la llamaban. A veces, ni siquiera se acordaban de su cumpleaños. Alicia estaba desolada, pero sabía que ella y María saldrían adelante, pues así lo hubiese querido Claudia. Una mañana se aparecieron los padres de Claudia, iban por María. Alicia, que jurídicamente no tenía ninguna relación con María, no pudo hacer nada, pues de acuerdo con la ley, quienes ejercen la patria potestad al desaparecer la madre, son los abuelos maternos. Alicia y Claudia no estaban casadas, Claudia murió antes de que entraran en vigor las reformas al Código Civil.

O al caso de Jesús, quien estuvo casado con Graciela 4 años y con quien tuvo dos hijos. Jesús y Graciela se divorciaron y Graciela estuvo de acuerdo en que Jesús tuviera la custodia de Mateo y Sofía. Jesús salió del clóset. Graciela no tiene ningún problema con que los niños convivan con Alejandro, el esposo de Jesús. Alex y Jesús se casaron el 22 de mayo, tuvieron una fiesta lindísima. Mateo y Sofía adoran a Alejandro, ven a Graciela los fines de semana.

Armando y Rodrigo son pareja desde hace 25 años, siempre quisieron tener hijos, consideraron la maternidad subrogada, pero aunque encontraron a una chica que los ayudaría, al final no se decidieron. En marzo se casaron y a las 3 semanas presentaron una solicitud para adoptar un bebé. Los trabajadores sociales del DIF les han dicho que ven pocas posibilidades de que le den un bebé a una pareja homosexual, aunque ambos pueden darle una muy buena vida a ese bebé, pues los dos son tipos exitosos y responsables, Armando es socio de un despacho de abogados y Rodrigo es productor de Televisión, tienen una casa con un jardín muy grande. El primer domingo de cada mes se reunen las familias de ambos en su casa para comer y pasar la tarde juntos. Rodrigo y Armando son una pareja normal, como cualquier otra que se ama y lleva 25 años junta, es probable que les nieguen la solicitud por su orientación sexual.

Karen estuvo casada con Luis durante 14 años, tuvieron dos hijas. Las cosas comenzaron a ir mal, se divorciaron. Karen se quedó con las niñas, pues su trabajo como jueza les aseguraba económicamente. Karen salió del clóset, Paola se fué a vivir con ella y a Luis no le pareció correcto para las niñas. Los jueces de lo familiar concedieron la razón a Luis y removieron la custodia a Karen por ser lesbiana.
Adriana y Lucía se conocieron hace 6 meses en Valle de Bravo, desde entonces están felices juntas. Hace 1 mes Adriana se mudó con Lucía, sueñan con casarse y tener hijos.

Luis y Jorge llevan juntos 7 años, Jorge adoptó a Paulina hace 3. Paulina cumple 4 años el 15 de julio, Jorge y Luis le organizan su fiesta de princesas de Disney, Paulina se cree Blanca Nieves, piensan que va a estar feliz. Los dos están planeando casarse el 7 de octubre, el día de su aniversario, para que Luis pueda adoptar a Paulina.

La PGR piensa que estas no son familias ni pueden ser familias, dice que de acuerdo con la Constitución al no estar integradas por un padre, una madre y los hijos, no merecen protección legal, ni merecen ser reconocidas, por supuesto cree que no se debe permitir que las personas homosexuales adopten. La PGR pide que la Corte determine como inconstitucionales el matrimonio gay y la adopción por parte de parejas del mismo sexo. Dice la PGR que el sólo hecho de vivir con padres o madres homosexuales daña a los menores, pues al no vivir con un papá y una mamá, el menor no tiene una “familia ideal” y eso, sólo eso, los discrimina con respecto de otros niños y niñas. Además, si seguimos lógicamente la argumentación de la PGR, su petición sería: como vivir en una familia homoparental es una causa de rechazo para los menores, luego entonces se debe perpetuar el rechazo diciendo que la orientación sexual de una persona es causa suficiente para prohibirle ser padre o madre adoptiv@.

E. no tiene novia todavía, pero quiere casarse y tener hijos, quiere ser una buena mamá y seguro lo será. G. y su marido esperan pronto poder adoptar a una nena, y si es posible, llamarla Ana. Ana será una niña querídisima y más deseada que muchos otros niños que nacen en familias ideales.

Otros amig@s no se han casado, pero piensan que si encuentran a alguien con quien quieren compartir su vida, lo harán, y piensan que quieren un día tener hijos, y piensan en su boda y piensan en los nombres de sus hijos, y sueñan con una vida en familia como cualquier otra persona. Y no hablo de amigos hetero, hablo de amigos homosexuales. Ell@s también dibujaban familias con una casita de techo rojo de dos aguas en el fondo, con unas Vs a manera de aves y un perro orejón. Sus familias tienen dos papás o dos mamás, pero salen tomados de las manos y las caras de los hijos muestran sonrisas. Son familias felices.

Para otros amigos gay el matrimonio no es importante, ni tampoco lo es el tener hijos. Tengo amigos “bugas” que tampoco los interesa y viven muy bien su soltería. Hay quienes se casan sólo porque es lo que sigue en la vida y tienen hijos porque para eso es el matrimonio. Cada quien elige lo que mejor le parece en su vida, ¿cierto?

Yo tuve la oportunidad de elegir a mi pareja y juntos decidimos cuándo, cómo y dónde casarnos, tenemos la oportunidad de decidir si tenemos o no hijos, y sé que si la biología no nos funciona, tenemos la opción de adoptar. Eso nunca ha sido un obstáculo para realizar mi vida familiar y de pareja. ¿Por qué consideramos justo que lo sea para otros?

Hasta 2009 en el D.F. nada más los heterosexuales se enfrentaban a la decisión sobre casarse o no. Las cuestiones de pareja y familia para un heterosexual se centran elegir a la pareja para casarse y decidir si quiere o no ser padre o madre ya sea biológico o adoptivo. A partir de marzo de 2010, los gays y lesbianas tienen la misma libertad para decidir sobre éstas cuestiones. La PGR quiere que la Corte se las quite porque a ella no le gusta.

No es una cuestión ni de tradiciones ni de gustos de mayorías, se trata de derechos, se trata de igualdad, se trata de que todos y todas, independientemente de nuestras circunstancias podamos ser libres de determinar nuestras vidas en pareja y en familia.

Se trata de comprender que la orientación sexual no es incompatible con la pater/maternidad, y que la orientación sexual no nos hace mejores o peores padres. No hay instrucciones precisas para ser mamá o papá, sólo las ganas de serlo ¿cierto?