Mostrando las entradas con la etiqueta periodistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta periodistas. Mostrar todas las entradas

martes, noviembre 15, 2011

Las trampas del tiempo

Eduardo Galeano

Sentada de cuclillas en la cama, ella lo miró largamente, le recorrió el cuerpo desnudo de la cabeza a los pies, como estudiándole las pecas y los poros, y dijo:

–Lo único que te cambiaría es el domicilio.


Y desde entonces vivieron juntos. fueron juntos, y se divertían peleando por el diario a la hora del desayuno, y cocinaban inventando y dormían anudados.

Ahora este hombre, mutilado de ella, quisiera recordarla como era.

Como era cualquiera de las que ella era, cada una con su propia gracia y poderío, porque esa mujer tenia la asombrosa costumbre de nacer con frecuencia.


Pero no. La memoria se niega. La memoria no quiere devolverle nada más que ese cuerpo helado donde ella no estaba, ese cuerpo vacío de las muchas mujeres que fue.

Bocas del Tiempo

lunes, octubre 17, 2011

Un adelantado del periodismo: Carlos Monsivais

Con motivo de la entrega de la medalla Belisario Domínguez, Carlos Monsiváis describió así a Granados Chapa en 2008.

La formación inicial
Miguel Ángel Granados Chapa nace en Pachuca, Hidalgo en 1941, estudia Leyes y periodismo en la UNAM, desde la adolescencia se interesa en el periodismo, interviene en un proyecto fallido (la formación de un partido socialcristiano), y colabora y codirige en diversas publicaciones y estaciones de radio (es director de Radio Educación, por ejemplo). En 1965 entra a Excélsior, en donde es secretario de redacción, articulista, secretario de la redacción y subdirector editorial, entre otras tareas. Casi desde el principio Granados se incorpora al grupo alrededor de Julio Scherer García, impulsor de las transformaciones graduales y/o radicales en el periódico.

El Oficio
¿Qué es en la década de 1960 El Oficio (periodístico)? El término, hoy fuera de circulación, designa a una versión, la más rigurosa, de la tradición de las redacciones, centrada en la visión lo más unitaria que se puede de la realidad del país y (en algo) del mundo. Los del Oficio marcan la jerarquización de las noticias con intuición y con sujeción inevitable a las reglas de juego y conocen a fondo el meollo de lo que no se publica, (crímenes son del tiempo que es censura). Granados se hace amigo de los consagrados del Oficio: Julio Scherer, Francisco Martínez de la Vega, José Alvarado, Manuel Buendía. Renato Leduc, Elena Poniatowska y de buen número de los que, sin tanto renombre, son "la Universidad" a la disposición.

Un dato básico de los practicantes del Oficio: el respeto al lector, al que los "maquinazos" agreden, y al que no se le debe engañar con escamoteos ideológicos y digresiones de principio a fin. Granados aprende bien las leyes del Oficio y está muy al tanto, y divertidamente, de los que "desconocen el Oficio". Lo singular de Granados es su resistencia al lirismo (una especialidad de José Alvarado y, a veces, de Martínez de la Vega), al pintoresquismo y a la intervención desmesurada del Yo. Granados es muy escueto, asume un tema, lo sitúa en su contexto jurídico, político o económico, ofrece sintéticamente la trayectoria de la persona o la institución abordadas, o los motivos de un fenómeno, y da sus conclusiones, críticas y a veces muy ásperas, pero nunca ad hominem, jamás insultantes (ésta también es una regla del Oficio: el insulto favorece al insultado porque exhibe la debilidad de la argumentación que a eso desciende).

Excélsior
En Excélsior Granados aprende con método ejercicios de las visiones de conjunto. En la etapa 1968-1976, cuando Scherer dirige y transforma Excélsior hasta donde le es posible (bastante), Granados mantiene su actividad múltiple y contribuye muchísimo a fijar el nuevo tono del distanciamiento crítico. El 68 sorprende y radicaliza a un buen número de periodistas, y Granados no es una excepción. Al revisarse aquellos artículos (Oh, tú, Hemeroteca, dueña de los secretos) se advierte la obstinación que escudriña sin aspavientos, la actitud que ya no abandonará.

Mientras el equipo del presidente Luis Echeverría organiza el golpe a Excélsior, que irrita por su examen cada vez más despiadado del gobierno y de su primer mandatario, el "Faraón del Tercer Mundo", Granados observa con agudeza la caída o el ascenso, a elegir, del reportero (malísimo) Regino Díaz Redondo. Ya convencido de lo que, sin melodrama alguno, es una traición, Granados convoca a varias reuniones en su casa. Recuerdo una de ellas, antes del golpe del 8 de julio de 1976, cuando se redacta el texto de apoyo a Scherer y de rechazo de la intriga de Díaz Redondo/Echeverría (no en este orden). Granados redacta la carta con su rapidez habitual, no hay distancia entre su sintaxis oral y su sintaxis escrita, y el texto es muy contundente. Los firmantes proponen pero vienen los golpistas y lo descomponen. El grupo de Díaz Redondo, que todavía no incorpora al articulista Gastón García Cantú, al posesionarse del diario, en lugar de nuestro alegato publica una página en blanco.

Proceso, La Jornada, Canal 11, Radio Educación
Desde Excélsior, Granados practica distintos géneros periodísticos: el artículo, el reportaje razonado, el miniensayo. Mencioné el "reportaje razonado", y me explico: es un resultado de la información completísima que entrevera el relato de un hecho noticioso mientras sitúa sus vínculos con otros fenómenos. Por sobre la pasión narrativa, el servicio a los lectores.

Ya desde el semanario Proceso, es muy amplio el reconocimiento al trabajo de Granados por varias razones: su acuciosidad, y su manejo de dos archivos extraordinarios (el que guarda y pone en su oficina y su memoria), su capacidad de trabajo y su combatividad vertida en una prosa sin estridencias, sin revelaciones o exposés, sin arrebatos o mala fe. En el sentido técnico, Granados es una novedad en el medio: un periodista que entrega a diario un dossier, un expediente o una noticia estudiada e incorporada a una explicación general.

En Unomásuno, Granados es uno de los subdirectores, en La Jornada es subdirector y director general por un tiempo. En ambos diarios la tendencia es de izquierda con causas hasta ese momento ignoradas o desdeñadas por el periodismo: los derechos reproductivos, los derechos de las minorías, la ecología, la libertad del lenguaje (todavía en Excélsior no se puede imprimir chingada, hoy un vocablo de los tiempos idos), la defensa de los movimientos sociales, algo ya incontenible en 1985, al surgir casi formal la sociedad civil en los días del terremoto en la Ciudad de México.
Al fundar y dirigir un semanario, Mira, Granados no tiene suerte o ya el mercado está saturadísimo.

Proceso, Reforma
A lo largo de casi cinco décadas de ejercicio profesional de Granados, se modifican al límite las características del periodismo, la tecnología hace a un lado las razones del Oficio, las redacciones son ya radicalmente distintas (navegar por la Red anula la Universidad de la Vida), el respeto al lector toma otros caminos (lo bien escrito deja de ser un requisito exigible, o ya es casi imposible definir lo bien escrito), el Internet es la Universidad incesante. En Reforma y en Proceso, de donde se va un tiempo y a donde vuelve, Granados, con un prestigio acrecentado, despliega sus virtudes: el archivo al que Internet beneficia pero no inventa, la memoria personal disciplinada y organizadísima, se trate de políticos o clérigos o empresarios para los que el olvido es una "absolución de pecados", se trate de poemas o de letras de canciones; de leyes o de modificaciones administrativas. En Reforma publica seis días a la semana su columna Plaza Pública, y en Radio UNAM mantiene de lunes a viernes un programa informativo con ese nombre.

Granados, el irrebatible. Si sus opiniones se discuten, algo necesario, en todos los casos, sus argumentaciones jurídicas y políticas están siempre bien estructuradas. A diferencia de una de las tradiciones más arraigadas en el medio periodístico, Granados no improvisa y lo que escribe viene de su práctica de investigación permanente.

La realidad política cambia, gana el poder formal la derecha (Vicente Fox, Felipe Calderón), el PRI se vuelve una confederación de cacicazgos y clientelas, la izquierda tiene líderes genuinos que asisten al desbaratamiento del PRD, pero lo que continúa, acrecentado, es el auge de la impunidad, la madre y la beneficiaria de todas las batallas. Granados, que sí toma partido y cuya objetividad nunca se exime de promover y defender causas, se concentra crecientemente en el examen de la impunidad, lo que a los ojos de los cínicos es tiempo perdido pero lo que acentúa su condición de referente indispensable. Si antes se creía inútil examinar y documentar las interminables violaciones de la ley y los premios cuantiosos a los culpables, Granados, un adelantado del periodismo de investigación, entrega su propuesta: si los gobiernos se fundamentan en la impunidad, su organigrama de dispensaciones, a los ciudadanos les toca inconformarse con energía, y el primer paso es la información fundamentada.

En 2008 Granados es una figura primordial del periodismo. En su caso, además de lo que cada lector y cada lectora le atribuyan, esto remite a su amor cotidiano por la responsabilidad. La impunidad continúa al frente de los certificados de pureza instantánea de la clase gobernante y sus esbirros o teóricos, pero los ciudadanos, y esto es definitivo, ya han dejado de creerles, digan lo que a veces dicen las encuestas. Y uno de los responsables mayores del "descreimiento" es Miguel Ángel Granados Chapa, un convencido de la puerilidad a que quiere someter al país la maquinaria de lo impune. Eso lo sabe Granados y lo enfrenta: el que en los asuntos que importan fuere como niño, nunca ejercerá la ciudadanía que es, desde lo informativo y lo crítico, la mayoría de edad.

viernes, abril 30, 2010

Periodistas de Contralínea rescatados

Fotografias de los Periodistas de Contralinea que fueron rescatados y su revision y atención en el Hospital.






David Cilia Olmos (Izquierda) y su hijo David Cilia







David Cilia con heridas en tobillo y cadera


>



Miguel Badillo director de Contralínea y la reportera Érika Ramírez





Érika Ramírez ilesa decidió quedarse acompañando a David Cilia mientras David Venegas y Noé Bautista iban por ayuda

jueves, abril 29, 2010

Los periodistas están vivos

Noe Bautista, nos muestra su herida.

David Venegas y Noé Bautista acaban de romper el cerco paramilitar y llegaron a la ciudad de Juxtlahuaca. Confirman que David Cilia y Érika Ramírez, con quienes estuvieron escondidos en la serranía, están vivos y fuera de peligro de muerte.

“Si ellos llegan a morir, será de hambre o sed, porque las autoridades del gobierno de Oaxaca no han desalojado a los paramilitares”. Como prueba de que Érika Ramírez y David Cilia están vivos y fuera de peligro han presentado un video en el que los periodistas de Contralínea informan que están conscientes y solicitan que sean rescatados.

Érika Ramírez se encuentra sin ningún tipo de lesión, pero deshidratada y débil. David Cilia se encuentra con una herida de bala en el pie izquierdo y un rozón de bala a la altura de la cintura. Ninguna de estas lesiones lo pone en riesgo de morir, a no ser que no pueda alimentarse. Solicitan sean rescatados.

Reporteros de Contralínea continúan desaparecidos




Érika Ramírez y David Cilia, periodistas del semanario Contralínea, y otras dos personas (David Venegas, de la organización VOCAL, y Noé Bautista) permanecen desaparecidos en las inmediaciones de la comunidad autónoma de San Juan Copala, municipio de Juxtlahuaca, Oaxaca.


Al igual que los defensores de derechos humanos, los reporteros formaban parte de la caravana de paz que partió al medio día de ayer, 27 de abril, con destino a ese poblado. Integrada por al menos 25 personas, la caravana tuvo por objetivo documentar las graves violaciones a las garantías individuales que padecen los triquis, impulsores de la autonomía. Además, llevar ayuda humanitaria consistente en alimentos y medicamentos.


Hasta el momento, se desconocen las condiciones de salud de los cinco desaparecidos, incluyendo los periodistas del semanario Contralínea, quienes podrían haber sido privados de su libertad por el presunto grupo paramilitar, de filiación priista, Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort).


A su regreso a Juxtlahuaca, aproximadamente a las dos de la tarde de este 28 de abril de 2010, el operativo policiaco de rescate –que envió el gobierno del priista Ulises Ruiz– afirmó “no haber encontrado heridos” en la zona donde ocurrió la emboscada.


Lamentablemente, sí fueron localizados dos cuerpos: el de Yyry Jakkola, observador de origen finlandés; y el de Beatriz Cariño Trujillo, directora del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos.


Entrevistado por Contralínea, el comandante del operativo, Lázaro Hernández, aseguró que los 45 elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones, los médicos y los peritos regresarán al lugar de los hechos, para hacer una búsqueda exhaustiva. En su primer recorrido, los policías estatales tampoco dieron con los responsables de la agresión.


Mónica Citlali Santiago, una sobreviviente con herida de bala en la espalda, refirió que todos los vehículos que integraban la caravana de paz fueron rafagueados por los dos costados. Al salir del hospital de Juxtlahuaca esta mañana, dijo que la agresión ocurrió muy cerca de la comunidad autónoma de San Juan Copala.


Érika Ramírez y David Cilia se dirigían a ese poblado autónoma a documentar el asesinato de las locutoras triquis de la radio comunitaria La Voz que Rompe el Silencio, Felícitas Martínez y Teresa Bautista, ocurrido el 7 de abril de 2008 en una emboscada, también ejecutada por el grupo paramilitar Ubisort.


San Juan Copala se ubica en el municipio de Juxtlahuaca, Oaxaca. Conformada por más de 700 habitantes, la comunidad se declaró autónoma el 1 de enero de 2007; desde entonces, enfrenta la violencia paramilitar derivada de la supuesta disputa de tierras entre las organizaciones Ubisort (identificada con el gobierno de Ulises Ruiz), el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui y el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (impulsor del municipio autónomo).


Contralínea repudia la agresión y exige la presentación con vida de sus periodistas, Érika Ramírez y David Cilia, y de los defensores de derechos humanos David Venegas y Noé Bautista.